En noviembre de 2013, los científicos Andrés Moreno-Estrada, Jacob L McCauley, Jake K Byrnes, Carlos Bustamente entre otros colaboraron en el estudio Reconstructing the Population Genetic History of the Caribbean (Reconstruyendo la historia genética en la población del Caribe). Lograron esto analizando la genoma de personas de Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Haití, Honduras y Colombia; y comparando los mismos con una base de datos de la genoma de más de 3,000 personas de orígenes europeos, africanos e indígenas americanos.
Los resultados a grandes rasgos
Los resultados a grandes rasgos fueron sorprendentes.
La fuente más probable de la ascendencia indígena en los isleños del Caribe es un componente sudamericano compartido entre las tribus amazónicas del interior, América Central y la península de Yucatán (México); lo que sugiere un extenso flujo de genes a través del Caribe en tiempos precolombinos. Este hallazgo coincide con la documentación histórica respecto el origen sudamericano de los indígenas taínos. El aporte indígena está mayormente concentrado en las tres antillas hispanas del Caribe (Cuba, República Dominicana y Puerto Rico) mas es insignificante o nulo en las islas francesas (incluyendo a Haití) e inglesas.
Encontraron evidencia de dos pulsos de la migración africana. El primer pulso, que hoy se refleja con tractos más cortos (al estar presente en América por más tiempo, se ha recombinado más veces acortando los tractos en cada generación nueva), consta de un componente genético similar al que existe en las regiones costeras de la África occidental (desde Senegal hasta Liberia, principalmente de las etnias mandinga y brong) que fueron los enfoques de la trata negrera transatlántica en el siglo XVI y están presentes exclusivamente en las poblaciones hispanoamericanas. El segundo pulso, reflejado con tractos más largos, es más similar a las poblaciones de la África centro-occidental (desde la Costa de Marfil hasta Camerún), y apoya lo que registran los documentos históricos respecto a la trata negrera en los siglos XVIII y XIX.
Identificaron un componente europeo que está presente en todas las poblaciones hispanoamericanas y que ha divergido significativamente de las poblaciones que le dieron origen en España, presumiblemente como resultado de una población fundadora europea limitada.
Las agrupaciones predominantes de cada nacionalidad
Con el análisis de la genoma, los científicos pudieron detectar que la mezcla racial predominante en cada país se agrupa en distintos lugares entre los orígenes europeos, africanos e indígenas.
Los mexicanos se agrupan en gran medida entre los componentes europeos e indígenas, sugiriendo que el mexicano común y corriente es un mestizo español/indígena.
Los colombianos y puertorriqueños muestran proporciones grandes de los tres orígenes, indicando que el colombiano y puertorriqueño promedio son productos de una mezcla significativa entre españoles, africanos e indígenas.
Los dominicanos se sitúan principalmente entre el grupo de componentes europeos y africanos, indicando que el dominicano promedio es en esencia un mestizo español/negro con un poco de indígena.
Los hondureños muestran tener una mayor proporción de ascendencia africana que los mexicanos, sin embargo son mestizos mayormente de español/indígena.
Los cubanos muestran la variación más extrema en proporciones de ascendencia africana que van del 2% al 78%. Sin embargo, el cubano promedio es mayormente español mezclado con un poco de africano e indígena.
Los haitianos muestran la mayor proporción media de ascendencia de África (84%), indicando que en su mayoría son negros y una minoría mulata producto del cruce francés/africano. El aporte indígena en los haitianos es insignificante. También el aporte africano en los haitianos en gran medida carece de aporte de las etnias mandinga y brong, en ese aspecto diferenciándolos de los hispanoamericanos y evidenciando que se originan del segundo pulso de la migración africana.
Los resultados de los dominicanos
En el análisis genético de los dominicanos, los científicos pudieron comprobar que el dominicano promedio es mulato con un poco de aporte indígena en sus venas. Es decir, el dominicano común y corriente tiene una proporción mayoritaria de genes europeos (españoles), luego le sigue una minoría importante de genes africanos y una minoría de genes indígenas (taínos).
Otro detalle que pudieron detectar en la genoma es la antigüedad de cada aporte genético en la población dominicana. Con ello pudieron estimar el componente racial de la mayoría de los dominicanos durante el transcurso de las últimas 16 generaciones (aproximadamente 500 años). En síntesis, el pueblo dominicano ha sido esencialmente español y mestizo con aporte español mayoritario. Con el pasar del tiempo, la población dominicana se ha amulatado por el aumento del mestizaje. Se puede decir que es un pueblo de origen español amulatado.
Los dominicanos de tez oscura suelen ser mulatos oscuros
En 23andme, compañía líder en el análisis de la genoma, también se ha comprobado lo que se demostró en el estudio citado anteriormente. Por la posibilidad de comparar los resultados genéticos con sus fotos de perfil, en 23andme es mucho más fácil percatarse de un fenómeno interesante y es que hasta los dominicanos de tez oscura, para los cuales cualquier persona podría suponer que deben tener mayor aporte africano en vez de español, son también españoles amulatados. Al parecer, el mestizaje en la población dominicana es tan completo, que los rasgos se heredan aleatoriamente, muchas veces dándole aspectos a ciertas personas que no corresponden con su composición genética.
He aquí algunos ejemplos* de dominicanos de tez oscura que son españoles amulatados. Hemos cubierto los ojos y sus apellidos por motivos de privacidad.
Considerando que la inmensa mayoría de los dominicanos pertenecen a familias multicolores y donde se evidencia una diversidad inmensa de rasgos, los resultados genéticos no deben sorprender a cualquier persona que conoce bien al pueblo dominicano.
Enlace al estudio
A continuación les enlazamos el estudio genético original. Nótese que está en inglés, pero explica con lujos de detalles cómo hicieron el estudio y los resultados.
* Debemos resaltar que los aportes europeos (azul) y norafricano/medio oriente (morado) deben considerarse principalmente como de origen español, porque en esas migraciones es como se introdujeron esos genes en la población dominicana. Lo europeo porque los españoles son originarios de ese continente y lo norafricano/medio oriente porque en España hubo influencia musulmanes con los moriscos y en algunos cruces con ellos se inyectó este aporte. También en las Islas Canarias muchos de los españoles se mezclaron con los indígenas guanches, quienes tenían vínculos con los bereberes musulmanes de norafrica. Además, una pequeña parte del aporte africano (rosado) llegó con algunos españoles que eran mulatos, según varias fuentes; por lo tanto, a pesar que es difícil saber a ciencia cierta cuántos puntos porcentuales del aporte africano corresponde a las migraciones españolas, se debe mantener en mente este elemento. Por ejemplo, el caso de la primera persona, podemos decir que como mínimo el 51.7% (49.9% europeo + 1.8% medio oriente/norafricano) de su genoma es de origen español, sin cortar la posibilidad que algunos puntos porcentuales del aporte africano también corresponda a algún español mulato que haya migrado como un español libre.
El río Dajabón es la línea divisora de la zona norte de la frontera domínico-haitiana. Su nombre original es Guatapaná y es de origen taíno, mas se desconoce el significado.
Fundación de Dajabón
En 1776, el gobierno español decide fundar en la misma frontera un pueblo nuevo con varias familias españolas provenientes de las Islas Canarias. El pueblo, que desde sus inicios ha sido el paso fronterizo oficial en la frontera norte y ha sido el centro de acopio e intercambio comercial entre las partes española (dominicana) y francesa (haitiana) de la isla, fue bautizado con el nombre del río que forma su límite oeste, es decir Dajabón.
Al otro lado del río, los franceses fundaron un pueblo paralelo y le bautizaron con el nombre Ouanaminthe (Juana Méndez en español).
Dajabón para los españoles, Masacre para los franceses
Un detalle interesante que suele surgir en varios mapas de la frontera norte es el cambio del nombre del río. En los mapas de la época colonial publicados en español, el río siempre aparece con su nombrel de Dajabón. Sin embargo, los mapas publicados en francés antes de 1691 el río aparece con el nombre Daxabon, que quiere decir Dajabón en francés; pero a partir de 1691 los franceses, y posteriormente los haitianos, se refrieren al río con el nombre de Masacre.
Para entender por qué 1691 marca un antes y un después para los franceses, tenemos que conocer los eventos que tuvieron lugar en los años antes, durante y después.
La invasión francesa de 1690
En 1690, el gobernador de la parte francesa señor Pierre Paul Tarin de Cussy, invade la banda del norte de la parte española. Esa invasión se caracterizó por su violencia, el pillaje generalizado, la quema de todos los pueblos en el camino, la huida despavorida de los habitantes tanto pueblerinos como campesinos e incontables atrocidades. El 6 de junio de 1690, De Cussy y sus milicias entraron a Santiago de los Caballeros, el pueblo más importante de toda la región del Cibao, y lo sometieron al pillaje porque sus habitantes habían huido todos a tiempo dejando al pueblo totalmente abandonado mas, al terminar el robo en masa, las tropas de De Cussy lo incendiaron antes de comenzar su retirada hacia la parte francesa. Por toda la línea noroeste, desde Santiago hasta la frontera, los franceses dejaron un espectro desolador.
La retaliación española de 1691-1695
Al llegar la noticia de lo ocurrido en el Cibao a la ciudad de Santo Domingo, de inmediato el gobernador de la parte española D. Ignacio Pérez Caro, inicia los planes de retaliación. A principios de 1691, las tropas españolas incursionan al territorio francés cruzando el río de Dajabón y de inmediato inician el saqueo de todos los pueblos y las estancias en el camino. La batalla principal contra las tropas francesas tuvo lugar el 21 de enero de 1691 en la sabana real de la Limonada, a poca distancia de Guárico (en 1711 los franceses fundan en ese mismo lugar la ciudad de Cabo Francés, hoy Cabo Haitiano). La derrota de los franceses fue tan completa, que en esa batalla perdió la vida el mismo gobernador De Cussy. Posterior a la victoria en la batalla de la sabana real de la Limonada, las tropas españolas siguieron rumbo al asentamiento de Guárico, el cual fue saqueado e incendiado por completo.
La invasión de 1691 dio inicio a una serie de incursiones devastadoras que las autoridades españolas hicieron en la parte francesa, tanto por el norte como por el sur, y en alianza con los ingleses que en ese tiempo eran enemigos de Francia. La última invasión tuvo lugar en 1695.
El verdadero origen del nombre Masacre
Es precisamente por las matanzas que sufrieron los franceses en las invasiones españolas, que deciden bautizar el río Dajabón con el nombre de Masacre. Esto también explica por qué el río aparece con el nombre Masacre solo en mapas publicados en francés mas en los mapas publicados en español siempre aparece con su nombre de Dajabón.
Evidencia del nombre Masacre en el mapa fronterizo de 1776
A continuación les presentamos el mapa oficial de la línea fronteriza acordada entre el gobierno español y el gobierno francés en el tratado de Atalaya de 1776 (en 1777 ambos gobiernos firmaron el tratado de Aranjuez, donde les dan los últimos detalles a la frontera franco-española de la isla de Santo Domingo y posterior a la época colonial se convierte en la frontera dominico-haitiana).
Fíjense que el mapa en sí está en francés mas el cuadro titular en español, debido a que el mapa fue hecho por el gobierno de Francia y el gobierno de España lo aceptó sin modificación. El norte está a la izquierda y el sur a la derecha. Donde dice La Mar se refiere al océano Atlántico, más específico a la bahía de Manzanillo. Espagne significa España (actual República Dominicana) y France significa Francia (actual Haití).
Las dos primeras imágenes son acercamientos a dos zonas de la frontera norte. En la primera imagen se evidencia que sobre el río dice Massacre (Masacre en español) y en la segunda imagen en la izquierda aparece Islet du Massacre (Islote del masacre).
Las tercer y penúltima imágenes son las hojas correspondientes del mapa en su tamaño completo.
La última imagen es un dibujo de la derrota que sufrieron los españoles (dominicanos) en el ataque de Santiago durante la invasión francesa de 1690. Esta imagen aparece en la Histoire de l’ile de Saint-Domingue (Historia de la isla de Santo Domingo), de Pierre Francois Xavier de Charlevoix, publicada en 1730.
D. Tomás López era el geógrafo oficial de los reyes de España y su enfoque era hacer mapas de los dominios del reino de España. En 1785 hizo lo que quizás es el mapa más exacto de la ciudad de Santo Domingo en la época colonial.
Al analizar el mapa, nos percatamos de varios detalles que no conocíamos a priori.
Los límites de la ciudad
Lo primero que nos llama la atención es que los límites amurallados de la ciudad, los cuales fueron definidos tanto en mapas como en el lugar con la construcción de la muralla en el siglo XVI, eran muy ambiciosos para lo que era la ciudad en 1785.
Debemos recordar que a raíz de la invasión del pirata inglés Francisco Drake en 1586, como parte de la guerra Anglo-española, se acelera el decaimiento de la ciudad de Santo Domingo. En esa invasión, un tercio de las casas fueron destruidas mas los habitantes empobrecidos al Drake llevarse todas las prendas y todo lo que era de valor, incluyendo las campanas de la Catedral Primada de América.
Luego, en el siglo XVII, también conocido en la historiografía dominicana como el siglo de la miseria, la isla de Santo Domingo comienza un acelerado proceso de despoblación continua que termina a principios del siglo XVIII, cuando se toca fondo con una población en la parte española de la isla de tan solo 6,000 personas.
Si bien en ese mismo siglo las inmediaciones de la ciudad de Santo Domingo experimentaron un crecimiento demográfico, primero por la fundación del pueblo de San Carlos de Tenerife el 18 de febrero de 1685 con varias familias españolas provenientes de Tenerife en las Islas Canarias, y segundo por la fundación del pueblo de San Lorenzo de Los Mina con cientos de negros españoles que estaban fugitivos en la sierra de Bahoruco; la realidad es que la misma ciudad intramuros de Santo Domingo se despobló a tal gravedad que a principios del siglo XVIII la mayor parte de las casas lucían abandonadas.
Ya para 1785 la parte española estaba en plena recuperación con una población que a lo mínimo se estimaba en 125,000 personas, gracias en gran parte al impulso demográfico por las migraciones de los españoles canarios y la multiplicación acelerada de éstos, ya que solían tener una media de 7 u 8 hijos por familia.
En el mapa se nota que la ciudad estaba experimentando una expansión con los cuadritos negros que representan pequeñas casas que se habían construido. A pesar de esa tendencia expansionista, la ciudad no sobrepasa la muralla hasta la década de 1890.
Diferencias entre la Ciudad Colonial de 1785 y la de hoy
He aquí algunas diferencias que hemos identificado en el mapa de 1785 comparado con lo que conocemos hoy de la Ciudad Colonial.
La Fortaleza Ozama aparece con el nombre La Fuerza.
La puerta de la Misericordia se llamaba puerta Grande.
Lo que en la muralla occidental (parte inferior en el mapa) se conoce por Plata Forma ya no existe.
La puerta de las Atarazanas se llamaba puerta de la Cetarazna.
El Palacio de los Gobernadores, hoy forma parte del Museo de las Casas Reales, se llamaba Palacio del Señor Presidente.
La iglesia catedral en el mapa es la Catedral Sta María La Menor, Primada de América.
El Convento de los Dominicos se llamaba Convento de Santo Domingo.
Lo que hoy conocemos por Monasterio de San Francisco era un convento.
El Hospital San Nicolás de Bari aparece como Hospital Real en el mapa.
La casa de Rodrigo de Bastidas era conocida como Los Cuarteles.
El matadero quedaba donde hoy es calle José Gabriel García esquina Espaillat.
El Almacen de la Pólvora quedaba donde hoy está la calle Polvorín.
El Colegio estaba donde hoy es calle Arzobispo Meriño esquina Portes.
Además, resaltamos los siguientes detalles del mapa.
San Carlos de Tenerife
El conglomerado de casas alrededor de una iglesia que se observa fuera de la ciudad (en primer plano a la izquierda), es el pueblo de San Carlos de Tenerife. Fue fundado el 18 de febrero de 1684 por varias familias españolas de la isla de Tenerife en las Islas Canarias. La iglesia existe aún y es Ntra Sra de la Candelaria, el único edificio de origen colonial que perdura hasta nuestros días en esa zona. Hoy el pueblo de San Carlos de Tenerife es un sector más de la ciudad de Santo Domingo llamado San Carlos, a poca distancia del Palacio Nacional y el Barrio Chino.
Pajarito
La comunidad de Pajarito, al otro lado del río Ozama en lo que hoy es parte del municipio de Santo Domingo Este, se puede claramente observar en el mapa. Esto evidencia que ese sector es de origen colonial.
La playa y el rompeolas de Sans Souci
La playa y el rompeolas de Sans Souci, cerca de La Torrecilla en la desembocadura del río Ozama, no existía en 1785. Con ello se evidencia que es una playa artificial construida en el siglo XX.
El mapa de la ciudad enderezado
Enderezamos el mapa de la ciudad para que se pueda apreciar la misma con el compás estándar, es decir que el norte queda hacia arriba. En el mapa original el norte queda hacia la izquierda.
El 5 de febrero de 1871, el periódico Daily Alta California de San Francisco, California, EEUU publicó una parte de una entrevista a Joseph Warren Fabens. En ese entonces existía el deseo de Estados Unidos anexionar la República Dominicana y en ese mismo año el gobierno estadounidense mandó una comisión para que investigara en persona el sentir de los dominicanos respecto a ese tema y las condiciones que reinaban en el país. El señor Fabens fue uno de los proponentes más importantes de la anexión de la República Dominicana. También vivió por muchos años en la República Dominicana y en ese tiempo conoció a muchas personas importantes de la talla de Buenaventura Báez y José María Cabral, por mencionar dos ejemplos.
A continuación citaremos algunas partes que tratan cada tema que consideramos importantes en las respuestas del señor Fabens.
Describe a Buenaventura Báez
Báez es un parisino completo, un hombre blanco excelente y buen mozo, que heredó de su padre un espléndido aserradero de caoba del cuál ha podido exportar algunos cargamentos cada año, y pudo recibir su educación y vivió cómodamente en la ciudad de París. Volvió a su país con mucho entusiasmo, y ya tiene 55 años y es de los hombres más buen mozos que he visto y muy amable.
José María Cabral envidiaba a Buenaventura Báez
Cabral, su opositor, era su ministro de Guerra. Él también es un hombre de primera clase, pero le tiene envidia a Báez y siente la inhabilidad de llevarse bien con Báez. Conozco a Cabral tan bien como conozco a Báez y no tengo ningún problema con él porque en su corazón es tan a favor a que los Estados Unidos anexe la República Dominicana como lo es Báez.
Buenaventura Báez conoció a Charles Sumner, el senador de Massachussets que estaba en contra de la anexión
Cuando Báez vino aquí, hace un tiempo, algunos caballeros le hicieron una cena en el Manhattan Club de Nueva York, y lo introdujeron a varias de las personas más distinguidas de nuestra ciudad capital. Entre éstos estaba Charles Sumner, quien le dio cierto estímulo y parece que le cayó muy bien.
Fabens fue el primero en sugerirle al presidente Ulises S Grant la posibilidad de anexar a Santo Domingo
Sí, creo que fui el primero. Yo vivi 12 años en Santo Domingo y siempre mantuve la noción que la anexión, no solo de esa isla sino de todas las Antillas, se materializará.
Algunas de las razones por las que el señor Fabens apoyaba la anexión
Santo Domingo es muy rica en minerales, minas, productos y bosques; pero parece que es imposible que la gente se lleven bien. Son una raza buena pero inestable que le gusta el cambio y repetidas veces cambiar de líder, sin embargo todas las clases coinciden en sus deseos de unirse a los Estados Unidos.
Afirma que los haitianos no apoyaban la anexión de República Dominicana a Estados Unidos
En ese aspecto se diferencian de los haitianos, quienes no son una raza blanca como los dominicanos sino negros y mulatos, y que tienen aun una noción de bandidos respecto a la independencia de su nacionalidad.
Fabens explica cómo convenció al presidente Grant respecto la anexión de Santo Domingo
Yo le dejé al general Grant un estamento y una cantidad de libros, y le pedí que los examinara. Cuando lo volví a ver, después de un lapso de tiempo considerable, me dijo que había leído la colección completa y me pareció que conocía hasta el más mínimo detalle del tema. Grant me dijo, ‘estoy a favor de esto’, y desde ese tiempo ha apoyado muchísimo la anexión.
Comenta de la deuda de República Dominicana
Dijo que la deuda es muy pequeña, una parte se la debe a Haití y otra parte a la reconocida casa bancaria Josserlynn, de Curazao, considerada la Rothchild de las Antillas. Además, hay unas deudas a la casa Peabody & Company, de Londres.
Imaginó que surgiría una gran ciudad portuaria en la bahía de Samaná
Si los Estados Unidos toma posesión de Santo Domingo, en la bahía de Samaná se desarrollará una ciudad que atraería todos los comerciantes de La Habana, y será la más espectacular del Caribe.
Una gran cantidad de inversionistas cubanos querían migrar a Santo Domingo
El señor Fabens dijo que el Presidente de los Estados Unidos tiene una lista bien larga de los nombres de agricultores de plantaciones cubanos, quiénes están en contra de la esclavitud y de España, y están preparados para migrar a Santo Domingo con sus criadas libres tan pronto que ondea la bandera estadounidense en tierra dominicana.
Españoles de las Islas Canarias. La migración española a la República Dominicana ha existido por mas de cinco siglos, por mucho mas tiempo que cualquier otra migración. España es el país que mas ha influenciado a la República Dominicana, un aspecto evidente en todo de la sociedad y cultura incluyendo el idioma. La República Dominicana es dónde se han asentado por mas tiempo en América los españoles y el sitio dónde por mas tiempo se ha hablado español en el hemisferio occidental.
Juan de Pareja (n. 1620 – m. 1670). A pesar que la mayoría de los españoles que han migrado a la República Dominicana durante los mas de 500 años han sido blancos, una minoría grande consistía de españoles mulatos y en menor medida de negros, de Tenerife en las Islas Canarias en particular. En la mayoría a de los casos eran personas libres y comúnmente pertenecían a familias que por generaciones eran libre. Juan de Pareja fue un pintor español de origen étnico mezclado. En los viajes de Cristóbal Colón entre España y la República Dominicana se enterraron a muchos tripulantes y demás pasajeros en el cementerio de La Isabela, primer cementerio cristiano del Nuevo Mundo. Arqueólogos y antropólogos han analizado varios de estos restos y han encontrado signos que evidencia entre algunos un origen africano en vez de europeo. Debían ser españoles negros africanos o mulatos. Lo que queda claro es que no todos los españoles eran blancos. Con investigaciones adicionales han descubierto que entre aquellos que acompañaron a Cristóbal Colón y tenían un origen ancestral africano por completo o parcial, algunos eran esclavos mientras la mayoría eran parte de la tripulación como hombres libres.
El conquistador español Juan Garrido (n. 1480 – m. 1550). Nacido en Guinea en África, fue llevado a España siendo muy joven y pudo convertirse en un español, a pesar que era de orígen africano por completo. También fue parte dd las conquistas de América. Arribó a Santo Domingo en 1510 siendo un hombre libre y por muchos años vivió en ella. Fue parte de expediciones conquistadoras en Cuba, Puerto Rico, la Florida y otros lugares en el Caribe. Su siento definitivo fue en México tras acompañar a Hernán Cortés en su conquista. Allí se enamoró de una indígena y con ella hizo familia y se concentró en ser un buen padre y un buen agricultor. Igual que él habían muchos mas, españoles en todos los sentidos excepto el orígen. Esta gente viajaron desde España a la República Dominicana. No se puede negar que fueron una minoría, pero existieron y caminaron por las calles de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, muchos creando familias y dejando descendencia, hoy día presente en dominicanos de todos los colores, posiciones sociales, desde personas comunes hasta los muy conocidos.
Inicios de la migración española
La migración española es la más tradicional en República Dominicana. Tuvo sus inicios en 1492 con la llegada de las tres carabelas de Cristóbal Colón. Desde ese entonces la migración española se ha mantenido constante, si bien con sus alzas y sus bajas.
Siete repuntes migratorios en cinco siglos
Se pueden identificar siete repuntes migratorios procedente de España, en los cuales llegó el grueso de los españoles que forman parte de los ancestros de la mayoría de los dominicanos.
Siglo XVI
El primer siglo de la época colonial se caracterizó por dar inicio a lo que sería cinco siglos de migración española.
Al principio todos eran exclusivamente castellanos y se asentaron en todas las regiones de la isla. Con el pasar del siglo, la migración abarcó orígenes de todas las regiones de España, incluyendo las islas Canarias.
También llegaron muchos portugueses que se hacían pasar por españoles y se asentaron mayormente en el valle del Cibao. Todavía se evidencia su influencia en el dialecto cibaeño con muchas palabras que son pronunciadas más cercanas a sus versiones en portugués.
Siglo XVIII
Tras el asentamiento de los franceses en la franja costera occidental de la isla, España se vio en la necesidad de incentivar una nueva ola migratoria a la parte española de Santo Domingo. Esta migración estuvo constituida esencialmente por españoles canarios, especialmente de las islas de Tenerife, La Palma y La Gomera.
La migración de los españoles canarios toma auge en 1684 cuando por Real Cédula el rey de España permitió el traslado de cientos de familias originarias de la isla de Tenerife. En ese mismo año fundaron el pueblo de San Carlos de Tenerife en lo que en aquel entonces era las afueras de la ciudad de Santo Domingo. Hoy San Carlos es un sector de la ciudad capital. Aún viven descendientes de las familias fundadoras en este sector.
Las migraciones de los españoles canarios continuó durante el transcurso del siglo XVIII a tal nivel que se convirtieron en el elemento principal del aumento de la población en la parte española de la isla. La misma pasó de 6,000 habitantes en 1735 a más de 125,000 habitantes en 1785, producto tanto de las migraciones y la rápida multiplicación.
Los españoles canarios aumentaron las poblaciones de los pueblos que ya existían a su llegada.
Santo Domingo
Santiago de los Caballeros
Higüey
Bonao
La Vega
Azua
También refundaron los pueblos que por órdenes del gobernador Osorio fueron destruidos a principio del siglo XVII (el año de la refundación aparece en paréntesis).
Puerto Plata (1737)
Montecristi (1751)
San Juan de la Maguana (1757)
Neiba (1765)
Además fueron los fundadores de pueblos nuevos por todo el territorio dominicano.
San Carlos de Tenerife (1684)
Hincha (1704)
Sabana de la Mar (1756)
Santa Bárbara de Samaná (1756)
San Rafael de la Angostura (1761)
Bani (1764)
Las Caobas (1768)
San Miguel de la Atalaya (1768)
Dajabón (1776)
San Francisco de Macorís (1778)
Las Matas de Farfán (1780)
También fundaron muchos parajes y demás comunidades rurales. Muchos de estos lugares contienen pistas de su origen español canario en sus nombres. Tal es el caso del paraje Cerro Gordo de los Isleños cerca de Higüey. Isleños es el gentilicio con que se conocía a los españoles canarios y Cerro Gordo es el nombre del pueblo en Tenerife de donde eran originarios los fundadores. Así hay muchos ejemplos por toda la geografía dominicana.
El mestizaje le ha añadido colores y rasgos diversos a muchas familias dominicanas con ascendencia española canaria y la democracia racial ha hecho que casi todos tengan entre sus amigos, vecinos y allegados personas con una diversidad de rostros y colores. un buen ejemplo es ésta de San José de Ocoa.
Típica familia dominicana con origen español canario en una zona rural de Higüey.
Por todo lo largo y ancho del valle del Cibao se observan familias dominicanas que tienen evidente su origen español canario, como esta humilde familia de Santiago.
Anexión a España (1861-1865)
En 1861, la República Dominicana fue anexada a España por petición del gobierno dominicano. En ese intervalo se produjo un aumento, aunque de corta duración, de migración española. Muchos militares españoles, tras concluir la anexión, optaron por quedarse en el país.
Guerras cubanas (1868-1878) y (1895-1898)
En la segunda mitad del siglo XIX, la vecina isla de Cuba se vio involucrada en una larga lucha en su intento por independizarse de España.
La primera de sus guerras independentistas fue la llamada guerra de los Diez Años o guerra de Cuba (1868-1878). En ese período, República Dominicana recibió algunos exiliados desde esa isla, entre los cuales habían españoles que antes de la guerra habían migrado a Cuba.
La segunda guerra fue la guerra de Independencia de Cuba o guerra de 1895 o guerra Hispano-estadounidense (1895-1898). Similar al caso anterior, en esta ocasión llegaron muchos cubanos y especialmente españoles que antes de la guerra migraron a Cuba.
Andrés Brugal Montaner. Un español que durante la guerra Hispanoamericana tuvo que migrar otra vez al ver sus intereses afectados y lo hizo desde Santiago de Cuba a Puerto Plata, República Dominicana.
Un buen ejemplo es Andrés Brugal Montaner, quien luego de migrar desde España a Cuba, abandona aquella isla para asentarse en Puerto Plata. Allí fundó Brugal & Co, actualmente es uno de los cinco rones que más se vende en el mundo y líder entre los rones importados en España.
Principios del siglo XX
A principio del siglo XX España había perdido sus dos últimas provincias en América, Cuba y Puerto Rico, usurpadas por los Estados Unidos. En ese tiempo EEUU promulga una ley de migración que en efecto paraliza el flujo directo de migrantes españoles hacia Cuba y especialmente hacia Puerto Rico. En consecuencia, muchos de los españoles que deseaban migrar al Caribe optaron por migrar a República Dominicana, produciendo para el país la quinta ola migratoria española.
Manuel Corripio. Uno de los españoles que decidió migrar a República Dominicana cuando Estados Unidos se la puso difícil para españoles migrar a Cuba y Puerto Rico, islas que se las había rebatado a España como botín de guerra. Se asentó en Santo Domingo y desde entonces ha estado allí su familia y descendencia.
En esta ola llegaron algunas familias que con el tiempo lograron cierto renombre en la sociedad dominicana, como fue el caso con las familias Baquero, Corripio, Bosch y Cuesta, por mencionar algunas.
Décadas de 1940 y 1950
En la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo se fomentó la migración española como política de Estado para fomentar el desarrollo agrícola.
José Rosselló Campins. Español nativo de soca, cerca de Valencia, se aprovechó de las políticas migratorias favorables del régimen de Trujillo para migrar a la República Dominicana. Se asentó en Constanza y fue pionero en la producción agrícola de hortalizas, vegetales y verduras que hasta entonces no se producían en la República Dominicana.
La agricultura dominicana logró grandes éxitos y diversificación con la ayuda de los españoles. El mejor ejemplo es el caso del valle de Constanza. Tras la aplicación de los conocimientos del agrónomo José Rosselló Campins, considerado el padre de la agricultura en ese valle, Constanza florece y se destaca como una de las zonas agrícolas más productivas.
Debido a la situación que se vivía en España, República Dominicana recibió una migración esencialmente de refugiados popularmente conocidos como españoles republicanos, muchos de los cuales eran intelectuales en vez de agricultores. Este grupo tuvo un impacto cultural profundo en el país por su alto nivel de preparación. Las bellas artes se vieron positivamente impactadas por la incursión de los españoles. Además llegaron muchos arquitectos, médicos, ingenieros, abogados, catedráticos universitarios, autores y otros profesionales que les dieron un salto galáctico a República Dominicana en asuntos culturales.
José Vela Zanetti. Un pintor español que vivió por muchos años en la República Dominicana. Muchos de sus mejores obras son murales que todavía embellecen paredes en varios edificios y palacios públicos de Santo Domingo y otras áreas de la república dominicana..
Uno de los más grandes, de muchos, fue el destacado pintor José Vela Zanetti, quien pintó más de cien murales por todo el país, muchos considerados los mejores que se hayan hecho en la isla de Santo Domingo. Todavía se exhiben sus murales en una gran cantidad de edificios gubernamentales, iglesias, universidades, monumentos, centros culturales y demás lugares por toda la geografía dominicana.
1960-hoy
Luego de la caída del régimen trujillista en 1961, comienza una migración espontánea pero estable de españoles a la República Dominicana. Esta migración también ha sido muy provechosa para el país con la llegada de personas visionarias y emprendedoras.
Román Ramos Uría. Uno de los españoles que migró a la República Dominicana en esta época. Es oriundo de Pola, un pueblo pequeño en Asturias, España y tuvo la intención de establecerse en Santo Domingo. Su deseo de vivir en la República Dominicana fue tan grande, que además era un país que no conocía aunque había escuchado mucho de él en su pueblo natal, el barco que lo transportó a último minuto decidió hacer escala en Puerto Rico y no seguir a Santo Domingo. Pasó algunos días en la isla vecina y, contrario a otros españoles que decidieron quedarse en definitivo en Puerto Rico, se la ingenió para llegar a Santo Domingo.
Un buen ejemplo es Román Ramos Uría, fundador de Grupo Ramos, actualmente la mayor empresa de ventas al por mayor y el principal empleador privado del país.
VALERIANO RAFAEL MONESTINA. ORIGINAL DE ASTURIAS EN EL NORTE DE ESPAÑA, DECIDE MIGRAR A LA REPÚBLICA DOMINICANA Y ES UNO DE LOS FUNDADORES DE LA MUY EXITOSA CADENA DE SUPERMERCADOS BRAVO, basada en principios cristianos.
Otra familia honrada, y en este caso muy comprometida con su creencia en Dios y en el cristianismo, es la familia Monestina. Valeriano Rafael Monestina es fundador de la exitosa cadena de supermercados Bravo.
La presencia española en la actualidad
Según una estimación conservadora que en 2012 hizo el gobierno dominicano, para ese año habían 6,720 españoles viviendo en República Dominicana.
Sin embargo, el gobierno español estima que en 2013 la cantidad de españoles viviendo legalmente en el país superaba los 17,382 mas una cantidad indeterminada que se encuentran en condición irregular, en muchos casos que llegan como turistas y luego optan por quedarse.
En efecto, República Dominicana se encuentra entre los top 23 países con más españoles, y es el 9no en Hispanoamérica y 2do en Centroamérica y el Caribe. República Dominicana también se sitúa en la 6ta posición a nivel mundial en crecimiento de la población española.
Suponiendo que el ritmo de crecimiento se ha mantenido estable, a principios de 2015 la población española en República Dominicana podría estimarse en alrededor de 20,619.
Todavía es evidente el orígen español en muchas familias dominicanas. Esta familia prominente con orígenes humildes es originaria de Gurabo, cerca de Santiago de los Caballeros, los Mejía. El patriarca migró de España a nuestra isla en los 1600s.
Las evidencias de España son obvias en muchos dominicanos de colores claros. En la mayoría de los casos es un orígen español que llegó a la República Dominicana durante los primeros 300 años después de la conquista. En otras palabras, estaba presente cuando se independiza la República Dominicana. Aceptación del mestizaje le ha añadido rasgos adicionales al aporte español.
Dominicanos de la alta sociedad con una ascendencia española muy alta. Contrario a lo que piensa mucha gente que no es dominicana y ya es una especie de mito, la matoría de los dominicanos con una ascendencia española muy alta no pertenecen a la clase alta. Muchos se ven en casas humildes y una vida de carencias económicas en muchas ciudades, pueblos y campos, en el Cibao especialmente. Otras pertenecen a la clase media dominicana.
Ruth Ocumarez es una típica dominicana de tez oscura. Contrario a lo que se puede pensar, los resultados de ADN ancestral muestran que con mucha frecuencia el aporte español entre los dominicanos de tez oscura asciende a 30%, 40% y hasta mas de 50%. Una evidencia mas de lo importante que es España en el orígen de los dominicanos y, además, que los rasgos no siempre son fidedignos a la realidad del ADN ancestral. Una sociedad como la dominicana, con una aceptación general del mestizaje y de hace siglos, explican por qué estas cosas son mas frecuentes que en una sociedad donde la mezcla no era aceptada y/o era prohibido legalmente.
Un ejemplo de los resultados en 23andme de una dominicana de tez oscura.
El aporte genético español es evidente en los dominicanos, uno de los pocos países donde la mayoría de la población es mulata.
Uno de los encantos de los mapas antiguos es percatarse de los nombres originarios o antiguos de varios lugares. Con el pasar del tiempo se producen cambios en los nombres, a veces por políticas deliberadas y en otras ocasiones por mutaciones naturales en el idioma. Lo cierto es que República Dominicana tiene sus lugares que hoy ostentan nombres muy distintos a los que tenía en antaño.
Mapa oficial de la isla de Santo Domingo 1784
Nuestros hallazgos se basan en el mapa oficial de la isla de Santo Domingo de 1784. Fue hecho por Juan Lopez, cartógrafo designado para los reyes de España, quien incluso hizo otros mapas de lugares diversos del entonces Reino de España tanto en Europa como en América y Asia.
Acercamientos para mostrar los cambios (en negritas el nombre actual)
Isla Catalina | Isla de Santa Catalina
Punta Cana | Pantanal
Río Chavón | Río Quiabon
Boca Chica | Puerto de la Magdalena
Cordillera Central | Montañas del Cibao
Pico Duarte | Pico Yaque
Monte Plata | Monte de Plata
Puerto Plata | Puerto de Plata
Línea Noroeste | El Despoblado
Bahía de Luperón | Puerto Caballo
Sosúa | Puerto de Santiago
Río Yaque del Norte | Río Yaque de Santiago
Río Yaque del Sur | Río de Neiba
Laguna de Rincón (Barahona) | Laguna de la Porquería
Un tema de importancia para los romanenses, y para los dominicanos en general, es el debate que existe respecto al origen del nombre de La Romana.
La historia establecida
Según la historia establecida, la ciudad de La Romana recibe su nombre de una balanza romana que se usaba en el ingenio para pesar la caña de azúcar. Debido a que la balanza romana se encontraba donde hoy existe el pueblo, la gente llevaba la caña para pesarla antes de vendérsela al ingenio y solía decir que iban para la romana. Con el pasar del tiempo ese nombre se le pegó a la zona y por eso hasta el día de hoy se conoce como La Romana.
Evidencia que desmiente la historia establecida
Si bien la historia establecida tiene sentido, ya que allí hubo una balanza romana y la gente solía llevar la caña a ese lugar; ello no implica que es muy convincente. La duda surge a raíz de un mapa oficial de la isla de Santo Domingo, hecho en 1784 para los reyes de España, donde queda en evidencia que para ese entonces esa zona ya se conocía con el nombre de La Romana.
Mapa oficial de la isla de Santo Domingo 1784
Acercamiento del lugar donde existe La Romana
Este acercamiento a los alrededores donde en la actualidad se encuentra la ciudad de La Romana, pone en evidencia que para 1784 el río se conocía por ese nombre.
Detalles históricos adicionales
Hay cuatro detalles históricos adicionales que intensifican la duda para con la historia establecida del origen del nombre La Romana.
Las inmediaciones de La Romana permanecieron escasamente pobladas desde que llegó Cristóbal Colón en 1492 hasta la segunda mitad del siglo XIX. En otras palabras, La Romana carecía de una población siquiera pequeña y estable por más de tres siglos, y probablemente por muchos siglos más si consideramos que no existe evidencia que esa zona fue muy poblada por los indios taínos antes de la llegada de los españoles.
La ciudad de La Romana se funda en 1897, es decir 113 años después que se publica el mapa.
La South Porto Rico Company, con su asiento en Puerto Rico, en 1912 compra decenas de miles de acres cerca de La Romana y por primera vez en la historia romanense se comienza a producir y exportar caña de azúcar en sus inmediaciones. Nótese que esto toma lugar 128 años después que se publica el mapa.
La Central Romana, el principal y único ingenio azucarero que existe y ha existido en La Romana, comienza sus operaciones en 1917, 133 años después que se publica el mapa.
Es por ello que nos queda claro, y sin la menor duda, que es imposible que La Romana le debe su nombre a la balanza romana que se usaba para pesar la caña de azúcar.
El lío de la balanza romana
La fundación de La Romana como pueblo tuvo lugar 15 años antes que la zona produciría y exportaría su primera caña de azúcar, por lo tanto es imposible que existiera una balanza romana para pesar la caña antes que se produciera la primera caña de azúcar.
La zona de La Romana nunca tuvo vocación azucarera en la época colonial, ni siquiera fue poblada en todo ese tiempo; sin embargo, en el mapa de 1784 el río aparece con su nombre actual.
El verdadero origen del nombre La Romana
Todo indica, tal como es el caso con todos los ríos en la región Este, que el río fue bautizado con el nombre Romana por los indígenas taínos y posteriormente se le aplica el nombre al pueblo que fundan en sus inmediaciones.
Jean Jacques Dessalines y su odio hacia los blancos y todos los que no deseaban su destrucción en la isla de Santo Domingo.
Jean Price-Mars fue el historiador haitiano de mayor prestigio en el siglo XX. Aunque sus juicios de la sociedad dominicana no son del todo correctos, la influencia de Price-Mars en la forma que los haitianos ven a la República Dominicana no tiene comparación.
Price-Mars menciona la temible invasión cometida por Jean Jacques Dessalines en 1805, lo que se conoce en la historiografía haitiana como La campaña del Este. La describe con lujos de detalles.
Detalles importantes de la descripción que hace Price-Mars de la invasión de 1805
Price-Mars reconoce que Haití fue fundado en base a crueldades y excesos cuando dice «la embriaguez de la sangre resultó como una psicosis colectiva que afectó a toda la comunidad [haitiana]».
A pesar que Price-Mars intenta justificar el desastrozo crimen que hizo Dessalines contra la población dominicana, en ocasiones se refiere a este barbárico episodio con los términos inhumano, pobres víctimas, episodios dramáticos y sangrientos, etc.
Price-Mars reconoce que Dessalines se enorgulleció de ordenar a sus subalternos a cometer tan injusta atrocidad contra la inocente e indefensa población dominicana.
Price-Mars acepta que el intento de genocidio contra los dominicanos no fue perpetrado solo contra los dominicanos blancos, sino también contra los dominicanos mulatos y negros. Dice que Dessalines mandó a torturar hasta morir a todos los «blancos y los que consideraba como tales, no por el color sino por sus sentimientos, aunque fueren negros o mulatos».
A diferencia de Dessalines y sus tropas haitianas, los dominicanos de color no odiaban a los blancos
Para entender el sentimiento de los dominicanos negros y mulatos para con los blancos, hay que fijarse en las relaciones raciales que existía entre los tres segmentos de la población dominicana. Esto se pone en evidencia en la descripición que hace el francés Moreau de Saint-Mery, en su libro Descripción topográfica y política de la parte española de la isla de Santo Domingo, publicado en 1796. Saint-Mery toma como base su extensa visita y recorrido unos años antes por la parte española de Santo Domingo.
«La población de la parte española [de la isla de Santo Domingo] está compuesta por tres clases; los blancos, de los cuales ya he hablado, la gente de color libre y los esclavos.
La gente de color libre son pocos si los comparamos con la cantidad de los blancos, pero son considerables si los comparamos con la cantidad de los esclavos”.
“El prejuicio con respecto al color, tan poderoso en otras naciones en las cuales ha fijado una barrera entre los blancos y la gente de color y sus descendientes, es casi desconocido en la parte española de Santo Domingo”.
«[Los esclavos] son normalmente alimentados tan bien como se alimentan sus amos, y son tratados con una delicadeza desconocida en las colonias de otras naciones”.
“…[La relación entre los esclavos y los amos en la práctica] seguirá siendo más como acompañantes que como esclavos”.
“Como ya he dicho, estas leyes [respecto a los castigos que se le debe dar a los esclavos] son ignoradas en Santo Domingo; sin embargo, cuando se trata de algún asunto ante la Corte Real respecto hacerle alguna justicia a los esclavos que piden su libertad o a los que se quejan de algún maltrato, estos son obedecidos puntualmente”.
Como bien se evidencia en las citas anteriores, desde los tiempos coloniales en la parte española de Santo Domingo existe una relación armoniosa entre los blancos, lo mestizos o gente de color libre y los que eran esclavos. Esa armonía era producto del buen trato que en sentido general se les daba a los esclavos, quienes en la práctica se les trataba más como acompañantes o amigos que como esclavos. Este trato que prevalecía en la parte española no se replicaba en la parte francesa de la isla.
Algunas indulgencias que gozaban los esclavos españoles
Eran bautizados, lo que indica que aún siendo esclavos se les veía como personas ante todo, se les reconocía que tienen un alma que merecía la salvación eterna y se les debía tratar siempre con humanidad.
Las labores que se esperaban de los esclavos eran oficios caseros, o atender y ordeñar vacas en los hatos, labores que por sus esencias no eran muy exigentes y ni maltrataban el cuerpo.
La mayoría de las leyes redactadas en Madrid que dictaban los castigos que se les debía dar a los esclavos rebeldes fueron ignoradas por las autoridades y la población en la parte española de Santo Domingo.
Los esclavos gozaban de un exceso de días festivos cuando les prohibía trabajar. Estos días eran tan numerosos, que algunas personas de otras colonias no hispánicas culpaban esa tradición por el atraso económico de Hispanoamérica.
La ausencia de resentimientos raciales en la parte española de Santo Domingo
Esa relación armoniosa entre las tres razas hizo que los dominicanos de color no sintieran resentimientos raciales hacia los blancos. Además que facilitó la asimilación de los españoles mulatos y negros en la cultura dominicana sin inconvenientes mayores, a pesar que la cultura dominicana tiene como espina dorsal el aporte español. Por ello incluso habían sacerdotes de color oficiando las misas en muchas iglesias dominicanas, el cual era un oficio que en las colonias de otras naciones, salvo la de los portugueses, era reservado solo para los blancos.
Los dominicanos eran todos españoles en cultura, tradiciones, religión e identidad
En esencia, el dominicano era y se sentía español en lo cultural, en sus tradiciones, en su religión, en su identidad, en su estilo de vida y legalmente sin importar el color de la piel. Todo ello creó un sentimiento identitario común entre todos los habitantes de la parte española de Santo Domingo. Esa identidad española los diferenciaba de los que vivían en la parte francesa de la isla.
La cohesión social impulsa el rechazo a la autoridad de Jean Jacques Dessalines
La cohesión social que existía entre todos los dominicanos es lo que impulsa a la mayor parte de la población a rechazar la autoridad de Jean Jacques Dessalines, instando en él un desprecio por los dominicanos al mismo tenor al que le tenía a los franceses, a quienes Dessalines juró exterminar. El genocidio que hizo Dessalines fue contra todos los dominicanos, bien si eran blancos, mulatos o negros.
«La campaña del Este» en las palabras textuales de Jean Price-Mars
A continuación les presentamos las palabras textuales, traducidas al español, de Jean Price-Mars respecto a las atrocidades cometidas por Jean Jacques Dessalines en la invasión de la parte española de Santo Domingo en 1805.
«Eran el enemigo y Dessalines la venganza y el resentimiento». -Jean Price-Mars
Detalles de cómo sucedió el exterminio en cada pueblo
D. Gaspar Arredondo Pichardo, dominicano natural de Santiago de los Caballeros, fue un testigo afortunado de cuando los haitianos llegaron a ese pueblo e iniciaron la matanza general. Después de sobrevivir esa atrocidad, se mudó a Camagüey (Cuba), donde escribió sus memorias de esos tristes días para las futuras generaciones de su familia.
A continuación presentamos su descripción de lo ocurrido cuando los haitianos llegaron a Santiago de los Caballeros. Con ello tenemos una idea de cómo fue la cosa en la mayoría de los pueblos y campos dominicanos destruidos por las hordas haitianas.
Jean Jacques Dessalines en el siglo XIX
Finalizamos con un bosquejo de Jean Jacques Dessalines, el hombre que intentó borrar a los dominicanos de la faz de la tierra. El bosquejo fue publicado en el siglo XIX, por ello tiene la ortografía de esa época.
En 1976, el Rey Juan Carlos I y la reina Sofia hicieron historia al hacer el primer viaje al exterior. No solo fue el primer viaje de la pareja en su condición de Rey y Reina de España, sino también el primer viaje al exterior de cualquier rey y reina españoles en la historia.
Hispanoamérica es honrada por los importantes lazos históricos con España
Como acto simbólico del compromiso que tiene España con Hispanoamérica y de la importancia que tiene la región para con el país ibérico, región del mundo que fue parte de su reino por más de tres y cuatro siglos, el primer viaje al exterior de los reyes españoles fue visitar varios países hispanoamericanos.
República Dominicana es privilegiada entre las naciones de Hispanoamérica
Entre los países hispanoamericanos, por su condición de ser, como lo dijo en el siglo XVIII el francés Moreau de Saint-Mery, «la madre de las provincias españolas en América», República Dominicana fue elegido como el primer país donde los reyes españoles pusieron sus primeros pies en este lado del Atlántico. Así como Santo Domingo fue en el siglo XVI el primer puerto de llegada y escala para los españoles que partían hacia el Nuevo Mundo, los reyes de España también llegaron a América pisando primero la tierra dominicana y visitando a Santo Domingo, la primera ciudad fundada por los españoles en América.
Comentarios de Joaquín Balaguer y SM Juan Carlos I
A continuación les mostramos algunos comentarios por el entonces presidente dominicano Dr. Joaquín Balaguer y la respuesta de SM Juan Carlos I.
Dr. Joaquín Balaguer a la llegada de SM Juan Carlos I.
«La América entera, sobre todo aquella que recibió de España, juntamente con la lengua, dones tan preciosos como el de la religión y el de la cultura, se pone hoy en pié, desde los picos de los Andes hasta las llanuras del Orinoco y desde las cuencas del Amazonas hasta las montañas del Bahoruco, para ofreceros su respeto y su admiración, y para saludar en vosotros, majestades, a los primeros reyes de España que ponen su planta en el continente descubierto y evangelizado por el genio español. Venís como los más altos representantes de la hispanidad a abrir en nuestro corazón surcos, más fecundos aún que los abrieron en nuestros valles y en nuestras montañas los cascos de los caballos de los conquistadores. Habéis llegado a vuestra casa, majestades».
Respuesta de SM Juan Carlos I:
«A este Santo Domingo, la reina y yo queremos darles las gracias. Gracias por una fidelidad histórica que nos conmueve y que alguna vez conoció amarguras que venían de la propia España. Gracias por vuestra hospitalidad que nos llena de emoción.
En vuestras manos dejo el mensaje de España a toda Hispanoamérica, un continente sin leyenda dorada ni leyenda negra, tal como es de verdad con sus bondades y sus males, con su herencia española, con su horizonte cuajado de dificultades pero también de certidumbres de triunfo final.
Con nuestra salutación optimista, nuestro agradecimiento profundo por haber hecho posible que España, hoy como ayer, se asome a América por las puertas abiertas de vuestra generosa acogida».
Algunas imágenes de la visita de SM Juan Carlos I y Sofia
El entonces presidente dominicano Dr Joaquín Balaguer, dándole la bienvenida a SM Juan Carlos I y Sofia (en la derecha) a pocos segundos que salieron del avión y pusieron sus pies en la isla de Santo Domingo.
Momento de la primera condecoración que un rey español recibe en América. Tuvo lugar en el Palacio Nacional.
A pocos segundos antes que SM Juan Carlos I y Sofia se montaran en el avión y continuaran con su recorrido por Hispanoamérica.
República Dominicana y España siempre se han apoyado
España siempre apoya a la República Dominicana y, por consiguiente, República Dominicana siempre apoya a España.
Palabras del profesor Juan Bosch respecto a la importancia que tiene España en el origen mismo de los dominicanos
«España nos trasmitió todo lo que tenía; su lengua, su arquitectura, su religión, su manera de vestir y de comer, su arte militar y sus instituciones jurídicas y civiles; el trigo, los ganados, la caña de azúcar, y hasta los perros y las gallinas». – Prof. Juan Bosch
La isla de Santo Domingo fue el escenario de los primeros asentamientos españoles en América, por lo tanto los primeros escudos otorgados por los Reyes Católicos a lugarrs americanos fueron otorgados a nuestra isla y a las primeras villas exitosas en la misma.
El Real Privilegio de Juana de Castilla (1508)
El 7 de diciembre de 1508, por un Real Privilegio de Juana de Castilla, se concedieron escudos a la isla Española de Santo Domingo y a las quinces villas existentes en la isla.
Se le otorgó un escudo a la isla porque era costumbre que cada reino tuviese su propio escudo.
Los escudos en dibujos
Los escudos descritos
ISLA ESPAÑOLA DE SANTO DOMINGO
La isla fue honrada con un escudo que ostenta, en campo de gules, una banda de plata, engolada de dos dragantes de oro, con bordura componada de gules y oro, cargada de castillos, yugos, leones, flechas y las iniciales F e I alternados.
SANTO DOMINGO
Un blasón que lleva, en campo de gules, una llave de azur, flanqueada de dos leones de oro, surmontado todo en una corona también de oro, con bordura gironada de plata y sable con la cruz de Santo Domingo contracargada de sable y plata.
CONCEPCION DE LA VEGA
En campo de gules, un castillo de plata y surmontado al jefe con un escusón de azur, doce estrellas de oro.
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS
En campo de gules, cinco veneras de plata y bordura de plata con siete veneras de gules.
BONAO
En campo de sinople, presenta un monte de oro, con siete espigas de oro y bordura general de plata.
BUENAVENTURA
Un blasón con campo de sinople y en él una nube de plata, cargada de un sol de oro, salpicado de granos de oro.
PUERTO PLATA
Campo de plata en el que figura un monte de sinople, puesto sobre olas de plata y azur y flanqueado por una F y una Y de oro.
SAN JUAN DE LA MAGUANA
Campo de plata y en él un águila de sable, que sostiene entre sus garras un libro abierto, y bordura de oro con cinco estrellas de gules.
COMPOSTELA DE AZUA
Blasón con campo de azur, y en él una estrella de plata puesta bajo ondas de plata y azur.
VILLANUEVA DE YÁQUIMO
En campo de gules, un castillo de oro, puesto sobre ondas de plata y azur.
SANTA MARÍA DE LA VERAPAZ
En campo de azur, presentaaba una paloma de plata con una rama de olivo en el pico, puesta sobre un arco iris, cargado en punta de un óvalo de plata con la cruz de Cristo en plata.
SALVALEÓN DE HIGÜEY
Campo de plata y en él un león de púrpura, linguado de gules, puesto sobre dos cabezas humanas cortadas.
SANTA CRUZ DE ICAYAGUA (El Seibo)
En campo de gules, presenta una cruz de plata, con rayos de plata.
SALVATIERRA DE LA SABANA
Un grifo de oro en campo de gules.
PUERTO REAL O BAYAJA
Una nao de oro, puesta sobre ondas de plata y azur, en campo de azur.
LARES DE GUABA
Campo de sinople y en él una sierpe de oro, con bordura llana de plata.
Los escudos en la actualidad
Los escudos originales de La Vega, Santiago, Bonao, Puerto Plata, San Juan, Azua, Higüey y El Seibo están vigente aún.
El escudo original de la ciudad de Santo Domingo era el más suntuoso y elaborado otorgado por los Reyes Católicos a cualquier ciudad española en América. Esto se debió a que Santo Domingo es la ciudad primada de América.
El escudo original de Santo Domingo ha sido modificado, por ello el escudo en la actualidad es el siguiente. Como se puede observar, incluye todos los elementos originales, solo se les cambió las posiciones de los mismos.
Los escudos de La Isla Española, Buenaventura, Yáquimo, Verapaz, Salvatierra, Bayajá y Guaba no se usan en la actualidad. El pueblo de Buenaventura ya no existe.