El antidominicanismo en acción

A partir de los años 60 y 70 del siglo XX, la República Dominicana y los dominicanos en particular han sido objeto de una campaña mediática internacional y en ciertos estamentos educativos que consiste en ataques a la identidad dominicana. Se busca que los dominicanos se sientan mal con su país y se avergüencen de su nacionalidad como dominicanos. Algunos incluso quieren que el dominicano se identifique con la historia de la vecina Haití y a la larga apoyar su expansión territorial a expensas de la República Domincana e incluso absorbida en su totalidad ésta. Esta última idea no siempre está acompañada de intereses haitianos genuinamente, a veces es un deseo que no lo comparten ningunos de los pueblos que habitan la isla de Santo Domingo. En otras ocasiones sí tiene el aval de un grupo pequeño de haitianos.

Aquí vamos a exponer algunas de las incongruencias y críticas a esta campaña que ha ido calando en la sociedad dominicana. En esta campaña despiadosa y en ocasiones de odio hacia la República Dominicana ha logrado adeptos dominicanos que impulsan su difusión en la sociedad. Algunos de estos adeptos son profesores en las escuelas y universidades públicas y privadas dominicanas, personajes de la farándula dominicana que incluye actores, cantantes, autores y otros; personajes de la política dominicana, personajes en los medios de comunicación dominicanos y algunas personas en el exterior tanto dominicanos como extranjeros. Muchas de estas personas han sido influenciadas por ideas en torno a la identidad, la raza y la étnia procedente de un sector minoritario que se origina en los Estados Unidos.

La identidad dominicana

La mayoría de los dominicanos son productos de una mezcla que tiene mas de 500 años desde que comenzó. Indígenas taínos, españoles y africanos todo a la vez en una persona. Así lo demuestra no sólo su historia y los rasgos diversos de su gente, sino los resultados de estudios genéticos donde estos tres orígenes son los que mas se repiten entre los dominicanos.

La República Dominicana es un país pequeño pero grande. Pequeño en territorio si bien es el segundo mas grande del Caribe, contiene 48,442 KM2. Su población, por mucho tiempo una de las menos densas y escasas del Caribe, asciende a mas de 10 millones. Es el lugar en toda América donde por mas tiempo se ha hablado español, el primer sitio en toda América donde surgió el primer asentamiento permanente de europeos (españoles en su esencia) y el primer lugar americano con africanos. Fue aquí donde surgió el primer mestizo y el primer mulato, y probablemente el primer zambo, los primeros triraciales y otras mezclas entre indios, españoles y africanos. Es una mezcla que perdura hasta nuestros tiempos y la llevamos a toda hora y a todo lugar que estemos porque está presente en nuestra sangre, en nuestro idioma, en nuestra comida y en nuestra la música. En nuestro arte, nuestra arquitectura, nuestra forma de gozar y nuestra forma de lamentar. En nuestras creencias, nuestros mitos y nuestras verdades. El dominicano es fruto de la mezcla desde la raíz que surge su nacionalidad y su país.

Esta forma que nos caracteriza en todo se ha cristalizado en un país que surge con España y atraviesa con el pasar del tiempo con otras influencias. En base a ello, se ha forjado una identidad y un país donde la raza toma un segundo lugar y las costumbres, nuestro idioma, nuestra forma de ser toma precedente. No es una sociedad racista, mas hemos heredados algunos vicios de nuestros antepasados como el clasismo y el colorismo. Pero no hay país en el mundo, por mas grande o chiquito, por mas rico o pobre, por mas poderoso o débil que esté libre de pecado. Todas tienen sus aristas, todas tienen sus cosas buenas y sus cosas malas, sus cosas que se han desarrollado por el camino correcto y las cosas que hay que ir cambiando poco a poco y siempre fijado en su realidad, en como es.

La República Dominicana es un gran país que puede ser el mas chiquito de todos, pero para sus hijos es el mas grande. Merece, como todo país, estar entre la gran comunidad de países, porque está llena de orgullo basada en el sudor, las lágrimas y el sacrificio de toda su gente por crearla, por defenderla y por asegurarse que exista hoy y siga existiendo en el mañana. La identidad de los dominicanos nos relaciona con nuestro país, con nuestra tierra de origen. Por ello, todo dominicano de buen corazón le desea lo mejor a su país, que con el pasar del tiempo mejore en sus condiciones de vida para todos sus hijos. Que cada vez sea mejor que antes, que demuestre de una vez por todas lo verdaderamente grande que es.

Por eso y solamente por eso se le hace esta crítica que verán a continuación a un ataque a nuestra identidad y nuestro país que busca, en parte, su disolución a futuro. Busca dividir a los dominicanos. Creemos fervientemente que es esto lo que está pasando a nuestro país después de dedicarle años en analizar los hechos. Tomen esto como una advertencia de una campaña internacional e insesante por grupos interesados en poner en juego nuestra existencia como país y como nación.

El antidominicanismo existe y tiene un tiempo manifestándose para minar la unión de nuestra gente y de nuestro país. Es una teoría basada en mentiras y como tal, es como una casa construida sobre un terreno de arena movediza. Se le rechaza rotundamente a esa postura, ahora y siempre.

La «ley de una gota» en la creación de la identidad afroamericana en los Estados Unidos

En los Estados Unidos existe un concepto de identidad que se basa en la exaltación de un origen y en la negación de otro a la misma vez. Es conocido como la «ley de una gota» (one-drop-rule en inglés). El propósito de esta regla social es abultar artificialmente la población de los negros y hacer que los mestizos o mulatos no reconozcan en su identidad sus aportes blancos o europeos o que los minimice. Como bien se pueden imaginar, la «ley de una gota» supone que una persona que tiene la africana entre sus orígenes, por mas pequeña que sea, hace de esa persona un negro o una negra. No importa si esta persona tiene menos del 1% de su ADN ancestral de origen africano y no luzca como un negro en absoluto en color y/o rasgos. Si se sabe que tiene ese origen africano, es considerado un negro.

Esta regla social se aplica en los Estados Unidos, lugar de su creación, y en algunos países. Sin embargo, en la inmensa mayoría de los países en los que vive al menos el 90% de la humanidad, no se aplica ni tampoco es entendida. El hecho que una pequeñísima parte de la humanidad aplican esta regla social, muchos estadounidenses quedan sorprendidos cuando van a otro país y se percatan que esto no existe y, además, que ellos son parte de un grupo minúsculo de la humanidad que aplica un sistema que premia el reconocimiento de un origen y la negación de otro. Quedan mucho mas sorprendidos al enterarse que en algunos casos el que es considerado «negro» en Estados Unidos, es considerado otra cosa en otro país.

He aquí imágenes de algunas personas estadounidenses que según la «ley de una gota» son consideradas negras en Estados Unidos mientras no lo son en otros países y no lo son en la realidad.

Alicia Keys
Halle Berry
Tiger Woods y su hijo Charlie.
Lionel Ritchie con su hija biológica Sophia.
Tracee Ellis Ross
Meghan Markel
Barack Obama
Dwayne Johnson (mejor conocido como The Rock).

La «cuántica de sangre» para definir a un indígena en los Estados Unidos

La «cuántica de sangre» es un concepto aplicado por varias tribus indígenas en Estados Unidos para definir a una persona como miembro de su tribu. Consiste en que una persona debe tener como mínimo un porcentaje de su ADN ancestral de origen indígena y en muchos casos debe ser de esa tribu en especiífico. Los requisitos varían según la tribu y va desde 50% a incluso menos del 1%. Por tanto, una persona puede no tener aspecto de indígena o con uno o dos rasgos indígenas y, sin embargo, puede ser indígena en Estados Unidos.

El requisito mínimo de la «cuántica de sangre» en algunas tribus indígenas de los Estados Unidos se demuestra por exámenes genéticos y estos resultados son requeridos por las tribus para verificar que tienen el mínimo de sangre indígena para ser indígena, valga la redundancia.

A continuación algunas de las tribus indígenas de Estados Unidos y el mínimo requerido del aporte indígena en el ADN.

  • Miccosukee: 50%​
  • Choctaw: 50%​
  • St Croix Chippewa (de Winsconsin, not de la isla St Croix en el Caribe): 50%​
  • United Keetowah Band: 25%​
  • Red Lake Nation: 25%​
  • Seminole: 25%​
  • Tribu Apache: 12.5%​
  • Delaware Nation: 12.5%​
  • Tribus Wichitas y relacionadas: 12.5%​
  • Caddo Nation: 6.25%​
  • Cherokee Eastern Seaboard: 6.25%​
  • Tribu Ute del Norte: 6.25%​
  • Tribu Fort Still Apache: 6.25%​
  • Tribu Iowa de Oklahoma: 6.25%​
  • Tribu Mashantucket Pequot de Connecticut: cualquier porcentaje (puede ser menos del 1%), requiere evidencia de ascendencia directa.​
  • Tribu Ottawa de Oklahoma: cualquier porcentaje (puede ser menos del 1%), requiere evidencia de ascendencia directa.​

Algunos estadounidenses que pertenecen a tribus indígenas.

Kimberly Shokley de la tribu indígena Mashantucket Pequot.
Jason Guyotte de la tribu indígena Mashantucket Pequot.
Jason Mamoa de las tribus indígenas de Hawái.
Irena Bedard de los esquimales de Alaska.
Den Halaand de la tribu indígena Laguna Pueblo.
Jimi Hendrix de la tribu indígena Cherokee.
Lance Gums de la tribu indígena Shinnecocks.
Amanda Blackstone de la tribu indígena Navajo.

El deseo de imponer la «ley de una gota» y no la «cuántica de sangre» de los Estados Unidos a los dominicanos

Existe un deseo por grupos afrocéntricos, particularmente de los Estados Unidos, de imponer la «ley de una gota» y no la «cuántica de sangre» a los dominicanos. Si bien es cierto que según la «ley de una gota» la mayoría de los dominicanos serían negros, no es menos cierto que la mayoría de los dominicanos tienen suficiente aporte en su ADN de origen indígena para cumplir con el requisito de «cuántica de sangre» para ser indígenas en muchas tribus indígenas de Estados Unidos y Canadá. A esto se le suma que el dominicano promedio tiene mucho mas aporte indígena en su ADN (tiende oscilar entre 4% a 11% y mas entre los dominicanos según varios estudios genéticos) que el típico afroamericano en quien el aporte indígena es nulo. De igual forma, en el Caribe se ve la tendencia que el aporte indígena es mayor en República Dominicana, Puerto Rico y Cuba que en el resto de las islas. Además, el ADN mitocondrial indígena, que se hereda por vía de la madre tanto en hembras y en varones, es mayor en el Caribe hispánico que en el resto del Caribe e incluso, que en los afroamericanos.

Las críticas de los afrocéntricos con respecto a lo mostrado aquí es asumir que el dominicano promedio es idéntico o muy similar al afroamericano promedio o al caribeño promedio fuera de las islas hispánicas. Lo que muestran varios estudios genéticos es que los dominicanos son diferentes en su composición al afroamericano promedio y al caribeño promedio fuera de las islas hispánicas, hasta son diferentes a los haitianos que tienen una genética que se asemeja mejor a lo que se ve en el Caribe no hispánico y en los afroamericanos de los Estados Unidos.

El destino manifiesto de los Estados Unidos de tiempos modernos

El destino manifiesto es un pensamiento que fue inventado en los Estados Unidos y lo sostenía la población estadounidense generalizada en el siglo XIX. Implicaba el momento de expansión territorial de los Estados Unidos desde su territorio original que comprendía las trece colonias inglesas originales a lo largo del litoral atlántico desde Maine hasta Georgia hacia el oeste y el sur. Los estadounidenses sostenían la idea que todo el continente americano al oeste de los Estados Unidos original le pertenecía, no obstante que todo el territorio le pertenecía a distintos países.

La Doctrina de Monroe era parte del sentimiento creado por el destino manifiesto de los Estados Unidos. En esta caricatura de la época muestra cómo los Estados Unidos sentía la obligación moral de intervenir en los asuntos de la República Dominicana (Republic of Santo Domingo), creyéndose dueños de un país que era libre e independiente. No les importaba lo que pensaran los dominicanos, lo único que les importaba era lo que pensaban los estadounidenses sobre los dominicanos, viéndolos como unos niños incapaces de hacer nada. Ellos se veían superior y, por tanto, capaces de hacer lo que no confiaban en los dominicanos «inferiores».

Si bien esta idea dejo de existir en el siglo XX, cuando el territorio de los Estados Unidos ya se había expandido hacia el oeste hasta llegar a la costa del océano Pacífico e incluso hacia el sur con su adquisición de la península de la Florida; una parte del sentimiento ha permanecido y es el deseo de hacer del resto del mundo menos a como es y mas parecido a los Estados Unidos. Esta tendencia ha tenido algunos éxitos y muchos fracasos, y se extiende a su forma de identidad hacia algunos países. Por tanto, muchos estadounidenses piensan que su forma de identidad, como aplicar la «ley de una gota» y la «cuántica de sangre», es superior a otras formas de identidad en otros países. Esta creencia errónea los lleva a desestimar las identidades de otros países e impulsar su propia identidad en estos otros países para que la reemplace. Sienten que su forma es mejor porque se sienten superiores a los demás, por eso creen que si algo funciona en Estados Unidos debe funcionar en otros países. De ahí viene el origen de los fracasos y en vez de mejorar, lo que terminan haciendo es empeorar la situación en otros países. También la intromisión estadounidense es vista como una rivalidad y una amenaza cultural a la cultura propia de cada país, y es objeto a ser atacada y eliminada.

Este deseo de moldear al mundo a su imagen en todo, sea político, económico, social, etc; no se ve en otros países.

La negación que la República Dominicana es un país de mayoría mezclada

Existe una negación que la República Dominicana es un país de mayoría mezclada. Esta negación se da en estos grupos afrocéntricos porque la realidad supone una diferencia al resto del Caribe no hispánico y a la misma comunidad afroamericana en los Estados Unidos. En vez de reconocer que República Dominicana es un país de población mezclada mayoritariamente, ellos pretenden criticar a los dominicanos diciendo que niegan su negritud, dicen ser lo que no son y son personas con un problema de identidad. No solamente que esto es falso, sino que estas mismas personas afrocéntricas creen en cosas como la «ley de una gota», que supone precisamente lo que ellos alegan al criticar a los dominicanos. La excepción sería su crítica de los dominicanos «niegan su negritud», porque en el caso de ellos es que los afroamericanos mulatos, que son minoría, niegan su blancura y/o, si aplica, niegan su indigenismo.

En su afán por desacreditar a los dominicanos, muchos dicen cosas como que en la mayoría de los sitios en la República Dominicana es como en cualquier lugar del Caribe no hispánico, llámese Haití, Jamaica, Barbados, etc. Esto no se limita a ser lejos de la verdad, sino que está demostrado en estudios genéticos.

En 2015 se publicó en la revista científica Nature un estudio genético titulado «Unravelling the hidden ancestry of American admixed populations» y se muestran los resultados. Incluye poblaciones de República Dominicana, Puerto Rico, Barbados, afroamericanos en Estados Unidos y otras. Fíjense en los gráficos que siguen.

Los resultados de los dos grupos de afroamericanos y de Barbados están destacados en rojo, mas en azul los dos de Puerto Rico y el de República Dominicana. Los aportes europeos están en azul mientras los africanos en morado claro y rojo oscuro.

Lo mas evidente es que el aporte africano es aplastante entre los afroamericanos y entre los barbadienses. Sin embargo, en los puertorriqueños y en los dominicanos el aporte europeo es mas que el africano. Los resultados de Barbados son típicos del Caribe no hispánico mientras los resultados de República Dominicana y Puerto Rico son típicos en el Caribe hispano. Tan solo ver la discrepancia entre Barbados y República Dominicana, es imposible que en la mayoría de los sitios en ambos lugares sea idéntico o incluso muy similar. Hasta comparado con otros países de América Latina, como México o Perú, se confirma lo obvio que República Dominicana tiene mas de africano, sin embargo se confirma lo que normalmente no es obvio y es que República Dominicana es mucho mas europea a la vez.

Otro ejemplo que vamos a mostrar es el estudio genético publicado en la revista científica Plos en 2013 y titulado «Reconstructing the Population Genetic History of the Caribbean». Los resultados son de cinco países y un territorio con costas al mar Caribe.

Los resultados pertinentes están destacados en amarillo.

Aquí se muestra el estimado del cambio de la composición genética promedio en un periodo cerca a los 500 años, lo que corresponde desde la época de la conquista hasta 2013. Los aportes europeos están en rojo, los africanos en verde y los indígenas en azul. Se puede ver los resultados del Caribe hispano por completo con los de Cuba, Puerto Rico y República Dominicana. En todos el aporte europeo es mayoritario, si bien se registra el aporte africano mas alto en República Dominicana y el aporte indígena mas alto en Puerto Rico. De nuevo, el aporte africano es aplastante y el indígena es nulo en el Caribe no hispánico, en esta ocasión representado por Haití.

El mapa que sigue es de 23andme en base a análisis genéticos que le ha hecho a personas de los países y territorios seleccionados del Caribe.

Los resultados genéticos de 23andme. Azul claro es aporte del norte de Europa (Reino Unido, Irlandia, Suecia, etc), azul es del sur de Europa (España, Italia, Portugal, etc), amarillo es indígena de América (taíno, olmecas, guaraní, etc), rojo es de la África subsahariana (o la África de los negros como Senegal, Guinea, Nigeria, etc) y anaranjado es de la Asia del sur (India, Bangladesh, Camboya, Pakistán, etc).

De nuevo se nota una diferencia entre el Caribe hispano y el Caribe no hispano. Trinidad y Tobago tiene una historia demográfica un poco distinta a lo típico del Caribe inglés. En ese caso es mucho mas representativo Jamaica y Granada, mientras Haití es parte del Caribe francoparlante.

Así se va demostrando en otros estudios genéticos. Sin lugar a dudas, la realidad deja en ridículo a los afrocéntricos que niegan la mixtura de la mayoría de los dominicanos.

El apoyo de un segmento minoritario de la izquierda dominicana para que se adopte la «ley de una gota» de los Estados Unidos

Un segmento de la izquierda dominicana (ojo, segmento, no todos ni la mayoría) desea que la «ley de una gota» de los Estados Unidos sea adoptada en la República Dominicana. Los motivos detrás de ello son dos y, por lo general, no coinciden, es decir que el segmento se divide en dos subsegmentos.

Constitución de Haití de 1805. Contrario a todas las constituciones de República Dominicana, varias constituciones de Haití hacen alusión al color de la piel y la raza, y excluye a una raza de ser dueño de propiedades o incluso de poder naturalizarse como ciudadano haitiano. Además, en el artículo 14 dice que todos los haitianos son negros indistintamente del color. Debido a que la República Dominicana nunca ha sido racista constitucionalmente, ninguna constitución dominicana menciona el color de piel o raza ni excluye a una raza de cualquier privilegio.

Unos piensan que si los dominicanos adoptan la «ley de una gota», será mucho mas fácil el acercamiento de la sociedad dominicana a la sociedad haitiana, que es y se identifica como un país de negros (incluso así lo dice varias constituciones de Haití comenzando con el artículo 14 de su constitución de 1805 que dice «Art. 14. Necesariamente debe cesar toda acepción de color entre los hijos de una sola y misma familia donde el Jefe del Estado es el padre; a partir de ahora los haitianos solo serán conocidos bajo la denominación genérica de negros.»).

El otro subsegmento no están interesados en una futura desaparición de la República Dominicana y de los dominicanos al ser absorbido por Haití y los haitianos, sino que cree que la República Dominicana debe tener una identidad de negros a pesar de ser un país de gente mezclada. Pues, como se puede ver mas arriba, la República Dominicana no es igual o similar a un país de negros verdaderos donde lo africano forma el grueso aplastante del ADN ancestral promedio. Además, los países de negros verdaderos (y los afroamericanos de Estados Unidos) tienen la particularidad, tanto en África como en América, que tanto el linaje paterno de ADN-Y y el linaje materno del ADNmitocondrial es aplastantemente africano. Sin embargo, el ADN-Y de República Dominicana es aplastantemente europeo, otra evidencia mas de su mezcla generalizada. A la misma vez, los países donde la mayoría de la población es mezclada y en esa mezcla figura lo africano como una parte no mayoritaria mas importante son pequeños y se pueden contar en los dedos de una mano (República Dominicana, Cabo Verde y quizás uno o dos países adicionales, siendo la República Dominicana el mas grande geográficamente y poblacionalmente). La identidad de negros no va en acorde con la mayoría de la población de la República Dominicana como sí cae como anillo al dedo a la mayoría de las personas en Haití, Jamaica, Barbados, Ghana, Costa de Marfil, Congo y otros países donde la mayoría de la gente es negra verdadera.

El apoyo de un segmento minoritario de la diáspora dominicana a que se adopte la «ley de una gota» en la República Dominicana

Estados Unidos también es el hogar de un gran segmento de la diáspora dominicana. Si bien la mayoría rechaza aplicarle a la República Dominicana los mismos parámetros y conceptos propios de Estados Unidos por ser un país con costumbres, cultura, historia y realidades muy diferentes; existe otra minoría de dominicanos-estadounidenses que, al adoptar los conceptos de identidad de Estados Unidos en las escuelas y en su diario vivir fuera de su hogar materno, muchas veces le aplican, queriendo o sin querer, conceptos estadounidenses a la República Dominicana y a los dominicanos. Este tipo de conflicto tan solo existe en un grupo pequeño de la diáspora dominicana en Estados Unidos. No se ve este interés errado en la diáspora dominicana en otros lugares como Puerto Rico, España, Italia, Panamá, etc. Ni siquiera la parte de la diáspora dominicana que está radicada en Canadá, que es el país mas parecido a los Estados Unidos, se ve el ataque y la crítica en demasía hacia la identidad dominicana.

Todos los reportes del exterior atacando algún aspecto de la identidad dominicana son de Estados Unidos

Un dato curioso es cuando uno analiza el origen de los reportajes criticando y analizando la identidad de la República Dominicana. La mayoría está en inglés y casi todos son de organizaciones, instituciones y algunas universidades de los Estados Unidos. Debido a que Estados Unidos es donde se inventó conceptos como la «ley de una gota» y la «cuántica de sangre», a eso se le añade su pasado del destino manifiesto y su deseo de cambiar el mundo, muchas veces con resultados desastrosos porque lo que funciona en Estados Unidos no garantiza que funcionará igual o similar en otras naciones con costumbres, culturas e historias diferentes. No debe sorprender que sean de Estados Unidos organizaciones que ataquen la identidad de la República Dominicana. No se ve esto ende otros países como Cuba, España, México, Canadá, Francia, China, Israel, etc.

Una visión racista y errónea del origen de la República Dominicana

Quizás es algo de esperarse, considerando que fundamentalmente esta amenaza a nuestra identidad emana de ciertos estamentos de los Estados Unidos principalmente. Al ser una sociedad racista, pues todo lo ve bajo un prisma racial. La raza y su concepto de cómo definir a ello forma la base de la identidad estadounidense, está sobre todas las cosas.

En base a eso, muchos de los detractores de la República Dominicana alegan que nuestro país fue creado y posteriormente defendido por blancos. Según dicen ellos, los dominicanos que no son blancos no deben sentir orgullo por su identidad y su país, como lo hacen los nacionales de los demás países. Quieren que sean los mismos dominicanos los que destruyan y le pongan fin a su país. Sin embargo, lo que alegan está lejos de ser verdad. Nuestro país ha sido creado y defendido por todos los dominicanos. Decir otra cosa es manifestar ignorancia.

Lo que se puede decir es que nuestra gente era mas clara de color de piel en sentido general y con el paso del tiempo se ha ido oscureciendo. Esto, bajo ningún concepto, quiere decir que no habían negros ni oscuros o que eran dos o tres relativamente. Los cambios demográficos que hemos tenido los dominicanos se deben principalmente a una mezcla continua que a existido desde que fuimos parte de España. De hecho, la aceptación del mestizaje se debe a España que en ningún momento se opuso a esta práctica en todos sus territorios en América. Lo otro es el ritmo de crecimiento de cada segmento de la población, el cual es impactado tanto por el mestizaje como por el crecimiento natural. En menor medida está la migración legal e ilegal, que nunca ha sido mucha desde que se crea nuestro país hasta comienzos del siglo XXI cuando comienza a producirse la mayor migración clandestina desde Haití a la República Dominicana. En el mismo siglo se registra la mayor migración desde Venezuela a nuestro país. En el transcurso de la creación de nuestro país hasta nuestros días, la migración que hemos recibido es de España, Puerto Rico, Cuba, Haití y de algunas islas de las Antillas Menores. Hemos recibido, y continuamos recibiendo, migración procedente de Estados Unidos, Colombia, Francia, Alemania y otros países. En síntesis, con respecto a este hicapié, la migración que hemos recibido mas allá de un cambio notable en la población de sitios puntuales de nuestro territorio, no ha tenido una incidencia general en los dominicanos. La mayoría es de origen colonial y así se evidencia en los estudios genéticos también por el hecho que casi todos tienen aporte indígena taíno, considerando que el último taíno puro en nuestro país fue en el siglo XVII. Si el grueso fuera de origen migratorio mayoritario post la creación de nuestro país, el aporte indígena sería nulo. A esto se le añade que si existe ese aporte indígena, parte de los aportes español y africano corresponden a los primeros españoles y africanos en nuestro país (y en América) a finales del siglo XV y durante el siglo XVI.

En todos los tiempos hemos tenido defensores de nuestra gente y país, líderes políticos y sociales de todos los colores que hay y por haber. Que algunos detractores de los dominicanos digan otra cosa no va cambiar el pasado. Como dice el dicho, lo hecho, hecho está.

Conclusión

Para terminar, los enemigos de nuestro país utilizan una serie de mentiras que buscan minar el sentimiento patrio de los dominicanos. Muchos buscan la destrucción de la República Dominicana a futuro. Son partidarios de la hipocresía al ser creyentes de la «ley de una gota» de los Estados Unidos, que como se ha dicho es una identidad basada en la exaltación de un origen y la negación de otra. Tachan a los dominicanos de lo que no son, culpan a los dominicanos de cosas que no tienen culpables, se autoperciben superior a los dominicanos o que sus identidades son superiores a la identidad dominicana.

Nuestro país, nuestras costumbres, nuestra identidad, nuestra cultura, nuestra historia y nuestra gente merecen el respeto y la admiración. Esto no se logró jugando como los niños, se peleó, se virtió sangre, se sufrió, se sacrificó por siglos y por miles de personas por un ideal, por nuestro país y por nuestra gente. Su destrucción no es una opción.

El origen del parque Mirador del Sur de Santo Domingo

Vista aérea de una parte del parque Mirador del Sur en Santo Domingo. Foto cortesía de Nelson Guzmán.

El parque Mirador del Sur es el primer parque urbano de Santo Domingo con el estilo de los grandes parques del mundo como Bosque de Chapultepec en Ciudad de México, Central Park en Nueva York o Parque del Retiro en Madrid. Se caracteriza por ser el primer parque ecológico de Santo Domingo y conserva una variada de flora autóctona y preserva las cuevas del Farallón, habitadas por los indios taínos a la llegada de los españoles. Todo esto le da un valor adicional que lo hace mas que un simple lugar de ocio y pulmón verde. En sus inicios tenía el nombre de «Paseo de los Indios».

Algunas de las cosas con que cuenta el parque son los siguientes detalles.

  • Una longitud de 5.4 kilómetros, un ancho promedio de 150 metros y cubre 151 hectáreas.
  • 34,800 árboles de 77 especies.
  • Una avenida en el parque de 6.3 kilómetros.
  • Paseos pavimentados para peatones.
  • Un lago artificial.
  • Fuentes ornamentales, estatuas, esculturas y monumentos.
  • Gimnasio gratis al aire libre.
  • Centro Cultural Mirador Santo Domingo
  • Restaurantes
  • Pista de patinaje.
  • Pista para bicicletas.
  • Escalinatas de piedra para accesos.
  • Miradores sobre el farallón hacia el mar Caribe y parte de la ciudad.
  • Corral canino
  • Canchas de baloncesto.
  • Juegos para niños.

Como es de esperarse de un sitio tan agradable y donde reina la naturaleza, es muy concurrido en las mañanas, en las tardes, en los fines de semana y en los días feriados por individuos, parejas y familias en busca de esparcimiento, ejercicio y simplemente degustar del medio ambiente y/o mirar al público que lo asiste.

El parque fue inaugurado el 25 de diciembre de 1970 por el entonces presidente Dr Joaquín Balaguer, el cual fue su idea de crear un gran parque en Santo Domingo.

Ese mismo día el periódico El Caribe publicó un artículo sobre el parque y su inauguración. Dicho artículo es mostrado a continuación.

Frases de los Padres de la Patria

Izquierda: Matías Ramón Mella, centro: Juan Pablo Duarte, derecha: Francisco del Rosario Sánchez.

Los blancos, morenos, cobrizos, cruzados,

marchando serenos, unidos y osados,

la Patria salvemos de viles tiranos,

y al mundo mostremos que somos hermanos.

– Juan Pablo Duarte

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Mi libertad consiste en tomar de la vida lo que me parece mejor para mí y para todos;

y darlo con mi vida.

– Matías Ramón Mella

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Diga a los dominicanos que muero por la Patria, y a mi familia que no quiera vengar mi muerte.

– Francisco del Rosario Sánchez

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Mientras no se escarmiente a los traidores como se debe,

los buenos y verdaderos dominicanos serán siempre víctimas de sus maquinaciones.

– Juan Pablo Duarte

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Díganle a todo el mundo que yo soy la bandera nacional, la bandera nacional.

-Francisco del Rosario Sánchez

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No hay tiempo de retroceder.

Habremos de ser libres o morir,

es la consigna.

¡Viva la República Dominicana!

– Matías Ramón Mella

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Yo admiro al pueblo haitiano, veo cómo vence y sale de la triste condición de esclavo para constituirse en nación libre e independiente. Le reconozco poseedor de dos virtudes eminentes: el amor a la libertad y el valor, pero los dominicanos que en tantas ocasiones han vertido su sangre, ¿lo habrán hecho solo para sellar la afrenta de que en premio de sus sacrificios le otorguen sus dominadores la gracia de besarles la mano? ¡No más humillación! ¡No más vergüenza! Si los españoles tienen su monarquía española y Francia la suya francesa; si hasta los haitianos han constituido la República Haitiana, ¿por qué han de estar los dominicanos sometidos ya a la Francia, ya a España, ya a los haitianos, sin pensar en constituirse como los demás? ¡No, mil veces no! ¡No más dominación! ¡Viva la República Dominicana!

– Juan Pablo Duarte

Las incongruencias de D. Gregorio A. y Espala sobre los dominicanos


En las páginas 25 y 26 del libro «Historia de la dominación y última guerra de España en Santo Domingo», obra de D. Ramón González Tablas publicado en 1870; cita un artículo de D. Gregorio A. y Espala supuestamente de una revista médica. Se trata de una descripción de los dominicanos. Lo que dice llama mucho la atención porque tiende a no coincidir con lo que dicen otras personas en sus libros publicados en esos años y en el siglo XX. Se hará referencia a tan solo algunas partes para dar una idea de por qué la duda.

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«Tanto la isla de Santo Domingo, como otras varias que en un tiempo tuvieron esclavitud, no lograron su emancipación sino a costa de convulsiones más o menos sangrientas, en que la raza blanca fué aniquilada o reducida a tan precarias condiciones que la hicieron desaparecer casi por completo…»

Esa aseveración no es cierta para el Caribe excepto Haití. 

Es verdad que desde que surgió la revolución haitiana en 1791 hasta culminar con la independencia de Haití en 1804, hubo muchas matanzas de blancos y mulatos por parte de las tropas haitianas, y de negros y mulatos por parte de las tropas francesas. También es cierto que en 1804, el general Jean Jacques Dessalines promulgó una matanza general en contra de los hombres blancos y luego les ofreció un indulto para que los hombres blancos que pudieron esconderse y evitar ser asesinados, creyeran en sus palabras y salieran de sus escóndites. A pesar que Dessalines prometió que no les iba hacer daño, al salir los escondidos los mandó a matar. Es verdad que luego dió la órden para que las mujeres y los niños blancos fueran masacrados también. Indudablemente que estas acciones redujeron la población blanca a su mas mínima expresión en Haití, salvándose tan solo personas blancas puntuales que eran vistas como útiles para el régimen de Dessalines como doctores y otros profesionales, además de las esposas blancas que estaban casadas o en unión libre con hombres haitianos. Escenas como estas se vivieron solo en Haití. 

Es verdad que en 1805 Dessalines invadió la actual República Dominicana, sometió a su capital Santo Domingo a un sitio que duró un mes y, en su retirada a Haití, sometió a la población civil dominicana que vivía en el Cibao, en ese entonces el área mas populosa del territorio dominicano, a un castigo inmisericorde que incluyó masacres tanto en los campos como en los pueblos (excepto Samaná y Puerto Plata), incendió todos los pueblos, hizo violaciones sexuales en masa a las mujeres y a las niñas, se llevó por la fuerza a muchos dominicanos como prisioneros, etc. Todo eso y mas se hizo porque consideraba a los dominicanos como traidores por apoyar a las tropas francesas de Leclerc y Ferrand. Como lo reconocen historiadores haitianos de la talla de Jean Price-Mars en su obra «La República de Haití y la República Dominicana» y contemporáneos dominicanos de esas matanzas como Gaspar Arredondo y Pichardo en su obra «Memoria de mi salida de la isla de Santo Domingo el 28 de abril de 1805», sus víctimas dominicanas eran blancas, mulatas y negras; ricas y pobres; citadinas y campesinas. Si usted hablaba español era merecido del peor de los castigos según Dessalines. No ocurrió lo mismo por la banda del Sur porque las tropas haitianas en su retirada eran lideradas por Alexandre Petión, quien no obstante recibir instrucciones de Dessalines de provocar un degüello a la población civil dominicana por todo lo largo, no la cumplió. Es cierto que ese evento traumático produjo una reducción de la población dominicana por completo y muchos emigraron, los que podían a otros puntos de la monarquía española en América y, los que tenían menos posibilidades económicas, a zonas apartadas dentro de la isla como la llamada sierra de Santiago, los alrededores de El Seibo e Higüey y otros lugares. Sin embargo, ese evento no fue producto de la emancipación de los esclavos, quienes de todas maneras era una minoría muy pequeña de la población dominicana al efectuarse la invasión de Dessalines y el trato general a los esclavos era mucho mas suave en la parte dominicana de la isla. 

Si vemos las demás islas antillanas nos damos cuenta que para la época el único que era un país independiente era Haití y, por tanto, la esclavitud existía en las demás islas. La esclavitud fue finalmente abolida en Santo Domingo en 1822 (en realidad la mayoría de los esclavos habían sido liberados varias décadas antes, mas no se hizo una abolición oficial y definitiva hasta ese año) y se hizo de un plumazo, es decir sin derramamiento de sangre ni disturbios. Inglaterra abolió la esclavitud en todo su imperio en 1833 y esa también se hizo de un plumazo, esta vez en Londres, sin disturbios de ningún tipo e incluía islas como Jamaica, Las Bahamas, Barbados, Trinidad y Tobago, Antigua y Barbuda entre otras. En 1863 Holanda abolió la esclavitud y eso incluía islas como Aruba, Curazao entre otras sin derramamiento de sangre o violencia alguna. En 1873 España abolió la esclavitud en Puerto Rico y en 1886 en Cuba, ambas por plumazos en Madrid. Y así sucedió con las demás islas del Caribe. Con la excepción de Haití dónde la emancipación de los esclavos fue violenta y sangrienta y los blancos fueron los grandes perdedores, en el resto del Caribe la abolición de la esclavitud ocurrió años después y reinando la paz siempre.

Por tanto, lo que asevera D. Gregorio A. y Espala es simplemente una mentira.

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«El inmediato contacto de Santo Domingo y Haití dió lugar a que, abolida la esclavitud en la parte española, la raza de color fuera poco a poco absorviendo a la blanca…»

Aquí se vislumbra otra mentira. El término «raza de color» históricamente, y en especial en su época, se refería a los mulatos y no a los blancos ni a los negros, siendo estas dos razas de color también en la definición mas amplia. Es lo natural que con cada mezcla entre blancos y negros se reduce un poco la población blanca y la negra y aumenta la mulata. El efecto de la migración puede variar estas cosas dependiendo si se recibe mas migrantes blancos o negros o mulatos. Otro efecto que lo puede impactar es la emigración, especialmente si los emigrantes en su mayoría son blancos, negros o mulatos. Es cierto que con el pasar del tiempo ha aumentado la «raza de color» en República Dominicana, mas a la vez el impacto ha sido una reducción no sólo de los blancos, sino de los negros también como porcentaje de la población.

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«…Hasta el punto de que en la actualidad las tres cuartas partes de Santo Domingo se hallan exclusivamente pobladas por gente de color asaz oscuro…»

Aquí entra en otra incongruencia tomando en cuenta otros relatos tanto de la época como después donde autores dominicanos y extranjeros que conocieron en persona la sociedad dominicana dicen una y otra vez el aspecto predominante de los dominicanos se acercaba mas a la de los blancos que a la de los negros. Esto se evidencia en relatos de extranjeros de Estados Unidos, país donde es imposible que consideren a cualquier persona como «mas cerca de los blancos» si no tiene, aparte de los rasgos propios de los blancos, un color claro al menos. La obra del estadounidense Samuel Hazard y titulada «Santo Domingo Past and Present» de 1871 y el reporte de la comisión enviada por el gobierno estadounidense en ese mismo año a conocer en persona cada rincón de la República Dominicana y cada aspecto político, cultural, demográfico, económico, geográfico, etc del país; describen a nuestra gente de esa manera.

El estadounidense Alpheus Hyatt Verril en su obra de 1914 titulada «Porto Rico Past and Present and San Domingo of Today» en la página 233 dice:

«…The Dominican Republic cannot by any stretch of the imagination be called a black republic, yet it is distinctly a coloured one… (…La República Dominicana no puede ser considerada como un país de negros, pero es muy distintivamente un país de mulatos…)»

En la página 234 del mismo libro dice:

«In most places… the coloured races outnumber the whites, but the colour is far lighter than in most of the West Indies and to a superficial observer a large portion of them would pass for white. (En la mayoría de los sitios… los mulatos son mas numerosos que los blancos, pero el color promedio es mucho mas claro que en la mayoría de las islas del Caribe y un observador superficial pudiera considerar como blancos a una porción muy grande)».  

José Vasconcelos en su obra «Santo Domingo: La crónica personaal de una visita a República Dominicana» describe su visita al país en 1926 que incluyó lugares como La Romana, San Pedro de Macorís, Santo Domingo, La Vega, Santiago, Puerto Plata, etc. En esa época, el Cibao seguía siendo la zona mas populosa de la República Dominicana y en la página 30 a su llegada a La Vega dice:

«por una especie de ley geográfica, en esta región alta, que es la mas fría de la isla, predomina la raza blanca…».

Así hay mas fuentes que dan constancia que la población dominicana era mayormente mezclada y a su vez la mayoría era de tez clara que junta con la minoría mas grande en ese entonces, la blanca, producía una población tirando a un color de piel claro o blanco mayoritariamente. Además en muchos sitios, en el Cibao particularmente, los blancos eran mayoría hasta entrado el siglo XX.

La continuación del mestizaje entre blancos y negros, el crecimiento vegetativo desigual entre un tipo y el otro, la inmigración a partir de los 1880s de las islas inglesas del Caribe y de los 1920s de Haití (ambas corrientes migratorias consistía de negros en su mayoría), la emigración masiva en las últimas décadas del siglo XX y primeras del XXI que en su principio consistía de personas de la sobrepoblada región del Cibao (mayoría de blancos y mulatos de tez clara) ha cambiado poco a poco la composición actual de la República Dominicana, tornándola mas oscura y mas negra. No obstante, D. Gregorio A. y Espala escribía de una República Dominicana la cual era presentada tanto por escritores dominicanos y extranjeros como una sociedad de tez clara en promedio, incluso adentrando a la primera mitad del siglo XX. 

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«El tipo dominante es el etiópe, sin más modificación que la que sufre esta raza al permanecer en América dos o tres generaciones sucesivas…»

Esta es otra mentira que es demostrable con lo que han arrojado varios estudios genéticos que comparan el promedio del dominicano con el de otros países. Se puede ver que en promedio los dominicanos son mulatos e incluso, el aporte africano es ligeramente menor que el aporte europeo. No sucede igual o similar cuando se trata del promedio haitiano, afroamericano, barbadense, etc que son sociedades negras donde no ha habido mucha modificación no obstante que estos sitios tienen siglos con negros. La modificación de los dominicanos es mucha.

He aquí tres estudios genéticos de varios que incluye a los dominicanos.



Los aportes africanos son rosado y rojo, los europeos azul y morado, y los amerindios (mayormente taíno en el caso dominicano) verde. African-American quiere decir afroamericano y como es costumbre en Estados Unidos, incluye tanto a negros como mulatos de ese país. Si quitaran a los mulatos de esa categoría ficticia y solo aplicable en ese país, el aporte europeo se reduce mucho mas y el aporte africano incrementa de igual proporción. https://www.nature.com/articles/ncomms7596


Los aportes africanos es rosado, los europeos azules (azul claro para europeos del norte y azul oscuro para europeos del sur) y amerindios es amarillo. https://blog.23andme.com/ancestry-reports/reports-for-caribbean-and-latin-american-customers/


Los aportes africanos es verde, los europeos rojo y los amerindios azul. https://journals.plos.org/plosgenetics/article?id=10.1371/journal.pgen.1003925

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«…La coloración más general es la negra…»

 Otra mentira de D. Gregorio A. y Espala. Como evidencia de ello se pueden usar meras fotos de Google Street View de las ciudades mas populosas de la República Dominicana. La población dominicana es urbana en mas de 80% y la mayoría de la población urbana se encuentra en los alrededores de Santo Domingo y en el valle del Cibao. Incluso, en ese valle dónde está la mayoría de las ciudades dominicanas. Estas fotos luego son compararlas con las de Accra en Ghana, una ciudad de negros en África. Se podrá ver la diversidad en la coloración de la gente en las calles dominicanas y, por tanto, es totalmente falso que «la coloración más general es la negra». Se nota que es una población mulata mientras las calles de Accra son mas homogénea y negra. Por decirlo de otra manera, si lo que dice D. Gregorio A. y Espala hubiera sido cierto, entonces las calles del Gran Santo Domingo y Santiago deberían verse igual en la coloración de la gente a Accra, Ghana. Allí sí es verdad que «la coloración más general es la negra» contrario a República Dominicana.

Fotos aleatorias del Gran Santo Domingo, República Dominicana.

Fotos aleatorias en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

Fotos aleatorias en Accra, Ghana.

Como se dijo en un principio, estos son tan solo unos ejemplos de lo que D. Gregorio A. y Espala dice de los dominicanos y se evidencia que miente en ese aspecto. Esto tomando en cuenta que mientras mas en el pasado, mas clara o blanca era la población dominicana comparado con ahora, por lo tanto lo que era el país en tiempos de D. Gregorio A. y Espala era mas en acorde a como lo describen otros dominicanos y los extranjeros y menos como lo describe él. 

El por qué D. Gregorio A. y Espala niega el mestizaje evidente de los dominicanos y lo presenta como si fuera una sociedad mas de África no lo podemos decir con certeza. Sin embargo, existen varias posibilidades. Una es que vivió y se pasó la mayor parte del tiempo en sitios como el este de la península de Samaná. Efectivamente allí es una sociedad dominicana de negros y lo que describe cae como anillo al dedo. Su visión es la que tendría una persona de ese lugar de lo que es la República Dominicana. Sin embargo, zonas como esa tienen un peso poblacional menor que las zonas donde hay mas gente de tez mas clara en República Dominicana. De hecho, la población de todo Samaná es más o menos el 1% de la población dominicana, una zona poco representativa del país mas muy representativa de ella misma. Otra posibilidad es que D. Gregorio A. y Espalas pertenece a cierta corriente ideológica y/o política que trata de presentar la sociedad dominicana mas negra de lo que es. Hay otras posibilidades que por falta de tiempo y espacio no vamos abundar. Lo cierto es que su descripción de los dominicanos no se corresponde con la realidad dominicana.

La migración de los africanos a la República Dominicana

Los africanos llevados a Santo Domingo durante el siglo XVI se veían de esta manera, como la mayorís de los africanos de hoy. Su color de piel negro, mas oscuro que la de cualquier otro tipo de gente en la República Dominicana, explica el por qué los llamaban «los negros». Con mas de cinco siglos de mezclas entre españoles, taínos y africanos a hecho que el grueso de los dominicanos actuales luzcan diferentes. Sin embargo, el legsfo de los africanos ha sobrevivido y continúa en la República Dominicana.

Introducción de los africanos en Santo Domingo

La mayoría de los africanos introducidos en Santo Domingo directamente de África fue en los 1500´s y estos eran del área de Senegal, especialmente de étnias como los brongs y la mandinga (viven entre Senegal y Mali). De hecho, de esa zona eran los africanos introducidos en América en esa época y como quienes dominaban ese tráfico eran los españoles (el transporte y la venta en sí lo hacían los portugueses), notarás que todos los latinoamericanos con siquiera un rastro africano tienen de mandinga y de brongs. El aporte africano en las zonas anglófonas y francófonas de nuestra América carecen aporte significante de esas étnias.

Segundo impulso 

El segundo impulso de introducción africano en América tuvo lugar esencialmente en el siglo XVIII (1700’s), estaba dominado por los franceses y los ingleses, y los extraían más al sur, es decir en el golfo de Benín (Gana, Costa de Marfil, Nigeria, Camerún, Congo esencialmente). En esta época hubo algunas importaciones de africanos a Santo Domingo, pero estas no se hacían directamente de la África. Más bien se adquirían en Cabo Francés (hoy Cabo Haitiano) y las pocas embarcaciones mercantiles que anclaban en Santo Domingo vendían algunos esclavos en especie (los dominicanos les daban víveres y demás comestibles en cambio por esclavos). También se armaron algunas aventuras de piratas dominicanos que atacaban las embarcaciones de otras naciones en el mar Caribe y les hacían un atraco de las cosas valiosas y si tenían negros estos formaban parte del botín. 

En la izquierda se vislumbra la tambora dominicana, presente en varios géneros musicales de la República Dominicana. La tambora dominicana tiene su orígen en la tambora de Guinea, la cual ha permanecido por generaciones sin ningún cambio estructural. Sin lugar a dudas, este instrumento que se ha convertido en uno de los símbolos de la dominicanidad es uno de los leganos que nis dejaron nuestros ancestros africanos.

Los fugitivos de los franceses

El otro elemento de introducción de africanos en ese siglo, aunque estos no formaron parte de los esclavos, eran los esclavos fugitivos de los franceses. En ese entonces el Gobierno español tenía una ley en vigencia que dictaba la libertad inmediata a cualquier esclavo de nación extranjera (es decir Francia) que por cuenta propia pisara suelo español (es decir dominicano). A estos negros de los franceses no solo se les daba su libertad, sino que se le garantizaba la misma al convertirlos en sujetos del Rey de España, lo que hacía de cualquier maltrato o intento de privarle de su libertad una ofensa al mismo Gobierno español y suponía una represalia por parte de las autoridades. Esta medida mantenía a los colonos franceses temerarios de cruzar las fronteras en busca de sus ex-esclavos e incluso fue una de las razones por las que les mandaban cartas a Francia metropolitana para que hicieran la conquista del Santo Domingo Español por la fuerza si era necesario.

La cantidad de los negros

La mayor cantidad de esclavos que se logró tener en la parte española de la isla se estima en unos 10,000 a 15,000 de una población total que rondaba los 125,000; es decir alrededor del 10% +/- (en la parte francesa había más de 800,000 esclavos y formaban casi el 90% de dicha población, todos importados en los 1700´s prácticamente). El grueso de la población consistía de personas libres entre blancos y personas de color, con un predominio de personas de tez blanca, entre caucásicos y mestizos o mulatos con aspecto caucasoide. De hecho, la mayoría de las personas de color eran libres. 

El chicharrón es tenido por delicias en la culinaria dominicana. Proviene como uno de los alimentos que se le daba a los esclavos africanos en la isla de Santo Domingo. Originalmente su consumo se limitaba a los africanos, hoy día es una delicia esencial de la culinaria dominicana.

Descripción de Moreau de Saint Mery

Si nos llevamos de la descripción que hizo el colono francés Moreau de Saint Mery (vivía en Haití, pero visitó por mucho tiempo la parte española esencialmente para escribir sus libros que describían minuciosamente la isla completa en todos los aspectos), dice que en la población de la parte española de la isla la gente de color libre eran pocos comparado con los blancos, sin embargo eran muchos comparados con los esclavos. También dice que en muchos de los colonos españoles (es decir los blancos) tenían un o dos rasgos que apuntaban a alguna mezcla remota, además que mientras exista tan pocos negros dispersos por el territorio a los españoles se les haría difícil sacar el mayor provecho de la riqueza de la tierra.

Moreau de Saint Mery decía con mucho entusiasmo la gran cantidad de esclavos africanos que podía llenar a la parte española de la isla si fuera colonia francesa. Su entusiasmo no se debía a algún trastorno psicológico, sino que en esa época la riqueza de un lugar estaba íntimamente ligado a la cantidad de esclavos que se poseía. De hecho, los franceses convirtieron su pedazo de la isla en una de las colonias más ricas en la historia de la humanidad y lo hicieron llenando de africanos cada rincón del oeste de la isla de Santo Domingo.

Época haitiana

En la época de la Dominación Haitiana (1822-1844) se introdujeron más negros (haitianos y estadounidenses) por iniciativa del Gobierno haitiano que deseaba una población negra africana poblando la isla completa. Incluso, el Gobierno haitiano tenía leyes que incomodaban a los blancos, precisamente para incitarlos a que emigraran, y con eso se lograba un oscurecimiento de la población en la parte española o dominicana. 

Cuadro del pintor dominicano Yoryi Morel de 1959. Se titula «Fiesta Campesina». Es de una escena rural mientras se tocaba el merengue típico, música de la República Dominicana que mezcla los elementos europeos, taínos y africanos en la lírica, instrumentos y forma de bailarlo. A mano derecha se ve un joven tocando la tambora dominicana.

A partir de los 1870’s 

Luego a partir de los 1870´s se comienza a desarrollar la industria azucarera, la cual importaba algunos trabajadores puertorriqueños y muchos negros de las islas inglesas y, a partir de los 1920´s los negros ingleses fueron sustituidos por los negros haitianos; paulatinamente influyó en la composición étnica en las zonas azucareras, que hasta entonces eran áreas de escasísima población.

Nuestra época

En nuestra época existe la migración masiva y clandestina de haitianos, lo que indudablemente aumenta la población negra de este país. En países donde los esclavos fueron mayoría hoy son de mayoría negra, no mulata ni mestiza ni blanca.

El legado de los africanos es evidente en la mezcla de los dominicanos sean ricos o pobres, jóvenes o viejos, hombres o mujeres. Un dominicano no puede esconder uno de sus orígenes.
Con mas de 500 años de mestizaje significa que las características de los africanos, los españoles y los taínos formen parte de la mayoría de los dominicanos. Lo único que cambia es la proporción, no los componentes.
Entre los antepasados de los dominicanos se encuentran los africanos que llegaron en el siglo XVI, en esencia los primeros africanos de América. Para muchos que no son hispanoamericanos puede ser chocante al percatarse que los africanos de América hablaban español y portugués mucho antes que surgieran otros africanos que hablaran inglés, francés u otras lenguas europeas. Quedan sorprendidos al percatarse que la religión que profesaban la mayoría de los africanos en América era la católica romana. Mucho mas sorprendente es darse cuenta que tenían mas de un siglo antes que los franceses e ingleses llevaran africanos a sus colonias americanas.
La historia ancestral de la República Dominicana mira de regreso a un extranjero cada vez que tiene contacto con un dominicano. El primer mestizo del mundo, el primer zambo del mundo y el primer mulato de América nacieron en esta tierra. El primer lugar de América donde se asentaron los europeos y el lugar donde ha habido presencia europea por mas tiempo es en la República Dominicana. La primera tierra pisada por la planta de los pies de los africanos hace mas de 500 años también fue en esta tierra dominicana.
Tatico Henríquez contando «Corrida de Santa Ana» en el merengue típico de la República Dominicana. Nótese la incorporación de la tambora, legado sin modificación de los africanos que llegaron a Santo Domingo.

La medición del desempleo en República Dominicana

El Banco Central de la República Dominicana, debido a su compromiso de presentar cifras certeras y de fácil entendimiento, utiliza como el índice de desempleo oficial a la tasa de desocupación ampliadaPara lograr esa tasa, la metodología implica incluir a todas las personas en edad de trabajar que durante el mes de la encuesta carece de empleo; en este caso no importa si la persona hizo el esfuerzo por buscar empleo. Las razones por las cuales una persona desocupada no hace el esfuerzo por buscar empleo van desde la pereza, los estudios o  se encuentran activos en las Fuerzas Armadas hasta por una invalidez física o psicológica, embarazos o enfermedades, y demás ejemplos por el estilo. Debido a todo lo ya mencionado, la tasa de desocupación oficial de la República Dominicana siempre se sitúa en dos dígitos.

Sin embargo, la mayoría de los países, a diferencia de República Dominicana, no publican como oficial su tasa de desocupación ampliada, porque prefieren la tasa de desocupación abierta. La metodología para conseguir esta cifra se basa en incluir a las personas en edad de trabajar que durante el mes de la encuesta estaban desocupadas e hicieron el esfuerzo por encontrar empleo. En otras palabras, no incluye a todas las personas que carecen de empleo, sino a las personas que carecen e hicieron el esfuerzo por encontrar empleo. El resultado es una tasa de desempleo oficial que en la mayoría de los casos resulta en un dígito contrario a la tasa de desempleo ampliado la cual se sitúa en dos dígitos.

Muchas personas/organizaciones no tienen conocimiento de este pequeño pero muy importante detalle. Debido a ese desconocimiento, con mucha frecuencia se hacen comparaciones de estadísticas de desempleo de República Dominicana con las de otros países que al final resultan ser erróneas. Para que las susodichas comparaciones sean válidas, se necesita que las cifras sean todas de la desocupación ampliada o de la desocupación abierta. No se puede hacer una comparación real usando la tasa desocupación ampliada de República Dominicana con las tasas de desocupación abierta de otros países latinoamericanos u otras regiones.  Son dos cifras con dos metodologías distintas por lo cual miden dos cosas distintas.

Según el Banco Central de la República Dominicana, en abril del 2008 la desocupación ampliada en el país se situaba en 14.0% pero para el mismo tiempo la desocupación abierta era de 4.2%.  Tomando en cuenta que la mayoría de los países oficialmente utilizan la desocupación abierta como tasa oficial de desempleo, podemos utilizar estos datos para hacer una comparación real del desempleo de algunos países de la región vs la de República Dominicana durante la primavera del 2008:

  • República Dominicana: 4.2%
  • México: 4.1%
  • Estados Unidos: 7.2%
  • Chile: 7.5%
  • Panamá: 6.3%

¿Qué se aclara con esta comparación?

1. Al ser una comparación de cifras logradas con la misma metodología (en este caso desocupación abierta), es una comparación válida.

2. Nos damos cuenta que el desempleo en República Dominicana durante el 2008 era mucho más parecido al que prevalecía en México durante el mismo periodo. Inclusive, el desempleo abierto de República Dominicana fue inferior a la tasa de desempleo abierto de Estados Unidos, Chile, y Panamá.

3. Cuando se hace el esfuerzo de comparar cifras logradas con la misma metodología nos damos cuenta que no somos de los países con más desempleo en la región. También deja claro que el crecimiento económico que el país ha experimentado durante las últimas dos décadas sí se ha sentido en la población con la creación de empleos en cantidades suficientes para mantenernos entre los países con menos desempleo abierto en todo el continente americano.

Con esto no debemos asumir que el desempleo abierto es mejor al desempleo ampliado, porque ambos cumplen con su deber en dejarnos saber por un lado cuántas personas desempleadas activamente buscan un empleo vs cuántas personas carecen de empleo sin importar si están buscando o no. Lo que sí debemos asumir es que las comparaciones que se han hecho, dentro y fuera del país, del desempleo en República Dominicana vs la de otros países en la región no son válidas porque están comparando las cifras dominicanas con cifras de otros países que fueron creadas con otras metodologías.

Una comparación justa y verdadera requiere cifras adquiridas con la misma metodología. En este caso, las autoridades dominicanas deben publicar como oficial la tasa de desempleo abierto, así presentamos cifras que sí son comparables con las de otros países, los cuales en la actualidad publican el desempleo abierto, no el ampliado.

Las consecuencias de la herencia epigenética en los dominicanos

En los ultimos años, los científicos han tenido que retractarse con respecto a un hallazgo nuevo que se ha detectado en la genoma del ser humano que anteriormente se pensaba no podía ser cierto. Nos referimos a la herencia epigenética de los traumas sufridos por nuestros ancestros.

Al final presentamos un documental reciente donde detallan con lujos de detalles la herencia epigenética y cómo los eventos traumáticos sufridos por generaciones anteriores son heredados como una memoria genética en las generaciones posteriores e impacta la conducta de los mismos.

El mito que cada generación nace como una página en blanco

Este hallazgo rompe uno de los mitos que ciertos grupos han difundido en la sociedad, la creencia que cada ser humano nace como una página en blanco y que los eventos históricos de sus ancestros no tienen ningún impacto en la conducta, excepto cuando se les enseña de los mismos. Es decir, que el dominicano no tiene gravado en su ADN, no nace con conductas que hayan sido producto de la vida de sus antepasados, sino que la conducta del dominicano es producto de lo que se le enseña en su vida.

La herencia epigenética

El hallazgo científico que rompe con ese mito es la herencia epigenética. Ahora los científicos se han dado cuenta que los eventos traumáticos que han vivido generaciones pasadas marcan la genoma de esas generaciones de una forma tal, que en efecto se produce una memoria genética de ese evento. Es decir, a partir de la generación que vive un evento traumático, toda su descendencia hereda por sus genes ciertos cambios que modifican su conducta ante estímulos sensoriales que se asemejen al estímulo inicial que produjo el trauma. No solo que se hereda esa memoria por los genes, sino que los descendientes reaccionan de igual manera como reaccionaron sus ancestros ante esos estímulos sensoriales, como si las generaciones descendientes hubiesen vivido el trauma a pesar que no lo vivieron.

El mito que los comportamientos son frutos solo de la enseñanza

Estos hallazgos recientes suponen una crisis para la teoría que algunos grupos sostienen respecto a cómo se instaura el miedo en una generación. No es con la educación, sino en la genética por eventos traumáticos que literalmente marcan el alma de un pueblo para siempre.

Las implicaciones de la herencia epigenética en el pueblo dominicano

El pueblo dominicano tiene una historia extremadamente trágica. Los períodos más trágicos fueron los del siglo XIX con las luchas dominico-haitianas, esencialmente las múltiples y sangrientas invasiones haitianas, la ignominiosa Dominación Haitiana de 22 años, los 12 años de la guerra de Independencia con Haití dentro de la cual se incluyen las tres invasiones del emperador haitiano Faustin I, quien odiaba tanto a los dominicanos que su motivo por invadirnos fue tratar de exterminar a toda la población dominicana.

Todos estos eventos, y otros atropellos posteriores que cada cierto tiempo abren las heridas en los dominicanos, no fue más que un gran trauma colectivo del pueblo dominicano. Es un trauma sufrido en carne y huesos por más de dos generaciones seguidas y posteriormente heredado epigenéticamente por las generaciones futuras. Los estímulos visuales y de otras índoles que los antepasados de los dominicanos asociaron con el trauma impuesto por los haitianos, hoy en día producen en la población los mismos miedos y las mismas reacciones que tuvieron los ancestros.

Borrar la historia, especialmente una tan traumática como la de los dominicanos, no logrará que esos miedos y reacciones se eliminen. Al contrario, creará las condiciones para que se produzcan eventos que luego vamos a lamentar. La historia permite entender por qué los pueblos reaccionan como lo hacen, pero el no enseñar la historia tal y como fue no elimina esas reacciones, solo elimina la posibilidad de entenderlas.

Lo que está en la sangre no es algo que se puede borrar con simples palabras, simples acciones, simples pretensiones y mucho menos con maniobras sociales promovidas por el Estado. Las cosas hay que hacerlas ancladas en la verdad y no en simples ideas o mitos, porque con falsedades no se borra la realidad que se manifiesta en los hechos.

(Documental) El fantasma en tus genes: Epigenética y la herencia genética

A continuación les presentamos el documental El fantasma en tus genes: Epigenética y la herencia genética. Mientras absorbes la información expuesta por científicos que han estudiado este fenómeno genético, piensa en lo que esto implica para el pueblo dominicano, uno de los pueblos con uno de los pasados más traumáticos de toda la humanidad.

Si quieren entrar inmediatamente al meollo del asunto, como suele decirse popularmente, pulsen en el minuto 30:34 y comiencen a ver el documental a partir de ese momento. Ahí es cuando comienza a tocar el tema que tratamos en este artículo.

La migración española a República Dominicana

Españoles de las Islas Canarias. La migración española a la República Dominicana ha existido por mas de cinco siglos, por mucho mas tiempo que cualquier otra migración. España es el país que mas ha influenciado a la República Dominicana, un aspecto evidente en todo de la sociedad y cultura incluyendo el idioma. La República Dominicana es dónde se han asentado por mas tiempo en América los españoles y el sitio dónde por mas tiempo se ha hablado español en el hemisferio occidental.

Juan de Pareja (n. 1620 – m. 1670). A pesar que la mayoría de los españoles que han migrado a la República Dominicana durante los mas de 500 años han sido blancos, una minoría grande consistía de españoles mulatos y en menor medida de negros, de Tenerife en las Islas Canarias en particular. En la mayoría a de los casos eran personas libres y comúnmente pertenecían a familias que por generaciones eran libre. Juan de Pareja fue un pintor español de origen étnico mezclado. En los viajes de Cristóbal Colón entre España y la República Dominicana se enterraron a muchos tripulantes y demás pasajeros en el cementerio de La Isabela, primer cementerio cristiano del Nuevo Mundo. Arqueólogos y antropólogos han analizado varios de estos restos y han encontrado signos que evidencia entre algunos un origen africano en vez de europeo. Debían ser españoles negros africanos o mulatos. Lo que queda claro es que no todos los españoles eran blancos. Con investigaciones adicionales han descubierto que entre aquellos que acompañaron a Cristóbal Colón y tenían un origen ancestral africano por completo o parcial, algunos eran esclavos mientras la mayoría eran parte de la tripulación como hombres libres.
El conquistador español Juan Garrido (n. 1480 – m. 1550). Nacido en Guinea en África, fue llevado a España siendo muy joven y pudo convertirse en un español, a pesar que era de orígen africano por completo. También fue parte dd las conquistas de América. Arribó a Santo Domingo en 1510 siendo un hombre libre y por muchos años vivió en ella. Fue parte de expediciones conquistadoras en Cuba, Puerto Rico, la Florida y otros lugares en el Caribe. Su siento definitivo fue en México tras acompañar a Hernán Cortés en su conquista. Allí se enamoró de una indígena y con ella hizo familia y se concentró en ser un buen padre y un buen agricultor. Igual que él habían muchos mas, españoles en todos los sentidos excepto el orígen. Esta gente viajaron desde España a la República Dominicana. No se puede negar que fueron una minoría, pero existieron y caminaron por las calles de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, muchos creando familias y dejando descendencia, hoy día presente en dominicanos de todos los colores, posiciones sociales, desde personas comunes hasta los muy conocidos.

Inicios de la migración española

La migración española es la más tradicional en República Dominicana. Tuvo sus inicios en 1492 con la llegada de las tres carabelas de Cristóbal Colón. Desde ese entonces la migración española se ha mantenido constante, si bien con sus alzas y sus bajas.

Siete repuntes migratorios en cinco siglos

Se pueden identificar siete repuntes migratorios procedente de España, en los cuales llegó el grueso de los españoles que forman parte de los ancestros de la mayoría de los dominicanos.

Siglo XVI

El primer siglo de la época colonial se caracterizó por dar inicio a lo que sería cinco siglos de migración española.

Al principio todos eran exclusivamente castellanos y se asentaron en todas las regiones de la isla. Con el pasar del siglo, la migración abarcó orígenes de todas las regiones de España, incluyendo las islas Canarias.

También llegaron muchos portugueses que se hacían pasar por españoles y se asentaron mayormente en el valle del Cibao. Todavía se evidencia su influencia en el dialecto cibaeño con muchas palabras que son pronunciadas más cercanas a sus versiones en portugués.

Siglo XVIII

Tras el asentamiento de los franceses en la franja costera occidental de la isla, España se vio en la necesidad de incentivar una nueva ola migratoria a la parte española de Santo Domingo. Esta migración estuvo constituida esencialmente por españoles canarios, especialmente de las islas de Tenerife, La Palma y La Gomera.

La migración de los españoles canarios toma auge en 1684 cuando por Real Cédula el rey de España permitió el traslado de cientos de familias originarias de la isla de Tenerife. En ese mismo año fundaron el pueblo de San Carlos de Tenerife en lo que en aquel entonces era las afueras de la ciudad de Santo Domingo. Hoy San Carlos es un sector de la ciudad capital. Aún viven descendientes de las familias fundadoras en este sector.

Las migraciones de los españoles canarios continuó durante el transcurso del siglo XVIII a tal nivel que se convirtieron en el elemento principal del aumento de la población en la parte española de la isla. La misma pasó de 6,000 habitantes en 1735 a más de 125,000 habitantes en 1785, producto tanto de las migraciones y la rápida multiplicación.

Los españoles canarios aumentaron las poblaciones de los pueblos que ya existían a su llegada.

  • Santo Domingo
  • Santiago de los Caballeros
  • Higüey
  • Bonao
  • La Vega
  • Azua

También refundaron los pueblos que por órdenes del gobernador Osorio fueron destruidos a principio del siglo XVII (el año de la refundación aparece en paréntesis).

  • Puerto Plata (1737)
  • Montecristi (1751)
  • San Juan de la Maguana (1757)
  • Neiba (1765)

Además fueron los fundadores de pueblos nuevos por todo el territorio dominicano.

  • San Carlos de Tenerife (1684)
  • Hincha (1704)
  • Sabana de la Mar (1756)
  • Santa Bárbara de Samaná (1756)
  • San Rafael de la Angostura (1761)
  • Bani (1764)
  • Las Caobas (1768)
  • San Miguel de la Atalaya (1768)
  • Dajabón (1776)
  • San Francisco de Macorís (1778)
  • Las Matas de Farfán (1780)

También fundaron muchos parajes y demás comunidades rurales. Muchos de estos lugares contienen pistas de su origen español canario en sus nombres. Tal es el caso del paraje Cerro Gordo de los Isleños cerca de Higüey. Isleños es el gentilicio con que se conocía a los españoles canarios y Cerro Gordo es el nombre del pueblo en Tenerife de donde eran originarios los fundadores. Así hay muchos ejemplos por toda la geografía dominicana.

El mestizaje le ha añadido colores y rasgos diversos a muchas familias dominicanas con ascendencia española canaria y la democracia racial ha hecho que casi todos tengan entre sus amigos, vecinos y allegados personas con una diversidad de rostros y colores. un buen ejemplo es ésta de San José de Ocoa.

Típica familia dominicana con origen español canario en una zona rural de Higüey.

Por todo lo largo y ancho del valle del Cibao se observan familias dominicanas que tienen evidente su origen español canario, como esta humilde familia de Santiago.

Anexión a España (1861-1865)

En 1861, la República Dominicana fue anexada a España por petición del gobierno dominicano. En ese intervalo se produjo un aumento, aunque de corta duración, de migración española. Muchos militares españoles, tras concluir la anexión, optaron por quedarse en el país.

Guerras cubanas (1868-1878) y (1895-1898)

En la segunda mitad del siglo XIX, la vecina isla de Cuba se vio involucrada en una larga lucha en su intento por independizarse de España.

La primera de sus guerras independentistas fue la llamada guerra de los Diez Años o guerra de Cuba (1868-1878). En ese período, República Dominicana recibió algunos exiliados desde esa isla, entre los cuales habían españoles que antes de la guerra habían migrado a Cuba.

La segunda guerra fue la guerra de Independencia de Cuba o guerra de 1895 o guerra Hispano-estadounidense (1895-1898). Similar al caso anterior, en esta ocasión llegaron muchos cubanos y especialmente españoles que antes de la guerra migraron a Cuba.

6CFB920B-2252-4B36-A12E-2DE2D869EE3BAndrés Brugal Montaner. Un español que durante la guerra Hispanoamericana tuvo que migrar otra vez al ver sus intereses afectados y lo hizo desde Santiago de Cuba a Puerto Plata, República Dominicana.

Un buen ejemplo es Andrés Brugal Montaner, quien luego de migrar desde España a Cuba, abandona aquella isla para asentarse en Puerto Plata. Allí fundó Brugal & Co, actualmente es uno de los cinco rones que más se vende en el mundo y líder entre los rones importados en España.

Principios del siglo XX

A principio del siglo XX España había perdido sus dos últimas provincias en América, Cuba y Puerto Rico, usurpadas por los Estados Unidos. En ese tiempo EEUU promulga una ley de migración que en efecto paraliza el flujo directo de migrantes españoles hacia Cuba y especialmente hacia Puerto Rico. En consecuencia, muchos de los españoles que deseaban migrar al Caribe optaron por migrar a República Dominicana, produciendo para el país la quinta ola migratoria española.

Manuel Corripio. Uno de los españoles que decidió migrar a República Dominicana cuando Estados Unidos se la puso difícil para españoles migrar a Cuba y Puerto Rico, islas que se las había rebatado a España como botín de guerra. Se asentó en Santo Domingo y desde entonces ha estado allí su familia y descendencia. 

En esta ola llegaron algunas familias que con el tiempo lograron cierto renombre en la sociedad dominicana, como fue el caso con las familias Baquero, Corripio, Bosch y Cuesta, por mencionar algunas.

Décadas de 1940 y 1950

En la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo se fomentó la migración española como política de Estado para fomentar el desarrollo agrícola.

4F27E410-0BE4-4107-8128-944AC56250B2José Rosselló Campins. Español nativo de soca, cerca de Valencia, se aprovechó de las políticas migratorias favorables del régimen de Trujillo para migrar a la República Dominicana. Se asentó en Constanza y fue pionero en la producción agrícola de hortalizas, vegetales y verduras que hasta entonces no se producían en la República Dominicana.  

La agricultura dominicana logró grandes éxitos y diversificación con la ayuda de los españoles. El mejor ejemplo es el caso del valle de Constanza. Tras la aplicación de los conocimientos del agrónomo José Rosselló Campins, considerado el padre de la agricultura en ese valle, Constanza florece y se destaca como una de las zonas agrícolas más productivas.

Debido a la situación que se vivía en España, República Dominicana recibió una migración esencialmente de refugiados popularmente conocidos como españoles republicanos, muchos de los cuales eran intelectuales en vez de agricultores. Este grupo tuvo un impacto cultural profundo en el país por su alto nivel de preparación. Las bellas artes se vieron positivamente impactadas por la incursión de los españoles. Además llegaron muchos arquitectos, médicos, ingenieros, abogados, catedráticos universitarios, autores y otros profesionales que les dieron un salto galáctico a República Dominicana en asuntos culturales.


José Vela Zanetti. Un pintor español que vivió por muchos años en la República Dominicana. Muchos de sus mejores obras son murales que todavía embellecen paredes en varios edificios y palacios públicos de Santo Domingo y otras áreas de la república dominicana.. 

Uno de los más grandes, de muchos, fue el destacado pintor José Vela Zanetti, quien pintó más de cien murales por todo el país, muchos considerados los mejores que se hayan hecho en la isla de Santo Domingo. Todavía se exhiben sus murales en una gran cantidad de edificios gubernamentales, iglesias, universidades, monumentos, centros culturales y demás lugares por toda la geografía dominicana.

1960-hoy

Luego de la caída del régimen trujillista en 1961, comienza una migración espontánea pero estable de españoles a la República Dominicana. Esta migración también ha sido muy provechosa para el país con la llegada de personas visionarias y emprendedoras.

Román Ramos Uría. Uno de los españoles que migró a la República Dominicana en esta época. Es oriundo de Pola, un pueblo pequeño en Asturias, España y tuvo la intención de establecerse en Santo Domingo. Su deseo de vivir en la República Dominicana fue tan grande, que además era un país que no conocía aunque había escuchado mucho de él en su pueblo natal, el barco que lo transportó a último minuto decidió hacer escala en Puerto Rico y no seguir a Santo Domingo. Pasó algunos días en la isla vecina y, contrario a otros españoles que decidieron quedarse en definitivo en Puerto Rico, se la ingenió para llegar a Santo Domingo. 

Un buen ejemplo es Román Ramos Uría, fundador de Grupo Ramos, actualmente la mayor empresa de ventas al por mayor y el principal empleador privado del país.

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VALERIANO RAFAEL MONESTINA. ORIGINAL DE ASTURIAS EN EL NORTE DE ESPAÑA, DECIDE MIGRAR A LA REPÚBLICA DOMINICANA Y ES UNO DE LOS FUNDADORES DE LA MUY EXITOSA CADENA DE SUPERMERCADOS BRAVO, basada en principios cristianos. 

Otra familia honrada, y en este caso muy comprometida con su creencia en Dios y en el cristianismo, es la familia Monestina. Valeriano Rafael Monestina es fundador de la exitosa cadena de supermercados Bravo.

La presencia española en la actualidad

Según una estimación conservadora que en 2012 hizo el gobierno dominicano, para ese año habían 6,720 españoles viviendo en República Dominicana.

Sin embargo, el gobierno español estima que en 2013 la cantidad de españoles viviendo legalmente en el país superaba los 17,382 mas una cantidad indeterminada que se encuentran en condición irregular, en muchos casos que llegan como turistas y luego optan por quedarse.

En efecto, República Dominicana se encuentra entre los top 23 países con más españoles, y es el 9no en Hispanoamérica y 2do en Centroamérica y el Caribe. República Dominicana también se sitúa en la 6ta posición a nivel mundial en crecimiento de la población española.

Suponiendo que el ritmo de crecimiento se ha mantenido estable, a principios de 2015 la población española en República Dominicana podría estimarse en alrededor de 20,619.

Todavía es evidente el orígen español en muchas familias dominicanas. Esta familia prominente con orígenes humildes es originaria de Gurabo, cerca de Santiago de los Caballeros, los Mejía. El patriarca migró de España a nuestra isla en los 1600s.
Las evidencias de España son obvias en muchos dominicanos de colores claros. En la mayoría de los casos es un orígen español que llegó a la República Dominicana durante los primeros 300 años después de la conquista. En otras palabras, estaba presente cuando se independiza la República Dominicana. Aceptación del mestizaje le ha añadido rasgos adicionales al aporte español.
Dominicanos de la alta sociedad con una ascendencia española muy alta. Contrario a lo que piensa mucha gente que no es dominicana y ya es una especie de mito, la matoría de los dominicanos con una ascendencia española muy alta no pertenecen a la clase alta. Muchos se ven en casas humildes y una vida de carencias económicas en muchas ciudades, pueblos y campos, en el Cibao especialmente. Otras pertenecen a la clase media dominicana.
Ruth Ocumarez es una típica dominicana de tez oscura. Contrario a lo que se puede pensar, los resultados de ADN ancestral muestran que con mucha frecuencia el aporte español entre los dominicanos de tez oscura asciende a 30%, 40% y hasta mas de 50%. Una evidencia mas de lo importante que es España en el orígen de los dominicanos y, además, que los rasgos no siempre son fidedignos a la realidad del ADN ancestral. Una sociedad como la dominicana, con una aceptación general del mestizaje y de hace siglos, explican por qué estas cosas son mas frecuentes que en una sociedad donde la mezcla no era aceptada y/o era prohibido legalmente.
Un ejemplo de los resultados en 23andme de una dominicana de tez oscura.
El aporte genético español es evidente en los dominicanos, uno de los pocos países donde la mayoría de la población es mulata.

La migración japonesa a República Dominicana

Oficiales japoneses y domínico-japoneses de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana siendo reconocidos en 2002 por el entonces presidente dominicano Ing. Agr. D. Hipólito Mejía.

La presencia japonesa en República Dominicana es pequeña y de creación relativamente reciente, pero su impacto en la sociedad dominicana supera con creces su corta presencia numérica.

La ola migratoria 1956-1959

Los primeros japoneses comienzan a llegar al país el 29 de julio de 1956 y se asientan en Dajabón.

Fueron atraídos por el régimen de Rafael Leonidas Trujillo, cuando adopta como política de Estado el fomento de la migración japonesa y el asentamiento en pequeñas colonias de japoneses para impulsar el desarrollo de la agricultura en distintos lugares que para la época no tenían mucha producción agrícola.

El último grupo en migrar lo hizo en 1959.

Las colonias agrícolas japonesas

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El Estado dominicano creó ocho colonias agrícolas en los siguientes sitios, con las provincias en paréntesis.

  • Aguas Negras (Pedernales)
  • Constanza (La Vega)
  • Dajabón (Dajabón)
  • Duvergé (Independencia)
  • Altagracia (Bahoruco)
  • Jarabacoa (La Vega)
  • Manzanillo (Monte Cristi)
  • Neiba (Bahoruco)

La colonia japonesa más famosa

De todas las colonias agrícolas japonesas, la que logra mayor renombre nacional es la de Constanza. Se desconoce la razón, pero su fama es de tal nivel que muchos dominicanos piensan que allí es el único sitio donde existen los japoneses y sus descendientes.

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Artículo del Listín Diario del 3 de septiembre de 1964 del aporte agrícola de la colonia japonesa en Constanza.

 

Documentación de la migración japonesa

En 2007, el Comité Ejecutivo de la Conmemoración del Cincuentenario de la Inmigración de Japoneses al País Dominicano publicó el libro Hoy día, todavía nos encontramos vivos aquí, donde relata el proceso y la llegada de esa migración mas las vicisitudes y los triunfos que sufrieron. La primera versión fue publicada en Japón (y en japonés) mientras la versión para la República Dominicana (en español) fue puesta en circulación en 2009.

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Portada de la versión dominicana de «Hoy día todavía nos encontramos vivos aquí». Documenta las experiencias de los japoneses que decidieron migrar a la República Dominicana.

 

El parque Japonés de Jarabacoa

En Jarabacoa se inauguró el parque Japonés, un hermoso espacio verde con mobiliario y jardines japoneses. Fue creado para conmemorar el aporte de esta valiosa comunidad de inmigrantes a este fértil valle y pueblo.

El parque pequeño tiene una laguna artificial muy tradicional de Japón. La misma tiene una isla en el medio con una placa blanca y las banderas de la República Dominicana y Japón. Además contiene información que explica la razón de ser del parque
En el lado opuesto de la isla existe otra placa bilingüe, español y japonés.
Un marcado interés por los detalles es una esencia fundametal de éste pedacito de Japón en la República Dominicana. La belleza del parque es aumentada por sus pasarelas pictorescas y jardines japoneses.
El parque tiene un puente peatonal tradicional de Japón.
El parque tiene un torii (arco japonés tradicional). La República Dominicana tiene dos toriis, éste en Jarabacoa y otro en el jardín botánico de Santo Domingo.

Monumento a la Migración Japonesa

En 2013 las embajada de Japón, Agencia Internacional de Cooperación de Japón y la comunidad japonesa en República Dominicana unieron sus recursos y esfuerzos para inaugurar el Monumento a la Migración Japones en el parque San José de Santo Domingo.

Algunos miembros de las comunidades de japoneses-dominicanos y japoneses delante del Monumento a la Migración Japonesa en Santo Domingo.

El Jardín Japonés en el Jardín Botánico Dr Rafael María Moscoso

El Jardín Botánico Dr Rafael María Moscoso en Santo Domingo contiene un jardín japonés. Es el mas extenso en el Caribe y uno de los mas exquisitos en América. Fue un regalo al jardín botánico y la sociedad dominicana en general del inmigrante japonés Mamoru Matsunaga.

La entrada al Jardín Japonés está marcada por este Torii, el mas grande en la República Dominicana.
La totalidad del Jardín Japonés está minuciosamente cuidado y detallado exhibiendo un ambiente de paz y belkeza por sus pasarelas.
Su lago artificial y un típico puente peatonal japonés hace de este lugar muy pintoresco.
Este árbol es muy conocido por parecer en su tronco una cara humana.
Un monumento recordando a Mamoru Matsunaga, el creador del Jardín Japonés. En adición, es el padre del Judo en la República Dominicana, un arte marcial de orígen japonés.

Los atropellos haitianos contra los dominicanos (1801 – hoy)

Haití ha sido la preocupación principal de los dominicanos por más de 200 años. He aquí un bosquejo de los acontecimientos que marcan esta preocupación, y que es el origen de la histórica enemistad dominico-haitiana.

Por motivo de espacio, cada período se describe en un párrafo.

1801
Toussaint Loverture invade con el pretexto de poner en ejecución el Tratado de Basilea, aunque realmente lo que Loverture quería era apoderarse de la isla para, en el momento adecuado, declarar la separación de Francia. El hecho que Napoleón Bonaparte se molestó mucho cuando Loverture invade la parte española sin su consentimiento es una evidencia de que Loverture no actuaba del todo a favor de Francia, no obstante la propaganda que difundió. Además cuando llega la noticia a Loverture que los pueblos españoles/dominicanos se rindieron a las tropas francesas a su llegada, en su ira manda a matar a un grupo de soldados dominicanos que había llevado con sus esposas hacia el oeste de la isla. No se debe perder de vista que por poco extermina la población capitaleña y no lo hizo cuando ya tenía la población congregada en el parque Colón solo porque comenzó una tormenta eléctrica y lo aceptó como una intervención Divina en contra del degüello que pensaba hacer. Esta invasión fue un atropello en contra de nosotros porque se impuso sin el consentimiento de la población y esto se manifiesta con la facilidad que los dominicanos aceptan el mando de los franceses. Tal como dice Arredondo y Pichardo en su relato, los dominicanos se adhirieron al mando francés con miras a que en el futuro la parte española de la isla podría reintegrarse al Reino de España. Los dominicanos sabían que si se quedaban bajo el yugo de los haitianos, su deseo de reintegrarse a España no se iba concretizar.

1805
Jean Jacques Dessalines invade por el sur y Enrique Cristóbal por el norte. En esta invasión se comete el degüello de Santiago por hacer resistencia a las tropas de Cristóbal y luego, mientras les hacía el sitio a Santo Domingo, Dessalines pensó que la embarcación francesa que vio moviéndose en el mar frente a la capital, era militar e iba rumbo hacia Haití; por ello, en su retirada de Santo Domingo, da la orden a sus subalternos para que tomaran venganza por todos los pueblos y campos en el camino. La venganza fue la tortura y asesinatos inhumanos a poblaciones inocentes enteras, talado de los campos, destrucción de los ganados y las aves de los campesinos, violaciones a las niñas y mujeres, quemaron todos los pueblos y se llevaron como prisioneros a cientos de personas, muchas de las cuales murieron en el camino por los abusos y a los sobrevivientes los sometieron a la esclavitud por cuatro años después que les degollaron los niños delante de sus propios padres. La mayoría de los prisioneros fueron asesinados después que sus cuerpos no daban más por el tratamiento feroz de la esclavitud al que fueron sometidos. Contrario a lo que piensa la gente, estos atropellos no se limitaron solo en contra de los blancos, fue un ataque en contra de los blancos por ser blancos y en contra de los mulatos y los negros que mostraban disgustos por estos abusos. Por eso el rechazo hacia los haitianos fue general en la población dominicana, sin importar el color de piel ni la clase social de las personas, con muy pocas excepciones.

1822
Jean Pierre Boyer invade cuando sus espías en la parte española les avisan que se había efectuado la separación de España a finales de 1821 y que la nueva república carecía de recursos y armas necesarios para efectuar una resistencia que valiera la pena. En varios de los pueblos fronterizos habían haitianos infiltrados que por un lado trataban de incitar a los dominicanos a que apoyaran la causa haitiana, mientras por otro lado fingían ser dominicanos para crear la idea que existía un apoyo mayor de la que realmente existía en la población dominicana. A fin de cuentas, la supuesta declaración que Boyer alega que es una invitación por parte de los dominicanos para adherir la parte española a Haití tiene indicios de fraude porque hay muchos errores ortográficos que solo una persona que habla francés y no domina del todo el español comete. Además, algunos de los supuestos firmantes dominicanos escribieron mal sus propios nombres con errores ortográficos que solo lo comete alguien que habla francés como lengua materna. Por último, tan solo fueron unas ciento y pico de firmas, lo que por nada del mundo se puede decir que representaba siquiera a una minoría significante de la población dominicana.

1822 – 1844
Durante la Dominación Haitiana, la población dominicana fue sujeta a todo tipo de privaciones y abusos por parte de la soldadesca haitiana establecida por el territorio. Uno de los abusos más despiadados por la población fue el Código Negro que Boyer impuso para incrementar la producción agrícola y las exportaciones, lo que en realidad era la reimplantación de la esclavitud al estilo francés. Para los haitianos en el oeste, el Código Negro de Boyer les recordaba a los tiempos cuando eran gobernados por sus amos los franceses y eso causó un disgusto general en los civiles de aquel lado; pero, para los dominicanos esto fue un atropello feroz porque ni siquiera la minoría que eran esclavos de los españoles habían sufrido un régimen tan fuerte como éste, dando a entender entre los dominicanos que los haitianos llegaron para esclavizarlos. A esto se le añade los demás abusos que herían los sentimientos más íntimos y sagrados de los dominicanos, como fue la prohibición de que se hablara español (cosa que no funcionó porque el dominicano común nunca aprendió hablar ni francés ni kreyol), la clausura de la UASD que era un orgullo grandísimo por ser la primera universidad de América y la clausura de las escuelas, el atropello a la iglesia Católica, entre muchas cosas adicionales.

1844
Después que se efectúa la separación de Haití en febrero, el naciente gobierno dominicano le manda varias comunicaciones escritas al gobierno de Haití que en síntesis decían que los dominicanos se han separado de la República de Haití por incompatibilidades culturales, de tradiciones, etc; pero que los dominicanos querían mantener la paz y la armonía entre los dos gobiernos y los dos pueblos. El gobierno de Haití nunca mandó una correspondencia, lo que causó mucho desagrado entre la junta gubernativa dominicana. Luego, cuando llegan los mensajeros desde la zona fronteriza para avisar que los haitianos habían comenzado una invasión militar en donde todos los pobladores dominicanos en el camino, incluyendo a las mujeres, niños y sacerdotes, eran atropellados con maltratos a su persona y a sus allegados, pillaje y quema de sus bienes, y hasta los mantenían en cautiverio sin siquiera darle comida suficiente para mantener la vida; indignó mucho a la junta gubernativa dominicana. Por ello en marzo de 1844 le declara la guerra a Haití por mar y tierra. Así comienza la guerra de la independencia, aunque para los dominicanos esta guerra era de supervivencia porque el gobierno haitiano ya estaba decidido en exterminar a la población dominicana por completa para resolver el problema que les impedía gobernar a toda la isla. Esto las autoridades dominicanas lo entendían muy bien, como bien se demuestra en las cartas oficiales del gobierno dominicano pidiendo auxilio a Francia, país que había ofrecido ayudarnos aunque nunca lo hicieron. En esas cartas dicen sin tapujos que los haitianos no se iban a tranquilizar hasta que toda la población dominicana fuese exterminada. La invasión de 1844 la ganamos sin ayuda en dinero, ni fuerzas humanas, ni apoyo político ni de ningún otro tipo por parte del mundo exterior, no obstante los gritos de auxilio que hacíamos.

1845
Se produce otra invasión militar haitiana con las mismas características que la invasión del año anterior y de nuevo ganamos.

1849
Se produce otra invasión militar haitiana con las mismas características a las anteriores y de nuevo ganamos.

1850s
En la década de 1850, cuando gobernaba el emperador Faustino I en Haití, los haitianos mandaron una delegación a una corte en Europa donde presentaron todo tipo de argumentos en contra a que se nos reconociera nuestra independencia. Ellos alegaban todo tipo de disparates incluso que éramos numéricamente inferiores a ellos, que la Constitución de 1805 dice que Haití incluía a toda la isla de Santo Domingo mas las islitas adyacentes, que el Tratado de Basilea de 1795 le había cedido la parte española a Francia y los haitianos heredaron el territorio francés, etc. Sin embargo, no mencionaron nada del hecho que en 1802 los pueblos españoles/dominicanos se unieron a las tropas francesas del general Leclerc (el mando pasa al general Ferrand tras la muerte de Leclerc) y por eso, cuando Dessalines proclama la independencia de Haití y se autodenomina como gobernador general de la isla de Santo Domingo, en la práctica no gobernaba en la parte española porque la población dominicana le rechaza su autoridad. Tampoco dice nada respecto a que el territorio español bajo mando francés fue recuperado por los dominicanos en la guerra de la Reconquista de 1809 y reincorporado al Reino de España en ese mismo año. En la Constitución de Cádiz de 1812 (la primera constitución de España), en el artículo donde describe el territorio de las Españas, ahí claramente menciona a la parte española de la isla de Santo Domingo e inclusive nos dan privilegios para tener un diputado propio en las Cortes de Cádiz a pesar que no teníamos la población suficiente para ello, un privilegio que ni siquiera las provincias españolas en la misma península ibérica tenían. Todo esto se produce a pesar que oficialmente Francia no había reconocido la reconquista dominicana del territorio español hasta que se firma el Tratado de París en 1814, cuando Francia oficialmente le devuelve la parte española de la isla de Santo Domingo a España; a pesar que en la práctica los dominicanos ya teníamos control de nuestro territorio desde 1809. Tampoco dice nada respecto al tratado firmado durante el gobierno de Jean Pierre Boyer (para nosotros la Dominación Haitiana) con Francia, donde el gobierno haitiano se compromete a pagar una indemnización millonaria a Francia y abrir sus puertos al libre intercambio comercial francés a cambio de que Francia le reconociera su independencia. El hecho que en ese tratado dice explícitamente que los habitantes de la parte francesa debían pagar el impuesto para la indemnización y los puertos de la parte francesa debían abrirse al libre comercio con Francia, indica que Francia ni ningún otra potencia en el mundo reconocía la invasión haitiana de la parte española como legítima. No solo que era una invasión totalmente ilegítima, sino que el mismo Haití no tenía reconocimiento de ningún otro gobierno. Además, que en plena época de la Dominación Haitiana, el Rey de España se comunicó con Jean Pierre Boyer pidiendo que le devolviera el territorio usurpado porque esa tierra era aún parte de España. Todo eso y mucho más les tumba el argumento a los haitianos. Desde ese entonces Haití ha estado atacando la imagen de los dominicanos.

1853
Se produce otra invasión militar haitiana con las mismas características a las anteriores y de nuevo ganamos.

1855/1856
Se produce otra invasión militar haitiana con las mismas características a las anteriores y de nuevo ganamos.

1859
Se comienza a preparar otra invasión militar haitiana con las mismas características a las anteriores, pero esta no se materializa porque el emperador Faustino I fue derrocado en un golpe de estado que le hizo un militar subalterno. Una de las razones que motivaron a los militares haitianos hacer el tumbe era que estaban cansados de invadir el territorio dominicano y siempre perder, además que muchos de los haitianos, quienes eran civiles forzados a formar parte de las milicias haitianas, les temían a los machetazos de los monteros dominicanos. Faustino I no solo quería apoderarse de nuestro territorio y exterminarnos con una matanza general, sino que tenía planes de crear un imperio haitiano que iba a expandirse a Puerto Rico, Cuba y Jamaica.

1861-1865
En esta época le pedimos al Reino de España que nos aceptara de nuevo, cosa que España aceptó. A los haitianos no les gustó para nada esta actuación de los dominicanos y de una vez emprendieron a su arma más poderosa, la propaganda. A parte que ahora había una nación poderosa que protegía a los dominicanos y los haitianos temían que la presencia de España en la isla podía poner en peligro su propia soberanía, este miedo se incrementó después que el Gobernador de Santo Domingo reaccionó fuertemente por unos robos que unos haitianos hicieron en varios hatos dominicanos en la línea fronteriza. Ellos cruzaban la frontera y se robaban las vacas para luego matarlas y vender la carne en Haití (curiosamente todavía suceden estas cosas en la frontera). El presidente haitiano Geffrard tuvo que saludar la bandera española delante de su gente en Puerto Príncipe y pagó una indemnización al gobierno español que luego fue repartida entre los hateros dominicanos que habían sufrido pérdidas en la línea fronteriza. Esto sucedió porque España mandó unos barcos de guerra y los puso en la misma bahía de Puerto Príncipe y estaban preparados para bombardear a la capital haitiana si el gobierno haitiano se rehusaba en terminar las negociaciones con el gobierno español a favor de los dominicanos. El otro hecho que asustó mucho a los haitianos fue la intención que el gobierno español había hecho pública de tomar control absoluto del territorio español de la isla según lo que estipulaba el Tratado de Aranjuez de 1777. Desde los tiempos de la Dominación Haitiana, los haitianos se habían apoderado de varios pueblos rayanos que eran nuestros como San Rafael de la Angostura, San Miguel de la Atalaya y Concepción de Hincha entre otros, y ellos se rehusaban en entregar estos y otros pueblos rayanos después que se efectúa la separación del 27 de febrero de 1844. Los españoles tenían la intención de tomar control absoluto del valle de Guaba y expulsar a todos los haitianos que se encontraban allí, cosa que Haití no quería. Inclusive, los haitianos comenzaron a destruir las pirámides que establecían donde estaba la frontera para crear confusión y, ellos pensaban, así cogerse más tierra dominicana para ellos; pero eso era inútil porque la frontera era la cordillera del Norte (para nosotros la cordillera Central, pero en Haití se llama cordillera del Norte), la cordillera de los Negros (montagnes des Noires) y después bajaba hasta cortar el lago Azuey por mitad y luego seguía el pedazo de frontera que existe aún en la sierra de Bahoruco que termina en Pedernales. Por este motivo, los haitianos comenzaron a esparcir en los pueblos rayanos el rumor que los españoles iban a someter a la población a la esclavitud, lo cual era falso, entre otros disparates que inquietaron a los dominicanos. A eso se le añade los abusos inútiles cometidos por algunos jefes españoles contra los civiles dominicanos y comienza la guerra de la Restauración.

1871
Haití vuelve a recurrir a la propaganda, esta vez con miras a disuadir la posible anexión de la República Dominicana a los Estados Unidos. En el mismo Puerto Príncipe publicaban un periódico que se regaba en la población dominicana con todo tipo de argumentos en contra de la anexión; y Haití se encargó incluso de crear la imagen internacional que los dominicanos estaban en contra de la anexión a sabiendas que la mayoría de la población dominicana estaba a favor. Todo esto fue un susto para los haitianos considerando el susto que pasaron cuando invitamos a los españoles en 1861.

1878
El congreso dominicano pone en vigencia un decreto que declara como práctica vergonzosa la costumbre de varios políticos dominicanos de recibir de Haití elementos y facilidades para mantener al país en la guerra intestina. A fin de cuentas, Haití era quien financiaba y apoyaba a muchos de los revoltosos que cada cierto tiempo hacían una revolución que desestabilizaba al país, y esto ocurrió con tanta frecuencia que en el exterior República Dominicana era sinónimo de inestabilidad política. El mismo dictador dominicano Ulises Heureaux recibía dinero de los gobiernos haitianos a cambio de su funesta política fronteriza.

1899-1916
A raíz del asesinato del dictador Ulises Heureaux el país cae en un vacío de poder que inicia otra etapa de inestabilidad política e inclusive de guerra civil. Esta calamidad se sostuvo con el apoyo financiero, político y en entrega de armas haitianos. Inclusive, las armas de fuego más comunes durante estos atropellos a la paz política y social de nuestro país era la carabina europea, un arma que los haitianos habían importado en cantidades cuantiosas a principios del siglo XX y luego aparecieron por todo lo largo y ancho de la República Dominicana e inclusive, entre los campesinos dominicanos el arma se conocía con el nombre de belga-haitiana.

1940 – hoy
Lo que se pudiera considerar como agresión haitiana en este período es más bien de carácter mediático o propagandístico, el cual ha crecido en consonancia con la decadencia militar, económica y política del gobierno haitiano. Ejemplos de esto lo hemos visto recientemente con lo rápido que actuó la cancillería haitiana para movilizar a varios países alrededor del mundo a tomar una postura en contra de la República Dominicana. Este período comienza en los años de 1940 porque es a mediados del siglo XX que Jean Price Mars, el célebre historiador y sociólogo haitiano, tacha a los dominicanos de baboristas y de racistas e ignora los atropellos haitianos a este pueblo, las diferencias culturales y origen histórico de ambos pueblos entre otras cosas que hacen de estos dos conglomerados humanos dos naciones distintas. Para Jean Price Mars, los dominicanos rechazan formar parte de Haití porque los dominicanos son racistas y se creen españoles blancos de raza pura. Como ya dije anteriormente, él ignora las diferencias de cultura, idioma e idiosincracia que han dado origen a la dualidad insular; y, además, ignora que los dominicanos legalmente eran españoles en los tiempos coloniales (y la mayoría de la población tiene ancestros españoles porque este país es en su mayoría mulata de corte hispano). En la época colonial haitiana, la mayoría de los haitianos nunca fueron franceses no solo por el hecho que en la mayoría no hubo mezcla racial con los franceses y por lo tanto no pueden alegar de ancestros franceses, sino también porque la mayoría de los haitianos eran esclavos y se liberan cuando se deshacen de los franceses y culminan con la independencia de Haití. Esa condición difiere de la situación en la parte española donde una minoría de la población blanca y de color libre tenían esclavos y una minoría de la población de color eran esclavos (ni vamos a tomar en cuenta la diferencia en el trato que se les daba a los esclavos en el Santo Domingo español comparado con los esclavos del Santo Domingo francés). Las personas libres de todos los colores eran todos legalmente españoles. Esto incluso se pone de manifiesto en la Constitución de Cádiz de 1812 donde dice que son españoles todas las personas libres nacidas y avecindadas en cualquiera de las Españas y, además, todas las personas que adquieren su libertad en cualquiera de las Españas. Por eso los dominicanos tenemos muchos personajes de nuestra época colonial que eran criollos-mulatos, o sea españoles, como el cura Juan Vásquez que escribió la quintilla famosa que dice ayer español nací, a la tarde fuí francés y por el estilo; como Antonio Sánchez Valverde que incluso pasó una temporada haciendo estudios en Madrid; como Serapio Reynoso del Orbe quien fue elegido por los santiagueros antes de la invasión de 1805 para que representara al pueblo español del departamento del Cibao ante el gobierno francés de Ferrand y defendiera a Santiago de la amenaza haitiana; entre muchos más.