El trato a los esclavos en el Santo Domingo español

La esclavitud es quizás uno de los temas más controversiales en toda América. Al analizar esta temática, se debe mantener ciertas consideraciones en cuenta, dentro de las cuales se incluye que la esclavitud es tan vieja como la humanidad misma. Incluso aparece en la Biblia tanto el deber de los esclavos hacia sus dueños como el de los dueños hacia sus esclavos.

Al iniciarse la época del descubrimiento y la conquista de América en el siglo XVI, y a pesar que la historia universal relata que el clamor por los derechos y la igualdad del hombre surge en la Revolución Francesa de finales del siglo XVIII, la realidad es que fue precisamente en nuestra histórica capital de Santo Domingo donde casi tres siglos antes los frailes españoles Antonio de Montesinos y Bartolomé de las Casas inician el clamor por el respeto a los derechos y la igualdad de todos los hombres. Estos reclamos influyeron en la modificación de la conducta de los españoles hacia sus esclavos, a tal nivel que los esclavos españoles eran los mejor tratados y los que gozaban las mayores indulgencias en América. Es casi natural pues, que el Santo Domingo español se convirtiera en el escenario donde los esclavos fueron tratados como si fuesen meros compañeros en vez de esclavos, como lo dijo en una ocasión Moreau de Saint-Mery.

A continuación les presentamos varias pruebas originales de textos de los siglos XVIII y XIX donde se atestigua el trato que se les dio a los esclavos en la América española y especialmente en el Santo Domingo español. Esta es la base de las relaciones cordiales entre las distintas razas que ha caracterizado a lo interno de la sociedad dominicana desde hace siglos, lo que contrasta con otras sociedades, como la de Estados Unidos, donde han tenido una historia racial muy lamentable.

Santo Domingo español fue de las colonias con menos esclavos

En Atlas of World History (Atlas de historia mundial) aparece el siguiente mapa, donde se pone en evidencia que el Santo Domingo español fue de las colonias con menos esclavos.


La mayoría de los españoles en Santo Domingo no tuvieron esclavos

Era imposible que la mayoría de los españoles tuviesen esclavos cuando los esclavos eran la minoría más pequeña de la población.

El sacerdote español natural de Cotuí Antonio Sánchez Valverde, en su obra Idea del valor de la isla Española y utilidades que de ella puede sacar su monarquía, publicada en Madrid en 1785, explica que de una población de por lo menos 125,000 personas, solo el 11% (14,000) como mucho eran esclavos.

Posteriormente Sánchez Valverde reafirma que los criollos, en otras palabras los españoles nacidos en la parte española de la isla, superaban con creces a los negros, a los cuales se refiere como africanos.

Unos años después, el francés y natural de Martinica Moreau de Saint-Mery, quien se familiarizó bastante con el Santo Domingo español en una larga visita que hizo a finales del siglo XVIII, en su obra A Topographical and Political Description of the Spanish Part of Santo Domingo (Una descripción topográfica y política de la parte española de Santo Domingo), la versión traducida al inglés fue publicada en 1798, presenta el cuadro demográfico de esta manera.

La población de la parte española [de Santo Domingo] está compuesta por tres clases; los blancos, de quienes ya he mencionado, la gente libre de color y los esclavos. La gente libre de color es poca si la comparamos a los blancos, pero mucha si la comparamos a los esclavos.

Es por ello que se puede estimar que para la época los blancos constituían aproximadamente el 70% de la población dominicana, la gente libre de color (en su mayoría mulatos) consistían el 19% y los esclavos (en su mayoría negros) el 11% restante.

Moreau de Saint-Mery resalta el trato que se les daba a los esclavos en el Santo Domingo español

Moreau de Saint-Mery presenta con lujos de detalles el trato que se les daba a los esclavos españoles de Santo Domingo. Resaltamos estos aspectos por dos razones principales:

  • Saint-Mery era un francés y en esa época la rivalidad entre los españoles y los franceses hacía que con frecuencia los segundos se burlaran y presentaran una imagen desfavorable de los primeros.
  • La forma tan detallada que Saint-Mery describe las cosas elimina cualquier duda sobre el trato que los españoles les daban a sus esclavos era humanístico y no que parecía humanístico en comparación con el trato que recibían los esclavos en las colonias de otras naciones.

Es preciso puntualizar que el trato humanitario que caracterizó la mayoría de las relaciones entre los esclavos y sus dueños españoles es la base de donde surgen las relaciones raciales cordiales que ha caracterizado a la sociedad dominicana desde hace siglos.

Por un principio religioso que han adoptado los españoles de Santo Domingo, el legado de la libertad que un dueño le deja a sus esclavos es aceptado como un acto piadoso; y como son los sacerdotes quienes han inculcado esta creencia, no debemos sorprendernos que es muy común ver a muchos esclavos emancipados en los testamentos de sus dueños.

Una relación ilícita (amores entre el dueño y su esclava) con frecuencia le produce la libertad a ella quien lo ha inspirado (seduce a su dueño) al igual a aquellos que son sus frutos (los hijos mulatos que nacen de esa relación).

En este punto en particular queremos citar a Sánchez Valverde quien en 1785 dice lo siguiente respecto a la mayoría de las relaciones amorosas que surgían entre dueños y esclavas.


Ahora volvemos a citar a Moreau de Saint-Mery en otros puntos que ponen en evidencia el trato que se les daba a los esclavos en el Santo Domingo español.

El prejuicio de color (racismo), tan poderoso en otras naciones en las cuales fija una barrera entre los blancos y la gente libre de color y sus descendientes, es casi desconocido en la parte española de Santo Domingo.

Todas estas leyes [que privan a la gente libre de color de muchos derechos] son absolutamente desatendidas en la parte española [de Santo Domingo].

La constitución política de la colonia no hace diferenciación alguna entre los derechos civiles de los blancos y los de la gente libre de color.

Respecto al sacerdocio, la gente libre de color es admitida sin dificultad, de acuerdo con los principios de la igualdad que forma la base de la religión cristiana.

Con la eliminación del prejuicio de color (racismo) surge la lenidad hacia los esclavos.

[Los esclavos] son alimentados tan bien como sus dueños y son tratados con una suavidad que es desconocida en las colonias de otras naciones.

Mientras los negros sean tan pocos y esparcidos sobre un territorio tan grande, nunca podrá haber más que unos pocos por aquí y por allí; y, siendo imposible en ese estado de cosas someterlos a una disciplina exacta, que es provechosa solo para los pueblos y las industrias grandes, el trato [que reciben los esclavos] será análoga a la situación de sus dueños, para quienes son más como compañeros en vez de esclavos.

Las leyes coloniales españolas someten al negro cimarrón al castigo de flagelación y marcas con hierro caliente; el negro no puede ausentarse sin el permiso escrito de su dueño; si uno se atreve pegarle a un blanco puede ser castigado con la pena de muerte; y a todos se les prohibe portar armas. Pero, como ya he dicho, estas leyes [de castigo] son ignoradas en Santo Domingo. Sin embargo, cuando la corte real debe oír y dictar la justicia a los esclavos que piden su libertad o que se quejan de maltratos, estos son obedecidos al pie de la letra.


La minoría de los españoles que tenía esclavos trabajaba con ellos

Una de las características particulares en las colonias españolas y especialmente en el Santo Domingo español es que los mismos dueños solían fajarse en las labores del campo palmo a palmo con sus esclavos. Esto se debía a que la mayoría de los dueños solo tenían dos o tres esclavos como mucho, lo que hacía necesario que el mismo dueño se involucrara en las labores y, además, involucrar a sus hijos varones también. Esta circunstancia también creaba las condiciones para que el dueño conociera bien a sus esclavos y estos a sus dueños y la familia. Producía una suavización en la relación entre ambos y un apego que trascendía la jerarquía y terminaba, como lo dice Moreau de Saint-Mery, más como compañeros que como esclavos.

Antonio Sánchez Valverde dice lo siguiente respecto a la vida de un típico dueño de esclavos en el Santo Domingo español.

Luego Sánchez Valverde describe la vida de los dueños de esclavos más ricos del Santo Domingo español. Nótese que aún siendo de los ricos del país y dueños de mucho más esclavos de lo que era normal en la parte española de la isla, la mayoría de estos tenían que hacer las labores palmo a palmo con sus propios esclavos.



La Instrucción para los dueños de esclavos en todos los dominios [españoles] de América de 1789

En los archivos de la Biblioteca Nacional de España descubrimos la copia original del manuscrito de Instrucción para los dueños de esclavos en todos los dominios de América. El manuscrito se encuentra en su fase final antes que fuera transcrito tal como aparece para ser promulgado por el rey de España en 1789 y fuere aplicado en toda la América española.

Puntualizaciones respecto la Instrucción para los dueños de esclavos etc

Antes de presentarles el manuscrito, queremos resaltar las siguientes puntualizaciones del mismo que nos ayuda entender mejor lo que fue la esclavitud en Hispanoamérica desde la óptica legal.

  • Tiene un énfasis en hacer útiles a los esclavos sin poner de lado el respeto que dicta los principios de la religión y reconociendo siempre la humanidad ante todo.
  • Reconoce a los esclavos no como propiedad absoluta, sino como seres humanos.
  • Reconoce que los esclavos, como seres humanos, tenían almas; y por ello dicta que debían ser instruidos en los principios de la religión católica para prepararlos para el bautizo.
  • El procurador de las cortes de cada distrito estaba obligado a fungir como protector de los esclavos, a quien los esclavos podían acudir en caso que se les violara sus derechos.
  • Los dueños estaban obligados a suministrar los alimentos diariamente a sus esclavos, mas la vestimenta ajustada a las edades y sexo de los esclavos mas de la misma calidad que la ropa que usaban los trabajadores que no eran esclavos.
  • Todos los días de trabajo se les daba dos horas a cada esclavo varón de al menos 18 años para que atendiera el cultivo de la parte del terreno que los dueños estaban obligados proporcionarle para beneficio personal del esclavo y su familia.
  • Se prohibía que los esclavos trabajasen en los días feriados, ni siquiera para su propio provecho. Los dueños estaban obligados a dejar que los esclavos festejasen en los días feriados como les plazca, tan solo velando para que no se excedieran en el consumo de alcohol.
  • Tenían que proporcionarles viviendas dignas a los esclavos, separando a los sexos solteros, con camas cómodas y una habitación por esclavo o en su defecto no asignar más de dos por habitación. Los esclavos enfermos debían tener habitación propia y el dueño estaba obligado en asistirlo en sus necesidades hasta que se sanara. Si requería hospitalización, el dueño debía llevarle su alimentación; y si fallecía tenía que costear el entierro.
  • Se prohibía que se le diera libertad a los esclavos menores de edad, viejos o enfermos. Tampoco se les podía obligar a trabajar, sin embargo el dueño debía alimentarlos. Solo se podía concederle la libertad si demostraba que podía proveerles recursos para que pudieran mantenerse sin necesidad de auxilio de un tercero ni del Estado.
  • Se debía incentivar el matrimonio entre los esclavos y la formación de familias, mas el dueño no podía prohibir los casamientos con esclavos de otro dueño. Si la distancia que separaba a una pareja de esclavos casados era muy grande, el dueño del varón estaba obligado a comprar la esposa para que el matrimonio se mantuviera unido y los hijos crecieran con sus padres.
  • Los esclavos estaban obligados a respetar y obedecer a sus dueños y venerarlos como si fueran sus padres.
  • Si un esclavo cometía una falta o un delito contra su dueño o la familia de éste o al mayordomo, el dueño o el mayordomo debía castigarlo como castigaría a su hijo. Si en el castigo el dueño o mayordomo le producía marcas en la piel, efusión de sangre o lo invalida; el dueño debía ser sometido a la justicia y el esclavo sería representado por el protector de los esclavos.
  • Los sacerdotes, jueces especiales y demás personas designadas por ley debían ir a las haciendas y revisar a los esclavos para evidencia de maltrato o inducirlos para que los esclavos mismos contaran cualquier caso de abuso cometido por sus dueños. Si se comprobaba algún abuso, el dueño sería sometido a la justicia.
  • Los dueños que no cumplían con las instrucciones establecidas, la primera vez debía multarse cien pesos, la segunda vez trescientos pesos y la tercera vez seiscientos pesos. Es oportuno aclarar que cien pesos de finales del siglo XVIII equivaldría a decenas de miles de pesos al día de hoy.
  • Los dueños que se excedían en los castigos a los esclavos eran enjuiciados como criminales, se le confiscaba al esclavo y, en el caso que el esclavo quedara invalidado para trabajar, debía otorgarle la manutención y la vestimenta por el resto de la vida del esclavo.
  • Cada año los dueños tenían que suministrar a las autoridades una lista firmada y jurada de sus esclavos. Cualquier esclavo que no apareciera en una lista posterior, su ausencia debía ser explicada con evidencias. Si el dueño no lo hacía o se sospechaba que el esclavo sufrió una muerte violenta, el dueño sería enjuiciado por el crimen.

Instrucción para los dueños de esclavos etc en su estado original y completo














El buen trato hizo que los esclavos defendieran a sus dueños españoles en la invasión de Dessalines en 1805

No es sorpresa pues, que en la invasión con intenciones genocidas que hizo el haitiano Jean Jacques Dessalines en 1805 los mismos esclavos españoles lo enfrentaron y defendieron a sus dueños de los atropellos. Tal queda demostrado en muchos relatos, incluyendo este que en 1871 aparece en el libro del estadounidense Samuel Hazard Santo Domingo Past and Present with a Glance at Haiti (Santo Domingo en el pasado y el presente con un vistazo a Haití).

Los dominicanos se unieron a los franceses; y el terror creado por las crueldades y el nombre de Dessalines se había esparcido por toda la isla de tal manera que los mismos esclavos de la parte española lo enfrentaron en defensa de sus dueños, porque el buen tratamiento les había fortalecido el amor que les tenían.

William Walton describe el trato de los esclavos españoles en la práctica en 1810

En 1810 el inglés William Walton, quien vivió muchos años en la América española incluyendo en la parte española de Santo Domingo, publicó una obra de dos tomos titulada The Present State of the Spanish Colonies: Including a Particular Report of Hispañola or Spanish Part of Santo Domingo (El estado actual de las colonias españolas, incluyendo un reporte particular de La Española o la parte española de Santo Domingo). El capítulo XXI del tomo II se lo dedicó al trato que se les daba a los esclavos en Hispanoamérica.

Un impedimento considerable del progreso material de las posesiones españolas es la gran cantidad de días festivos que interfieren con las labores en las fincas, mas el régimen relajado con el cual gobiernan a los esclavos.

Con frecuencia los españoles son presentados como unos amos tiránicos y severos, pero esto no es cierto en lo absoluto. En Hispanoamérica los amos son humanísticos con frecuencia al extremo, y las indulgencias de las que gozan los negros no son compatibles con sus hábitos y carácter…


…Los españoles han hecho unas regulaciones muy imperfectas; lo que existe es un ensamblaje de excepciones y regulaciones en las que impera la humanidad más que la ley.

Los españoles se familiarizan mucho con sus esclavos; mas en vez de enseñarles las doctrinas de la moralidad y la virtud, les enseñan una serie de rezos cuyos objetivos son pocas veces explicadas y los cuales se aprenden por el hábito de la repetición.

…[Los esclavos] tienen un exceso de tiempo libre y gozan de más indulgencias que los esclavos de cualquier otro país.

Los esclavos tienen el derecho a la redención y en cualquier disputa con su amo tiene el privilegio de elegir su árbitro. Si no está contento trabajando para una persona en particular, si ha sido maltratado, y puede demostrar motivos suficientes y otro comprador, la ley obliga al amo a hacer la transferencia; o si el esclavo amasa ahorros de 300 dólares puede pedir su libertad al ofrecer el pago…


Los esclavos pueden recurrir a comisarios o jueces de la paz en casos de sufrir maltratos por sus dueños.

Entre los españoles la piedad pone la libertad de los esclavos entre las ofrendas aceptadas a Dios y muchas veces forma parte de los testamentos, en efecto depravando a un sucesor de la herencia. Generalmente se reserva para los últimos días de la vida [del dueño]…

En las colonias españolas los esclavos emancipados se convierten en ciudadanos del Estado en igualdad, pueden servir en las fuerzas armadas y gozan los mismos derechos de aquellos que nacen en libertad, con muy pocas excepciones que son más tinturas de etiquetas en vez de privaciones constitucionales…

El hombre que trata de insultar a un liberto aludiendo a su origen negro, sin importar qué tan remoto es ese origen, se convierte aceptable enjuiciarlo ante la ley.

El decreto de 1844 que refortalece la abolición de la esclavitud en República Dominicana

Tras producirse la independencia dominicana el 27 de febrero de 1844, se esparció entre la población de color el rumor que se pretendía restablecer la esclavitud. Se presume que este rumor fue creado y esparcido por agentes haitianos con el motivo de lesionar la unión nacional y debilitar el naciente Estado dominicano, lo que en un futuro podía crear las condiciones para los haitianos subyugar una vez más a los dominicanos. Para desmentir esta falsedad, el 17 de julio de 1844, casi cuatro meses después de lograrse la independencia y tres meses después que los haitianos inician la cuarta invasión que inicia la guerra de la independencia dominicana que duraría doce años, la junta gubernativa dominicana dicta un decreto.

Nótese los siguientes detalles que aparecen en el decreto.

  • Refuerza que la esclavitud no será restablecida en República Dominicana.
  • Dicta que cualquier negro que llegue a tierra dominicana en condición de esclavo recibe su libertad tan pronto pisa el territorio nacional.
  • Amenaza con castigar con pena de muerte a cualquier dominicano, sin importar rango social, que se dedique a la venta de esclavos. Al no precisar si esto se limitaba al territorio dominicano, es de entenderse que a los dominicanos se les prohibía lidiar con eso en cualquier parte del mundo y aún si era para beneficio de otras naciones.
  • Pedro Santana promulga este decreto, además de otros firmantes que aparecen al pie del mismo como los señores Bobadilla, Delorbe, Félix Mercenario entre otros.

El primer mapa parcial de la isla de Santo Domingo que hizo Cristóbal Colón

ARTICULO EN VOZ

– ARTICULO EN ESCRITO –

El primer mapa parcial que se hizo de la isla de Santo Domingo fue en diciembre de 1492 por el mismo Cristóbal Colón. Tan solo dibujó la costa norte de la isla, la cual fue el primer escenario de nuestro terruño que el Almirante visualizó y donde desembarcó.

El primer cartógrafo de América

Sin darse cuenta, Cristóbal Colón se convirtió en el primer cartógrafo de la isla de Santo Domingo y, por consiguiente, de América.

La inteligencia extraordinaria de Cristóbal Colón

Una de las cosas extraordinarias de este mapa es lo tan bien que delimita la costa norte de la isla, no obstante al hecho que en 1492 no existía la tecnología que en nuestros días nos permite conocer a ciencia cierta las formas de nuestras costas y la morfología del territorio insular. Además que lo dibujó a mano mientras estaba en una de sus carabelas. La implicación de ello es que Cristóbal Colón era hábil no solo en la navegación marítima sino en otras áreas también, un indicio del nivel de inteligencia inusual que lo caracterizó.

Los nombres bautizados por Cristóbal Colón

Otra hoya que se puede visualizar en el mapa son los nombres con que Cristóbal Colón bautizó varios lugares de la isla. Todos los nombres aplicados por el Almirante tienen un trasfondo religioso-católico o vinculante con España, dando a demostrar su religiosidad y su agradecimiento a España y a los Reyes Católicos por creer en su propuesta y financiar su viaje. Todo ello estuvo basado en meras suposiciones y en la fe, y sin la más mínima garantía de que estaban correctos o de siquiera que iban sobrevivir la odisea para contársela a sus familiares y amigos en el viejo continente.

  • La Española: Le nombró así a la isla porque el primer paisaje que vio de la misma, en los alrededores de Cabo San Nicolás, le recordó al típico paisaje en el sur de España.
  • Cabo San Nicolás: Bautizó al cabo más noroeste de la isla en honor a San Nicolás porque cuando lo vio por primera vez fue el 5 de diciembre de 1492, víspera del día de San Nicolás de Bari. En siglos posteriores, Cabo San Nicolás fue conocido también como el Gibraltar de América.
  • Isla de la Tortuga: Al ver una gran cantidad de tortugas en las playas de la isla más grande adyacente a la costa norte, le bautiza con este nombre. En siglos posteriores la Isla de la Tortuga se convierte en un nido para los piratas y bucaneros que aterrorizaban las embarcaciones españolas en las Antillas. En el siglo XVII es el escenario del primer asentamiento francés que luego le da inicio a la colonia francesa de Saint-Domingue y posteriormente a la república de Haití.
  • La Natividad: El primer fuerte español en América fue La Natividad, construido con los escombros del galeón Santa María tras accidentarse contra un coral. Hoy día no quedan rastros de este fuerte ni tampoco el sitio preserva el nombre con que le bautizó Cristóbal Colón. Sin embargo, se sabe que La Natividad fue construida a unos kilómetros hacia el este de la actual ciudad de Cabo Haitiano.
  • Montecristi: Cuando Cristóbal Colón visualizó por vez primera lo que ahora se conoce como El Morro, le nombró Montecristi en honor a Cristo de Nazareth. Hasta el día de hoy esa zona se conoce por Montecristi, al igual que el pueblo fundado en las cercanías del Morro e inclusive la provincia a que le pertenece esa zona.
  • Cibao: Contrario a los demás nombres, Cibao no es una invención de Cristóbal Colón sino de los indígenas taínos. Es el único nombre indígena que incorporó en su mapa. La palabra significa tierra rocosa y los taínos la usaban para referirse a lo que hoy se conoce como la cordillera Central en la República Dominicana. Inclusive, hasta finales del siglo XIX aparecían mapas que denominaban a la cordillera Central con el nombre de Cibao. Los españoles también le aplicaron el nombre Cibao a toda la zona norte de la isla, por consiguiente los lugareños de esta región se denominan cibaeños. En adición, por siglos las minas de oro del Cibao eran muy conocidas en Europa y América, a tal nivel que el nombre mismo tomó un aire de grandeza y misterio.

El mapa que hizo Cristóbal Colón

Imágenes desde el espacio de la isla


Las empresas y los empresarios más importantes de Santo Domingo en 1920

En los archivos digitalizados de New York Public Library (Biblioteca Pública de Nueva York) hemos descubierto varios artículos publicados en 1920 de las empresas y empresarios más importantes en la República Dominicana. Les presentamos a continuación las empresas y los empresarios más importantes de la ciudad de Santo Domingo en 1920.

Santiago Michelena

Augusto Chotín

José Antoine Bona

Martínez, Cibrán y Cía.

Lebrón y Co.

Munnigh y Pou

Pedro L Nadal Sucesores.

Howley Hermanos

José Sallent Martí; Las Antiguas Baleares

Nemen N Terc

Rodríguez, Fernández y Cía.; Geraldino y Cía.

Julian, Elías y Cía.; B Fernández; Virgilio Gómez

Juan Alejandro Ibarra; Hotel y restaurant New York

Gómez y Velázquez

Dr César Augusto Romano; Cintrón y Mañon

Atlas Commercial Company

Andrés Pérez; Miguel A Guerrero

Manuel Menéndez; P A Ricart

G Pellerano; González y Cía

John Abbes; Armando Barletta; Santiago Bustamante; La Botica Francés

L Baquero y Hermanos; Francisco Caro

A Mejía y Co.

Elmúdesi y Co.

Tellafo y Cía.

La Industrial y Comercial

Ricart y Cía.

Banco Nacional de Santo Domingo

Gómez Hermanos; José Menéndez y Co; Guash Ferreiro y Co

J M Gómez y Cía; Hernández y Dávila

Manuel de J Gómez Scs.; C A Richardson

L A Cambiaso y Cía; Hotel Plaza

El mapa de 1583 donde aparece el nombre Quisqueya

A los dominicanos se nos ha enseñado que desde siempre los indígenas taínos les tenían varios nombres a la isla de Santo Domingo, entre los cuales figura Quisqueya. Hasta la segunda mitad del siglo XX, esto se tomaba como un hecho innegable, que es cuando algunos grupos minoritarios comienzan una campaña que lo cuestiona.

El significado de Quisqueya

Quisqueya en el idioma de los taínos significa Madre Tierra. Es oportuno señalar que a la llegada de Cristóbal Colón, de todas las Antillas era precisamente la isla de Santo Domingo la que estaba más poblada por los taínos.

La campaña en contra del nombre Quisqueya

En décadas recientes, algunos grupos han sostenido la hipótesis que el nombre Quisqueya no es de origen taíno, sino un invento de algunos intelectuales dominicanos.

Ellos sostienen que para diferenciarse de Haití, los intelectuales dominicanos se inventaron ese nombre y se lo atribuyeron a los taínos. Según su hipótesis, Quisqueya es un nombre que aparece por primera vez varias décadas después que se independiza la República Dominicana.

En esencia alegaban que el sentimiento patrio de los dominicanos estaba basado en una falsedad, si consideramos que los dominicanos también se autodenominan quisqueyanos. Inclusive, el himno nacional dominicano se llama «Quisqueyanos Valientes».

La preferencia por el nombre Haití

A la misma vez, estos grupos que criticaban el uso de Quisqueya apoyaban la adopción de Haití como el único y legítimo nombre indígena taíno de la isla, a pesar que la isla era conocida entre los taínos por varios nombres.

El mapa que destrona la campaña en contra de Quisqueya

Es por ello que consideramos interesante el mapa que aparece en el libro Columbus: The Four Voyages (Colón: Los cuatro viajes) de Laurence Bergreen.

El mapa fue hecho en 1583 mostrando todas las tierras descubiertas por Cristóbal Colón e identificándolas con sus nombres indígenas.

Nótese que para la época, la isla completa de Santo Domingo mas las islas adyacentes ya estaban bajo dominio español. Además faltaba 3 años para la invasión del pirata inglés Francisco Drake, 261 años para que surgiera República Dominicana y 114 años antes que se firmara el tratado de Ryswick donde por primera vez España reconoce la presencia francesa en la costa occidental de la isla.

Es decir, este mapa evidencia que es imposible que Quisqueya haya sido un invento de los dominicanos y mucho menos que la primera vez que aparece en documentos es en la segunda mitad del siglo XIX.

Las consecuencias de la herencia epigenética en los dominicanos

En los ultimos años, los científicos han tenido que retractarse con respecto a un hallazgo nuevo que se ha detectado en la genoma del ser humano que anteriormente se pensaba no podía ser cierto. Nos referimos a la herencia epigenética de los traumas sufridos por nuestros ancestros.

Al final presentamos un documental reciente donde detallan con lujos de detalles la herencia epigenética y cómo los eventos traumáticos sufridos por generaciones anteriores son heredados como una memoria genética en las generaciones posteriores e impacta la conducta de los mismos.

El mito que cada generación nace como una página en blanco

Este hallazgo rompe uno de los mitos que ciertos grupos han difundido en la sociedad, la creencia que cada ser humano nace como una página en blanco y que los eventos históricos de sus ancestros no tienen ningún impacto en la conducta, excepto cuando se les enseña de los mismos. Es decir, que el dominicano no tiene gravado en su ADN, no nace con conductas que hayan sido producto de la vida de sus antepasados, sino que la conducta del dominicano es producto de lo que se le enseña en su vida.

La herencia epigenética

El hallazgo científico que rompe con ese mito es la herencia epigenética. Ahora los científicos se han dado cuenta que los eventos traumáticos que han vivido generaciones pasadas marcan la genoma de esas generaciones de una forma tal, que en efecto se produce una memoria genética de ese evento. Es decir, a partir de la generación que vive un evento traumático, toda su descendencia hereda por sus genes ciertos cambios que modifican su conducta ante estímulos sensoriales que se asemejen al estímulo inicial que produjo el trauma. No solo que se hereda esa memoria por los genes, sino que los descendientes reaccionan de igual manera como reaccionaron sus ancestros ante esos estímulos sensoriales, como si las generaciones descendientes hubiesen vivido el trauma a pesar que no lo vivieron.

El mito que los comportamientos son frutos solo de la enseñanza

Estos hallazgos recientes suponen una crisis para la teoría que algunos grupos sostienen respecto a cómo se instaura el miedo en una generación. No es con la educación, sino en la genética por eventos traumáticos que literalmente marcan el alma de un pueblo para siempre.

Las implicaciones de la herencia epigenética en el pueblo dominicano

El pueblo dominicano tiene una historia extremadamente trágica. Los períodos más trágicos fueron los del siglo XIX con las luchas dominico-haitianas, esencialmente las múltiples y sangrientas invasiones haitianas, la ignominiosa Dominación Haitiana de 22 años, los 12 años de la guerra de Independencia con Haití dentro de la cual se incluyen las tres invasiones del emperador haitiano Faustin I, quien odiaba tanto a los dominicanos que su motivo por invadirnos fue tratar de exterminar a toda la población dominicana.

Todos estos eventos, y otros atropellos posteriores que cada cierto tiempo abren las heridas en los dominicanos, no fue más que un gran trauma colectivo del pueblo dominicano. Es un trauma sufrido en carne y huesos por más de dos generaciones seguidas y posteriormente heredado epigenéticamente por las generaciones futuras. Los estímulos visuales y de otras índoles que los antepasados de los dominicanos asociaron con el trauma impuesto por los haitianos, hoy en día producen en la población los mismos miedos y las mismas reacciones que tuvieron los ancestros.

Borrar la historia, especialmente una tan traumática como la de los dominicanos, no logrará que esos miedos y reacciones se eliminen. Al contrario, creará las condiciones para que se produzcan eventos que luego vamos a lamentar. La historia permite entender por qué los pueblos reaccionan como lo hacen, pero el no enseñar la historia tal y como fue no elimina esas reacciones, solo elimina la posibilidad de entenderlas.

Lo que está en la sangre no es algo que se puede borrar con simples palabras, simples acciones, simples pretensiones y mucho menos con maniobras sociales promovidas por el Estado. Las cosas hay que hacerlas ancladas en la verdad y no en simples ideas o mitos, porque con falsedades no se borra la realidad que se manifiesta en los hechos.

(Documental) El fantasma en tus genes: Epigenética y la herencia genética

A continuación les presentamos el documental El fantasma en tus genes: Epigenética y la herencia genética. Mientras absorbes la información expuesta por científicos que han estudiado este fenómeno genético, piensa en lo que esto implica para el pueblo dominicano, uno de los pueblos con uno de los pasados más traumáticos de toda la humanidad.

Si quieren entrar inmediatamente al meollo del asunto, como suele decirse popularmente, pulsen en el minuto 30:34 y comiencen a ver el documental a partir de ese momento. Ahí es cuando comienza a tocar el tema que tratamos en este artículo.

Estudio genético 2013: Los dominicanos son españoles mezclados con negros e indios

En noviembre de 2013, los científicos Andrés Moreno-Estrada, Jacob L McCauley, Jake K Byrnes, Carlos Bustamente entre otros colaboraron en el estudio Reconstructing the Population Genetic History of the Caribbean (Reconstruyendo la historia genética en la población del Caribe). Lograron esto analizando la genoma de personas de Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Haití, Honduras y Colombia; y comparando los mismos con una base de datos de la genoma de más de 3,000 personas de orígenes europeos, africanos e indígenas americanos.

Los resultados a grandes rasgos

Los resultados a grandes rasgos fueron sorprendentes.

  • La fuente más probable de la ascendencia indígena en los isleños del Caribe es un componente sudamericano compartido entre las tribus amazónicas del interior, América Central y la península de Yucatán (México); lo que sugiere un extenso flujo de genes a través del Caribe en tiempos precolombinos. Este hallazgo coincide con la documentación histórica respecto el origen sudamericano de los indígenas taínos. El aporte indígena está mayormente concentrado en las tres antillas hispanas del Caribe (Cuba, República Dominicana y Puerto Rico) mas es insignificante o nulo en las islas francesas (incluyendo a Haití) e inglesas.
  • Encontraron evidencia de dos pulsos de la migración africana. El primer pulso, que hoy se refleja con tractos más cortos (al estar presente en América por más tiempo, se ha recombinado más veces acortando los tractos en cada generación nueva), consta de un componente genético similar al que existe en las regiones costeras de la África occidental (desde Senegal hasta Liberia, principalmente de las etnias mandinga y brong) que fueron los enfoques de la trata negrera transatlántica en el siglo XVI y están presentes exclusivamente en las poblaciones hispanoamericanas. El segundo pulso, reflejado con tractos más largos, es más similar a las poblaciones de la África centro-occidental (desde la Costa de Marfil hasta Camerún), y apoya lo que registran los documentos históricos respecto a la trata negrera en los siglos XVIII y XIX.
  • Identificaron un componente europeo que está presente en todas las poblaciones hispanoamericanas y que ha divergido significativamente de las poblaciones que le dieron origen en España, presumiblemente como resultado de una población fundadora europea limitada.

Las agrupaciones predominantes de cada nacionalidad

Con el análisis de la genoma, los científicos pudieron detectar que la mezcla racial predominante en cada país se agrupa en distintos lugares entre los orígenes europeos, africanos e indígenas.

  • Los mexicanos se agrupan en gran medida entre los componentes europeos e indígenas, sugiriendo que el mexicano común y corriente es un mestizo español/indígena.
  • Los colombianos y puertorriqueños muestran proporciones grandes de los tres orígenes, indicando que el colombiano y puertorriqueño promedio son productos de una mezcla significativa entre españoles, africanos e indígenas.
  • Los dominicanos se sitúan principalmente entre el grupo de componentes europeos y africanos, indicando que el dominicano promedio es en esencia un mestizo español/negro con un poco de indígena.
  • Los hondureños muestran tener una mayor proporción de ascendencia africana que los mexicanos, sin embargo son mestizos mayormente de español/indígena.
  • Los cubanos muestran la variación más extrema en proporciones de ascendencia africana que van del 2% al 78%. Sin embargo, el cubano promedio es mayormente español mezclado con un poco de africano e indígena.
  • Los haitianos muestran la mayor proporción media de ascendencia de África (84%), indicando que en su mayoría son negros y una minoría mulata producto del cruce francés/africano. El aporte indígena en los haitianos es insignificante. También el aporte africano en los haitianos en gran medida carece de aporte de las etnias mandinga y brong, en ese aspecto diferenciándolos de los hispanoamericanos y evidenciando que se originan del segundo pulso de la migración africana.

Los resultados de los dominicanos

En el análisis genético de los dominicanos, los científicos pudieron comprobar que el dominicano promedio es mulato con un poco de aporte indígena en sus venas. Es decir, el dominicano común y corriente tiene una proporción mayoritaria de genes europeos (españoles), luego le sigue una minoría importante de genes africanos y una minoría de genes indígenas (taínos).

Otro detalle que pudieron detectar en la genoma es la antigüedad de cada aporte genético en la población dominicana. Con ello pudieron estimar el componente racial de la mayoría de los dominicanos durante el transcurso de las últimas 16 generaciones (aproximadamente 500 años). En síntesis, el pueblo dominicano ha sido esencialmente español y mestizo con aporte español mayoritario. Con el pasar del tiempo, la población dominicana se ha amulatado por el aumento del mestizaje. Se puede decir que es un pueblo de origen español amulatado.

Los dominicanos de tez oscura suelen ser mulatos oscuros

En 23andme, compañía líder en el análisis de la genoma, también se ha comprobado lo que se demostró en el estudio citado anteriormente. Por la posibilidad de comparar los resultados genéticos con sus fotos de perfil, en 23andme es mucho más fácil percatarse de un fenómeno interesante y es que hasta los dominicanos de tez oscura, para los cuales cualquier persona podría suponer que deben tener mayor aporte africano en vez de español, son también españoles amulatados. Al parecer, el mestizaje en la población dominicana es tan completo, que los rasgos se heredan aleatoriamente, muchas veces dándole aspectos a ciertas personas que no corresponden con su composición genética.

He aquí algunos ejemplos* de dominicanos de tez oscura que son españoles amulatados. Hemos cubierto los ojos y sus apellidos por motivos de privacidad.

Considerando que la inmensa mayoría de los dominicanos pertenecen a familias multicolores y donde se evidencia una diversidad inmensa de rasgos, los resultados genéticos no deben sorprender a cualquier persona que conoce bien al pueblo dominicano.

Enlace al estudio

A continuación les enlazamos el estudio genético original. Nótese que está en inglés, pero explica con lujos de detalles cómo hicieron el estudio y los resultados.

Reconstructing the Population Genetic History of the Caribbean

* Debemos resaltar que los aportes europeos (azul) y norafricano/medio oriente (morado) deben considerarse principalmente como de origen español, porque en esas migraciones es como se introdujeron esos genes en la población dominicana. Lo europeo porque los españoles son originarios de ese continente y lo norafricano/medio oriente porque en España hubo influencia musulmanes con los moriscos y en algunos cruces con ellos se inyectó este aporte. También en las Islas Canarias muchos de los españoles se mezclaron con los indígenas guanches, quienes tenían vínculos con los bereberes musulmanes de norafrica. Además, una pequeña parte del aporte africano (rosado) llegó con algunos españoles que eran mulatos, según varias fuentes; por lo tanto, a pesar que es difícil saber a ciencia cierta cuántos puntos porcentuales del aporte africano corresponde a las migraciones españolas, se debe mantener en mente este elemento. Por ejemplo, el caso de la primera persona, podemos decir que como mínimo el 51.7% (49.9% europeo + 1.8% medio oriente/norafricano) de su genoma es de origen español, sin cortar la posibilidad que algunos puntos porcentuales del aporte africano también corresponda a algún español mulato que haya migrado como un español libre.

El origen del nombre Masacre del río Dajabón

El río Dajabón es la línea divisora de la zona norte de la frontera domínico-haitiana. Su nombre original es Guatapaná y es de origen taíno, mas se desconoce el significado.

Fundación de Dajabón

En 1776, el gobierno español decide fundar en la misma frontera un pueblo nuevo con varias familias españolas provenientes de las Islas Canarias. El pueblo, que desde sus inicios ha sido el paso fronterizo oficial en la frontera norte y ha sido el centro de acopio e intercambio comercial entre las partes española (dominicana) y francesa (haitiana) de la isla, fue bautizado con el nombre del río que forma su límite oeste, es decir Dajabón.

Al otro lado del río, los franceses fundaron un pueblo paralelo y le bautizaron con el nombre Ouanaminthe (Juana Méndez en español).

Dajabón para los españoles, Masacre para los franceses

Un detalle interesante que suele surgir en varios mapas de la frontera norte es el cambio del nombre del río. En los mapas de la época colonial publicados en español, el río siempre aparece con su nombrel de Dajabón. Sin embargo, los mapas publicados en francés antes de 1691 el río aparece con el nombre Daxabon, que quiere decir Dajabón en francés; pero a partir de 1691 los franceses, y posteriormente los haitianos, se refrieren al río con el nombre de Masacre.

Para entender por qué 1691 marca un antes y un después para los franceses, tenemos que conocer los eventos que tuvieron lugar en los años antes, durante y después.

La invasión francesa de 1690

En 1690, el gobernador de la parte francesa señor Pierre Paul Tarin de Cussy, invade la banda del norte de la parte española. Esa invasión se caracterizó por su violencia, el pillaje generalizado, la quema de todos los pueblos en el camino, la huida despavorida de los habitantes tanto pueblerinos como campesinos e incontables atrocidades. El 6 de junio de 1690, De Cussy y sus milicias entraron a Santiago de los Caballeros, el pueblo más importante de toda la región del Cibao, y lo sometieron al pillaje porque sus habitantes habían huido todos a tiempo dejando al pueblo totalmente abandonado mas, al terminar el robo en masa, las tropas de De Cussy lo incendiaron antes de comenzar su retirada hacia la parte francesa. Por toda la línea noroeste, desde Santiago hasta la frontera, los franceses dejaron un espectro desolador.

La retaliación española de 1691-1695

Al llegar la noticia de lo ocurrido en el Cibao a la ciudad de Santo Domingo, de inmediato el gobernador de la parte española D. Ignacio Pérez Caro, inicia los planes de retaliación. A principios de 1691, las tropas españolas incursionan al territorio francés cruzando el río de Dajabón y de inmediato inician el saqueo de todos los pueblos y las estancias en el camino. La batalla principal contra las tropas francesas tuvo lugar el 21 de enero de 1691 en la sabana real de la Limonada, a poca distancia de Guárico (en 1711 los franceses fundan en ese mismo lugar la ciudad de Cabo Francés, hoy Cabo Haitiano). La derrota de los franceses fue tan completa, que en esa batalla perdió la vida el mismo gobernador De Cussy. Posterior a la victoria en la batalla de la sabana real de la Limonada, las tropas españolas siguieron rumbo al asentamiento de Guárico, el cual fue saqueado e incendiado por completo.

La invasión de 1691 dio inicio a una serie de incursiones devastadoras que las autoridades españolas hicieron en la parte francesa, tanto por el norte como por el sur, y en alianza con los ingleses que en ese tiempo eran enemigos de Francia. La última invasión tuvo lugar en 1695.

El verdadero origen del nombre Masacre

Es precisamente por las matanzas que sufrieron los franceses en las invasiones españolas, que deciden bautizar el río Dajabón con el nombre de Masacre. Esto también explica por qué el río aparece con el nombre Masacre solo en mapas publicados en francés mas en los mapas publicados en español siempre aparece con su nombre de Dajabón.

Evidencia del nombre Masacre en el mapa fronterizo de 1776

A continuación les presentamos el mapa oficial de la línea fronteriza acordada entre el gobierno español y el gobierno francés en el tratado de Atalaya de 1776 (en 1777 ambos gobiernos firmaron el tratado de Aranjuez, donde les dan los últimos detalles a la frontera franco-española de la isla de Santo Domingo y posterior a la época colonial se convierte en la frontera dominico-haitiana).

Fíjense que el mapa en sí está en francés mas el cuadro titular en español, debido a que el mapa fue hecho por el gobierno de Francia y el gobierno de España lo aceptó sin modificación. El norte está a la izquierda y el sur a la derecha. Donde dice La Mar se refiere al océano Atlántico, más específico a la bahía de Manzanillo. Espagne significa España (actual República Dominicana) y France significa Francia (actual Haití).

Las dos primeras imágenes son acercamientos a dos zonas de la frontera norte. En la primera imagen se evidencia que sobre el río dice Massacre (Masacre en español) y en la segunda imagen en la izquierda aparece Islet du Massacre (Islote del masacre).

Las tercer y penúltima imágenes son las hojas correspondientes del mapa en su tamaño completo.

La última imagen es un dibujo de la derrota que sufrieron los españoles (dominicanos) en el ataque de Santiago durante la invasión francesa de 1690. Esta imagen aparece en la Histoire de l’ile de Saint-Domingue (Historia de la isla de Santo Domingo), de Pierre Francois Xavier de Charlevoix, publicada en 1730.

El intento de desacreditar a la República Dominicana en las cortes internacionales

Una de las estrategias que algunos grupos haitianófilos, muchas veces enmascarados en organizaciones no gubernamentales que dicen velar por los derechos humanos, es de acusar a la República Dominicana ante cortes e instituciones supranacionales en base a casos totalmente falsificados.

El caso del ciudadano haitiano Winet Jean

El ejemplo más reciente tuvo lugar el 8 de octubre de 2013 ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en Ciudad de México. Organismos No Gubernamentales que dicen ser defensores de los derechos humanos, presentaron el caso del señor que se hacía llamar William Medina Ferreras, alegando que había nacido en la República Dominicana y que el Gobierno dominicano le violentaba sus derechos humanos al deportarlo a Haití y negarle la nacionalidad dominicana.

Todo fue un fraude, táctica que en muchas ocasiones anteriores les había funcionado para condenar a la República Dominicana y forzar a que el país entregara la nacionalidad dominicana a ciudadanos haitianos.

Incongruencias en el caso del ciudadano haitiano Winet Jean

  • El señor que se hacía llamar William Medina Ferreras en realidad se llama Winet Jean, según constataron dominicanos que le conocen.
  • A pesar que el señor Winet Jean alegaba que nació en República Dominicana, los dominicanos que le conocen dicen que no solo nació en Haití, sino que vive en el pueblo haitiano de Anse-a-Pitre, el cual colinda en la frontera dominico-haitiana con el pueblo dominicano de Pedernales.
  • El señor Winet Jean alegaba que era hijo biológico del difunto señor Abelardo Medina, sin embargo los seis hijos biológicos del señor Abelardo Medina negaron que Winet es su hermano.
  • Cuando los jueces de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos les piden a que el señor Winet Jean dijera los nombres de sus supuestos hermanos, los hijos biológicos del señor Abelardo Medina, no pudo nombrarlos a todos e incluso menciona nombres absurdos, como el tal ‘Chocolate’ o el tal ‘Cocoa’.
  • Carlos Manuel Medina Ferreras, Mario Medina Cuello, Oscar Medina Cuello, Argentina Medina Ferreras, Luís Medina Ferreras y Javier Medina Ferreras. Todos ellos declararon, mediante un acto notarial, que son los únicos hijos biológicos del señor Abelardo Medina.
  • El señor Winet Jean alegaba que el Gobierno dominicano le negaba la nacionalidad dominicana y que no es haitiano. El señor Winet Jean no pudo responder cuando unos periodistas dominicanos le preguntaron cómo pudo viajar a México si es imposible adquirir un pasaporte cuando no se tiene una nacionalidad.
  • El dominio del idioma español del señor Winet Jean es muy pobre, incluso si se compara con el español de los dominicanos menos instruidos.
  • Los rasgos del señor Winet Jean no se parecen al de las personas dominicanas que alega son familia suya de padre y madre.

Resultado final ante la Junta Central Electoral

Debido a los evidentes indicios de mala fe al acusar a la República Dominicana en base a mentiras, la usurpación de una identidad falsa y demandar derechos jurídicos que no le corresponden; el 5 de agosto de 2015, las autoridades judiciales competentes anularon el acta de nacimiento del ciudadano haitiano Winet Jean por obtenerlo sobre bases falsas; además que fue legalmente citado para que compareciera ante el tribunal correspondiente en marzo de 2015 y no lo hizo.

Propósito detrás de estas maquinaciones

Una de las metas de los grupos haitianófilos es aumentar lo más que puedan, y si lo consideran necesario en bases falsas, la inyección de nacionales haitianos en el registro civil dominicano. Con ello buscan influir, en base del poder de sus votos, las políticas a lo interno de la República Dominicana para que, con el pasar del tiempo, el país apoye políticas haitianófilas aún en casos cuando las mismas van en detrimento de los intereses de los dominicanos y del bienestar de los dominicanos.

Otras de las metas es desacreditar a la República Dominicana en el plano internacional, así la opinión pública internacional pone toda su confianza en lo que dice Haití, los haitianos y los haitianófilos respecto a temas dominicanos, y especialmente temas domínico-haitianos.

Evidencia videográfica de algunas de las incongruencias del ciudadano haitiano Winet Jean

En estos videos se muestra algunos ejemplos de las mentiras emitidas por el ciudadano haitiano Winet Jean en la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, en México. Al final una captura de lo que posteriormente le sucedió a sus documentos por recibirlos en base a información falsa.

Mapa oficial de Santo Domingo 1785

D. Tomás López era el geógrafo oficial de los reyes de España y su enfoque era hacer mapas de los dominios del reino de España. En 1785 hizo lo que quizás es el mapa más exacto de la ciudad de Santo Domingo en la época colonial.

Al analizar el mapa, nos percatamos de varios detalles que no conocíamos a priori.

Los límites de la ciudad

Lo primero que nos llama la atención es que los límites amurallados de la ciudad, los cuales fueron definidos tanto en mapas como en el lugar con la construcción de la muralla en el siglo XVI, eran muy ambiciosos para lo que era la ciudad en 1785.

Debemos recordar que a raíz de la invasión del pirata inglés Francisco Drake en 1586, como parte de la guerra Anglo-española, se acelera el decaimiento de la ciudad de Santo Domingo. En esa invasión, un tercio de las casas fueron destruidas mas los habitantes empobrecidos al Drake llevarse todas las prendas y todo lo que era de valor, incluyendo las campanas de la Catedral Primada de América.

Luego, en el siglo XVII, también conocido en la historiografía dominicana como el siglo de la miseria, la isla de Santo Domingo comienza un acelerado proceso de despoblación continua que termina a principios del siglo XVIII, cuando se toca fondo con una población en la parte española de la isla de tan solo 6,000 personas.

Si bien en ese mismo siglo las inmediaciones de la ciudad de Santo Domingo experimentaron un crecimiento demográfico, primero por la fundación del pueblo de San Carlos de Tenerife el 18 de febrero de 1685 con varias familias españolas provenientes de Tenerife en las Islas Canarias, y segundo por la fundación del pueblo de San Lorenzo de Los Mina con cientos de negros españoles que estaban fugitivos en la sierra de Bahoruco; la realidad es que la misma ciudad intramuros de Santo Domingo se despobló a tal gravedad que a principios del siglo XVIII la mayor parte de las casas lucían abandonadas.

Ya para 1785 la parte española estaba en plena recuperación con una población que a lo mínimo se estimaba en 125,000 personas, gracias en gran parte al impulso demográfico por las migraciones de los españoles canarios y la multiplicación acelerada de éstos, ya que solían tener una media de 7 u 8 hijos por familia.

En el mapa se nota que la ciudad estaba experimentando una expansión con los cuadritos negros que representan pequeñas casas que se habían construido. A pesar de esa tendencia expansionista, la ciudad no sobrepasa la muralla hasta la década de 1890.

Diferencias entre la Ciudad Colonial de 1785 y la de hoy

He aquí algunas diferencias que hemos identificado en el mapa de 1785 comparado con lo que conocemos hoy de la Ciudad Colonial.

  • La Fortaleza Ozama aparece con el nombre La Fuerza.
  • La puerta de la Misericordia se llamaba puerta Grande.
  • Lo que en la muralla occidental (parte inferior en el mapa) se conoce por Plata Forma ya no existe.
  • La puerta de las Atarazanas se llamaba puerta de la Cetarazna.
  • El Palacio de los Gobernadores, hoy forma parte del Museo de las Casas Reales, se llamaba Palacio del Señor Presidente.
  • La iglesia catedral en el mapa es la Catedral Sta María La Menor, Primada de América.
  • El Convento de los Dominicos se llamaba Convento de Santo Domingo.
  • Lo que hoy conocemos por Monasterio de San Francisco era un convento.
  • El Hospital San Nicolás de Bari aparece como Hospital Real en el mapa.
  • La casa de Rodrigo de Bastidas era conocida como Los Cuarteles.
  • El matadero quedaba donde hoy es calle José Gabriel García esquina Espaillat.
  • El Almacen de la Pólvora quedaba donde hoy está la calle Polvorín.
  • El Colegio estaba donde hoy es calle Arzobispo Meriño esquina Portes.

Además, resaltamos los siguientes detalles del mapa.

San Carlos de Tenerife

El conglomerado de casas alrededor de una iglesia que se observa fuera de la ciudad (en primer plano a la izquierda), es el pueblo de San Carlos de Tenerife. Fue fundado el 18 de febrero de 1684 por varias familias españolas de la isla de Tenerife en las Islas Canarias. La iglesia existe aún y es Ntra Sra de la Candelaria, el único edificio de origen colonial que perdura hasta nuestros días en esa zona. Hoy el pueblo de San Carlos de Tenerife es un sector más de la ciudad de Santo Domingo llamado San Carlos, a poca distancia del Palacio Nacional y el Barrio Chino.

Pajarito

La comunidad de Pajarito, al otro lado del río Ozama en lo que hoy es parte del municipio de Santo Domingo Este, se puede claramente observar en el mapa. Esto evidencia que ese sector es de origen colonial.

La playa y el rompeolas de Sans Souci

La playa y el rompeolas de Sans Souci, cerca de La Torrecilla en la desembocadura del río Ozama, no existía en 1785. Con ello se evidencia que es una playa artificial construida en el siglo XX.

El mapa de la ciudad enderezado

Enderezamos el mapa de la ciudad para que se pueda apreciar la misma con el compás estándar, es decir que el norte queda hacia arriba. En el mapa original el norte queda hacia la izquierda.

El mapa original de 1785

The Washington Herald (1915): Santo Domingo, la cuna de América

El 28 de agosto de 1915, el antiguo periódico de Washington DC, The Washington Herald, publicó un extenso artículo de la República Dominicana titulado Santo Domingo, The Cradle of America (Santo Domingo, la cuna de América).

Debemos destacar que en ese mismo año Estados Unidos invade militarmente a Haití y en el año siguiente invade la República Dominicana. Quizás la invasión de Haití produjo un interés por conocer la isla de Santo Domingo, y sobretodo el vecino más cercano de Haití.

Debido a la longitud del artículo, tan solo citaremos algunas partes con las cuales podemos hacernos una idea de lo que era la República Dominicana un año antes de la primera invasión estadounidense de nuestro país.

La mayoría de los estadounidenses pensaban que Haití y República Dominicana eran la misma cosa

No se debe confundir a Santo Domingo con la República de Haití, en la porción occidental de la isla, porque ambas son completamente diferentes en costumbres y gente. La presunción de muchos de que Haití y Santo Domingo son la misma cosa, naciones amigas o siquiera similar en rasgos nacionales o tipo de habitantes es totalmente errónea.

Características demográficas y las provincias

La población del país es oficialmente estimada en 700,000. Sus doce provincias son Monte Cristi, Santiago, Puerto Plata, Espaillat, Pacificador, La Vega, Samaná, Azua, Barahona, Santo Domingo, Seibo y Macorís.

Las diferencias entre ambos países insulares

En las palabras de Enrique Deschamps, un reconocido intelectual dominicano y autor de los trabajos más autoritarios y comprensibles de Santo Domingo: «Los límites naturales no diferencian la tierra de ambas naciones, y las dos repúblicas (Santo Domingo y Haití) dividen dominio de varios ríos, montañas, lagos y valles que hacen de los dos territorios una sola fisicalidad; pero las diferencias radicales de origen, idioma y costumbres de los dos pueblos, en adición de las antiguas disensiones, han creado una frontera moral completamente definida entre las dos naciones».

Los extranjeros no pueden adquirir bienes raíces en Haití mientras en Santo Domingo se les da ciertos estímulos hacia este fin, y el inicio de empresas agrícolas es estimulado por leyes agrícolas liberales y franquicias, y la importación de maquinaría agrícola libre de impuestos, implementación, etc. Se le puede añadir que no hay ningún impuesto a la tierra o las bienes raíces, y todos los impuestos son indirectos salvo las licencias municipales para algunas actividades económicas.

El idioma del país es el español, aunque se habla mucho el inglés en los puertos marítimos, especial en el norte y este del país.

Características raciales y el trato entre las distintas razas

Se ha producido algunas mezclas de los españoles pioneros con la sangre africana e india; y, aunque un gran porcentaje son de origen español sin mezcla, una proporción notable son mestizos.

En Santo Domingo no existen los prejuicios de razas y con razón. Los dominicanos mestizos son ciudadanos de un país soberano y han sido criados para que sean corteses sin servilismo, e independientes sin insolencia.

El verdadero carácter del pueblo dominicano

Todos los extranjeros que han visitado y estudiado al pueblo dominicano, reconocen la naturaleza amable, hospitalaria y respetuosa de los dominicanos; y todos juran que para los dominicanos un extranjero y su propiedad han de ser considerados como sagrados en su país. Nunca se ha producido un acto violento de robo de dinero o materiales valiosos en este país, y las precauciones para evitar ese tipo de crímenes no son necesarias, un hecho que por sí solo dice mucho de la moral dominicana.

La mano de obra dominicana, cocola y haitiana

En Santo Domingo no hay problemas con la mano de obra, no hay organizaciones laborales o sindicatos, y por consiguiente no hay huelgas. Para las temporadas especiales cuando la mano de obra disponible en el sur y este del país es inadecuada, negros de las islas inglesas, principalmente de Jamaica y Saint Thomas, son temporalmente importados por los ingenios azucareros. Cerca de la frontera con Haití de la provincia de Monte Cristi siempre hay haitianos en busca de empleo; pero los extranjeros han aprendido que los nativos dominicanos, si son tratados bien y dirigidos con inteligencia, son la mejor mano de obra y la más confiable.

El país tenía varios periódicos excelentes mas los mejores intelectuales y periodistas de América Latina

No podemos olvidar la prensa de Santo Domingo. En los periódicos puertoplateños de Ecos del Norte y Boletín de Noticias; El Diario, de Santiago; Listín Diario y El Tiempo, de la ciudad de Santo Domingo; el cuarto poder está ampliamente representado con periódicos modernos que reciben los servicios de algunos de los más brillantes intelectuales y periodistas de América Latina. En este aspecto, Santo Domingo es líder entre las hermanas naciones latinoamericanas.

Un ejemplo apto del periodismo dominicano es el periódico semanal Las Novedades que se publica en Nueva York, es de propietarios dominicanos y tiene un personal dominicano también. Este semanal es el más importante de los periódicos en español que se publican en los Estados Unidos, y es famoso en toda América Latina por su trato imparcial de las noticias y los acontecimientos en los países americanos. El Dr. Francisco J Peynado, el jurista más eminente de Santo Domingo y es autor de varios libros de temas dominicanos y de numerosos tratados en la jurisprudencia dominicana, es quien dirige Las Novedades y fija su enfoque.

El país tenía la mejor revista de los países de habla hispana

La Cuna de América, se publica en la ciudad de Santo Domingo, es una revista literaria y artística que es notable incluso cuando se compara con las publicaciones de España de su misma clase.

Vista holística del artículo