¿Las palabras taínas Haití y haitianos son apropiaciones culturales?

La mayoría de los descendientes de los taínos de la isla de Santo Domingo también están mezclados con los españoles y los primeros negros llevados a la isla en los 1500s. Es decir, son los dominicanos, el pueblo más antiguo de la isla.

Primero que nada, que se entienda desde el principio que aquí no se está diciendo que el país de Haití debe cambiar su nombre. Haití tiene el nombre elegido desde el principio para que se llame el nuevo país que comenzó en el oeste de la isla el 1ero de enero de 1804. Para ese tiempo faltban siglos para que existiera el concepto de apropiación cultural. Lo que sí se menciona aquí es si Haití naciera hoy como país independiente, si ese fuera el mejor nombre considerando el ADN taíno no existe en la mayoría de los haitianos.

¿Qué es la apropiación cultural?

La apropiación cultural es cuando una cultura adopta un aspecto cultural o legado histórico que fue creado por otro pueblo y no le corresponde. Por lo general, la apropiación cultural es de muy malgusto si es adoptado por cualquier pueblo ajeno y no es visto mal si lo adopta el que se lo inventó o sus descendientes. 

La palabra taína Haití o Ayti

Haití (también Ayti) es una palabra del arawak, el idioma de los taínos. Es uno de los nombres con los que los indígenas taínos conocían la isla o una parte de la misma. Su significados tierra montañosa o tierra de montañas altas. En ese sentido, es un nombre que le pega muy bien al país de Haití actual ya que más del 80% de su territorio que sólo comprende un tercio de la isla es montañoso. 

La parte dominicana y Los Llanos

Las dos terceras partes restantes de la isla le pertenece a los dominicanos y también es montañoso en más de un 60%, aunque menos que el vecino país de Haití. La República Dominicana también tiene varios valles grandes y planicies enormes que hacen un poco incorrecto que se le aplique un nombre significando tierra montañosa. Las planicies más llamativas son la Vega Real del valle del Cibao que siempre se ha destacado por su belleza natural, la cual comenta todo quien la ve desde la época de la Conquista hasta nuestros días. El mismo Cristóbal Colón le puso ese nombre debido a la belleza natural le impresionó tanto que dijo «esta vega es digna para los Reyes de España». Es lo más hermoso visto por Cristóbal Colón en este planeta.

La otra planicie ha tenido muchos nombres incluyendo Los Llanos, las llanuras de Santo Domingo, los llanos de El Seibo, las llanuras del Caribe y otros. Es la planicie más grande en el Caribe fuera de Cuba y se extiende desde las faldas de la cordillera Central en su extremo más oeste (engloba al Gran Santo Domingo) hasta Cabo Engaño entre Bávaro y Punta Cana en el extremo este, además de todo hacia el sur de la sierra de Yamasá y la cordillera Oriental. Cubre la mayor parte de la región Este de la República Dominicana en lo que era el cacicazgo de Higüey en los tiempos de los taínos, liderado por el cacique Cotubanamá. Esta planicie que consiste de llanos y áreas onduladas siempre ha sido muy escasamente poblada e incluso hoy su población anda por los 1,3 millones (alrededor del 13% de la población nacional sin contar al Gran Santo Domingo que es su propia región oficialmente) en un país con más de 10 millones.

En «Santo Domingo Past and Present with a Glance at Haiti» de Samuel Hazard, publicado en 1871, en las páginas 207 – 208 describe a la planicie de la siguiente manera en una época antes que se crearan los grandes cañaverales que hoy caracteriza a buena parte del esta zona.

«Ahora tenemos a nuestra disposición la tremenda vista de la costa caribeña [de la República Dominicana]…»

«…donde está la magnifica llanura de las que hemos escuchado tanto y se llama Los Llanos o las sabanas.

Ocupan toda la parte sudeste desde el río Ozama en el oeste hasta el extremo este de la isla.

Toda la vista es de estos llanos cuvierto en gramas altas con islas de árboles aquí y allí, y una casa o bohío aleatoriamente.»

«Esta es la región de la que St Mery menciona con mucho entusiasmo para el cultivo en plantaciones la caña de azúcar…»

Los dominicanos originales del Este

En la siguiente página sigue describiendo el Este de la República Dominicana. Fíjense que nunca dice habían cañaverales, que las únicas aldeas de un tamaño demográfico notable eran Higüey y El Seibo, ambos lejos de las costas y la mayor parte de los campesinos vivían en su alrededor. También menciona que la gente promedio del Este era de color canela y blanca, no habían muchos negros ni árabes. 

Esto tampoco sorprende ya que el Este nunca fue una región de muchos esclavos durante la época españols y tampoco de mucha gente en general. Los dominicanos que habían descendían de los españoles, taínos y negros de los 1500s, la migración de españoles canarios que impulsó la Corona española en los 1700s y una migración adicional de cibaeños que se asentaron en El Seibo e Higüey a raíz de los desastres cometidos por los haitianos en el Cibao durante la terrible invasión de 1805 con la destrucción de casi todos los pueblos y las masacres de dominicanos inocentes por todo lo largo y ancho de ese valle. Dada la gran destrucción y matanzas que hicieron los haitianos, de los sobrevivientes una parte emigró a Cuba, otra parte emigró a Jarabacoa y la sierra de Santiago, y otra parte emigró a El Seibo e Higüey. Noten que en ningunas de las invasiones haitianas los haitianos llegaron e hicieron sus desastres y matanzas en la cordillera Central ni tampoco en El Seibo ni en Higüey. La mezcla de estos grupos formaban a la mayoría de los dominicanos quienes eran de un color canela y blanco.

Otro detalle que apunta al origen cibeño de muchos de los habitantes alrededor de El Seibo e Higüey es que hasta el día de hoy es la única zona en la República Dominicana fuera del Cibao donde el habla de la gente suena cibaeño e incluso con el cambio de la R por la I, distinguiendo estas zonas con otras partes del Este do de esto no ocurre.

La mayoría de los negros, los puertorriqueños y los árabes llegaron al Este después de los 1880’s cuando de desarrolla las grandes plantaciones de caña de azúcar e incentivan el crecimiento de pueblos como San Pedro de Macorís y La Romana. Por si las moscas, negros no implica mulatos.

«…me recuerda, debido a su tamaño y como luce, a los grandes llanos cubiertos en plantaciones de caña de azúcar en Cuba, las cuales producen grandes riquezas. Estos llanos [dominicanos] ahora mismo tienen hatos con sus vacadas [y caballerías] y sus respectivos hateros.

En todo este llano existen tan sólo dos aldeas de cualquier importancia demográfica – una es Higüey…»

«Esta aldea es muy conocida debido a la Virgen de la Altagracia…»

«La otra aldea es El Seibo…»

«Esta planicie…»

«…consiste de las mejores tierras para la agricultura en el mundo y es bañada por varios ríos de muchos tamaños. Las producciones de esta llanura se exportan por el puerto de Romana.»

«Todos los habitantes de la región Este la gente es muy fina, libre e independiente, además de varios colores aunque la mayoría es del color canela nativos del país o blancos.»

Los Haitíses y la cordillera Oriental

La República Dominicana también tiene una zona en las provincias de Samaná y Duarte, y quizás en una o dos provincias más, que desde siempre ha tenido el nombre plural de Haití. Esta zona se llama Los Haitíses y se debe a las características de su morfología donde el terreno no es llano ni ondulado, sino tiene una cantidad enorme de elevaciones y de cráteres. Esta zona también es protegida por ley al ser declarada Parque Nacional de Los Haitíses el 3 de junio de 1976 por el Dr Joaquín Balaguer. También existe una montaña en la cordillera Oriental en la provincia de Hato Mayor o El Seibo que lleva el nombre de Haití o pico Haití. Se llama así desde los tiempos de los taínos, es decir no es haciendo referencia al país actual de Haití sino que fue nombrado así por los mismos taínos. 

La sangre evidencia que en la mayoría de los dominicanos hay un taíno escondido

23andme es uno de donde se muestra el ADN del dominicano y haitiano común. El aporte amarillo o Native American es taíno en los dominicanos. Noten como existe en el ADN del dominicano y casi ni existe en el haitiano.

En los varios estudios genéticos que se han hecho involucrando a los pueblos dominicano y haitiano se pone de manifiesto varias realidades respecto al legado genético taíno en cada población.

1| Los dominicanos tienen un aporte de los taínos que oscila entre el 3% hastq el 10% del ADN. En la mayoría de los haitianos no hay ningún rastros de los taínos, sin embargo en los pocos haitianos en quienes aparece tiende a ser menos del 3% del ADN.

2| La presencia de aporte genético taíno es general en la población dominicana mientras la mayoría de los haitianos tienen nada de este aporte.

3| El ADNmitocondrial se hereda sin cambios de generación a generación por la vía materna y el ADNmitocondrial taíno es mucho más en los dominicanos y casi inexistente en los haitianos.

La lengua e historia de los taínos es más de los dominicanos por una realidad de origen parcial

Se puede decir que los dominicanos son los dueños legítimos de las palabras arawaks que usaban los taínos en su habla. Por tanto, Haití (o Ayti) en realidad representa más a los dominicanos que a los haitianos actuales. Mientras la mayoría de los vecinos tienen una desconexión sanguínea con los pobladores que encontró Cristóbal Colón al llegar a la isla de Santo Domingo el 5 de diciembre de 1492, los dominicanos son los descendientes directos de los taínos de esta isla, los taínos de Quisqueya. Les hubiera quedado mucho mejor si los haitianos actuales hubieran optado por otro nombre para su país que fuera más fidedigno a los orígenes de la mayoría de ellos, sea Nueva África o África del Caribe o incluso África de América. 

El pueblo más viejo, más tradicional y más autóctono de la isla de Santo Domingo

Todo esto también va con los hechos históricos debido a que el 1 de enero de 1804, cuando se independiza Haití, la mitad de los haitianos habían nacido en África y la mayor parte de la otra mitad eran hijos de africanos nacidos en la colonia francesa de Saint-Domingue. En el mismo momento casi todos los dominicanos descendían de gente que ya estaba en la isla y se mezclaron desde los 1500s y con el aporte taíno se les añade los 3.000 años que tenían en la isla para la llegada de Cristóbal Colón en 1492.

Los dominicanos son el pueblo más viejo, más tradicional y más autóctono de la isla de Santo Domingo por completa y no sólo de la parte dominicana.

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Pg 207 – 208 | Santo Domingo Past and Present with a Glance at Haiti | Samuel Hazard (1871)  

La barbaridad de los dominicanos rendirle honores a Charles Sumner

Charles Sumner fue un senador en la segunda mitad del siglo 19 en el Senado de los Estados Unidos representando al estado de Massachusetts. Hoy es el 152 aniversario de la muerte de Charles Sumner (11 de marzo de 1874). La República Dominicana lo reconoce como alguien que fue amigo del país y de los dominicanos, garantizándole su soberanía como país independiente, en especial en 1869 cuando se pretendía anexar la República Dominicana a los Estados Unidos. El nivel de honra a este señor ha llegado a tales proporciones que les pusieron su nombre a una avenida de Santo Domingo, así se perpetua su recuerdo y admiración por los dominicanos. Todo fuera perfecto si la realidad de quién fue Charles Sumner respecto a los dominicanos no se revela. A primera instancia parecería que Charles Sumner fue muy amigo de los dominicanos y valoraba mucho la independencia dominicana simple y llanamente porque le tenía amor genuino al pueblo dominicano. La realidad no es tan halagüeña.

A continuación mostraré tan solo 3 argumentos de muchos más donde se evidencia que Charles Sumner realmente no era amigo de los dominicanos sino que lo era de los haitianos. El preservar la soberanía dominicana no fue para mantener libre a los dominicanos por el simple hecho que los quería, sino en función a mantener libre a Haití y a los haitianos que era su verdadero interés. Incluso, y esto es grave, deseaba que los dominicanos desaparecieran y toda la isla fuera de los haitianos. 

Al final muestro un reconocimiento que le hizo el gobierno de Haití y varias cosas más.

1| Charles Sumner apoyaba la fusión de los dominicanos con Haití

Pareciera algo fantástico que Charles Sumner, a quien algunos dominicanos honran porque creen defendió la soberanía dominicana ante la anexión a los Estados Unidos porque le tenía un amor genuino al pueblo dominicano, apoyaba la absorción de este pueblo al haitiano. Sin embargo, la realidad era esa misma y no hay otra cosa que lo demuestre mejor que sus propias palabras.

En las siguientes hace referencia a José María Cabral, rival de Buenaventura Báez aunque Charles Sumner revela en varias ocasiones que «representaba al pueblo dominicano» y «quería fusionar a los dominicanos a Haití para ser un solo gobierno otra vez». A continuación una parte.

«…el otro es Cabral…»

«…representa a su pueblo…»

«Me han asegurado que [la política de Cabral] es la de unir a los gobiernos de la República Dominicana y Haití como lo fueron desde la Revolución [Haitiana] hasta la guerra desde 1846 hasta 1848, poniéndole fin a la independencia de los dominicanos».

2| Charles Sumner apoyaba que los dominicanos pagaran por la deuda que Haití tenía con Francia

Durante la dominación haitiana (1822 – 1844) el gobierno de Haití entró en un acuerdo con Francia respecto a que le pagaría a plazos un monto en compensación de la riqueza de los colonos franceses perdida durante la Revolución Haitiana. Aquella revolución le puso fin a Saint-Domingue y proclama a Haití como país independiente. Según el gobierno haitiano, el acuerdo implicaba que los pagos se hacían cobrando impuestos tanto a los haitianos como a los dominicanos quienes estaban bajo su poder. Sin embargo, los dominicanos se opusieron a pagar esa deuda bajo el alegato que el acuerdo era entre Francia y los antiguos esclavos de los franceses, entiéndase los haitianos, cuyo no implicaba a los dominicanos porque nunca fueron esclavos de los franceses. Además, se puede vislumbrar que el acuerdo estipulaba no solo que la población que habitaba a Saint-Domingue debía pagar, en otras palabras los haitianos, sino que los puertos del oeste de la isla que corresponden con los del antiguo Saint-Domingue debían de permitir las embarcaciones francesas con reducción de los aranceles.

Aquí se había tratado esto en otro artículo titulado «Las implicaciones a los dominicanos de la ordenanza del Rey de Francia de 1825» donde incluso se muestra el documento (en francés) y le hago una traducción propia al español palabra por palabra.

Pues Charles Sumner, el «gran amigo de los dominicanos», según algunos ilusos, pretendía desconocer ninguno de estos detalles porque claramente no les convenían a su argumento a favor de los haitianos. Existe la posibilidad que el documento que les dieron los haitianos, porque quienes más iban ser, estaba trucado para no incluir las partes que sí lo decía en el original mas no en la versión indudablemente prohaitiana y antidominicana.

«En 1838, cuando ambos eran uno solo, hicieron un tratado con Francia, del cual tengo una copia, en el cual el gobierno haitiano se comprometió pagar… un monto de 60 millones de francos. Desde la separación [de los dominicanos], Haití ha seguido haciendo los pagos y yo creo el otro senador no puede negar que los haitianos tienen la razón para insistir a los dominicanos que paguen su parte».

Para colmo y desdicha de sus «amados dominicanos», reitera ignorancia del hecho que no implicaba a los dominicanos y vuelve a insistir que los dominicanos les deben a Haití por incumplimiento y porque una vez fueron gobernados por un gobierno, el haitiano.

«En este tratado no dice que solo los haitianos deben pagar la deuda [para que Francia reconozca la independencia de Haití]».

«La historia nos muestra que una vez los dos gobiernos fueron uno y para mí no existe ninguna duda que los dominicanos les deben a los haitianos».

3| Charles Sumner tergiversaba donde podía para hacer creer que se hablaba de terminar la independencia de los haitianos al anexar a la República Dominicana.

En «San Domingo Past and Present with a Glance at Haiti» de Samuel Hazard, desde la página 469 hasta 471 se reproduce el discurso del presidente de los Estados Unidos Ulises Grant al que alude y, supuestamente, cita Charles Sumner. Digo supuestamente porque lo que alude Charles Sumner que dice el discurso y lo que dice en la realidad son dos cosas muy distintas.

Para mostrar un caso, según Charles Sumner, el presidente Ulises Grant aludía a toda la isla en su discurso. Es decir, se refería tanto a la República Dominicana y a Haití en vez de solo a República Dominicana con respecto a la deseada anexión a los Estados Unidos. Con esto quizo decir que las palabras del presidente Ulises Grant eran una amenaza para el mantenimiento de la soberanía de Haití y, por tanto, debía de ser rechazada. Que no se pierda de vista que en ningún momento da ha entender que le importaba para nada la soberanía dominicana. Todo era en función de beneficiar a Haití y la independencia de los haitianos.

«[El presidente Grant] aludía a la anexión de la isla [de Santo Domingo] completa».

«’la isla de Santo Domingo’»

«…aplica a Haití como a la [República] Dominicana».


«[Se refiere a] la isla completa».

«Aunque en esta parte no hay nada indicando a la isla completa, es obvio que estas palabras hay que asociarlas al significado de las palabras que le preceden».

Charles Sumner no mostró el discurso del presidente Ulises Grant en su totalidad, sino las partes que tergiversaba para dar a entender el presidente Ulises Grant se refería a toda la isla y no solo a la República Dominicana. Él no lo mostró, sin embargo pude encontrar el discurso íntegramente (en inglés) y se los muestro a continuación para que los dominicanos se quiten otra venda que tienen en los ojos que no los deja ver a Charles Sumner por lo que fue en la realidad para con su pueblo. Al ver lo que realmente dijo el presidente Ulises Grant se pone en evidencia que Charles Sumner mentía.

Veamos el discurso del presidente Ulises Grant y sin ningún esfuerzo de la imaginación queda demostrado que en todo momento se refería a la República Dominicana, país al que también se le dice República de Santo Domingo similar a como al Reino Holandés también se le dice Reino de Países Bajos.

«República de Santo Domingo»

«El gobierno de Santo Domingo por su cuenta a pedido a nosotros su anexión…»
«Desean la protección de nuestras instituciones y leyes, nuestro progreso y civilización. ¿Deberíamos rechazarlos? La adquisición de Santo Domingo es deseable debido a su posición geográfica».

«Con un gobierno estable Santo Domingo puede desarrollar sus recursos inmensos y les va pagar salarios justos a miles de trabajadores que ahora mismo no están en la isla». 

«Los trabajadores van a… querer las bendiciones de nuestras libertades y, en consecuencia, cada trabajador serán remunerado por su trabajo. La esclavitud tendrá que ser abolida en Puerto Rico y Cuba como un acto de preservación  para retener a sus trabajadores esclavos».

«Santo Domingo se convertirá en un gran consumidor de los productos norteamericanos agrícolas y manufacturados».

Como buen mentiroso, Charles Sumner tergiversaba el discurso para que las cosas pareciera como él decía. También le hacía caso omiso a lo que no le convenía al nunca mencionar que el presidente Ulises Grant no solo no abogaba a que Santo Domingo tuviera la esclavitud cuando fuera parte de los Estados Unidos, sino quería que con el ejemplo de un Santo Domingo próspero donde a todo trabajador se le paga lo justo le tumbaría la esclavitud a Puerto Rico, Cuba y, eventualmente, a Brasil que en ese momento era una institución vigente en los tres sitios. 

«[Anexar a Santo Domingo] haría insoportable la esclavitud en Cuba y Puerto Rico a la vez, y eventualmente también a la de Brasil».

Charles Sumner era amigo de los afroamericanos y haitianos, mas no de los dominicanos

Es curioso que Charles Sumner se hiciera de la vista gorda a este deseo del presidente Ulises Grant para con Santo Domingo y su deseada influencia negativa en la esclavitud que había entonces en Puerto Rico, Cuba y Brasil. Lo menciono porque Charles Sumner era muy conocido entre los afroamericanos de los Estados Unidos precisamente porque estaba en contra de la esclavitud y el racismo contra los negros. Con los afroamericanos y los haitianos Charles Sumner era un amor de Dios, los apoyaba justamente y velaba por sus intereses como poca otra gente blanca lo hacía. Pero esa bondad y ese apoyo se desvanecía cuando se trataba de los dominicanos.

¿Por qué si Charles Sumner era un gran amigo de los negros, no extendía su apoyo y entusiasmo a los dominicanos?

¿Tuvo algo que ver con que los dominicanos se liberaron precisamente del despotismo de los negros haitianos?

Charles Sumner rechazaba que los dominicanos fueran parte de los Estados Unidos mas apoyaba el pueblo dominicano se fusionara con el de Haití

Charles Sumner no apoyaba la anexión de la República Dominicana a los Estados Unidos, pero sí apoyaba la anexión de la República Dominicana a Haití. Con unos los dominicanos viviría más cómodo, con mejor salud y una vida más longeva mientras con los otros el dominicano viviría muy mal, discriminado, aplastado y fuera testigo de como cada aspecto de su cultura y tradiciones, incluyendo su lengua materna el español, se desavanecen con la haitianización. En la práctica demostrado por lo que apoyó se puede decir que Charles Sumner no quería que los dominicanos vivieran bien ni tampoco que fueran libres. Lo que sí quería era que los dominicanos fueran fusionado como pueblo al de los haitianos para hoy ser parte del país más pobre, más inestable y más desdichado de América y uno de los más en el mundo.

La medalla valiosa que Haití le regaló a Charles Sumner en agradecimiento

Como acto de gratitud a Charles Sumner por defender a Haití y los haitianos, incluso tergiversando las cosas para que los haitianos queden bien y los dominicanos queden mal, el gobierno de Haití le regaló esta medalla valiosa. Todavía se conserva en la Biblioteca de Estado de Massachusetts en Boston, Massachusetts de Estados Unidos.

La medalla es muy bonita de oro verdadero y tiene varios diamantes. Además ostenta un rubí grande con el símbolo de una S que seguro representa la letra inicial de Sumner. Noten el escudo de Haití de entonces.

Hasta este nivel llegaba la admiración de Haití a Charles Sumner, un señor que defendía los intereses haitianos sobre todas las cosas y también que el pueblo dominicano se fusionara y desapareciera para siempre como parte de Haití.

Medalla haitiana regalada a Charles Sumner por defender a Haití hasta la barbaridad de desear que los dominicanos vuelvan a fusionarse con ese vecino y ser un solo país otra vez. La medalla es conservada en la Biblioteca del Estado de Massachusetts.

Como si no fuera poco, la muerte de Charles Sumner el 11 de marzo de 1874 fue recibido en la capital haitiana de una forma que le rindieron honores a este señor con varios cañonazos y la bandera haitiana permaneció por ese día y los demás declarados luto oficial a media asta. Charles Sumner fue uno de los pocos hombres blancos y extranjeros que Haití les mostró tanto respeto. Tampoco es algo malo en el caso de los haitianos, pues Charles Sumner defendió los intereses haitianos aunque incluía mentiras que perdujicaba a los dominicanos ante sus vecinos.

Puerto Príncipe, Haití también tiene una avenida nombrada Charles Sumner. Aquí tiene sentido la existencia de esta avenida porque ese señor siempre defendió, incluso con mentiras desfavorables a los dominicanos respecto a Haití, la independencia y soberanía de la República de Haití.

Los dominicanos no deben honrar a un señor que quería fueran absorbidos por Haití

Una avenida de Santo Domingo lleva el nombre de Charles Sumner, un hombre a quien no les importaba los dominicanos y quería fueran absorbidos por Haití, una barbaridad.

No existe ningún tipo de reconocimiento que hiciera la República Dominicana a este señor en el día de su muerte ni en días posteriores y con mucho sentido. Si bien sus acciones contribuyeron a que no se anexara la República Dominicana a los Estados Unidos, no queda la menor duda no lo hizo por amor a los dominicanos y su libertad. No era creyente en las ideas nobles de Juan Pablo Duarte, Matías Ramón Mella, Francisco del Rosario Sánchez ni tampoco el general Gregorio Luperón. No lamentaba el dolor y sufrimientos que sintieron los dominicanos durante la dominación haitiana (1822-1844) donde todo lo que era parte de su cultura y tradiciones, la lengua española, la propiedad privada y muchos otros abusos fueron cometidos por Haití y su milicia. Para Charles Sumner, la independencia dominicana de los haitianos era abominable y debería desaparecer absorbida por Haití. 

Rechazaba la anexión de la República Dominicana a los Estados Unidos porque pensaba amenazaba y podía amenazar la independencia haitiana. No tenía el más mínimo interés y consideración en los dominicanos propiamente.

¿Hasta cuándo los dominicanos tendremos que sufrir al ver el nombre de un hombre tan abominable dizque de una avenida de la capital dominicana? 

¿Acaso no hay cantidad de hombres y mujeres que en verdad quisieron al pueblo dominicano, pelearon por él, lo defendieron en contra de viento y marea, y todavía no tienen una calle que recuerde sus nombres en Santo Domingo y otras ciudades y pueblos del país? 

Charles Sumner deja a entender por sus acciones que no quería al pueblo dominicano

Charles Sumner era un tipo que no quería al pueblo dominicano fuera absorbido y desaparecido para siempre por ningún otro pueblo excepto el pueblo haitiano, del mismo pueblo del que se libraron los dominicanos como acto de su preservación para ponerle fin a la desaparición de su cultura y a los maltratos al dominicano en tierra dominicana.

El pueblo más antiguo, más tradicional, más autóctono de la isla es y siempre ha sido el dominicano, el mismo pueblo que quieren desaparecer para que todo sea Haití y haitiano. ¡Qué barbaridad!

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Charles Sumner | Debate en el Senado de los Estados Unidos respecto la anexión de Santo Domingo (en inglés; 1869)

El discurso íntegro del presidente de Estados Unidos Ulises Grant (en inglés; Pg 469 – 471)

El error gramático de Dominicana por República Dominicana

La buena educación se manifiesta de varias formas. Se vislumbra cuando se expone un pensamiento profundo y complejo donde entenderlo correctamente requiere de cierto nivel de inteligencia y una buena educación. El poder formular nuevos conceptos que siempre sean lógicos también es símbolo de la inteligencia y la buena formación. El comportamiento civilizado implica una buena crianza, inteligencia normal por lo menos y una buena educación. Lo mismo se puede decir respecto a muchas cosas incluyendo en lo gramatical aunque aquí hay un pero. 

Antes que nada más, quiero aclarar si una persona no terminó la secundaria y/o una educación terciaria (universitaria, técnica, especialidad, escuela de arte y/o diseño, etc) no se le aplica como crítica la mala gramática u otros males al escribir como la ortografía o al hablar como el léxico. La persona que no terminó sus estudios ninguna de estas faltas es un reflejo de la calidad de su formación académica (la que recibió) ni de su inteligencia ni nada por el estilo. Existen muchas razones válidas de por qué alguien no pudo completar sus estudios que van desde tenía que dedicarse al trabajo en vez de los estudios hasta tuvo padres abusivos que le impedían estudiar y muchas otras razones. La persona pudo ser dotada por naturaleza o el Padre Celestial una gran inteligencia y por cosas de la vida muy particular de su situación no pudo amueblar esa gran inteligencia con una gran educación. En estos casos el no poseer una gran educación no elimina la gran inteligencia de esa persona. Esa gran inteligencia se manifiesta por otros canales como son el buen comportamiento, valores y principios sólidos, la forma de resolver los problemas chiquitos y grandes, etc. Lo siguiente aplica a aquellos afortunados de recibir una gran educación porque son ellos de quienes se espera esa gran educación no fue en vano.

La buena gramática en el monolingüe es sinónimo de la buena educación

El buen dominio de un idioma es sinónimo de inteligencia y buena educación siempre y cuando la persona que lo habla, lee y escribe es monolingüe, quiere decir sabe un solo idioma. Cuando la persona sabe más de un idioma, su dominio de cualquiera de los dos o más idiomas es sinónimo de inteligencia y buena educación solo con el idioma más hablado, el más utilizado durante su instrucción académica, en el ámbito laboral, etc. 

La falta gramatical grave en español no siempre significa una mala educación y/o inteligencia comprometida en la persona bilingüe

En países como Estados Unidos se da un ejemplo que es relevante debido a la cantidad de personas que son hispanoamericanos y a que la mayor parte de la diáspora dominicana, que ya supera los 2 millones, incluye a una cantidad de personas que son bilingües y al menos tienen una paradoja. Como es el caso de todos los dominicanos nacidos y criados en la República Dominicana, el idioma materno de estos dominicanos nacidos en Estados Unidos (o que migran a Estados Unidos siendo muy jóvenes, incluso como bebés en muchos casos) es el español porque es el primer idioma que les hablaron desde que nacieron hasta que comenzaron a ir a la escuela primaria. Allí comienzan sus estudios formales en bilingüe donde todas las maestras son hispanas con dominio del español y todas las materias y los libros son en ese idioma de Cervantes. Incluso en abecedario que aprende es el del español, muchos de los cuentos son los mismos que se aprenden en las escuelas públicas de la República Dominicana y si bien no se les enseña a profundidad la historia de un país latinoamericano, sí se enseña lo básico de cada cultura latinoamericana para que los estudiantes quienes tienen orígenes variados en países latinoamericanos logre a entender y apreciar de la región de donde son sus raíces.

La única excepción, y por esto se le llama bilingüe a estos estudios en EEUU, es cuando los sacan de una materia instruida en español para darle classes de Inglés como Segundo Idioma (ESL por sus siglas en inglés). Ahí el enfoque es enseñarles el inglés en lo hablado, escrito y leído con la meta que el estudiante se convierta lo fluido lo suficiente en ese idioma para varios años después sacarlo de bilingüe y ponerlo en cursos monolingües donde todo es en inglés. Como es de esperarse, la mayoría de los estudiantes gringos comienzan en clases monolingües donde el inglés es el único idioma y se matiene así hasta que se gradúa de la secundaria y/o de escuelas de educación terciaria como una universidad en Estados Unidos. Normalmente el bilingüe dura 3, 4, 5 o más años y cuántos años depende del estudiante y su progreso en adquirir la fluidez en el inglés. A pesar de la diferencia, la mayoría de los estudiantes hispanos que comienzan el Kindergarten en español o bilingüe, terminan en las clases monolingües antes o para el 5to grado de primaria. Es decir, a partir del 5to de primaria hasta que se gradúa de la secundaria o de la universidad, toda su instrucción va ser en inglés. Ahí, si el hispanohablante descuida su español aprendido en la primaria tanto en escrito, lo hablado y lo leído, puede que se vea afectados ciertos aspectos como su dominio de la gramática del español. Solo en ese caso la falta gramatical grave del español no es sinónimo de falta de inteligencia y una buena educación porque lo que carece en español puede que no lo carezca en inglés. 

La falta gramatical grave en español siempre es sinónimo de una mala educación en personas monolingües de lengua española

Si su educación fue en inglés mayormente y la instrucción en español se limita a algunos años (o todos) en la primaria, el idioma en el cual va ser más fluido puede ser el inglés aunque tenga un buen dominio del español. Esto no se da en todos los casos, en unos se mantienen muy fluidos en ambos idiomas y en otros dominan mejor un idioma.

Esto ya dicho no aplica para personas monolingües que tienen como su idioma materno el español. Es raro y feo cuando una persona que tiene al idioma de Cervantes como su lengua materna y toda su educación formal ha sido en español, toda su vida laboral ha sido en español y su vida social también se desarrolla en español que luego muestre faltas gramaticales muy graves en español. Ahí, sin lugar a dudas, es indicativo de una educación problemática y quizás hasta de una inteligencia comprometida. Se supone si una persona ha recibido toda su educación formal y vive en una sociedad donde el idioma oficial resulta ser su lengua materna, las faltas gramaticales muy graves en el español no están supuesto de evidenciarse en ese tipo de personas.

El nombre República Dominicana es creación de Juan Pablo Duarte y Los Trinitarios

Juan Pablo Duarte, fundador de la República Dominicana, siendo muy joven.

El estado soberano de los dominicanos se llama República Dominicana por varias razones incluyendo la principal, el mismo patricio y fundador del estado independiente, Juan Pablo Duarte además de Los Trinitarios, mencionan ese será el nombre del entonces futuro estado independiente de los dominicanos en cosas tan fundamentales como lo es el Juramento Trinitario de 1838.

Si se refiere al estado independiente del país de los dominicanos por otro nombre que no sea República Dominicana, incluso Dominicana sin la «República», no solo se demuestra una mala educación y quizás una inteligencia comprometida de quienes lo dicen, sino que están en rebeldía contra los deseos de Los Trinitarios y del principal Padre de la Patria dominicana Juan Pablo Duarte. Ningún dominicano puede llevar la contraria en este tema porque es un desafío a quienes crearon esta independencia desde el concepto más básico que los expone La Trinitaria, la Dramática y la Filatélica. Además va en contra de los principios del creador de todas ellas, el siempre recordado y honrado Juan Pablo Duarte

¿De dónde se deriva el nombre República Dominicana?

El nombre del estado soberano del país de los dominicanos se vislumbra en el escudo nacional, República Dominicana.

Si bien el nombre del estado independiente del pueblo dominicano es República Dominicana, tampoco es un nombre que sale de la nada en la mente muy lúcida y excelentemente amueblada como la fue la de Juan Pablo Duarte. No es un nombre que se lo inventa así por así. República Dominicana se deriva de la república que le pertenece al pueblo dominicano. Esto supone que el verdadero origen del nombre República Dominicana es nada más y nada memos que los dominicanos. 

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿de dónde se deriva el gentilicio dominicano? Proviene de Santo Domingo y es un gentilicio que las evidencias escritas apuntan aparece por primera vez cuando Hernando Montoro llama al pueblo como dominicanos en 1606, unos 238 años antes de la creación de la República Dominicana y 420 años antes del año actual de 2026. Esto quiere decir que el gentilicio dominicano aparece en escrito en varios documentos y libros oficiales y no oficiales en los 1600s, 1700s, 1800s, 1900s y lo que va hasta la fecha actual de los 2000s. 

No quiere decir bajo ningún concepto que en definitivo se usaba ese gentilicio en el habla a partir del siglo 17. Es posible se usaba incluso en los 1500s aunque todavía no llegaba a lo escrito. Al menos desde 1537 se viene llamando a la isla por el nombre de su capital, ciudad más poblada e importante de entonces, Santo Domingo. Noten esto es antes de la conclusión de varios edificios antiguos en la capital dominicana, como es la Catedral Primada de América que se terminó de construir en 1540. Incluso es un año muy cerca de la creación de instituciones dominicanas como es la Universidad Autónoma de Santo Domingo que se fundó en 1538, un año después. Es decir, una isla que siempre ha tenido varios nombres a la vez y en más de un idioma comienza a tener otro nombre nuevo a partir de 1537 que es Santo Domingo, en este 2026 se cumple 489 años. 

Santo Domingo en español, Saint-Domingue en francés

Página titular del reporte oficial respecto la aduana dominicana publicado por el Depsrtamento de Guerra, Boro de Asuntos Insulares del gobierno de los Estados Unidos (1905). Noten que este folleto no fue escrito por los dominicanos sino por estadounidenses sin origen dominicano. También noten donde en el título se refiere a la República Dominicana como República de Santo Domingo y en la parte inferior dice «Santo Domingo, D. R.» siendo DR el gentilicio en inglés de República Dominicana (RD).

República Dominicana y República de Santo Domingo ambos quieren decir el estado del país de Santo Domingo o el país de los dominicanos. Si no entienden bien el concepto que es correcto, piensen en lo siguiente.

Reino de Paises Bajos = Reino Holandés = Holanda
República Francesa = República de Francia = Francia
República Italiana = República de Italia = Italia
Estados Federados Brasileños = Estados Federados de Brasil = Brasil
Estados Unidos Mexicanos = Estados Unidos de México = México
República Haitiana = República de Haití = Haití

Este nombre de Santo Domingo predomina para referirse a la isla por varios siglos posteriores incluyendo la mayor parte del siglo 16. Los franceses comienzan su colonia en el oeste de la isla en el siglo 17 en territorio dominicano perteneciente a España. En vez de ponerle un nombre nuevo a su nueva colonia, deciden no complicarse la vida y simplemente traducir el Santo Domingo del español a Saint-Domingue del francés. Curiosamente, como se viene utilizando el gentilicio dominicano para referirse a la población de la isla desde 1606 y quizás antes, a partir de los franceses crear su colonia de Saint-Domingue el gentilicio dominicano pasó de referirse a todos los nativos de la isla de Santo Domingo a solo los nativos del pueblo de habla hispana de la isla de Santo Domingo. Pues a los colonos franceses siempre se les conoció como los franceses y a los esclavos de los franceses se les conoció como los esclavos de los franceses, valga la redundancia. El gentilicio dominicano siempre se aplicaba y se sigue aplicando a las personas de origen del pueblo de habla hispana de la isla de Santo Domingo, es decir los dominicanos.

Los dominicanos siempre han sido el pueblo de la isla de Santo Domingo con el español como lengua materna

Mapa oficial de la isla de Santo Domingo incluyendo a la República Dominicana que ocupaba un territorio mayor al actual aunque sigue siendo la mayor parte de la isla. El mapa fue hecho en 1858 por el gobierno dominicano cuando el presidente era Buenaventura Báez.

El pueblo de la isla de Santo Domingo con el español como su lengua materna es el pueblo dominicano.

Este pueblo es el dueño de Santo Domingo o República Dominicana. Por demás, el pueblo dominicano es el más antiguo en la isla. Sus orígenes más extendidos en su población con precencia en casi tofos los dominicanos y sus descendientes dentro y fuera del país son los siguientes.

1| El taíno (3.000 años en la isla a la llegada de Cristóbal Colón en 1492).
2| El español (presente en la isla de forma continua y elemento muy importante en la mezcla del dominicano desde 1493 hasta nuestra fecha o 533 años).
3| El africano (en particular el aporte de los primeros africanos traídos por los españoles a América en los 1500s, más de 200 años antes de los antepasados de los haitianos actuales).

Estos tres orígenes troncales, extensos y en su conjunto mayoritarios en casi todos los dominicanos es desde mucho antes que los antepasados de la inmensa mayoría de los haitianos estuvieran en la isla de Santo Domingo por primera vez.

La mayoría de los haitianos aparecen en la isla de Santo Domingo por primera vez entre 1750 y 1791. Esto corresponde a los africanos llevados a Saint-Domingue por los franceses. La mayoría de los esclavos africanos que fueron llevados a Saint-Domingue se independizan como país soberano en 1804 con el nombre taíno de Haití (noten que el aporte taíno que existe en la actualidad está mucho más extenso en los dominicanos y tiende a ser mucho más que el exiguo aporte en el ADN de algunos dominicanos, por lo que se pudiera argumentar los nombres taínos como Haití les corresponden más a los dominicanos que a los haitianos).

Recordemos que el típico esclavo africano que era llevado a Saint-Domingue (Haití) tenía una expectativa de vida de 6 a 9 años, es decir dentro de ese tempo post su llegada a la isla se encontraban con su muerte. De hecho, la mayoría de los esclavos en Saint-Domingue no terminaba muerto por la vejez o la enfermedad como sí era el caso para toda la población dominicana tanto la mayoría libre como la minoría esclava. La muerte de los esclavos de los franceses era producida por la fatiga del trabajo forzoso que también implicaba intensidad y crueldad por parte de los franceses por como trataban a sus esclavos. La mayoría de los haitianos en la isla de Santo Domingo para el año 1804 a lo mucho habían nacido en Saint-Domingue o traídos de África como esclavos en los 1750s, medio siglo antes aproximadamente y varios siglos después que aparecieran los dominicanos y comenzaran a llamar la isla Santo Domingo y, por consiguiente, ellos mismos llamarse dominicanos.

Los dominicanos siempre han sido el pueblo más antiguo de la isla de Santo Domingo. Es el pueblo que con más legitimidad por la longevidad de su presencia en la isla asumir que son los verdaderos dueños de toda la isla y sus islas adyacentes, sin embargo la bondad y el humanismo de los dominicanos siempre se ha manifestado en que nunca atentaron contra Haití, nunca hicieron nada por desestabilizar a su sociedad, nunca ha ifo a Haití para masacrar a su población en su propio país. Para los dominicanos Haití siempre ha sido, es y siempre será de los haitianos. El lío es que esta actitud no siempre ha sido demostrada por Haití hacia la República Dominicana evidenciado en las múltiples invasiones militares que hicieron contra los dominicanos y en la actualidad cuando algunos haitianos afirman como si tienen derecho que ellos son los verdaderos dueños de la isla. Es una afirmación que carece de sentido por concepto del tiempo en la isla y también político por el Tratado de Paz de 1874 cuando Haití reconoce la independencia de la República Dominicana, algo que existía en los hechos desde el 27 de febrero de 1844. A esto se le añade el Tratado Fronterizo de 1929 entre República Dominicana y Haití donde la primera le traspasa a la segunda el valle de Guava con el entendimiento Haití no seguirá expandiéndose en territorio dominicano nunca jamás.

Típico de un país que fue parte del Imperio Español por más de 300 años

El país de los dominicanos se llamaba Santo Domingo durante la mayor parte de la época española desde el siglo 16 hasta el siglo 19. El país independiente de los dominicanos para su estado asume el nombre de República Dominicana por un asunto lógico y porque su patricio Juan Pablo Duarte y Los Trinitarios así lo dispusieron desde antes de crearse la independencia dominicana el 27 de febrero de 1844. A la misma vez y todavía es el caso (incluso en nacionalidades de otros países como los cubanos, los puertorriqueños y otros al referirse a la tierra dominicana), en particular en los dominicanos en la diaspora, se refieren a su país de origen como Santo Domingo, el nombre del cual que se deriva el gentilicio dominicano.

Esto tampoco es raro. Es una costumbre muy extendida en los países que fueron parte del Imperio Español, tal como lo fue el país de los dominicanos por más de 300 años. Muchos se siguen llamando como se llamaban estos mismos territorios cuando eran provincias, provincias de ultramar, virreinatos, etc de España en América. Ejemplos de ello los hay por montones como Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, Venezuela, Perú, Chile, Puerto Rico y otros. ¿Por qué va ser diferente con Santo Domingo?  

Argumentar aunque sea de relajo que Dominicana pudiera ser un nombre en reemplazo de República Dominicana es evidenciar la falta de capacidad la buena educación y quizás no es muy inteligente, incluso un desconocedor o ignorante del mismo origen de tanto el gentilicio dominicano y el nombre República Dominicana que es y siempre ha sido Santo Domingo. 

¿Por qué no Dominicana?

Es una falta gramatical de proporciones gigantes. Sería proponer la estupidez que los Estados Unidos Mexicanos no es México sino Mexicana, el Estado Asociado de Puerto Rico no es Puerto Rico sino Puertorriqueña, la Repùblica Haitiana no es Haití sino Haitiana, el Reino de Países Bajos no es Holanda sino Holandera, la República Francesa no es Francia sino Francesa, etc. Es un despropósito total, una demostración de falta de una buena educación, de no entender la esencia de la gramática del idioma español, quizás demuestra alguna falta de inteligencia.

1| Los dominicanos se deriva de Santo Domingo.

2| Los dominicanos es el pueblo hispanohablante de la isla de Santo Domingo.

3| La República Dominicana se deriva del país de Santo Domingo.

4| La República Dominicana es el estado independiente de los dominicanos.

5| Nuestro padre fundador y muy honrado por los dominicanos dondequiera que se encuentren en este mundo, Juan Pablo Duarte, además de Los Trinitarios y el líder restaurador general Gregorio Luperón; dejaron claro en tinta y papel que es República Dominicana y no Dominicana. Gente sabia, gente valiente, gente buena y digna de seguir e imitar no solo por los dominicanos sino toda la humnidad que tiene la dicha de conocer sus ideales, sus pensamientos y lo que nos legaron en escrito de sus propios puños.

República Dominicana nunca es Dominicana porque eso demuestra que la insensatez y el desconocimiento de aspectos muy básicos del idioma español forma parte de estas personas. Tal vez se debe por la mala educación, la mediocridad y/o la falta de inteligencia, como ya se ha dicho tantas veces. También es una falta de respeto a los creadores y defensores del país de los dominicanos.

Mercadeo turístico como única excepción

Portada del libro «Turismo dominicano: 30 años a velocidad de crucero» de Pedro Delgado Malagón (2018).

Quizás para el mercadeo turístico de la República Dominicana se puede usar Dominicana sin que esto refleje una falta mayor de la gramática. En el mercadeo todo se vale incluyendo frases que de otra forma no existen. Fuera de ese contexto deja mucho que desear y deja a entender que la persona que la usa no es digna de imitar por ser mediocre entre otras cosas.

El pueblo más antiguo de la isla de Santo Domingo

Banderas de la República Dominicana y el Distrito Nacional (ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana). (https://unsplash.com/es/fotos/una-bandera-ondea-frente-a-un-edificio-zzG9t4QFQbU)

Es entendible que los haitianos asuman como suya lo ocurrido en el territorio haitiano durante la era de los taínos. También lo ocurrido allí durante los años entre 1492 y el Tratado de Ryswick de 1697 (205 años). Tanto el cacique Guacanagari como la princesa Anacaona son personajes históricos taínos de los dominicanos y de los haitianos porque estos estuvieron en lo que hoy es República Dominicana y Haití. Lo mismo no aplica con los caciques Cotubanamá o Guarionex y otros taínos que estuvieron en lo que hoy es la República Dominicana y no en la parte haitiana actual.  Los haitianos tienen cierto derecho de asumir el pasado indígena y español en su territorio al llevarse más que su territorio incluyó a los cacicazgos Marién en el norte y Jaragua en el sur. El cacique Guacanagari vivió donde ahora está Cabo Haitiano (fundado como Cabo Françés por los franceses y desde antes de ello los dominicanos ya llamaban esa área como El Guárico por ser el lugar donde Guacanagari tenía su bohío). El cacique Bohechio y la princesa Anacaona vivían donde ahora está Leógane (fundada por los franceses con ese mismo nombre). Lo curioso aparece a partir de lo siguiente. 

Estudios genéticos en los dominicanos y los haitianos

Cada círculo representa la composición genética de las personas promedios de ese país. Ahí se evidencia que los dominicanos son los herederos en su gran mayoría del aporte genético taíno (amarillo o Native American) y español (azul oscuro o Southern European) en la isla de Santo Domingo. Aunque no lo distingue en este mapa, casi la mitad del aporte negro (rojo o Sub-Saharan African) en los dominicanos corresponde a los llevados a la isla por los españoles en los 1500s, el único pueblo de la isla donde existe en la población en general sin importar color, rasgos o raza. En los haitianos el major aporte europeo es francés y el aporte negro por completo corresponde a los llevados a la isla por los franceses en los 1700s, en particular después de 1750. (https://blog.23andme.com/articles/now-i-know-where-i-belong)

Todos los estudios genéticos que se han hecho e incluye a dominicanos y haitianos demuestran que en el haitiano común no hay rastros genéticos de los indígenas y lo que hay es poco tanto en la cantidad de haitianos que lo tienen como en la cantidad de su genoma que es indígena. Curiosamente, los estudios genéticos, sin importar cuál, demuestran que el aporte indígena es generalizado en los dominicanos, es decir hay más dominicanos con algo de indígena en su genoma que sin ello. Además, ese aporte tiende a oscilar de 3% hasta 10% según el individuo, porcentajes que superan con creces el aporte indígena que existe en los pocos haitianos que lo tienen.  Dicho sea de paso que en países como Estados Unidos y Canadá en muchas tribus indígenas reconocidas aplican el cuanto de sangre como uno de los requisitos para considerar como indio o indígena a alguien que en realidad es un mestizo o mezclado. Es muy común que el mínimo requerido del porcentaje de su genoma que debe ser de esa tribu indígena es menos que el aporte indígena en los dominicanos.

¿Qué implica esto?

La isla de Santo Domingo por alrededor de 3.000 años fue de los tainos en su totalidad y por alrededor de 317 años por los españoles (204 años partiendo de 1493 hasta 1801, luego desde 1809 hasta 1822 después de la reconquista y luego desde 1860 hasta 1865 durante la anexión a España). Por 23 años fue gobernada entera por los haitianos (22 años de Jean Pierre Boyer y 1 año de Toussaint Loverture). Por 106 años la banda occidental o la colonia de Saint-Domingue fue gobernada por los franceses (Tratado de Ryswick en 1697 hasta 1803) y la parte dominicana fue gobernada por los franceses por 7 años. Por 221 años la parte haitiana ha sido gobernada por los haitianos mientras los dominicanos han gobernado la mayor parte de la isla por 182 años.

En síntesis, los haitianos han gobernado toda y su parte de la isla por 221 años mientras los dominicanos por 182 años. Sin embargo, el mayor aporte genético de los taínos existe en los dominicanos y es casi nulo en los haitianos. Además los dominicanos tienen casi todo el ADN de los españoles de la isla y todo el aporte africano de los primeros negros introducidos en América por los españoles en los 1500s. Los dominicanos descienden de gentes que han gobernado la isla por 3.499 años, los haitianos por 221 años y los franceses por 113 años.

Primeramente, reconozcamos de una vez por todas que el pueblo dominicano es más viejo que el pueblo haitiano en la isla de Santo Domingo. No sólo por el aporte indígena que remonta al pueblo dominicano a los 1500s e, incluso, antes (se estima que los taínos estaban en la isla desde 3.000 años antes de la llegada de Cristóbal Colón el 5 de diciembre de 1492), sino también por el aporte español. Mientras este origen también es generalizado en los dominicanos y llega a niveles altos de 40% a 60% en el dominicano mulato común, en los haitianos el aporte español es nulo casi e inexistente en la gran mayoría de esa población.  Además, el aporte africano del dominicano promedio en buena parte corresponde a los primeros negros traídos a América por los españoles alrededor de 200 años que se pusiera en vigencia el Tratado de Ryswick en 1697, que es cuando se deja tranquilo a los franceses para que desarrollaran su colonia francesa de Saint-Domingue que ocupaba el oeste de la isla. El aporte africano de los haitianos corresponde en gran medida a los negros traídos por los franceses al oeste de la isla en el siglo 18. Casi todos los haitianos sean negros, mulatos o blancos carecen de aporte africano de antes de la creación de la colonia francesa de Saint-Domingue y en mayor parte es de los 1700s mientras en los dominicanos el aporte de los africanos en burena medida corresponde a los traídos en los 1500s y los 1600s.

Apropiación cultural de lo taíno por los haitianos actuales

La implicación de esto no se limita a que el haitiano común desciende de gente que a lo mucho han estado en la isla de Santo Domingo por varios siglos menos que el dominicano común, sino que además todo uso de términos taínos por los haitianos como propios suyos es una especie de apropiación cultural, ya que estos términos taínos les corresponden más a la mayoría de sus descendientes parciales en la isla, es decir a los dominicanos. 

La apropiación cultural no es otra cosa que un grupo adoptar el idioma (incluyendo las palabras), la vestimenta, etc de una cultura de la cual no tienen ningún vínculo sanguíneo o de origen. Tal es el caso de la mayoría de los haitianos que adoptan a lo taíno como suyo cuando los descendientes actuales de los taínos de la isla de Santo Domingo son los dominicanos, en quienes el aporte genético indígena existe en la mayoría y supera con creces lo que existe en los pocos haitianos que tienen algo de ese origen.

Haití y haitianos, palabras del idioma de los taínos

El nombre de su país Haití y de su gentilicio haitianos son dos palabras del idioma de los taínos. El primero significa tierra montañosa y, ciertamente, el país haitiano es muy montañoso en más del 80% haciéndolo más montañoso que la República Dominicana donde las montañas cubren dos tercios del territorio dominicano. Si nos llevamos a cuál país le queda mejor ese nombre, pues indiscutiblemente es al de los haitianos. Es imposible que los taínos del cacicazgos de Higüey, por mencionar a uno, conocieran a la isla como Haití si la mayor parte de lo que era ese cacicazgo es una planicie, de hecho la más grande en el Caribe insular fuera de Cuba. A eso se le añade que navegando en el mar Caribe cerca de la costa dominicana desde Santo Domingo hasta Punta Cana es imposible no notar lo llano que parece la isla desde esa perspectiva. 

Si nos vamos a cuál pueblo de la isla de Santo Domingo el nombre Haití es más apropiado, pues indudablemente a los dominicanos. Ellos son en gran medica quienes tienen más ascendencia taína (la inmensa mayoría que existe en la isla) tanto en cantidad de personas y en la cantidad de ese aporte en la genoma. Pues mientras en el haitiano común el aporte taíno es nulo en la genoma, en los dominicanos lo tienen todos casi.

Los dominicanos son los descendientes de los taínos y los españoles de la isla de Santo Domingo

Dominicano que vivía en el valle de Guaba (hoy Plateau Central en Haití) quien en la rebelión de Guaba ante las devastaciones de Osorio en 1606, se refirió a los hispanohablantes de la isla como dominicanos, un gentilicio que se deriva de Santo Domingo. Aunque no hay duda que se refirió así al pueblo dominicano, el hecho que la isla se conoce por Santo Domingo desde muy temprano en los 1500s da la sospecha que Hernando Montoro no fue el primero en decirlo aunque sí es la primera vez que se pone en escrito. (https://youtu.be/Zgao6eCoD2g?si=DnrgigXadJdUB_wG)

Debido a una cuestión de orígenes, los dominicanos tienen más derecho al término Haití y al gentilicio haitiano que los haitianos de hoy. A ellos les hubiera quedado mejor que su país se llamara otra cosa como Nueva África, África de América o Negrolandia. Cualquier otra cosa que no fuera una palabra o nombre de los taínos ni de los españoles. Los descendientes de estos son los dominicanos de una forma tan generalizada y grande que es aplastaste.

El aporte español de los 200 años y pico la isla completa fue del Imperio Español

El aporte español es otro que abunda mucho en los dominicanos y escasea mucho en los haitianos. Una vez más se evidencia que el haitiano común tiene nada que ver con la población que había en su territorio antes del siglo 18. Debido a las devastaciones de Osorio de 1606, la mayoría de los descendientes de esa gente que habitaba todo lo que ahora es Haití son los dominicanos. Esa devastación despobló la banda occidental de la isla al moverla hacia el este más cerca de Santo Domingo y, de hecho, era necesario para que surgiera en Saint-Domingue de los franceses y Haití posteriormente. Decirlo de otra manera, Haití y el pueblo haitiano nunca hubieran surgido si no existen las devastaciones de Osorio de 1606 cuando Hernando Montoro del valle de Guaba se refiere a los habitantes, antes de ser obligados a mudarse más al este, como los dominicanos.

La paradoja de la isla de Santo Domingo

La isla de Santo Domingo tiene una paradoja. El pueblo más viejo en la isla es el dominicano, sin embargo el estado más viejo es el de Haití (que por demás lleva un nombre que es más apropiado para los dominicanos que los haitianos actuales). El gentilicio dominicano se evidencia en los documentos y libros históricos desde los 1600s mientras los haitianos usan ese gentilicio para referirse a ellos a partir del nacimiento del estado de Haití en 1804. Es decir alrededor de dos siglos después que aparece el término dominicano en los documentos. Es una paradoja de la que no se dan cuenta muchos dominicanos y haitianos. A los primeros no les conviene desconocer esta paradoja aunque a los segundos sí les conviene su desconocimiento. Así muchos haitianos actuales y quienes los apoyan pueden seguir engañando al mundo haciéndole creer que son los dueños legítimos de toda la isla cuando la realidad es al revés.  

Conclusión

Típica playa en el Parque Nacional Cotubanamá, sección de la isla Saona. Se encuentra en este el de la República Dominicana. (https://unsplash.com/es/fotos/cocoteros-de-hojas-verdes-1PwLUZwNmJQ)

Si bien los dominicanos son dueños de las dos terceras partes orientales de la isla de Santo Domingo y los haitianos del tercio restante, es otra paradoja que existan más haitianos que creen toda la isla es suya cuando por cantidad de tiempo con presencia en la isla, quienes las tienen son los dominicanos. A eso se le añade que son descendientes de los españoles y de los negros que habían en la isla en el siglo 16, mucho antes que surgiera el Saint-Domingue de los franceses y, posteriormente, Haití como país y los haitianos como el pueblo de ese país, descendiente de la gente que estaba en el oeste de la isla al declararse su independencia en 1804.

En otras palabras, los verdaderos dueños de la isla de Santo Domingo es el pueblo más viejo en ella, los dominicanos. Curiosamente, es el pueblo que más ha respetado el derecho que tienen los haitianos de tener su país y autogobernarse en el oeste de la isla. La historia nos demuestra que no siempre lo mismo ocurrió entre los haitianos para con los dominicanos con sus múltiples invasiones y batallas contra los dominicanos en tierra dominicana, el declarar su deseo de degollar a todos los dominicanos en más de una ocasión, la horrible «Campaña del Este» de Jean Jacques Dessalines en 1805 y los 22 años de opresión e injusticia a los dominicanos por parte del gobierno haitiano de Jean Pierre Boyer. A eso añaden la situación actual con la migración ilegal y masiva de los haitianos a la República Dominicana, constituyendo lo que muchos dominicanos consideran como otra invasión, aunque en este caso no es de carácter militar. 

¿Prohaitianismo es igual a ser un iluso?

Siempre va existir un grupo prohaitiano. El desear que no existan los prohaitianos (que sería lo mejor aunque nunca va pasar) es ignorar que han existido dominicanos prohaitianos en todos los tiempos en los que ha existido Haití.

Cuando era la colonia francesa de Saint-Domingue existía un sentimiento en apoyo de los esclavos de allá, aunque para ese tiempo no le habían hecho nada a los dominicanos y eso explica el nulo rechazo. El que sí había era contra los franceses y ese rechazo a ellos viene desde España y, además,  porque ellos fueron quienes se asentaron en el noroeste de la isla dominicana y terminaron adueñándose de ella.* Siempre fueron desalojados por las milicias dominicanas y se hubiera prevenido que se asentarán más en el noroeste de Santo Domingo e incluso de la Tortuga si se hubieran colocado puestos militares con una duración permanente en esa costa e isla adyacente. Desgraciadamente, los franceses eran como la yerba mala que nunca muere y si la dejan, volverá y se multiplicará. Cada vez que las milicias dominicanas cumplían con destruir todos los asentamientos de los franceses y expulsarlos de la isla, volvían a Santo Domingo dejando aquella costa sin dominicanos de nuevo. Los franceses volvían a asentarse y así se la pasaron una y otra vez. Con la perseverancia siempre se obtiene lo que se quiere.

Tres ejemplos del rechazo que les tenían los dominicanos a los franceses mas no a los esclavos de los franceses.

1| Cuando los dominicanos invadieron el noroeste de la isla creo fue en 1691 en represalia a una invasión del año anterior que hicieron los franceses al Cibao y llegaron hasta Santiago destruyéndolo todo e incendiaron cada pueblo al que captaron, los dominicanos se enfocaron en destruirles las propiedades de los franceses y a los mismos colonos franceses mas no a sus esclavos. Estos últimos fueron tomados por los dominicanos y conducidos más al este donde estaba asentada la población dominicana y en vez de mantenerlos en la esclavitud, les dieron su libertad. Los franceses en recordatorios de los desastres que les hicieron los dominicanos en esa incursión que llegó hasta el Guárico (Cabo Francés, hoy Cabo Haitiano) e incluyó varias batallas incluyendo la de la sabana Real de la Limonada, deciden cambiarle el nombre al río Dajabón a río Masacre. Ese cambio de nombre lo mantenían solo los franceses porque los dominicanos siguen llamándolo por su nombre taíno, Dajabón.

2| La villa de San Lorenzo de Los Mina (hoy es Los Mina en Santo Domingo Este, lo único que queda de la época colonial es la iglesia cerca del río Ozama) fue fundada con algunos ex-esclavos dominicanos y mayormente ex-esclavos de los franceses que en su mayoría eran de la étnia africana mina, quienes habían huído de algunas plantaciones dominicanas en la hoya de Enriquillo y de plantaciones de los franceses en el Cul-de-sac haitiano** donde eran esclavos al maniel de la sierra de Bahoruco***. Los ex-esclavos dominicanos podían escaparse para esa sierra porque por lo general, cuando se iban para las montañas sus dueños no los perseguían ya que era demasiado trabajo, siempre se limitaban al valle. Los ex-esclavos de los franceses la tenían peor porque los franceses les caían atrás incluso cuando se iban a las montañas, pero no podían seguirlos a la parte dominicana, por lo que cada esclavo que huía para la parte dominicana y cruzaba la frontera estaba a salvo que sus dueños franceses no los atrapara y los volvía a someter a la esclavitud. Ellos también se subieron a la sierra de Bahoruco y se juntaron con los pocos ex-esclavos dominicanos.

La presencia de todos estos negros en la sierra era una preocupación para los hacendados y dueños de plantaciones en la hoya de Enriquillo porque en las noches bajaban algunos negros para robar en las distintas plantaciones y hatos (no era hurto de materiales en las casas sino se robaban racimos de plátanos, huevos de las gallinas e incluso las gallinas misma -sin lugar a duda para comérselas-, ganado vacuno, etc). La queja de los hacendados llegó a Santo Domingo y las autoridades respondieron con que era imprescindible desalojar a todos los negros que estaban en la sierra de Bahoruco. Fueron representantes de la autoridad y milicias desde Santo Domingo hasta el Bahoruco con el propósito de desalojarlos aunque no por la fuerza (yo diría al principio, porque ¿para qué llevar milicias si no iba haber violencia?; los negros aceptaron irse por las buenas y no se tuvo que recurrir a obligarlos por las malas porque de que iban a desalojar la sierra era sí o sí). Las autoridades propusieron que a ningunos de los negros se le iba volver a someter a la esclavitud y que debían bajar de la sierra y asentarse como conuqueros/agricultores. Los ex-esclavos dominicanos eran de asentarse en la hoya de Enriquillo y los ex-esclavos de los franceses eran de hacer lo mismo pero en el Cul-de-sac. Los negros dominicanos aceptaron la propuesta aunque los negros franceses se opusieron rotundamente volver a la parte francesa. El miedo de ellos era que no se podía confiar en las promesas de los franceses porque a cada rato decían una cosa y hacía lo opuesto.  Por lo que promesas de no volverlos a someter a la esclavitud eran palabras que se lo llevaba el viento. También se opusieron establecerse en la parte dominicana cerca de la frontera por el mismo miedo que tarde o temprano los franceses la iban a penetrar para capturarlos, llevarlos de nuevo a la parte francesas y convertirlos en esclavos.

Fíjate en lo siguiente porque esto era posible por el simple hecho que los dominicanos no les tenían rechazo a los negros de los franceses. Si la hubieran tenido los hubieran obligados a volver a la parte francesa. Como la sierra no debía continuar teniendo a negros en el maniel, las autoridades propusieron que los iban a dejar establecerse más cerca de Santo Domingo donde había una presencia militar constante siendo que allí se asentaba el gobierno colonial. Los iban a dejar asentarse lo lejos suficiente de Santo Domingo para que los negros no se sintieran que los controlaban los dominicanos en la capital, sin embargo lo cerca lo suficiente que si llegaban franceses queriendo obligarlos a ir a la parte francesa y someterlos a la esclavitud, la milicia pudiera llegar lo más pronto posible desde Santo Domingo y combatir a los franceses. Aceptaron esa propuesta tanto los negros dominicanos como los negros de los franceses. San Lorenzo de los Mina se funda con todos los negros que estaban en el maniel de la sierra de Bahoruco.

3| Cuando comenzaron los disturbios en la planicie norte de Haití (que es una continuación del valle del Cibao, solo que allí colinda con el mar y no es un valle propiamente dicho), muchos de los esclavos de los franceses que se habían alzados huyeron para la parte dominicana. Entre ellos habían personas como Toussaint Loverture, Jean Jacques Dessalines, Jean François entre otros. Todos ellos fueron aceptados como soldados en la milicia dominicana (española) con generales dominicanos (españoles). En una ocasión utilizando solo a los ex-esclavos de los franceses y liderado por generales y sargentos dominicanos (incluyendo a uno de apellido Montalvo), se dirigieron a la parte francesa y llegaron al pueblo de Fort Dauphin (hoy Fort Liberté, antes de eso y de ser colonia francesa era donde estaba la villa del Puerto Real de Bayajá, la cual fue destruida en 1606 por las devastaciones de Osorio y sus habitantes fueron removidos junto con los de San Juan de la Maguana para fundar un pueblo nuevo más cerca de Santo Domingo que llamaron Bayaguana -Baya de Bayajá y guana de Maguana).

Hay un relato de un francés que está en «Facing Racial Revolution: Eyewitness Accounts of the Haitian Insurrection» por Jeremy P Popkins sobre la Revolución Haitiana. El relato es una carta de un francés que vivía en Fort Dauphin y fue testigo de lo que ocurrió cuando llegó la milicia dominicana con generales dominicanos y soldados haitianos. Los soldados rodearon al pueblo atrapando a todos los franceses en el mismo. Los generales dominicanos se colocaron en lugares estratégicos en las afueras del pueblo con órdenes de frenar a cualquier francés que intentara huir del pueblo y obligarlos a volver al mismo. Luego los soldados haitianos comenzaron a descender al pueblo masacrando a todos los franceses que encontraban sin importar sexo o edad. Según dice el francés que fue de los pocos que por un milagro evitó ser asesinado, que vio a muchos franceses que socorrían a los generales dominicanos para que los salvara y evitara que fueran asesinados, y los generales dominicanos no les hacían caso y los empujaban de nuevo al pueblo donde los haitianos estaban asesinando a cada francés que encontraban. Incluso, él menciona en la carta que muchos de los generales eran tan blancos como los franceses y eso no los movió en su defensa, considerándolo una traición a su color por gente de su mismo color de piel.A tal grado era la simpatía de los dominicanos a los negros de los franceses. 

Esa simpatía vino a cambiar cuando los dominicanos quienes se habían engañados a ellos mismos pensando que si apoyaban a los negros de los franceses no les hicieran nada a ellos, varios dominicanos fueron víctimas de los negros de los franceses. Luego vemos como el mismo Toussaint, que fue incorporado a las milicias españolas temprano cuando comienza la revuelta de los esclavos en Haití, invade la parte dominicana e incluso combata a los mismos dominicanos (de los que recibió apoyo unos años antes) cerca del sillón de la Viuda y los venció. También vemos como en 1805 Dessalines invade la parte dominicana, trata a los dominicanos como si él era un dios todopoderoso en quien dependía su clemencia o su destrucción y sin remordimientos algunos los mata dondequiera encontraron a los dominicanos en su propia tierra.

La simpatía que los dominicanos les tenían a los haitianos se esfumó cuando los segundos se viraron en contra de los dominicanos que les había dado una mano amiga al comienzo de la revuelta. En adición con la llegada de los franceses que pudieron huir a los pueblos dominicanos lamentando sus pérdidas tanto materiales como humanas (les habían matado sus esposas, sus esposos, sus hijos, sus primos, sus abuelos, sus vecinos, sus amigos, etc) y caer en la realidad que los haitianos no eran amigos nada de los dominicanos sino que los estaban usando según el provecho que les podían sacar para sus maquinaciones. El terror a los haitianos se hizo general entre los dominicanos.

En cierto modo los dominicanos actuaban como los haitianos en el sentido que cuando le cogieron pavor a los haitianos, se juntaron a los franceses. Sin embargo, cuando percibían que los haitianos ya no eran una amenaza para los dominicanos al final de la Era de Francia, los dominicanos se les viraron a los franceses y les hicieron la guerra de la Reconquista.

En el fondo los dominicanos no querían a los franceses, algo que es histórico porque nunca los han querido. Cuando los dominicanos asumían era beneficioso para ellos aliarse con los franceses, lo hicieron; pero en el momento que no le vieron utilidad a esa alianza sino que los perjudicaba por discriminaciones de los mismos franceses, floreció el viejo desprecio que les tenían y acabaron con su mando en la isla de Santo Domingo.

Otro detalle a resaltar es que los dominicanos sí han destruido a los franceses en varias ocasiones, sin embargo nunca a los haitianos ni siquiera después de sus invasiones. Los dominicanos nunca han invadido a Haití desde que los haitianos son los dueños y señores de la antigua colonia de los franceses.

Yo diría que lo más natural para el dominicano es ser prohaitiano, pero la misma forma de ser de los haitianos, el mal agradecimiento, etc no les permite a los dominicanos mantener ese prohaitianismo porque el problema de los haitianos son los haitianos mismos. La isla entera estuviera unida por decisión de los mismos dominicanos si la forma de ser de los haitianos no fuera como es. Mientras exista esa forma de ser del mal agradecimiento, de morder la mano que los ayuda; no podrá existir unión entre los dominicanos y los haitianos.

Miren lo que hicieron en la dominación. Dizque miraban a los dominicanos como hermanos y terminaron discriminando a los dominicanos en su propia tierra. Los trataron como ciudadanos de segunda clase en su propia tierra cuando los extranjeros son ellos. Por eso si se juntan los dominicanos con los haitianos, se va hundir la isla. Ya se ha visto en la dominación y ahora vemos que los haitianos son los peores gobernadores juzgando por la pocilga que han convertido a su tercio de la isla, donde impera la peor calidad de vida en toda América. Ese espectro hubiera sido el caso en la isla completa si toda estuviera bajo el mando de los haitianos.

Siempre van a existir algunos dominicanos prohaitianos porque son ilusos. No ven las cosas como son en la realidad, sino como deben de ser en la utopía. No quieren aceptar que el peor enemigo de los dominicanos es el haitiano. Eso se ha visto una y otra vez con el pasar del tiempo, y se seguirá viendo porque ellos así son. Por eso no se pueden llevar por el grupito prohaitiano porque van a conducir a la perdición total de los dominicanos porque son unos ilusos creyendo que al dominicano le conviene juntarse con los haitianos cuando una y otra vez en el pasado queda demostrado que cuando eso pasa, los que salen más perjudicados son los dominicanos.

———

* Cosa que los dominicanos venían intentando evitar. En varias ocasiones se mandaron expediciones militares desde Santo Domingo a desalojar a los franceses del noroeste de la isla que era donde estaban ya que todavía la mayor parte del oeste carecía de su presencia. Ellos se asentaron primero en la isla de la Tortuga (esa isla también era territorio dominicano) y poco a poco iban desde allí asentándose a lo largo de la costa noroeste de Santo Domingo que es la que le queda más cerca a la Tortuga, de hecho desde la Tortuga se ve Santo Domingo y viceversa como se ve Long Island desde Connecticut.

** Es el mismo valle, solo que en la parte dominicana se le conoce por hoya de Enriquillo y en la parte haitiana como Cul-de-sac. Ese valle en un lado tiene a Barahona y en el otro lado a Puerto Príncipe, en un lado tiene el lago Enriquillo y en el otro lado el lago Azuey, etc.

*** De nuevo es la misma cordillera, solo que en el lado dominicano se llama sierra de Bahoruco siendo Bahoruco el nombre taíno a las mismas y en el lado haitiano es massif du Sud o cordillera del Sur.

La masacre de Fort Dauphin (Fort Liberté – Puerto Real de Bayajá) en 1794

Vista satelital de Fort Liberté, Haití. Este pueblo en la época colonial francesa tenía el nombre de Fort Dauphin. En este mismo lugar fue fundada una de las primeras ciudades por los españoles en América, Puerto Real de Bayajá en 1505 y destruida en 1606 en las Devastaciones de Osorio. Todos sus habitantes fueron forzados por las autoridades a mudarse más cerca de Santo Domingo y fueron de las familias fundadoras de Bayaguana, de hecho su nombre se deriva de la combinación de las negritas en Bayajá y La Yaguana (estaba donde ahora está Leógane, Haití e igualmente destruida en las Devastaciones de Osorio. Imagen tomada en Google Earth.

La matanza de los franceses blancos que tuvo lugar en Fort Dauphin el 7 de julio de 1794, a solo 3 años de iniciarse la Revolución Haitiana, fue detallada con lujos de detalles por una persona que lo presenció, un tal señor Simón de Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos.

Si bien la matanza fue creada mayormente por los haitianos quienes seguían la orden de Jean François, uno de los líderes iniciales de la Revolución Haitiana, menciona que estas tropas haitianas llegaron desde Dajabón acompañados de generales y soldados españoles. Es oportuno aclarar que a los dominicanos se les llamaba españoles por ser nativos de la parte española de Santo Domingo, la actual República Dominicana. Es muy probable que la mayoría de las tropas españolas eran dominicanos y una buena parte o todos los generales españoles eran nativos de la península ibérica.

Esta narrativa fue publicada en el periódico The New Hampshire Gazette el 26 de agosto de 1794.

Puntos a considerar

Tropas españolas en 2005 en la base militar Miguel de Cervantes en Fort Liberté, Haití (el antiguo Fort Dauphin). A parte que los españoles fundaron en 1505 el Puerto Real de Bayajá en el misno lugar, la masacre creada en 1794 por una invasión desde Dajabón liderada por generales militares españoles y soldados que no eran más que los antiguos esclavos de los franceses que habían huido a la parte española de Santo Domingo seguro no es muy conocida. (Imagen del Minsterio de Defensa de España).
  • La matanza tuvo lugar en un día durante el transcurso de 7 u 8 horas.
  • Las tropas españolas/dominicanas tuvieron muy poca participación en la matanza y no fueron auxilio para los franceses.
  • Las tropas haitianas eran de 500 a 600 personas y las españolas/dominicanas de 700 a 800 personas para un total de 1.200 a 1.400 tropas.
  • Aunque las víctimas fueron todas personas blancas, si bien casi todos eran franceses se asume que algunos eran de otras nacionalidades.
  • No se perdonaba ninguna víctima por edad, sexo, clase social, oficio o profesión.
  • Las víctimas eran de unos 700 y picos de personas.
  • Franceses que vivían en Dajabón, un pueblo fronterizo fundado por los españoles y que siempre estuvo en la parte española/dominicana de la isla y ha sido habitado mayormente por españoles/dominicanos, también fueron afectados por las actuaciones de sus propios vecinos españoles/dominicanos.
  • Si bien se pudiera decir que esta fue una invasión de los dominicanos a la parte francesa/haitiana de la isla, hay que notar que ninguna de las víctimas fueron los negros haitianos sino el enfoque eran los franceses. Por tanto, no se puede decir que esta agresión fue iniciada por los dominicanos en contra de los haitianos. De hecho, los dominicanos acompañaron a las tropas haitianas y limitaron su participación en la matanza dejando casi todo a los haitianos, quienes eran los ex-esclavos de los mismos franceses.
Militares dominicanos en la actualidad. A los dominicanos también los llamaban españoles por ser nativos de la parte española de Santo Domingo. Por tanto, es muy posible que la mayoría de las tropas españolas mencionadas en el artículo eran dominicanos y los españoles nativos de la península ibérica eran los generales. Lo mismo ocurría en los otros territorios españoles como Puerto Rico y Cuba. De hecho los puertorriqueños que son parte de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos son militares estadounidenses porque ahora Puerto Rico es territorio de los Estados Unidos. (Imagen de CDN).

El Artículo

DESDE SANTO DOMINGO

Un recuento de la masacre que sucedió el 7 de julio a las 11am en Fort Dauphin (Fort Liberté, Haití), nos la trajo el Sr Simón de Filadelfia (Pensilvania, EEUU) quien estuvo en una embarcación estadounidense en la bahía frente a Fort Dauphin en ese momento.

«El lunes del 7 de julio a las 11am llegó desde Dajabón (un pueblo pequeño a una distancia de cuatro leguas de Fort Dauphin) un fraile español, escoltado por seis guardias. Varias personas le preguntaron qué noticias traía. Su respuesta fue «ninguna» y luego dijo que todo estaba seguro. Como una hora después llegaron Jean François (general de los bandidos -haitianos- quien siempre ha estado en buenas con los españoles -dominicanos-) y Benjamín, su primer capitán, con 500…»
«…ó 600 negros (haitianos) y 58 caballeros. De esa cantidad habían alrededor de 400 con armas de fuego mientras los demás tenían espadas y garrotes. Cuando todos ellos llegaron al mercado, Jean François dio la orden para que mataran a todos los franceses blancos sin distinción de edad, sexo, rango social o profesión.

Tan pronto se dio la orden, los bandidos (haitianos) se separaron mientras se posicionaban en todas las calles del pueblo. La agrupación más grande fue la que se dirigió a la playa porque ahí estaba la cantidad más grande de gente blanca quienes tenìan la intención de subirse a las embarcaciones que estaban en la bahía. Todo el intento fue en vano. Todos fueron masacrados sin piedad mientras la misma escena se repetía en los distintos sectores del pueblo. Esta carnicería horrible duró hasta las 6pm ó 7pm. Una cantidad enorme fueron asesinados adentro de sus casas. Luego de unos días, se contabilizó la cantidad de muertos y se le dio la cifra a un nativo de Fort Dauphin que fungía como el secretario de Jean…»
«…François. El total de muertos fue 742 personas entre los cuales incluía a tres mujeres, sin embargo no incluía a una cantidad muy grande que fueron ahogados. En ese momento había 700 u 800 tropas españolas (dominicanas) en Fort Dauphin. Algunos de ellos estaban armados en el mercado viendo con indiferencia la matanza horrible y decían en voz alta que se lo merecían los franceses. Algunas de las víctimas infelices huyendo de los negros (haitianos) trataban de recibir auxilio de ellos, pero los españoles (dominicanos) les apuntaban a los franceses con sus bayonetas. Los gritos de estos villanos (españoles/dominicanos) era ¡viva el Rey (Carlos IV de España)! Los españoles (dominicanos) asesinaron al infelíz francés Le Ray Dumaine. El Sr Carabas, quien se lanzó a la bahía y nadó hasta un cable de una balandra española y su tripulación lo persiguieron con sus remos.

El 8 de julio alrededor de 7 u 8 franceses que hacía varios años se fueron a vivir a Dajabón les fueron saqueadas sus casas por los habitantes del mismo pueblo.

La misma persona traía una lista con los nombres de 120 personas que fueron de las víctimas infortunadas.

Hay 2 estadounidenses desaparecidos y se supone que tuvieron la misma suerte».

Página completa

He aquí una muestra de la portada del The New Hampshire Gazette del 26 de agosto de 1794, donde se encuentra el artículo citado.

La entrevista al general Gregorio Luperón en 1873

Imagen en el dominio público del general Gregorio Luperón.

El general Gregorio Luperón, nativo de Puerto Plata, es tenido como uno de los grandes hombres en la defensa y existencia de la República Dominicana. Por tal motivo es una de las personas cuyo nombre honorifica a un sin fin de calles. escuelas, parques, estatuas, etc por todo lo largo y ancho de la República Dominicana. Esto también se ve allende las fronteras de la República Dominicana, aunque más restictivo, en sitios como San Juan de Puerto Rico y la Ciudad de Nueva York entre otros. Incluso su casa en la ciudad de Puerto Plata es hoy una casa-museo. El nivel de importancia al que logró la imagen de este individuo dominicano se debe a que lideró la guerra de la Restauración de la República entre 1863 a 1865 contra España, en la que su victoria significó el reestablecimiento de la independencia de la República Dominicana que en 1861 se había reanexado a España.

Imagen de Google Street View de la Escuela Secundaria de Gregorio Luperón en Manhattan, Ciudad de Nueva York en los Estados Unidos. Es un indicio de lo lejos que ha llegado el nombre del general Gregorio Luperón fuera de las fronteras de la República Dominicana.

Si bien es muy conocido el apoyo que recibió el general Gregorio Luperón de la vecina República de Haití, hasta ahora no se tenía constancia al nivel que supuso dicho apoyo. En esta ocasión notamos hasta donde llegó el apoyo de Haití tanto al general Gregorio Luperón como al general José María Cabral en la insurección que estos dos hombres llevaron a cabo en contra de Buenaventura Báez, entonces presidente de la República Dominicana.

Esta es la primera vez que se sabe de esta entrevista que se le hizo al general Gregorio Luperón publicada en inglés en el periódico estadounidense New York Herald el 22 de abril de 1873.

Aspecto del general Gregorio Luperón

En esta parte se describe el aspecto del general Gregorio Luperón según lo vio el entrevistador estadounidense en 1873.

BOSQUEJO DE LUPERON
Me sorprendió encontrar al tan conocido jefe con un aspecto que lucía saludable y joven. Tiene 34 años, lo que quiere decir que hace 10 años cuando obligó a los españoles abandonar el suelo dominicano tenía 22 años. A pesar de su edad entonces, se distinguió entre los patriotas dominicanos. Es fornido, un hombre vigoroso de 5 pies y 9 pulgadas (más de 30 metros), una cara juvenil sin marcas o deformaciones, con una mirada que inspira honestidad, con un bigote pequeño y mostrando mucha confianza en sus manerismos y al hablar. Tenía puesto un traje gris oscuro, lo grueso suficiente para el frío de las montañas a nuestro alrededor y demasiado caliente para el valle con temperaturas en los 90F (32C). Su rostro mostraba la mezcla de tres razas. La forma de su cara se parecía al de los indios, su pelo africano (encrespado) y sus rasgos como la de un español. Respondió cada pregunta en una forma placentera, fluido en todos los aspectos y con una franqueza inusual. Escuché que montaba muy bien los caballos, por lo tanto comenzamos hablando de los caballos. Dijo que una vez montó un caballo entre Santiago y Montecristi en 6 horas con dos veces cruzando el río Yaque del Norte. Creo que la carretera es de unas 120 millas (193 KM). Esto es poco creíble.

El sueño del general Gregorio Luperón

Resaltaremos una parte de esta sección que nos llama mucho la atención. Se trata de lo que supone es la verdadera razón de por qué tanto el general Gregorio Luperón y el general José María Cabral defendían tanto que existiera la República Dominicana. Es muy importante que tengamos de vista que nuestra amada República Dominicana era defendida por estos generales, según lo que se desprende de la nota, no por un verdadero patriotismo dominicano sino por un deseo a que se cumpla a largo plazo. Ese deseo no iba ser posible si existiera una potencia militar, económica y política como era España en el momento de la reanexión de la República Dominicana (comparado a la potencia de Haití, que siempre ha sido el otro país de La Española, con respecto a su deseo de reconquistar la parte que se separó el 27 de febrero de 1844) y luego con la posible anexión a los Estados Unidos.

Todo lo descrito aquí fueron palabras del general Gregorio Luperón.

La verdadera idea de los patriotas en el este (República Dominicana) y oeste (Haití) de la isla. Me siento confiado que los dos pueblos pueden ser fusionados y establecer una república en esta isla lo fuerte suficiente para ser independiente de cualquier ayuda extranjera y lo suficientemente audaz para resistir cualquier interferencia extranjera. Este ha sido mi sueño toda mi vida.

El apoyo de Haití al general Gregorio Luperón

Si bien Haití le brindó ayuda al general Gregorio Luperón durante la guerra de la Restauración de la República, al parecer lo mismo no es del todo cierto con la insurrección que le hacía a Buenaventura Báez.

QUIENES SOSTIENEN A LOS REVOLUCIONARIOS

Estadounidense: «Quisiera preguntarte General, ¿quienes te apoyan y financian?»

General Gregorio Luperón: «Bueno, esa pregunta es muy directa, pero no tengo problemas en decir que varias de las promesas de ayuda que he recibido son de fuera de esta isla».

Estadounidense: ¿«El gobierno haitiano te ofreció ayuda»?

General Gregorio Luperón: «Técnicamente no. Ellos son muy amistosos y simpatizan con uno al punto que tratan de mantener la harmonía entre el general Cabral y yo».

Conclusión

Es indudable que el general Gregorio Luperón es un héroe de los dominicanos y debería de seguir ser tomado por eso. Si no fuera por él, quien fue el líder de la guerra de la Restauración de la República, es probable que no solo la República Dominicana hubiera seguido en la reanexión a España como provincia de ultramar, sino quizás hoy nuestro país fuera una parte integral de España como lo es Canarias o Andalucía, y todos los dominicanos fueran ciudadanos españoles (aparte de españoles también se llamarían dominicanos como lo fue en la época colonial y como lo es en la actualidad en España donde los de Canarias se llaman canarios, los de Cataluña se llaman catalanes y los de Andalucía se llaman andaluces entre otros) con el euro como moneda y con todo lo demás que implica ser parte de la Unión Europea (ciudades y pueblos con diseños y organizaciones similares a las que existen en España, autopistas al estilo europeo, un nivel de vida al estilo europeo, limpieza de las vías públicas y espacios públicos como en España, etc). La otra probabilidad es que en décadas posteriores a la Restauración de la República, la actual República Dominicana como provincia española hubiera sido anejada por los Estados Unidos junto con Cuba y Puerto Rico. En ese caso, hoy la actual República Dominicana fuera un país independiente como Cuba (no necesariamente comunista) o un estado asociado a los Estados Unidos como Puerto Rico. Es oportuno recordar que la mayoría de los dominicanos que en décadas recientes han emigrado de la República Dominicana en busca de una mejor vida y de más oportunidades empresariales/laborales, ingresos más altos, menos delincuencia, etc es precisamente a España y a los Estados Unidos. Estas dos posibilidades de convertir a la República Dominicana en una provincia española o en un territorio/estado de los Estados Unidos no se concretaron en parte por el actuar del general Gregorio Luperón en la guerra de la Restauración de la República en los 1860s y en el intento de anexionar el país a los Estados Unidos en años posteriores.

El propósito de este artículo ha sido resaltar, según lo descrito en el articulo citado en New York Herald, un aspecto que normalmente no se indaga mucho y es el rol de Haití en apoyar al general Gregorio Luperón y, quizás lo más sorprendente, la idea que sostenía el general Gregorio Luperón en la unión de toda la isla bajo un solo gobierno. Esta última parte nos ha dejado boquiabierto en todo el sentido de la palabra.

Entrevista completa al general Gregorio Luperón en 1873

Lo siguiente es la totalidad de la entrevista que se le hizo al general Gregorio Luperón. Tanto esta parte como la parte que le sigue de la página completa no serán traducidas del inglés al español.

Página completa

Orville Elias Babcock y la mención de Santo Domingo en sus materiales suplementarios de 1869

Orville Elias Babcock entre 1860 y 1865. (Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, división de grabados y fotografías)

Orville Elias Babcock fue un estadounidense que hizo el acuerdo con Buenavetura Báez, en nombre del gobierno estadounidense en ese entonces como presidente Ulises S Grant, por la anexión de la República Dominicana a los Estados Unidos. Antes de hacer este acuerdo, que fue ratificado por el Congreso de la República Dominicana mas rechazado por el Senado de los Estados Unidos en parte por la influencia de Charles Sumner, Babcock visitó por primera vez a la República Dominicana en 1869. En ese mismo año hizo sus anales de lo que encontró en su viaje a Santo Domingo y todo ello se recolecta en tres obras que son las siguientes.

  • Diario de Orville E. Babcock. Primer viaje a Santo Domingo del 17 de julio al 4 de septiembre de 1869. (Diary of Orville E. Babcock, The First Journey to Santo Domingo, July 17th to September 4th 1869)
  • Diario de Orville E. Babcock. Segundo viaje a Santo Domingo del 8 de noviembre al 2 de diciembre de 1869. (Diary of Orville E. Babcock, The Second Journey to Santo Domingo, November 8, 1869 – December 2, 1869)
  • Diario de Orville E. Babcock, Materiales suplementarios de Santo Domingo, 1869. (Diary of Orville E. Babcock, Santo Domingo Supplemental Materials, 1869)

Mención de la República Dominicana en 1869

En el «Diario de Orville E. Babcock, Materiales suplementarios de Santo Domingo, 1869» se incluye una copia del «Los dos gran crímenes del Senado de los Estados Unidos» (The Two Great Crimes of the United States Senate). Ese artículo es una crítica a Charles Sumner, sin embargo en esta pequeña parte menciona a la República Dominicana.

No es inusual que el senador de Massachessetts (Charles Sumner) atacó violentamemte la adquisición de Santo Domingo (República Dominicana). Hay una consistencia y es que desde el principio hasta el final estuvo opuesto. Alexander Hamilton decía que «el hombre se opone a algo por el simple hecho que no tienen una forma legítima para oponerse o porque pudo ser hecho por aquellos a los que no les agrada». Nosotros no decimos que el senador Sumner tenía estos impulsos. La bahía de Samaná ha sido un refugio en la isla, la cual sería muy ventagosa para nuestro país (Estados Unidos) en tirmpo de peligro nacional, una protección a nuestro comercio en el mar de las Antillas, además de una recepción de carbón y un deposito para reparar embarcaciones en tiempo de paz.

La adquisición de Santo Domingo nunca ha sido una incautación propuesta por el gobierno o una violación de los prerogativos del presidente. Al contrario, es una voluntad por un pueblo (dominicano) que se expresó más claro que aquel de la República de Texas. En crear un tratado provisional, el Presidente a elegido a uno que sabe despachar, un oficial al que la secretaría de Estado puede confiar. Sin embargo. no existe ningún documento que muestra la firma autorizada de éste emisario.
Si nosotros hemos legislado por el interés de la raza negra, si la violación de las leyes internacionales se sostiene sólo del antagonismo de la Repúblic negra de Haití, entonces se ha cometido un crimen grave y la República de Santo Domingo (República Dominicana) con su población de blancos y mixtos se ha involucrado en un acuerdo fradulento con una república de blancos (Estados Unidos), la que ha sido «ofendida», de ahí las «pretensiones presidenciales».

Enlace

Pueden leer (en inglés) en el enlace a continuación las tres obras mencionadas, obras adicionales no mencionadas y el artículo citado.

Ulises S Grant Presidential Library > 19th Century Collections > Orville Elias Babcock > Diaries

27 de febrero: La fecha más dominicana

El 27 de febrero de 2805 y de 1844 son fechas en los que se decidieron la supervivencia e independencia de los dominicanos. (Pngtree)

La República Dominicana se donvirtió en un país independiente el 27 de febrero de 1844. Por esa razón sola para los dominicanos debe ser suficiente para ser una fecha con un significado especial y realmente lo es. Es una fecha feriada nacional con la mayoría de los negocios y las instituciones, desfiles en pueblos y ciudades, y generalmente es una atmósfera festiva y/o relajante. La importancia de esta fecha se manifiesta con calles, avenidas y otros espacios públicos a nivel nacional nombradas «27 de Febrero». Es evidente para todos la importancia de ests fecha, pero lo que no siempre es conocido es que el 27 de febrero no es solamente el día de la independencia de los dominicanos.

El 27 de febrero de 1805 (39 años antes de la independencia) es otra fecha en la que lo que ocurrió en Santo Domingo impactó la misma existencia de los dominicanos. En ese día Jean Jacques Dessalines cesó el sitio a Santo Domingo y comenzó la retirada a Haití de las tropas haitianas. En ese día avistó Dessalines unas maniobras de las embarcaciones francesas en las costas de Santo Domingo las cuales le ocasionó en pensar en un error, que iban rumbo al oeste los franceses para atacar los pueblos costeros haitianos, en ese momento sin protección debido a que todas las tropas haitianas estaban en los alrededores de Santo Domingo.

Una de las arterias principales este-oeste de Santo Domingo es la avenida 27 de Febrero. A pesar que es una avenida oficialmente, es híbrida en realidad entre una autopista expreso en sus cuatro carriles centrales (dos carriles por sentido) con varios viaductos, pasos a desniveles y túneles que esquivan los semáforos. Los carriles adicionales en los laterales son expuestos a los semáforos y a intersecciones a grado.

Aunque la retirada de las tropas haitianas por el Cibao y el Sur estuvieron acompañadas de atrocidades y horrores cometidos en contra de los antepasados dominicanos incluyendo los civiles y los campesinos, el saqueo y los incendios de los pueblos dominicanos, etc. El plan que tenían las tropas haitianas de someter a los antepasados de los dominicanos a una masacre general no se pudo completar porque no fue posible la capitulación de Santo Domingo. Ese hecho fue gracias a los franceses y las maniobras de las embarcaciones francesas en las costas de Santo Domingo el 27 de febrero de 1805.

El 27 de febrero no es sólo el día de la independencia de la República Dominicana cuando los dominicanos hicieron respetar su derecho a seguir hablando español y libres para decidir el árbitro de su destino. Es también el día que los dominicanos recibieron una segunda oportunidad para existir como pueblo, como cultura y como seres humanos. Todos los dominicanos de hoy deben mantener al 27 de febrero en sus más altas consideraciones porque en más de una ocasión esa fecha marcó la misma existencia de los dominicanos.

Jean Jacques Dessalines; «Alocución del Emperador al pueblo a su regreso del sitio de Santo Domingo»; Corte Imperial en Laville, 12 de abril de 1805.  
Jean Jacques Dessalines; «Alocución del Emperador al pueblo a su regreso del sitio de Santo Domingo»; Corte Imperial de Laville, 12 de abril de 1805.  
Jean-Louis Ferrand; «Siege of Santo Domingo Report» publicado en «The Enquire» el 20 de octubre de 1805: página 2.

«Me informó que los proyectos de ellos (haitianos) después que tuvieran el control de Santo Domingo era de ofrecer todos los artículos demandados. Ya penetrados (los haitianos) adentro de las murallas debían masacrar a toda la población sin ninguna distinción. Luego debían abandonar el lugar excepto los hombres (haitianos) necesario para demoler el pueblo (Santo Domingo). Masacrar a todos los españoles blancos y libres del país (los antepasados de los dominicanos) y secuestrar a la parte francesa (Haití) al resto de los esclavos y los animales.

El Sr Gailard me detalló todas las crueldades que las brigadas (haitianos) hicieron por todo el país (República Dominicana actual)»…

El mito que el territorio dominicano le pertenece a los haitianos

Imagen satelital de la isa de La Española. (NASA)

Un mito se ha difundido en años recientes y se ha hecho popular en ciertos círculos reducidos que implica que el territorio dominicano le pertenece a Haití y a los haitianos. Esta creencia se basa en que los dominicanos fueron dominados por los haitianos desde 1822 a 1844 y lo que ocurrió en 1844 fue una simple separación de los dominicanos de los haitianos y no una independencia. Por lo tanto, es el deber de los haitianos reclamar el territorio «robado» por los dominicanos, lo cual es por completo la República Dominicana. Es una noción muy incorrecta que tiende acercerse de la vista gord y omite realidades históricas que contradicen ese mito. Aquí vamos a exponer la naturaleza de esa manipulación y resaltaremos aspectos ignorados por ellos de la realidad histórica dominicana.

Antes que entremos de lleno al tema, debemos estar claros que este artículo no es de si los haitianos pueden estar en la República Dominicana. Toda persona que migra legalmente es bienvenida en la República Dominicana y es su derecho vivir, trabajar, etc en la República Dominicana y en todos los tiempos. Mientras exista Haitì y la República Dominicana es su vecino más cercano, van a existir haitianos en la República Dominicana. De lo que se trata este artículo es el mito que contempla que la República Dominicana le pertenece a Haití y a los haitianos.

Ahora vamos a recordar aspectos históricos que han ocurrido en la República Dominicana desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XX. Los creyentes del mito tienden a pensar que estas cosas no ocurrieron o tergiversan los hechos.

Tratado de Aranjuez de 1777


La frontera oficial establecida en el Tratado de Aranjuez de 1777. Esta fue la frontera oficial desde 1777 a 1801, 1802 a 1822 y 1844 a 1929. (Ramón L Sandoval)

La frontera entre España y Francia en la isla de La Española no fue acordada de inmediato cuando España reconoce la presencia francesa en la costa occidental de la isla en el Tratado de Nimega del 290 de agosto de 1678. Este tratado de paz entre España y Francia tuvo repercusiones en La Española. No fue hasta un siglo después en el Tratado de Aranjuez del 3 de junio de 1777 cuando España y Francia acuerdan establecer una frontera como la que se muestra en el mapa. La frontera de 1777 es la misma cuando la República Dominicana se independiza en 1844 debido a que los dominicanos heredaron toda la antes parte española de la isla mientras los haitianos tenìan la antigua parte francesa, que era el lugar de la isla en la que ocupaban los haitianos durante la época colonial.

Debemos estar conciente que la proclama que se hizo en Cabo Francés (Cabo Haitiano) en 1680 respecto a que la frontera norte era el río Guayubín (Rebouc) fue hecho entre los franceses. En ningún momento hubo participación de los españoles. Por tanto, nunca tuvo validez esa proclama. Acuerdos de fronteras siempre deben incluir la participación de los dos países que delimitará la frontera.

Tratado de Basilea de 1795

Banderas de España y Francia.

El 22 de julio de 1795 se firmó entre España y Francia el Tratado de Basilea. Entre las cosas que acordaron ambos países estaba la cesión por España de la parte española de La Española a Francia, lo que sería la actual República Dominicana. Esta decisión nunca tomó en cuenta por vía de un plebiscito si los habitantes de la parte española de la isla querían que se cediera su territorio y/o si querían emigrar a otras tierras del Imperio Español. Desde el principio los habitantes de la parte española de la isla nunca aceptaron lo acordado respecto la cesión. Debemos recordar que estos habitantes son los antespasados de los dominicanos.

A pesar que desde 1795 existíaen papel éste acuerdo, Napoleón Bonaparte decidió que la convulsionada parte francesa de la isla desde 1791 debía pacificarse antes de poner en vigencia ese aspecto del Tratado de Basilea. No fueron inconvenientes los habitantes de la parte española por este hecho y tenían la esperanza que nunca se aplicara el Tratado de Bailea respecto la cesión. En 1801 la parte española seguía gobernada por el español D. Joaquín García en nombre de España. La invasión no autorizada que en 1801 hizo Toussaint Loverture alarmó a Napoleón Bonaparte e hizo que mandara una expedición francesa porque no pensaba Toussaint Loverture hizo su invasión con las mejores intenciones para Francia. Esta falta de confianza fue creada por Toussaint Loverture nunca pedir permiso a París antes de hacer su invasión. La tropas francesas llegaron a La Española en 1802 y en efecto tomaron el control de todos los pueblos españoles, comenzando la Era de Francia en Santo Domingo. La Española fue dividida en dos partes, la antes parte española que estaba en tranquilidad bajo mando francés y la parte francesa que se encontraba en rebeldía y necesitaba ser pacificada por los franceses.

La invasión de Toussaint Loverture en 1801

Toussaint Loverture circa 1802. (New York Public Library)

En 1801 Toussaint Loverture invade la parte española y ésta duró hasta el siguiente año de 1802. A pesar que hizo su invasión alegando que lo hacía en nombre de Francia y la bandera francesa reemplazó a la española en todas las plazas en los pueblos en la parte española de la isla, lo hizo sin autorización de Napoleón Bonaparte en París. Esto produjo que su intención verdadera cayera en duda. En respuesta Napoleón Bonaparte manda tropas francesas de Francia y para 1802 sacaron del poder a los haitianos de la antes parte española de la isla. Irónicamente Toussaint Loverture tuvo una reacción negativa a la llegada de las tropas francesas a la isla a pesar que supuestamente hizo la invasión en nombre de Francia. Parece que eso era un cuento de su parte para luego declarar la isla completa independiente de Francia. El disgusto de Toussaint Loverture fue tan grande que ordena el asesinato de todos los soldados españoles (entiendase dominicanos porque de no haberse ido de Santo Domingo lo más probable que parte de su descendencia o toda fuera dominicana al día de hoy) y sus esposas que había sacado de Santo Domingo y llevados a Puerto Príncipe al finalizar su invasión. Ni una person se salvó de ese atropello.

Uno de los beneficios de la invasión de Toussaint Loverture fue el prohibimiento de la esclavitud en Santo Domingo. Contrario al caso en la mayoría de las islas del Caribe en las que la mayoría de la población eran esclavos, en la parte española de Santo Domingo la liberación de los esclavos beneficiaba desde el 10% al 15% de la población. Para el restante 85% a 90% de la población de la parte española de la isla el día anterior a la liberación de los esclavos y el día después de ese hecho eran lo mismo. Debe reconocerse que la mayoría de la población de color y negros de la parte española de Santo Domingo eran libres desde mucho antes de la invasión de Toussaint Loverture.

Era de Francia (1802 – 1809)

Jean-Louis Ferrand fue enviado en la expedición francesa de La Española y comenzó a gobernar la parte antes española en 1802. Cuando murió Charles Victoire Emmanuel Leclerc de la fiebre amarilla, Ferrand le reemplazó en el poder y fue el gobernador de Santo Domingo por el resto de la Era de Francia hasta su fin en 1809.

La armada francesa enviada por Napoleón Bonaparte fue liderada por Charles Victoire Emmanuel Leclerc (en adición a otros como Jean-Louis Ferrand y Jean-Baptiste Donatien de Vimer, conte de Rochambeau). En 1802 reemplazaron a las autoridades haitianas en la parte española de la isla e iniciaron la Era de Francia en Santo Domingo. Al poco tiempo de tomar el control de la parte española, Charles Victoire Emmanuel Leclerc se enfermó con la fiebre amarilla y muere con Jean-Louis Ferrand tomando su lugar y gobernando la parte española por el resto de la Era de Francia hasta 1809. A pesar que hubo intentos de invasiones francesas a la parte francesa bajo control haitiano, estaba tan generalizada la revuelta de los esclavos al punto que se convirtió en la Revolución Haitiana y culmina con la declaración de la independencia de Haití el 1 de enero de 1804. Desde ese momento en adelante, la isla volvió a dividirse entre dos países: el recién creado Haití que ocupaba las costas occidentales de la isla bajo control de los haitianos y los franceses seguían gobernando la antes parte española. No obstante que la población de la antes parte española estaba constituida por españoles (dominicanos) por completo casi quienes no hablaban ni entendìan el francés y deseaban que la antes parte española regresara al seno de España.

El gobierno de Jean-Louis Ferrand tenía la intención de reducir la antipatía que la población le tenía a los franceses e incrementar la simpatía con el gobierno francés. Por tal motivo se adoptaron medidas como el requerimiento del gobierno de Francia que todas las leyes y decretos en Santo Domingo fueran bilingües (francés/español). El efecto de las leyes francesas creadas en Santo Domingo no fueron inofensivas a la población, quienes eran los antepasados de los dominicanos.

Luego que Haití se estableciera como un país independiente, en el mismo año de 1804 quien se había declarado emperador vitalicio Jean Jacques Dessalines, dio la órden para que se masacraran a todos los hombres blancos en Haití con la excepción de algunos de ciertas profesiones como los médicos, los soldados polacos mandados por Francia a pelear contra los haitianos por ser ignorantes de todos los aspectos del país haitiano y un puñado de hombres cuyas vidas fueron perdonadas por capricho de Dessalines. Unos meses después de completar la destrucción de los hombres blancos en Haití, Dessalines ordena que todas las mujeres y niños blancos (incluyendo los recién nacidos y los bebés) deben ser masacrados también. La excepción eran las mujeres blancas casadas con generales militares haitianos aunque no dice nada respecto a si tenían niños y/o bebés blancos. A pesar de la órden de masacrar, no fue todo lo que implicó. Muchas de las mujeres y niñas sufrieron abusos sexuales y torturadas antes de ser asesinadas. La noticia de la masacre general en Haití se esparció en la antes parte española como cosa loca. El resultado fue la indignación por parte del mando francés que gobernaba la antes parte española y eso llevó a Jean-Louis Ferrand a declarar el reestablecimiento de la esclavitud en la antes parte española. Añadiéndole leña al fuego, la gente a ser sometida a la esclavitud no era la gente de color ni los negros del país, incluyendo aquellos que se beneficiaron por la liberación de los esclavos en 1801. Esta vez sería exclusivamente niños y jóvenes haitianos que eran secuestrados en la zona fronteriza. Cuando los oídos de Jean Jacques Dessalines recibieron la noticia del nuevo decreto francés en Santo Domingo, de inmediato comenzó a prepararse para la Campaña del Este o la invasión haitiana de 1805.

La Era de Francia terminó en 1809 con la guerra de la Reconquista. Algunos dominicanos que se habían refugiado en Puerto Rico deciden invadir la antes parte española con soldados dominicanos y puertorriqueños, éstos últimos aportados por el gobernador de Puerto Rico D. Toribio Monte, y liderado por el nativo de Cotuí Juan Sánchez Ramírez. Ya estando en tierra dominicana fueron engrandecidos por la añadidura de más dominicanos que se unieron a la revuelta en contra de los franceses. El final fue de dos partes. Primero, Jean-Louis Ferrand comete suicidio en Palo Hincado, cerca de El Seibo, al ver que las fuerzas francesas estaban perdiendo a la furia de los dominicanos. Segundo, con la muerte de Jean-Louis Ferrand, la destrucción de la milicia francesa y Pedro Santana llevar la cabeza de Ferrand como prueba de su muerte, los dominicanos se dirigieron a Santo Domingo y con la ayuda de los ingleses tomaron el control de la capital. Los franceses no tuvieron otra opción que capitular y entregarle la llave de la ciudad a las tropas inglesas y posteriormente, éstas se la traspasan a los dominicanos. Luego Juan Sánchez Ramírez retorna la antigua parte española a España y con ello se le pone fin a la Era de Francia en Santo Domingo.

La invasión de Dessalines de 1805

Durante la invasión haitiana de 1805 liderada por Jean Jacques Dessalines, el asesinato a sangre fría de los antepasados se los dominicanos sin distinción de edades, sexo, color, etc fue extendido en la parte antes española de La Española. (Hilario R.)

Jean Jacques Dessalines invade la antes parte española en 1805. Tenía dos propósitos: primero, la victoria haitiana contra el gobierno francés establecido en Santo Domingo y, segundo, la destrucción de todos los pueblos españoles y una masacre general a todos los habitantes incluyendo a los que eran de color y negros libre. No pudieron cumplir la victoria contra los franceses durante el sitio que le hicieron los haitianos a Santo Domingo. Aunque todo favorecía la eventual victoria de los haitianos, una maniobra de caravelas francesas cerca de las costas de Santo Domingo le dieron la impresión a Jean Jacques Dessalines que las fuerzas francesas se dirigían al oeste para atacar los pueblos haitianos, los cuales estaban desprotegidos debido a que toda la milicia haitiana se encontraba haciéndole el sitio a Santo Domingo. Evidentemente que esto fue un error de su parte que produjo el cese inmediato del sitio a Santo Domingo y la marcha de retorno de las tropas haitianas a Haití tanto por el Sur como por el Cibao.

La retirada de las tropas haitianas fue uno de los eventos más dolorosos y sangrientos en la historia dominicana. De acuerdo al historiador haitiano Jean Price-Mars en su obra de dos volúmenes «La República Haitiana y la República Dominicana» describe el episodio de las siguientes maneras.

Jean Price-Mars; «La República Haitiana y la República Dominicana»; página 97. 

El mismo Jean Jacques Dessalines se enorgullecía de haber cometido tal hecho y en su diario de la Campaña del Este dice que la devastación que produjo en la antes parte española fue muy extensa.

Jean Jacques Dessalines; «Alocución del Emperador al pueblo a su regreso del sitio de Santo Domingo»; Corte Imperial en Laville, 12 de abril de 1805. 

La devastación de Jean Jacques Dessalines no sólo fue muy extensa en el este de la isla, sino que incluyó la destrucción de los mulatos y a los negros por las tropas haitianas. Tener sangre africana en sus venas, aunque estuviera mezclada con la europea y la indígena, y un o varios rasgos africanos incluyendo un color de piel oscuro y/o un cabello encrespado, no importaba para morir a costa del sable y las bayonetas de los haitianos. Tampoco importaba si eras hombre o mujer, adulto o niño. Desde los equivalentes a un Freddy Beras Goico, Cheddy Gacía, Joel López, Mariasela Álvarez, Liza Blanco, Al Horford, Félix Gutiérrez, Tatico Henríquez a Carlos de la Mota, José Guillermo Cortinés, Zoila Luna, Silvio Torres-Saillant, Aquiles Correa, Hony Estrella, Consuelo Despradel, Hipólito Mejía y muchos más, sus antepasados dominicanos hubieran sido asesinados por el simple hecho de ser habitantes de la antes parte española en 1805.

Jean Price-Mars; «La República Haitiana y la República Dominicana»; página 98. 
Gaspar Arredondo Pichardo; »A mi salida de Santo Domingo el 28 de abril de 1805». 

Guarico = Cabo Francés = Cabo Haitiano.
Jean-Louis Ferrand; «Siege of Santo Domingo Report» publicado en «The Enquire» el 20 de octubre de 1805: página 2.

«Me informó los planes de los haitianos si Santo Domingo hubiera capitulado. Eran de conceder sin reservas todos los artículos pedidos. Ya entrados por las puertas en la muralla de la ciudad eran masacrar a toda la población sin distinción alguna. Luego la milicia haitiana era de dejar el sitio excepto la cantidad de hombres necesarios para demoler la ciudad. Masacrar a todos loa españoles blancos y libertos en todo el país. Llevarse secuestrados a Haití a los esclavos y los animales».

«El Sr Gailard me detalló las crueldades que la milicia haitiana habían hecho por todo el país»…

Este fue el caso durante la invasión haitiana de 1805 a pesar que la mayoría de la población, incluyendo a la mayoría de los blancos, nunca fueron dueños de esclavos y la destrucción incluía a mulatos y negros libertos. En este tiempo el grueso de los mulatos y negros en la antes parte española eran libres, por lo que estaban incluidos a ser destruidos.

Primera constitución de España de 1812

Ejemplar de la primera constitución española de 1812 conservado en el Senado en Madrid. (Barcex)

Un detalle interesante de la antes parte española de la isla fue su retorno al Reino de España entre 1809 y 1814. Mientras el territorio estuvo bajo control de los dominicanos tras ganar la guerra de la Reconquista en 1809 y fue retornada a España ese mismo año, esto fue en los hechos. No fue hasta el Tratado de París de 1814 cuando Francia le cede a España de forma oficial la antes parte española de Santo Domingo. En esencia, lo que se hizo en 1814 fue poner en papel lo que ya existía en los hechos desde 1809. Es mucho más interesante lo que se evidencia en la primera constitución de España de 1812, tres años después de la antes parte española ser retornada a España en los hechos y dos años antes de Francia cederle a España la antes parte española de Santo Domingo en papel.

Constitución de España de 1812.
Constitución de España de 1812.

Es oportuno mencionar que España puso en papel como parte de su propiedad la parte española de Santo Domingo antes de Francia retornarle oficialmente el territorio a España.

La noción que Haití heredó toda la isla en 1804

Mapa de Haití. (US Library of Congress)

Lo ocurrido en la guerra de la Restauración, la constitución de España de 1812 y el Tratado de París de 1814 tuvo implicación con respecto a la noción que Haití heredó la isla completa con su independencia el 1 de enero de 1804. De acuerdo a la primera constitución haitiana, las fronteras de Haití eran las asignadas por la naturaleza con el mar en todas las direcciones incluyendo las islas adyacentes de la Tortuga, Saona y las demás islas. En realidad Haití heredó la parte francesa la cual consistía de las costas occidentales de La Española, las islas adyacentes y las dos penínsulas grandes de San Nicolás en el norte y Tiburón en el sur.

Aunque Francia se hizo dueña oficialmente de la parte española con el Tratado de Basilea de 1795, el mismo no se puso en efecto en los hechos con respecto a Santo Domingo porque la parte francesa estaba convulsionada. Toussaint Loverture invade la parte española en 1801 con la excusa que estaba ejecutando en los hechos la cesión a Francia de la parte española según lo estipulada el tratado. Sin embargo, la milicia francesa llegó a la isla en 1802 y le arrebató el control a los haitianos de la parte española. Se dividió la isla en esta ocasión entre la parte española ahora bajo el mando de los franceses y la parte francesa bajo el mando de los haitianos. Francia siguió gobernando la parte española hasta 1809, el año que vuelve a gobernar España a la parte española de Santo Domingo. Desde 1802 nunca tuvieron el control de la isla completa los haitianos hasta 1822 con la invasión de Jean Pierre Boyer.

Existe otro detalle que pone en limbo el reclamo de Haití sobre la parte española de Santo Domingo. Aparte del hecho que los haitianos nunca habitaron en la parte española en el tiempo de su independencia, ningún país del mundo reconocía a Haití hasta que Francia es el primero que lo reconoce en la Ordenanaza Real de 1825. Según entendía el mundo, los reclamos de Haití sobre el territorio dominicano eran ilegítimos debido a su estatus de país no reconocido. De hecho, el mismo Haití era territorio francés en rebeldía post la independencia de Haití hasta su reconocimiento en 1825. Distinto a Haití, Francia sí era reconocida por los gobiernos del mundo.

Como si no fuera poco, tenemos una copia de la Ordenanza Real de 1825 entre Francia y España. Se evidencia que dice «la parte francesa de Santo Domingo» y no «la isla de Santo Domingo». Quiere decir que en ningún momento los acordantes Francia y Haití consideraban a la parte española de Santo Domingo como una parte integral de Haití ni tampoco a los dominicanos como haitianos, no obstante que desde 1822 hasta 1844 existía la Dominación Haitiana.

Las traducciones al español se limitan a lo que está resaltado en rojo.

«Los puertos de la parte francesa de Santo Domingo»…  

«Los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo»…

…«La suma de 150 millones de francos»… 

…«A los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo se les reconocerá su independencia completa del gobierno francés».

Por último en esta sección, el Tratado de Basilea de 1795 no fue un acuerdo entre Francia y Haití o entre España y Haití, sino entre España y Francia. Debido a que Francia no reconocío a Haití hasta 1825, por ello se produce el Tratado de París de 1814 en la que Francia le cede oficialmente a España la parte española de Santo Domingo. No fue una cesión a España o cualquier otra potencia de la parte francesa de la isla. Aquella siguió siendo un territorio francés en rebeldía. Los únicos capaz de hacer cualquier cosa con el este de La Española eran los dueños de ese territorio y estos no eran los haitianos.

La independencia efímera de 1821

El abogado José Núñez de Cáceres era originario de Santo Domingo y líder de la declaración de independencia de España en 1821 mas el creador del Haití Español. Debe notarse que era descendiente de españoles.

Un abogado oriundo de Santo Domingo D. José Núñez de Cáceres, declara independiente a Haití Español de España el 1 de diciembre de 1821. El nombre de Haití no era sólo el de un país en las costas occidentales de la isla, sino uno de los nombres que usaban los indígenas taínos para referirse a la isla al momento de su descubrimiento el 5 de diciembre de 1492 por Cristóbal Colón. Como era de esperarse, Haití Español no debía confundirse con el Haití «francés» que no era otra cosa que la República de Haití. La parte española de la isla por completo y todos sus habitantes era el territorio y el pueblo de Haití Español. Esta declaración de independencia de España se produjo sin derramamiento de sangre ni alboroto alguno debido a que España nunca le hizo una guerra a Haití Español. Su propósito era ser un Estado transicional a ser admitido a la Gran Colombia de Sudamérica. La invasión haitiana liderada por Jean Pierre Boyer invadió a Haití Español antes que se pudiera materializar la unión con la Gran Colombia.

Dominación Haitiana (1822 – 1844)

Jean-Pierre Boyer y las 10,000 tropas haitianas que le acompañaron en la tercera invasión haitiana de la parte dominicana. Con ello comenzó la Dominación Haitiana de 1822 a 1844. (Ramón L Sandoval)

La Dominación Haitiana tuvo su inicio el 9 de febrero de 1822 y terminó el 27 de febrero de 1844. La invasión de Jean Pierre Boyer a Haití Español le puso final al movimiento independentista dominicano a tsn solo dos meses de su declaración. Por ello se le conoce como la independencia efímera. La invasión haitiana consistía de 10,000 hombres armados a un Haití Español que carecía de un armamento adecuado y suficientes municiones para su defensa, uniformes para su milicia, includo el dineto era no existente entre otras cosas debido sl corto tiempo desde su creación. A pesar que Jean Pierre Boyer decía que su invasión no era tal cosa sino que llegaba a Santo Domingo como un hermano invitado por los dominicanos. Es un poco chocante que este «hermano» llegó con 10,000 haitianos armados a un país que no tenía milicia. Los dominicanos no tenían otra opción que hacer lo que digan los haitianos so pena ser el destino de las balas que salían de las escopetas haitianas y los bayonetazos de las bayonetas haitianas en el momento de la invasión.

Sin embargo, cuando la naturaleza verdadera del gobierno haitiano comienza a manifestarse en la Dominación Haitiana, los dominicanos mostraban un deseo incontenible de ponerle fin al yugo haitiano. El 22 de septiembre de 1822, a tan sólo 7 meses del comienzo de la Dominación Haitiana, se publica una carta en la vecina Puerto Rico de un reporte a las Cortes del diputado dominicano por la provincia de Santo Domingo D. Francisco Brenes, se menciona el descontento general de los dominicanos.

No queda la menor duda que desde el inicio de la Dominación Haitiana, los dominicanos estaban descontentos con la forma que los trataba el gobierno haitiano y el maltrato que recibían en carne y hueso de las tropas haitianas establecidas en todo el territorio de la antes parte española. A pesar que hubo muchas revueltas por parte de los dominicanos para ponerle fin a la Dominación Haitiana, en cada ocasión las autoridades haitianas era exitosa en capturar a los líderes dominicanos de estas revueltas y asesinarlos. La situación llegó a tal nivel que un segmento importante de la población se vio en la obligación de emigrar a Puerto Rico, Cuba y Venezuela. Esto llegó a su fin con el surgimiento de La Trinitaria, la cual logró su objetivo con la independencia de la República Dominicana el 27 de febrero de 1844.

No se debe perder de vista que mientras el 1 de diciembre de 1821 se creó el Haití Español, lo ocurrido en 1844 no fue un reestablecimiento de Haití Español sino el establecimiento de un gobierno nuevo llamado la República Dominicana. Cuando culmina la guerra de la Restauración en 1865, se reestablece la República Dominicana que había existido desde 1844 a 1861, no es la creación de un gobierno nuevo. Por eso en 1844 se establece la República Dominicana y no se reestablece el Haití Español, y en 1865 se reestablece la República Dominicana y no se crea un gobierno nuevo.

La noción que la nación dominicana comenzó con la creación de la República Dominicana en 1844

Título oficial de la declaración de independencia de 1821 de la independencia efímera. Nótese que menciona al «pueblo dominicano» a pesqr que el nuevo país tenía el nombre de «Haití Español». Además, la República Dominicana no sería creada por los próximos 23 años.

Un dato que no se debe pasar por alto es que el pueblo dominicano no se formó a partir de la creación de la República Dominicana en 1844, sino desde hace dos siglos antes como mínimo. Existe documentación del siglo XVII (1600s) en lo que se usa el gentilicio «dominicano» para referirse a los habitantes de la parte española de Santo Domingo. Esta costumbre es una tradición española para referirse a los habitabitantes de una región o provincia con un gentilicio propio. En Europa están hasta el día de hoy los andaluces para Andalucía, los catalanes para Cataluña, los gallegos para Galicia, etc no obstante españoles son todos a la vez. Los nativos de Puerto Ricl eran llamados los puertorriqueños, los de Cuba eran los cubanos, los del Perú los peruanos, los de Chile los chilenos, los de Guatemala los guatemaltecos, etc. De la misma manera, los de la parte española de Santo Domingo eran los dominicanos, un gentilicio que se deriva de «Domingo».

Otro ejemplo de cómo la gente de la República Dominicana se refieren a ellos mismos como los dominicanos desde antes de la creación de la República Dominicana es la creación de Haití Español. En su declaración de independencia dice «Declaratoria de independencia del pueblo dominicano». Nótese que no dice pueblo haitiano español, sino pueblo dominicano. Era el caso a pesar que no serían hasta 22 años después que lse crea a República Dominicana, equivalente a una generación casi o un cuarto de siglo casi.

La situación de los dominicanos contrasta con la de los haitianos. A nadie llamaban haitiano hasta que la parte francesa de La Española se declara independiente en 1804 y se llama ella misma Haití. Ni siquiera los indios taínos en su tiempo se llamaban haitianos. Antes de la independencia de Hqití no existía un gentilicio para los esclavos de la parte francesa por ser propiedad y no hombres libres. Ni siquiera la población libre compuesta por todos los blancos, algunos mulatos y muy pocos negros se les conocía como franceses simplemente. Durante el tiempo de la creación de grandes fortunas en Saint-Domingue en Europa existía un dicho que decía «tan rico como los de Saint-Domingue» en referencia a aquellos de la parte francesa de La Española. No mencionaban a los dominicanos a quienes se les conocía también como españoles sin importar si la persona era blanca, mezclada o negra. A pesar de ello, a los de la parte francesa de la isla se les conocía como «los franceses» y a los esclavos como «los esclavos de los franceses».

La guerra Domínico-haitiana (1844 – 1856)

La guerra Domínico-haitiana (1844 – 1856) consistió de 14 batallas contra las milicias haitianas en sus múltiples invasiones de la República Dominicana. Los dominicanos salieron victoriosos en todas las batallas en parte porque perder significaba la masacre de la población dominicana por completo. Todas las guerras entre los dominicanos y los haitianos fueron peleadas en territorio dominicano como respuesta de defender el territorio y al pueblo dominicanos de los invasores haitianos. Mientras los dominicanos nunca violaron el derecho que tienen los haitianos de organizarse como país independiente, los haitianos nunca quisieron honrar ese mismo derecho a los dominicanos.

La guerra Domínico-haitiana tuvo lugar durante un periodo se 12 años, lo que la convierte en la guerra de independencia más larga de América. Todas las batallas tuvieron lugar en territorio dominicano porque correspondían a al menos 8 invasiones haitianas principales del territorio dominicano y varias batallas pequeñas. Se prevía la masacre general de los dominicanos si hubieran perdido una sola batalla, las invasiones haitianas lideradas por Faustín Soulouque en particular. Todo se resume a dominicanos peleando en defensa de su independencia, su territorio y su existencia como seres humanos y pueblo; mientras Haití quería negarles esos derechos a los dominicanos, incluso el derecho a la vida. Es un hecho que los dominicanos nunca invadieron Haití con la intención de finalizar la independencia haitiana. La guerra Domínico-haitiana comenzó cuando los haitianos comienzan a invadir a los dominicanos y termina cuando los haitianos dejan de invadir a los dominicanos. Nunca fue de la forma inversa. De hecho, si fuera por los dominicanos nunca hubiera surgido la guerra Domínico-haitiana.

La guerra de la Restauración (1863 – 1865)

Originario de Puerto Plata, Gregorio Luperón fue el líder de la guerra de la Restauración (1863 – 1865).

Gregorio Luperón fue la cabecilla de la guerra de la Restauración de la República que comenzó en 1863 y terminó en 1865. Surge cuando la República Dominicana es reincorporada a España en 1861. La población dominicana fue sorprendida cuando se produce la anexión a España porque no fue consultada similar a lo ocurrido con el Tratado de Basilea de 1795. Empeorando la cosa fue el hecho que muchos gobernadores y tropas españolas maltrataban a los dominicanos porque se sentían superior.

El racismo jugó un rol. Las tropas españolas eran de Puerto Rico y Cuba, dos islas que seguían siendo parte de España y donde la esclavitud era legal. Para muchos españoles se les hacía difícil aceptar que la gente de color y los negros estaban en posiciones de poder y/o a la par de ellos, además que la población de color por completo era libre. Distinto a los casos de Cuba y Puerto Rico, la gente de Santo Domingo estaban en igualdad de condiciones con los españoles sin importar si los líderes dominicanos eran blancos, mulatos o negros.

Había otro problema y era con los impuestos que pusieron las autoridades españolas a la población dominicana. Los dominicanos veían los impuestos como un tipo de robo debido a que no veían mejoras en las carreteras, construcción de puentes, etc. Además, los dominicanos estaban acostumbrados a llevar mercancías de un pueblo a otro sin que se les exija ningún tipo de impuesto y de la noche a la mañana llega esta gentes de fuera de la isla imponiendo impuestos a diestra y siniestra. A pesar que no existe mucho cariño al pago de impuestos en cualquier lugar del mundo incluso en nuestros días, sin embargo los dominicanos detestaban eso en parte porque antes de la llegada de los españoles estaban acostumbrados a que no se les exija impuesto de ningún tipo.

Las disputas fronterizas domínico-haitianas (1844 – 1929)

Las modificaciones a la frontera original de 1777 se hicieron en 1929 y otra vez en 1935. En ambas instancias, Haití obtuvo territorio a expensa de la República Dominicana. El propósito de los acuerdos fronterizos era ponerle fin a las disputas, invasiones y guerras fronterizas entre una República Dominicana que defendía su integridad territorial y un Haití que deseaba quitarle territorio a la República Dominicana. Esta ha sido la frontera oficial desde 1936 hasta hoy, unos 87 años. (VOX)

Desde el momento de la creación de la República Dominicana en 1844, los dominicanos han reclamado que su territorio era aquel que formaba la parte española y a Haití le correspondía la parte francesa. Ese fue el hecho al momento de establecerse la Dominación Haitiana en 1822. Esta no era una proposición aceptada por los haitianos quienes alegaban que la frontera estaba mucho más al este de lo que decían los dominicanos incluyendo territorio que nunca fue parte del Santo Domingo francés. Esto llevó a crear de nuevo las disputas fronterizas las cuales existían en la época colonial entre España y Francia en la isla hasta que se firma el Tratado de Aranjuez en 1777. La nueva disputa fronteriza entre la República Dominicana y Haití comienza en 1844 hasta 1929. Estas disoutas fronterizas ocasionaron tensiones muy severas entre ambas naciones al punto que de vez en cuando se produjeron batallas en la frontera y ambos Estados tenían una actitud como de guerra al punto que en Haití no se aceptaban embarcaciones de la República Dominicana y viceversa. Al principio del siglo XX las didputas fronterizas habían llegado a un extremo que el gobierno dominicano pidió un préstamo de US$1 millón a bancos estadounidenses para financiar una guerra contra Haití, Intevención diplomática de parte de los Estados Unidos convenció a los dominicanos y a los haitianos para que se mantuvieran en la calma y se olvidaran de comenzar una guerra en la isla de La Española.

Como un intento de ponerle fin a las disputas fronterizas, el presidente dominicano Horacio Vásquez le cede a Haití 4,575 KM2 ó 8% del territorio dominicano. En ese momento Haití se encontraba en una intervención militar de los Estados Unidos. En 1936 Rafael Leonidas Trujillo le cede a Haití 1,628 KM2 ó 1% adicional del territorio dominicano. A partir de esa revisión la frontera entre la República Dominicana y Haití ha sido la misma de nuestros días.

La falsa creencia de Jean Price-Mars que el racismo creó a la República Dominicana

Jean Price-Mars (CIDIHCA, D.R)

El historiador haitiano más respetado en el siglo XX fue Jean Price-Mars. En adición a su capacidad intelectual y ser un médico, él fue un diplomático y por un tiempo fue Embajador de Haití en la República Dominicana. Además fue uno de los contribuyentes principales al movimiento haitiano que buscaba enaltecer a los negros y hoy se consideraría un tipo de afrocentrismo, noirisme. Publicó muchos libros que influenciaron a la clase intelectual de Haití y ninguna otra obra influencio más a los intelectuales haitianos respecto a la República Dominicana que «La República Haitiana y la República Dominicana» de dos tomos en 1953.

En este libro se pretende que el racismo creó a la República Dominicana y mientras sean racistas los dominicanos, seguirá existiendo la República Dominicana y la isla completa no será un solo país gobernado por los haitianos. Existen muchos ejemplos en el libro que evidencian esta creencia, aunque por cuestión de espacio y tiempo nos limitaremos a citar tres.

Jean Price-Mars; “La República Haitiana y la República Dominicana,” 1953; página 175. 

Aquí Jean Price-Mars cita a Manuel Arturo Peña Batlle en una alocución que hizo en Elías Piña el 8 de noviembre de 1942.
Jean Price-Mars; “La República Haitiana y la República Dominicana,” 1953; página 180.  
Jean Price-Mars; “La República Haitiana y la República Dominicana,” 1953; página 180.  

Como es evidente en las tres citas anteriores, Jean Price-Mars intenta decir que los españoles eran los blancos y no los mulatos y los negros. Sin embargo, existen evidencias históricas que muestran que con españoles no se limitaban a referirse sólo a los blancos. Al contrario, los españoles eran la población dominicana completa incluyendo a los mulatos y los negros. Lo que citaremos a continuación lo más probable que eran desconocidas por Jean Price-Mars y esta ignorancia de su parte muy probablemente lo llevó a asumir desde una óptica racial que los españoles eran los blancos que eran de, o se originaron de, la península de Iberia en Europa.

La primera constitución de España de 1812. El capítulo 2, artículo 5 define quiénes son españoles. Nótese que en ningún momento menciona el color de la piel o la raza o siquiera que nos no blancos no son españoles. Para ver lonque era el territorio de España, véase la sección de este artículo titulado «La primera constitución de España de 1812.
Sección del Reporte del Sitio a Santo Domingo en 1805 de Jean-Louis Ferrand publicado en «The Enquire» de Richmond, Virginia, EEUU el 29 de octubre de 1805.

Nótese que en la parte resaltada en amarillo dice «masacre de todos los españoles blancos y libertos del país» con «españoles blancos y libertos» refiriéndose a los antepasados blancos y los de color que estaban con libertad de los dominicanos. En ese entonces la mayoría de la población en la parte española de la isla consistía de blancos y gente de color libres.

Otra influencia a la que quizás fue expuesto Jean Price-Mars fue la creación de Haití y cómo Francia instaló en la parte francesa de Santo Domingo el racismo como modo de control social mientras España hizo lo opuesto en la parte española de Santo Domingo en la que todo fue conjugado para favorecer la mezcla entre los blancos y los negros. Este trato tan distinto en un y otro lado de la isla quizás explica que mientras los partidos políticos basados en el color de la piel, raza o étnia nunca ha existido en la República Dominicana, partidos políticos basado en la raza sí han existido en Haití y de hecho, por muchos años existían partidos políticos para mulatos y otros para negros.

Otro ejemplo es que ningún grupo racial ha sido excluido, masacrado o expulsado de la República Dominicana mientras Haití sí fue en sus inicios y por muchas décadas muy antiblancos al punto que se llegó a prohibir que ningún blanco pudiera convertirse en ciudadano haitiano y se cometió la masacre de los blancos de Haití en 1804.

Constitución haitiana de 1805. Contrario a las constituciones de la República Dominicana, varias de las constituciones haitianas mencionan el color de la piel y la raza, además que excluyen a los blancos. En el artículo 14 dice que todos los haitianos son negros sin importar el color de la piel, es decir incluyendo a los de sangre mezclada quienes suelen tener un color de piel claro.
Título del un artículo publicado en «The Ostega Herald» de Cooperstown, NY, EEUU el 21 de junio de 1804. Trata la masacre de los blancos en Haití en 1804 según otra nota de prensa del 4 de junio de 1804. A pesar que se aplicó por todo el territorio haitiano, en esta ocasión se enfoca en la ciudad de Cabo Francés (Cabo Haitiano al día de hoy). Esto es una evidencia más de cómo la raza y el color de la piel ha dado origen a y ha sido una constante de Haití desde los inicios de su existencia.
Gustave D’aulaux; “Soulouque and His Empire,” 1861; página 296. 

«Mientras aquí (Haití) principios verdaderamente cristianos según lo contenía el edicto de 1698 paulatinamente fue reemplazado por una legislación que prohibía los matrimonios entre personas de razas diferentes, prohibían la enmacipación de los esclavos y abiertamente se estableció el racismo como forma de control; allí (República Dominicana) todo fue organizado para facilitar la fusión de los blancos con los negros».
Charles Mackenzie, “Notes on Haiti” Vol 1, 1830; página 26. Cuando el autor llegó a Puerto Príncipe, Haití y describe lo siguiente (lo resaltado en amarillo):

…«Prejuicios»…

…«Respecto al color de la piel»…

…«En ninguna parte del mundo existen los prejuicios como en la misma capital haitiana»…

…«El mantenimiento del artículo 38 de la constitución dónde prohibe a todos los blancos en naturalizarse como haitianos»…
Contrario a la bandera dominicana, el origen de la bandera haitiana es en sí mismo un elemto racista, a lo mejor como evidencia del racismo rancio que han heredado los haitianos desde los tiempos que fue colonia francesa. Está basada en la bandera de Francia la cual consiste de bandos blanco, azul y rojo. Se puso a su lado para que los bandos verticales parecieran horizontales y el bando blanco del medio fue arrancado como símbolo de la exclusión de los blancos en Haití. El bando azul representaba a los mulatos y el bando rojo a los negros de Haití, de nuevo tomando en mensaje racial.

Repetimos que Jean Price-Mars fue uno de los contribuyentes principales al movimiento noirisme, lo cual hoy sería considerado afrocentrista, tenía esta visión racial. Los haitianos fueron los herederos en sentido general del racismo que fue impuesto por Francia y muy extendido en la parte francesa de La Española. ¿Es sorprendente que cualquier estudio que Jean Price-Mars hubiera hecho de la República Dominicana y de los dominicanos era analizado por un prisma racial, lo cual daría resultados equivocados?

El problema de Jean Price-Mars y su visión racial al analizar los asuntos dominicanos tenían otro propósito: negar o no reconocer que elementos como el idioma, costumbres, etc que diferencian a un país del otro en la isla de Santo Domingo. Además, él nunca reconoció que Haití maltrató a los dominicanos y su deseo, o al menos de varios líderes y presidentes haitianos, de masacrar a la población dominicana por completo desde el siglo XIX hasta 1856. A eso le sumamos que nunca reconoció el maltrato que recibieron los dominicanos por Haití y sus tropas en la Dominación Haitiana desde 1822 hasta 1844. Sin lugar a dudas, Haití fue una especie de matón a los dominicanos durante una buena parte del siglo XIX que se evidenciaban en sus múltiples invasiones del territorio dominicano. Reconocer estos hechos significarían dos cosas: 1) pretender que los dominicanos son los beligerantes a Haití y éstos vistos de una forma benigna colapsa porque la realidad histórica fue lo opuesto y 2) el rechazo dominicano a una unión política con Haití tiene nada que ver con el color de la piel, la raza o el racismo.

Conclusión

Monumento a los Héroes de la Restauración en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

Como hemos evidenciado, existen muchos aspectos de la historia de La Española que son ignorados por aquellos que quieren manipular y pretender que el territorio dominicano le pertenece a Haití. Reconocer que ha existido el racismo en la época colonial de la parte francesa de La Española y posteriormente por su heredero Haití es el primer paso en ser honesto con uno mismo y con la historia. Desde el comienzo Haití ha tenido el deseo de apoderarse del territorio de la República Dominicans y ponerle un fin a la independencia de los dominicanos. Sin embargo los dominicanos desde siempre han respetado el derecho que tienen los haitianos de formar su país y mantener su independencia en la misma isla de La Española. No hay nada malo que existan dos países en una isla, pues ha sido el caso por más de un siglo y en una isla que más veces que no ha tenido a más de una entidad política, incluso en los tiempos de los taínos cuando habían 5 cacicazgos o reinos de los indígenas.

Eh aquí a los dominicanos, la gente que en determinados momentos Haití no quería que existieran como pueblo, como seres humanos y como entidad política.

Gerardo Rodríguez y su canal en Youtube tiene nada que ver con LosDominicanos.org.
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