Mapa oficial de Santo Domingo 1785

D. Tomás López era el geógrafo oficial de los reyes de España y su enfoque era hacer mapas de los dominios del reino de España. En 1785 hizo lo que quizás es el mapa más exacto de la ciudad de Santo Domingo en la época colonial.

Al analizar el mapa, nos percatamos de varios detalles que no conocíamos a priori.

Los límites de la ciudad

Lo primero que nos llama la atención es que los límites amurallados de la ciudad, los cuales fueron definidos tanto en mapas como en el lugar con la construcción de la muralla en el siglo XVI, eran muy ambiciosos para lo que era la ciudad en 1785.

Debemos recordar que a raíz de la invasión del pirata inglés Francisco Drake en 1586, como parte de la guerra Anglo-española, se acelera el decaimiento de la ciudad de Santo Domingo. En esa invasión, un tercio de las casas fueron destruidas mas los habitantes empobrecidos al Drake llevarse todas las prendas y todo lo que era de valor, incluyendo las campanas de la Catedral Primada de América.

Luego, en el siglo XVII, también conocido en la historiografía dominicana como el siglo de la miseria, la isla de Santo Domingo comienza un acelerado proceso de despoblación continua que termina a principios del siglo XVIII, cuando se toca fondo con una población en la parte española de la isla de tan solo 6,000 personas.

Si bien en ese mismo siglo las inmediaciones de la ciudad de Santo Domingo experimentaron un crecimiento demográfico, primero por la fundación del pueblo de San Carlos de Tenerife el 18 de febrero de 1685 con varias familias españolas provenientes de Tenerife en las Islas Canarias, y segundo por la fundación del pueblo de San Lorenzo de Los Mina con cientos de negros españoles que estaban fugitivos en la sierra de Bahoruco; la realidad es que la misma ciudad intramuros de Santo Domingo se despobló a tal gravedad que a principios del siglo XVIII la mayor parte de las casas lucían abandonadas.

Ya para 1785 la parte española estaba en plena recuperación con una población que a lo mínimo se estimaba en 125,000 personas, gracias en gran parte al impulso demográfico por las migraciones de los españoles canarios y la multiplicación acelerada de éstos, ya que solían tener una media de 7 u 8 hijos por familia.

En el mapa se nota que la ciudad estaba experimentando una expansión con los cuadritos negros que representan pequeñas casas que se habían construido. A pesar de esa tendencia expansionista, la ciudad no sobrepasa la muralla hasta la década de 1890.

Diferencias entre la Ciudad Colonial de 1785 y la de hoy

He aquí algunas diferencias que hemos identificado en el mapa de 1785 comparado con lo que conocemos hoy de la Ciudad Colonial.

  • La Fortaleza Ozama aparece con el nombre La Fuerza.
  • La puerta de la Misericordia se llamaba puerta Grande.
  • Lo que en la muralla occidental (parte inferior en el mapa) se conoce por Plata Forma ya no existe.
  • La puerta de las Atarazanas se llamaba puerta de la Cetarazna.
  • El Palacio de los Gobernadores, hoy forma parte del Museo de las Casas Reales, se llamaba Palacio del Señor Presidente.
  • La iglesia catedral en el mapa es la Catedral Sta María La Menor, Primada de América.
  • El Convento de los Dominicos se llamaba Convento de Santo Domingo.
  • Lo que hoy conocemos por Monasterio de San Francisco era un convento.
  • El Hospital San Nicolás de Bari aparece como Hospital Real en el mapa.
  • La casa de Rodrigo de Bastidas era conocida como Los Cuarteles.
  • El matadero quedaba donde hoy es calle José Gabriel García esquina Espaillat.
  • El Almacen de la Pólvora quedaba donde hoy está la calle Polvorín.
  • El Colegio estaba donde hoy es calle Arzobispo Meriño esquina Portes.

Además, resaltamos los siguientes detalles del mapa.

San Carlos de Tenerife

El conglomerado de casas alrededor de una iglesia que se observa fuera de la ciudad (en primer plano a la izquierda), es el pueblo de San Carlos de Tenerife. Fue fundado el 18 de febrero de 1684 por varias familias españolas de la isla de Tenerife en las Islas Canarias. La iglesia existe aún y es Ntra Sra de la Candelaria, el único edificio de origen colonial que perdura hasta nuestros días en esa zona. Hoy el pueblo de San Carlos de Tenerife es un sector más de la ciudad de Santo Domingo llamado San Carlos, a poca distancia del Palacio Nacional y el Barrio Chino.

Pajarito

La comunidad de Pajarito, al otro lado del río Ozama en lo que hoy es parte del municipio de Santo Domingo Este, se puede claramente observar en el mapa. Esto evidencia que ese sector es de origen colonial.

La playa y el rompeolas de Sans Souci

La playa y el rompeolas de Sans Souci, cerca de La Torrecilla en la desembocadura del río Ozama, no existía en 1785. Con ello se evidencia que es una playa artificial construida en el siglo XX.

El mapa de la ciudad enderezado

Enderezamos el mapa de la ciudad para que se pueda apreciar la misma con el compás estándar, es decir que el norte queda hacia arriba. En el mapa original el norte queda hacia la izquierda.

El mapa original de 1785

La migración española a República Dominicana

Españoles de las Islas Canarias. La migración española a la República Dominicana ha existido por mas de cinco siglos, por mucho mas tiempo que cualquier otra migración. España es el país que mas ha influenciado a la República Dominicana, un aspecto evidente en todo de la sociedad y cultura incluyendo el idioma. La República Dominicana es dónde se han asentado por mas tiempo en América los españoles y el sitio dónde por mas tiempo se ha hablado español en el hemisferio occidental.

Juan de Pareja (n. 1620 – m. 1670). A pesar que la mayoría de los españoles que han migrado a la República Dominicana durante los mas de 500 años han sido blancos, una minoría grande consistía de españoles mulatos y en menor medida de negros, de Tenerife en las Islas Canarias en particular. En la mayoría a de los casos eran personas libres y comúnmente pertenecían a familias que por generaciones eran libre. Juan de Pareja fue un pintor español de origen étnico mezclado. En los viajes de Cristóbal Colón entre España y la República Dominicana se enterraron a muchos tripulantes y demás pasajeros en el cementerio de La Isabela, primer cementerio cristiano del Nuevo Mundo. Arqueólogos y antropólogos han analizado varios de estos restos y han encontrado signos que evidencia entre algunos un origen africano en vez de europeo. Debían ser españoles negros africanos o mulatos. Lo que queda claro es que no todos los españoles eran blancos. Con investigaciones adicionales han descubierto que entre aquellos que acompañaron a Cristóbal Colón y tenían un origen ancestral africano por completo o parcial, algunos eran esclavos mientras la mayoría eran parte de la tripulación como hombres libres.
El conquistador español Juan Garrido (n. 1480 – m. 1550). Nacido en Guinea en África, fue llevado a España siendo muy joven y pudo convertirse en un español, a pesar que era de orígen africano por completo. También fue parte dd las conquistas de América. Arribó a Santo Domingo en 1510 siendo un hombre libre y por muchos años vivió en ella. Fue parte de expediciones conquistadoras en Cuba, Puerto Rico, la Florida y otros lugares en el Caribe. Su siento definitivo fue en México tras acompañar a Hernán Cortés en su conquista. Allí se enamoró de una indígena y con ella hizo familia y se concentró en ser un buen padre y un buen agricultor. Igual que él habían muchos mas, españoles en todos los sentidos excepto el orígen. Esta gente viajaron desde España a la República Dominicana. No se puede negar que fueron una minoría, pero existieron y caminaron por las calles de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, muchos creando familias y dejando descendencia, hoy día presente en dominicanos de todos los colores, posiciones sociales, desde personas comunes hasta los muy conocidos.

Inicios de la migración española

La migración española es la más tradicional en República Dominicana. Tuvo sus inicios en 1492 con la llegada de las tres carabelas de Cristóbal Colón. Desde ese entonces la migración española se ha mantenido constante, si bien con sus alzas y sus bajas.

Siete repuntes migratorios en cinco siglos

Se pueden identificar siete repuntes migratorios procedente de España, en los cuales llegó el grueso de los españoles que forman parte de los ancestros de la mayoría de los dominicanos.

Siglo XVI

El primer siglo de la época colonial se caracterizó por dar inicio a lo que sería cinco siglos de migración española.

Al principio todos eran exclusivamente castellanos y se asentaron en todas las regiones de la isla. Con el pasar del siglo, la migración abarcó orígenes de todas las regiones de España, incluyendo las islas Canarias.

También llegaron muchos portugueses que se hacían pasar por españoles y se asentaron mayormente en el valle del Cibao. Todavía se evidencia su influencia en el dialecto cibaeño con muchas palabras que son pronunciadas más cercanas a sus versiones en portugués.

Siglo XVIII

Tras el asentamiento de los franceses en la franja costera occidental de la isla, España se vio en la necesidad de incentivar una nueva ola migratoria a la parte española de Santo Domingo. Esta migración estuvo constituida esencialmente por españoles canarios, especialmente de las islas de Tenerife, La Palma y La Gomera.

La migración de los españoles canarios toma auge en 1684 cuando por Real Cédula el rey de España permitió el traslado de cientos de familias originarias de la isla de Tenerife. En ese mismo año fundaron el pueblo de San Carlos de Tenerife en lo que en aquel entonces era las afueras de la ciudad de Santo Domingo. Hoy San Carlos es un sector de la ciudad capital. Aún viven descendientes de las familias fundadoras en este sector.

Las migraciones de los españoles canarios continuó durante el transcurso del siglo XVIII a tal nivel que se convirtieron en el elemento principal del aumento de la población en la parte española de la isla. La misma pasó de 6,000 habitantes en 1735 a más de 125,000 habitantes en 1785, producto tanto de las migraciones y la rápida multiplicación.

Los españoles canarios aumentaron las poblaciones de los pueblos que ya existían a su llegada.

  • Santo Domingo
  • Santiago de los Caballeros
  • Higüey
  • Bonao
  • La Vega
  • Azua

También refundaron los pueblos que por órdenes del gobernador Osorio fueron destruidos a principio del siglo XVII (el año de la refundación aparece en paréntesis).

  • Puerto Plata (1737)
  • Montecristi (1751)
  • San Juan de la Maguana (1757)
  • Neiba (1765)

Además fueron los fundadores de pueblos nuevos por todo el territorio dominicano.

  • San Carlos de Tenerife (1684)
  • Hincha (1704)
  • Sabana de la Mar (1756)
  • Santa Bárbara de Samaná (1756)
  • San Rafael de la Angostura (1761)
  • Bani (1764)
  • Las Caobas (1768)
  • San Miguel de la Atalaya (1768)
  • Dajabón (1776)
  • San Francisco de Macorís (1778)
  • Las Matas de Farfán (1780)

También fundaron muchos parajes y demás comunidades rurales. Muchos de estos lugares contienen pistas de su origen español canario en sus nombres. Tal es el caso del paraje Cerro Gordo de los Isleños cerca de Higüey. Isleños es el gentilicio con que se conocía a los españoles canarios y Cerro Gordo es el nombre del pueblo en Tenerife de donde eran originarios los fundadores. Así hay muchos ejemplos por toda la geografía dominicana.

El mestizaje le ha añadido colores y rasgos diversos a muchas familias dominicanas con ascendencia española canaria y la democracia racial ha hecho que casi todos tengan entre sus amigos, vecinos y allegados personas con una diversidad de rostros y colores. un buen ejemplo es ésta de San José de Ocoa.

Típica familia dominicana con origen español canario en una zona rural de Higüey.

Por todo lo largo y ancho del valle del Cibao se observan familias dominicanas que tienen evidente su origen español canario, como esta humilde familia de Santiago.

Anexión a España (1861-1865)

En 1861, la República Dominicana fue anexada a España por petición del gobierno dominicano. En ese intervalo se produjo un aumento, aunque de corta duración, de migración española. Muchos militares españoles, tras concluir la anexión, optaron por quedarse en el país.

Guerras cubanas (1868-1878) y (1895-1898)

En la segunda mitad del siglo XIX, la vecina isla de Cuba se vio involucrada en una larga lucha en su intento por independizarse de España.

La primera de sus guerras independentistas fue la llamada guerra de los Diez Años o guerra de Cuba (1868-1878). En ese período, República Dominicana recibió algunos exiliados desde esa isla, entre los cuales habían españoles que antes de la guerra habían migrado a Cuba.

La segunda guerra fue la guerra de Independencia de Cuba o guerra de 1895 o guerra Hispano-estadounidense (1895-1898). Similar al caso anterior, en esta ocasión llegaron muchos cubanos y especialmente españoles que antes de la guerra migraron a Cuba.

6CFB920B-2252-4B36-A12E-2DE2D869EE3BAndrés Brugal Montaner. Un español que durante la guerra Hispanoamericana tuvo que migrar otra vez al ver sus intereses afectados y lo hizo desde Santiago de Cuba a Puerto Plata, República Dominicana.

Un buen ejemplo es Andrés Brugal Montaner, quien luego de migrar desde España a Cuba, abandona aquella isla para asentarse en Puerto Plata. Allí fundó Brugal & Co, actualmente es uno de los cinco rones que más se vende en el mundo y líder entre los rones importados en España.

Principios del siglo XX

A principio del siglo XX España había perdido sus dos últimas provincias en América, Cuba y Puerto Rico, usurpadas por los Estados Unidos. En ese tiempo EEUU promulga una ley de migración que en efecto paraliza el flujo directo de migrantes españoles hacia Cuba y especialmente hacia Puerto Rico. En consecuencia, muchos de los españoles que deseaban migrar al Caribe optaron por migrar a República Dominicana, produciendo para el país la quinta ola migratoria española.

Manuel Corripio. Uno de los españoles que decidió migrar a República Dominicana cuando Estados Unidos se la puso difícil para españoles migrar a Cuba y Puerto Rico, islas que se las había rebatado a España como botín de guerra. Se asentó en Santo Domingo y desde entonces ha estado allí su familia y descendencia. 

En esta ola llegaron algunas familias que con el tiempo lograron cierto renombre en la sociedad dominicana, como fue el caso con las familias Baquero, Corripio, Bosch y Cuesta, por mencionar algunas.

Décadas de 1940 y 1950

En la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo se fomentó la migración española como política de Estado para fomentar el desarrollo agrícola.

4F27E410-0BE4-4107-8128-944AC56250B2José Rosselló Campins. Español nativo de soca, cerca de Valencia, se aprovechó de las políticas migratorias favorables del régimen de Trujillo para migrar a la República Dominicana. Se asentó en Constanza y fue pionero en la producción agrícola de hortalizas, vegetales y verduras que hasta entonces no se producían en la República Dominicana.  

La agricultura dominicana logró grandes éxitos y diversificación con la ayuda de los españoles. El mejor ejemplo es el caso del valle de Constanza. Tras la aplicación de los conocimientos del agrónomo José Rosselló Campins, considerado el padre de la agricultura en ese valle, Constanza florece y se destaca como una de las zonas agrícolas más productivas.

Debido a la situación que se vivía en España, República Dominicana recibió una migración esencialmente de refugiados popularmente conocidos como españoles republicanos, muchos de los cuales eran intelectuales en vez de agricultores. Este grupo tuvo un impacto cultural profundo en el país por su alto nivel de preparación. Las bellas artes se vieron positivamente impactadas por la incursión de los españoles. Además llegaron muchos arquitectos, médicos, ingenieros, abogados, catedráticos universitarios, autores y otros profesionales que les dieron un salto galáctico a República Dominicana en asuntos culturales.


José Vela Zanetti. Un pintor español que vivió por muchos años en la República Dominicana. Muchos de sus mejores obras son murales que todavía embellecen paredes en varios edificios y palacios públicos de Santo Domingo y otras áreas de la república dominicana.. 

Uno de los más grandes, de muchos, fue el destacado pintor José Vela Zanetti, quien pintó más de cien murales por todo el país, muchos considerados los mejores que se hayan hecho en la isla de Santo Domingo. Todavía se exhiben sus murales en una gran cantidad de edificios gubernamentales, iglesias, universidades, monumentos, centros culturales y demás lugares por toda la geografía dominicana.

1960-hoy

Luego de la caída del régimen trujillista en 1961, comienza una migración espontánea pero estable de españoles a la República Dominicana. Esta migración también ha sido muy provechosa para el país con la llegada de personas visionarias y emprendedoras.

Román Ramos Uría. Uno de los españoles que migró a la República Dominicana en esta época. Es oriundo de Pola, un pueblo pequeño en Asturias, España y tuvo la intención de establecerse en Santo Domingo. Su deseo de vivir en la República Dominicana fue tan grande, que además era un país que no conocía aunque había escuchado mucho de él en su pueblo natal, el barco que lo transportó a último minuto decidió hacer escala en Puerto Rico y no seguir a Santo Domingo. Pasó algunos días en la isla vecina y, contrario a otros españoles que decidieron quedarse en definitivo en Puerto Rico, se la ingenió para llegar a Santo Domingo. 

Un buen ejemplo es Román Ramos Uría, fundador de Grupo Ramos, actualmente la mayor empresa de ventas al por mayor y el principal empleador privado del país.

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VALERIANO RAFAEL MONESTINA. ORIGINAL DE ASTURIAS EN EL NORTE DE ESPAÑA, DECIDE MIGRAR A LA REPÚBLICA DOMINICANA Y ES UNO DE LOS FUNDADORES DE LA MUY EXITOSA CADENA DE SUPERMERCADOS BRAVO, basada en principios cristianos. 

Otra familia honrada, y en este caso muy comprometida con su creencia en Dios y en el cristianismo, es la familia Monestina. Valeriano Rafael Monestina es fundador de la exitosa cadena de supermercados Bravo.

La presencia española en la actualidad

Según una estimación conservadora que en 2012 hizo el gobierno dominicano, para ese año habían 6,720 españoles viviendo en República Dominicana.

Sin embargo, el gobierno español estima que en 2013 la cantidad de españoles viviendo legalmente en el país superaba los 17,382 mas una cantidad indeterminada que se encuentran en condición irregular, en muchos casos que llegan como turistas y luego optan por quedarse.

En efecto, República Dominicana se encuentra entre los top 23 países con más españoles, y es el 9no en Hispanoamérica y 2do en Centroamérica y el Caribe. República Dominicana también se sitúa en la 6ta posición a nivel mundial en crecimiento de la población española.

Suponiendo que el ritmo de crecimiento se ha mantenido estable, a principios de 2015 la población española en República Dominicana podría estimarse en alrededor de 20,619.

Todavía es evidente el orígen español en muchas familias dominicanas. Esta familia prominente con orígenes humildes es originaria de Gurabo, cerca de Santiago de los Caballeros, los Mejía. El patriarca migró de España a nuestra isla en los 1600s.
Las evidencias de España son obvias en muchos dominicanos de colores claros. En la mayoría de los casos es un orígen español que llegó a la República Dominicana durante los primeros 300 años después de la conquista. En otras palabras, estaba presente cuando se independiza la República Dominicana. Aceptación del mestizaje le ha añadido rasgos adicionales al aporte español.
Dominicanos de la alta sociedad con una ascendencia española muy alta. Contrario a lo que piensa mucha gente que no es dominicana y ya es una especie de mito, la matoría de los dominicanos con una ascendencia española muy alta no pertenecen a la clase alta. Muchos se ven en casas humildes y una vida de carencias económicas en muchas ciudades, pueblos y campos, en el Cibao especialmente. Otras pertenecen a la clase media dominicana.
Ruth Ocumarez es una típica dominicana de tez oscura. Contrario a lo que se puede pensar, los resultados de ADN ancestral muestran que con mucha frecuencia el aporte español entre los dominicanos de tez oscura asciende a 30%, 40% y hasta mas de 50%. Una evidencia mas de lo importante que es España en el orígen de los dominicanos y, además, que los rasgos no siempre son fidedignos a la realidad del ADN ancestral. Una sociedad como la dominicana, con una aceptación general del mestizaje y de hace siglos, explican por qué estas cosas son mas frecuentes que en una sociedad donde la mezcla no era aceptada y/o era prohibido legalmente.
Un ejemplo de los resultados en 23andme de una dominicana de tez oscura.
El aporte genético español es evidente en los dominicanos, uno de los pocos países donde la mayoría de la población es mulata.

República Dominicana en 1845, descrita por Abner Burbank

Abner Burbank era un estadounidense nativo de New Hampshire que en 1845 vivía en República Dominicana. Era comerciante y estaba establecido en la ciudad de Santo Domingo. Fue entrevistado por la comisión de los Estados Unidos que investigaba las condiciones de la naciente República Dominicana antes de reconocerla como país independiente. A continuación mostramos algunas de las declaraciones hechas por el señor Burbank el 10 de junio de 1845 en la ciudad de Santo Domingo.

Características demográficas

P: ¿Cuántos habitantes tiene la República Dominicana?
R: La cantidad de habitantes en la República Dominicana se estima entre 200,000 y 220,000.

P: ¿Cuál es el carácter y la composición de los habitantes de la República Dominicana?
R: La población dominicana está compuesta por muchas familias blancas de origen europeo, una cantidad de negros libertos y una cantidad de mestizos producto del mestizaje blanco con negro. A estos hay que añadir una cantidad de migrantes estadounidenses negros y mestizos.

Respecto al carácter de los dominicanos, son una gente muy tranquila, dócil y religiosa. Todos son católicos excepto los migrantes estadounidenses quienes son metodistas. Estos gozan de la libertad de creencias que concede la constitución porque todos los credos son respetados. En síntesis, el carácter general de los dominicanos es bueno, las carreteras son seguras y se comete muy pocos crímenes.

P: ¿Cuáles son las proporciones de los blancos, los negros y los mestizos, y el carácter de las mismas?
R: La población blanca de la República Dominicana se estima entre 100,000 y 110,000. Desconozco la cantidad de los demás. Ya he respondido sobre el carácter de la población.

P: ¿Cómo es la disposición mutua hacia el gobierno dominicano?
R: La disposición de las distintas razas hacia el gobierno actual es muy buena, les tienen total confianza y las obedecen.


El origen del buen trato racial

P: ¿Cómo es el trato entre ellos?
R: Los esclavos en las colonias españolas en sentido general han sido tratados mucho mejor que los esclavos en las colonias francesas e inglesas, por eso no hay el más mínimo odio hacia los blancos por parte de los negros y los mestizos, ni en contra de ellos mismos ni contra cualquier otra raza. Las razas se tratan muy bien unas con las otras, se tienen tolerancia y viven en harmonía perfecta.

P: ¿Existe un espíritu de unanimidad entre todos ellos, y por preservar su independencia?
R: Entre todas las razas existe la más completa unanimidad y están dispuestos a sacrificar sus afecciones, sus intereses y sus vidas para defender su independencia nacional.


La situación financiera del país

P: ¿Cuál es el sistema financiero del país?
R: Respecto a las finanzas del Estado, le puedo decir que el gobierno carecía de los recursos necesarios para cubrir los gastos del proceso independentista. Afortunadamente la generosa ayuda espontánea de los habitantes ayudó mucho al Estado. Por consecuencia, el Estado tuvo que hacer varios préstamos para cubrir los gastos de la guerra. Rápidamente el aumento de las importaciones le suministró al Estado los recursos necesarios para saldar la deuda, la cual ya está totalmente pagada. Después el Gobierno se enfocó en recoger el papel moneda haitiano que aun circulaba en el país y emitió un papel moneda propio que circula por todo el territorio sin problemas y cada día vale más. Un tiempo después, el Gobierno encontró la forma de cambiar el papel moneda haitiano por dinero español y lo invirtió en municiones, mosquetes y otros instrumentos de guerra. La legislatura ha promulgado tarifas nuevas a las importaciones y exportaciones, y se colecta la mitad en dinero español y la otra mitad en dinero dominicano, con el propósito de acumular dinero español para luego venderlo. Como el país todavía no ha aprovechado todos sus recursos, no puedo decir que han adoptado un sistema financiero.

P: ¿Cuáles son sus recursos y cómo el gobierno obtiene sus ingresos?
R: El ingreso principal del gobierno consiste en los aranceles a las importaciones y exportaciones del país, a esto se le añade el aquiler de varios ferries, carnicerías, tierra y otras propiedades del Estado.

El intercambio comercial con el exterior

P: ¿En qué consiste el intercambio comercial con el exterior y los intercambios a lo largo de su litoral?
R: El intercambio comercial con el exterior consiste en la importación de bienes y exportación de productos del país. Desde que lograron su independencia, este intercambio ha aumentado mucho. El intercambio a lo largo del litoral consiste en transportar la caoba y otros productos del país desde los puertos que no están abiertos al comercio exterior hacia los puertos que sí lo están. También ha aumentado muchísimo.

Las fuerzas armadas y la marina de guerra

P: ¿En qué consiste el armamento militar y naval; en cuánto numeran los soldados, los cañones, las mosquetes, las bayonetas, los cartuchos, las lanzas, el polvo, las bolas y otros implementos de guerra?
R: La República Dominicana posee unos 190 cañones de tamaños distintos de los cuáles hay 150 montados en las distintas fortalezas y 40 desmontados; aproximadamente 7,000 soldados militares y en caso de emergencia, en mi opinión, 25,000 hombres pueden portar armas; en el depósito del gobierno hay 16,000 mosquetes con bayonetas; la Guardia Nacional, con recursos propios, incrementa mucho la cantidad de mosquetes. Respecto los avíos, el comisionado dominicano establecido en Estados Unidos ha mandado una gran cantidad. Hay unas 8,000 lanzas, las cuales fueron muy útiles al principio de la revolución contra los haitianos. En los arsenales de la capital hay 400 quintales de polvo, una gran cantidad de bolas y otros instrumentos de guerra.

P: ¿En qué consiste la fuerza naval?
R: El gobierno tiene cuatro embarcaciones armadas:

– El Brig. San José con 3 cañones de 12 libras, 2 de 8 libras y 2 de 2 libras.

– La goleta General Santana con 3 cañones de 12 libras, 2 de 8 libras, 2 de 6 libras y 2 de 2 libras.

– La goleta Separación con un cañón de 12 libras, uno de 8 libras, 2 de 6 libras y 2 de 2 libras.

– La goleta Misericordia con 3 cañones de 8 libras y 2 de 4 libras.

Todas las embarcaciones tienen mosquetes, lanzas, sables y otros proyectiles de guerra.

República Dominicana en 1914, según Alpheus Hyatt Verrill

Alpheus Hyatt Verrill era un estadounidense originario de New Haven, Connecticut. Viajó extensamente por todo el continente americano y publicó varios libros de sus viajes y otros temas. Uno de sus libros es Puerto Rico Past and Present, and San Domingo of Today (Puerto Rico en el pasado y presente, y el Santo Domingo de hoy). En ese libro Hyatt Verrill narra con lujos de detalle a Puerto Rico, República Dominicana y Haití en base a sus hallazgos e impresiones durante el viaje que hizo por estos lugares. Leer esas páginas es transportarnos a la República Dominicana de hace cuatro generaciones, la de nuestros padres, abuelos o bisabuelos.

A continuación citamos algunas informaciones que nos dan una idea de lo que fue la República Dominicana en la primera mitad del siglo XX, antes que surgieran acontecimientos que marcaron al país como la primera invasión estadounidense en 1916, la dictadura de Trujillo a partir de 1930 o la guerra Civil de 1965.

La dualidad en la isla de Santo Domingo

La isla está dividida en dos países conocidos por Haití y la República Dominicana. La primera ocupa más o menos el tercio occidental y la segunda el resto de la isla.

A pesar que estos dos países  ocupan la misma isla y están separados por una línea fronteriza imaginaria; en hábitos, manerismos, gente e idiomas son tan distintos como si estuvieran en dos continentes diferentes. Mientras los haitianos hablan un patua francés y predominan las costumbres y leyes francesas; los dominicanos hablan español y son españoles en manerismos, en el aspecto y en temperamento. Mientras los haitianos rechazan a los extranjeros y al capital extranjero, las empresas extranjeras y las profesiones extranjeras; los dominicanos les dan la bienvenida a los extranjeros y ofrecen todas las facilidades a los inversionistas extranjeros, hombres de negocios extranjeros e industrias extranjeras. Mientras el 90% de la población de Haití es negra y el país es atrasado y retrogresivo; la gente de la República Dominicana es progresista y muy consciente de la importancia de la buena higiene, mejoras materiales y desarrollo, y menos de un tercio de su población es negra.

En los pueblos haitianos las calles son malas, sucias y sin drenaje; hay pocos edificios grandes, el abandono y el deterioro está a la vista de todos, y las comodidades modernas casi no existen. En las ciudades dominicanas las calles son rectas, limpias, suaves y bien mantenidas; los edificios grandes son numerosos y abundan los vehículos, los teléfonos, la electricidad y las comodidades modernas. Ambas naciones se parecen en un aspecto, sufren de revoluciones constantes y aún no han aprendido que la paz produce prosperidad. De todas formas, entre los dos países hay una diferencia tan vasta que viajar desde Haití a la República Dominicana hay un cambio tan positivo como lo expresó un visitante: «es como pasar por un túnel y ver la luz del día».

Características demográficas

La gente de la República Dominicana en su mayoría son de ascendencia española. Algunos son blancos puros, otros están mezclados con sangre negra, otros están mezclados con indios y otros tienen una combinación de blanco, indio y negro.

Mientras los negros puros o casi negros tienen una presencia mucho menor que en Haití, sin embargo la República Dominicana tiene muchos negros. A lo largo del litoral y en las plantaciones hay cantidades inmensas de negros originarios de las islas Turcas y Caicos, las Bahamas, Jamaica y de otras islas caribeñas; mientras en Montecristi y en otros lugares hay una buena cantidad de negros nativos de Santo Domingo y de Haití. En otras áreas los negros están esparcidos por las poblaciones de tal manera que apenas son visibles; y mientras de ninguna manera se puede decir que República Dominicana es un país de negros, sí es un país de gente mestiza.

Regados por el país hay pueblos de blancos donde los blancos puros de ascendencia española son más numerosos que los mestizos, y esta gente es muy orgullosa de su linaje español ininterrumpido. Sin embargo, en la mayoría de los sitios los mestizos son más numerosos que los blancos, pero su color de piel es mucho más claro que en la mayoría de las islas caribeñas y para un observador superficial una porción muy grande de los mestizos serían aceptados como blancos.

Parece que el país carece de una barrera de color porque se ven hablando y libremente compartiendo hombres y mujeres blancos, mestizos y negros. Los blancos y los negros se casan unos con otros, los negros ocupan posiciones políticas en igualdad de condiciones con los mestizos y los blancos, y hay evidencias que los dominicanos consideran a todos los hombres como iguales sin importar su color de la piel. Existe, más o menos, una distinción de color entre la clase alta, pero debido al mestizaje, el cual ha ocurrido desde hace siglos, es imposible que tengan prejuicios de color y raza como lo tenemos nosotros los norteamericanos.

Montecristi

La falda de esta loma, que es conocida como El Morro, al igual que las colinas y llanos aledaños, están cubiertos de vegetación baja y espinosa, y de una grama escasa y seca sin la más mínima evidencia de cultivación. El puerto de Montecristi está situado en una angosta lengua de arena entre un manglar y una llanura de lodo, y es muy caliente y con frecuencia hay pestilencias. Los únicos edificios de consecuencia son las naves, la aduana y algunas tiendas porque el pueblo propiamente dicho se encuentra en una colina a una o dos millas de distancia del puerto. Entre ambos se conecta con tranvías halados por burros mientras los habitantes más acomodados se mueven en vehículos halados por tres caballos.

Montecristi es de mucha importancia como puerto de exportación para el gran y fértil valle del Yaque del Norte, el cual desemboca en la bahía de Manzanillo cerca del puerto. Desgraciadamente, el puerto está infestado por los mosquitos más feroces que hacen que una estadía muy corta sea insoportable para los extranjeros. Una proporción grande de los habitantes de Montecristi son negros originarios de las islas Turcas y Caicos y del Caribe inglés, y casi todos los portuarios y trabajadores hablan inglés. Este lugar, en su conjunto, es poco interesante y decepcionante, mas da una impresión incorrecta de lo que es este país.

Puerto Plata

Treinta millas hacia el este de La Isabela llegamos a la bellísima bahía y al pintoresco pueblo de Puerto Plata. No creo que existe un pueblo más bonito o atractivo -desde el mar- en todas las islas del Caribe, con sus casas con techos rojos embellecidos por cientos de majestuosas palmas reales, y elevándose desde el mar hacia la dominante y cubierta en bosque pico La Torre con su cima cubierto en nubes a 3,000 pies sobre el nivel del mar. Protegiendo la entrada a la bahía está la antigua fortaleza española. Puerto Plata es un pueblo limpio y bien mantenido con calles suaves y rectas, un excelente muelle de hierro y muchas mejoras modernas adicionales, y es de mucha importancia comercial al ser la terminal del ferrocarril que penetra el rico y fértil valle del Cibao.

La Vega

El pueblo de La Vega tiene una gran cantidad de edificios públicos elegantes, una plazoleta hermosa y muchas casas grandes y bonitas. Las calles son anchas y rectas, pero un poco ásperas y polvorientas. El pueblo tiene aproximadamente cinco mil habitantes. Detrás del pueblo, a una distancia de dos a cinco millas, hay unas montañas cubiertas de pie a cabeza de un espeso bosque de pinos. La Vega tiene varios aserraderos, pero estos están en el pueblo y la madera hay que llevarla desde las montañas hasta las colinas con mucho esfuerzo y gastos, en vez de cortarlas en el mismo lugar y transportarlas como tablones y tableros. A consecuencia de ello, la madera importada del pino amarillo es más barato que la del pino criollo.

Santiago de los Caballeros

Santiago fue fundado en 1504 por treinta caballeros españoles de origen noble quienes tenían el permiso del rey de España para añadir su título al nombre del pueblo.

Junta con la capital, Santiago es la ciudad más grande del país con aproximadamente cuarenta mil habitantes. Aunque los habitantes actuales de este pueblo aristocrático no son caballeros, los blancos son mayoritarios en esta ciudad y varias de las familias pueden rastrear sus linajes a los hidalgos españoles que originalmente fundaron el pueblo. Muchos de estos descendientes conservan las armaduras, las espadas y otros engranajes militares de sus ancestros, mientras varios de los edificios de Santiago son de origen colonial.

Santiago ha tenido una historia turbulenta, pero es una ciudad importante y próspera. Ha sido saqueada por varios piratas, casi destruida por revolucionarios y ha sufrido por fuego y espada durante tres siglos; pero impávidamente sus habitantes han reparado los daños, han recuperado sus fortunas y, como el Fénix, cada vez Santiago surge mejor, más brillante y más atractiva.

La ciudad fue construida en un farallón que mira sobre el río Yaque del Norte, tiene un clima magnífico y es uno de los pueblos más saludables en la isla. Tiene tres iglesias bien hechas y una catedral, una plaza hermosa llena de palmas, flores y arbustos; un palacio municipal y del Gobernador, un instituto, una torre fortificada y muchas casas bonitas.

Moca y el Santo Cerro

Aproximadamente por mitad de camino entre Santiago y La Vega se encuentra el pueblo de Moca, una ciudad de unos treinta mil habitantes. Moca es uno de los pueblos de mayoría blanca y pocas personas son mestizas, la mayoría siendo de ascendencia española pura y orgullosos de su linaje. Moca está en un distrito agrícola próspero y famoso por su café, y está conectada con Santiago por ferrocarril. Fue en este pueblo que el general Ulises Heureaux, el dictador del país, fue asesinado en 1899.

Cerca de La Vega está el Santo Cerro, uno de los lugares más famosos y atractivos del país. La loma sube a quinientos pies sobre la hermosa Vega Real, y desde su cima se obtienen vistas hermosas de las sabanas, de las llanuras repletas de palmas, de las colinas bajo cultivo, de los ríos espumosos y de las montañas cubiertas en pinares.

San Francisco de Macorís

Otro pueblo del interior, conectado con La Vega y la costa por una rama del ferrocarril Samaná – La Vega, es San Francisco de Macorís. Es una ciudad pequeña con unos treinta mil habitantes situada en la sombra de las montañas del norte. Como Moca y Santiago, es de los pueblos de mayoría blanca, reconocida por su cantidad de personas de ascendencia española pura y por la belleza de sus mujeres. Macorís está en un distrito muy fértil y rico en productos agrícolas, especialmente el cacao que cubre todas las montañas cerca del pueblo.

El Seibo, Higüey y La Romana

[En el] distrito conocido como Seibo se encuentra la ciudad de Santa Cruz. Este pueblo está a sesenta kilómetros de la capital y tiene una población de 15,000 y es una de las ciudades más antigua de la isla, fundada por Juan de Esquivel en 1502.

El más oriental de los pueblos importantes es Higüey, o propiamente Salvaleón de Higüey, un lugar fundado por Juan Ponce de León. Desde aquí se puede ver hacia el mar en dirección de Puerto Rico en el horizonte. Sin lugar a dudas que desde este lugar Juan Ponce de León miró el mar y contempló la tierra que iba conquistar y gobernar.

Aproximadamente a veinte millas del Seibo y sesenta y cinco de la capital está La Romana, un asentamiento nuevo en un puerto hermoso y en medio de un distrito rico en azúcar.

Baní y San Cristóbal

Hacia el este de Azua, en dirección a la capital, encontramos el pueblo de Baní, fundado en 1764 y situado en un valle hermoso en la orilla del mar. Baní tiene un clima excelente y saludable, y es famoso por los hombres notables que nacieron allí. El pueblo es el lugar de nacimiento de Máximo Gómez, el libertador de Cuba; Don Francisco Billini, expresidente de la República; y Rev. F. X. Billini, un famoso eclesiástico y filantrópico.

Más hacia el este se encuentra el pueblo de San Cristóbal, con más o menos treinta mil habitantes, y el lugar de muchos acontecimientos históricos. San Cristóbal está bellísimamente situado en un lugar próspero y está conectado a la capital por ferrocarril.

Algunas de las fotos tomadas durante su visita


Plaza Colón y estatua de Colón, Santo Domingo.


Interior de una casa dominicana.


Muelle en [San Pedro de] Macorís.


Catedral [Santiago Apóstol] y plaza [Duarte], Santiago de los Caballeros.


Calle en Santiago de los Caballeros.

Los nombres de algunos lugares dominicanos en el siglo XVIII

Uno de los encantos de los mapas antiguos es percatarse de los nombres originarios o antiguos de varios lugares. Con el pasar del tiempo se producen cambios en los nombres, a veces por políticas deliberadas y en otras ocasiones por mutaciones naturales en el idioma. Lo cierto es que República Dominicana tiene sus lugares que hoy ostentan nombres muy distintos a los que tenía en antaño.

Mapa oficial de la isla de Santo Domingo 1784

Nuestros hallazgos se basan en el mapa oficial de la isla de Santo Domingo de 1784. Fue hecho por Juan Lopez, cartógrafo designado para los reyes de España, quien incluso hizo otros mapas de lugares diversos del entonces Reino de España tanto en Europa como en América y Asia.

Acercamientos para mostrar los cambios (en negritas el nombre actual)


Isla Catalina | Isla de Santa Catalina


Punta Cana | Pantanal


Río Chavón | Río Quiabon


Boca Chica | Puerto de la Magdalena


Cordillera Central | Montañas del Cibao


Pico Duarte | Pico Yaque


Monte Plata | Monte de Plata


Puerto Plata | Puerto de Plata


Línea Noroeste | El Despoblado


Bahía de Luperón | Puerto Caballo


Sosúa | Puerto de Santiago


Río Yaque del Norte | Río Yaque de Santiago


Río Yaque del Sur | Río de Neiba


Laguna de Rincón (Barahona) | Laguna de la Porquería

El mapa de 1784 y el origen del nombre La Romana

Un tema de importancia para los romanenses, y para los dominicanos en general, es el debate que existe respecto al origen del nombre de La Romana.

La historia establecida

Según la historia establecida, la ciudad de La Romana recibe su nombre de una balanza romana que se usaba en el ingenio para pesar la caña de azúcar. Debido a que la balanza romana se encontraba donde hoy existe el pueblo, la gente llevaba la caña para pesarla antes de vendérsela al ingenio y solía decir que iban para la romana. Con el pasar del tiempo ese nombre se le pegó a la zona y por eso hasta el día de hoy se conoce como La Romana.

Evidencia que desmiente la historia establecida

Si bien la historia establecida tiene sentido, ya que allí hubo una balanza romana y la gente solía llevar la caña a ese lugar; ello no implica que es muy convincente. La duda surge a raíz de un mapa oficial de la isla de Santo Domingo, hecho en 1784 para los reyes de España, donde queda en evidencia que para ese entonces esa zona ya se conocía con el nombre de La Romana.

Mapa oficial de la isla de Santo Domingo 1784

Acercamiento del lugar donde existe La Romana


Este acercamiento a los alrededores donde en la actualidad se encuentra la ciudad de La Romana, pone en evidencia que para 1784 el río se conocía por ese nombre.

Detalles históricos adicionales

Hay cuatro detalles históricos adicionales que intensifican la duda para con la historia establecida del origen del nombre La Romana.

  • Las inmediaciones de La Romana permanecieron escasamente pobladas desde que llegó Cristóbal Colón en 1492 hasta la segunda mitad del siglo XIX. En otras palabras, La Romana carecía de una población siquiera pequeña y estable por más de tres siglos, y probablemente por muchos siglos más si consideramos que no existe evidencia que esa zona fue muy poblada por los indios taínos antes de la llegada de los españoles.
  • La ciudad de La Romana se funda en 1897, es decir 113 años después que se publica el mapa.
  • La South Porto Rico Company, con su asiento en Puerto Rico, en 1912 compra decenas de miles de acres cerca de La Romana y por primera vez en la historia romanense se comienza a producir y exportar caña de azúcar en sus inmediaciones. Nótese que esto toma lugar 128 años después que se publica el mapa.
  • La Central Romana, el principal y único ingenio azucarero que existe y ha existido en La Romana, comienza sus operaciones en 1917, 133 años después que se publica el mapa.

Es por ello que nos queda claro, y sin la menor duda, que es imposible que La Romana le debe su nombre a la balanza romana que se usaba para pesar la caña de azúcar.

El lío de la balanza romana

  • La fundación de La Romana como pueblo tuvo lugar 15 años antes que la zona produciría y exportaría su primera caña de azúcar, por lo tanto es imposible que existiera una balanza romana para pesar la caña antes que se produciera la primera caña de azúcar.
  • La zona de La Romana nunca tuvo vocación azucarera en la época colonial, ni siquiera fue poblada en todo ese tiempo; sin embargo, en el mapa de 1784 el río aparece con su nombre actual.

El verdadero origen del nombre La Romana

Todo indica, tal como es el caso con todos los ríos en la región Este, que el río fue bautizado con el nombre Romana por los indígenas taínos y posteriormente se le aplica el nombre al pueblo que fundan en sus inmediaciones.

La primera visita a América de S.M. Juan Carlos I y Sofia, Reyes de España

En 1976, el Rey Juan Carlos I y la reina Sofia hicieron historia al hacer el primer viaje al exterior. No solo fue el primer viaje de la pareja en su condición de Rey y Reina de España, sino también el primer viaje al exterior de cualquier rey y reina españoles en la historia.

Hispanoamérica es honrada por los importantes lazos históricos con España

Como acto simbólico del compromiso que tiene España con Hispanoamérica y de la importancia que tiene la región para con el país ibérico, región del mundo que fue parte de su reino por más de tres y cuatro siglos, el primer viaje al exterior de los reyes españoles fue visitar varios países hispanoamericanos.

República Dominicana es privilegiada entre las naciones de Hispanoamérica

Entre los países hispanoamericanos, por su condición de ser, como lo dijo en el siglo XVIII el francés Moreau de Saint-Mery, «la madre de las provincias españolas en América», República Dominicana fue elegido como el primer país donde los reyes españoles pusieron sus primeros pies en este lado del Atlántico. Así como Santo Domingo fue en el siglo XVI el primer puerto de llegada y escala para los españoles que partían hacia el Nuevo Mundo, los reyes de España también llegaron a América pisando primero la tierra dominicana y visitando a Santo Domingo, la primera ciudad fundada por los españoles en América.

Comentarios de Joaquín Balaguer y SM Juan Carlos I

A continuación les mostramos algunos comentarios por el entonces presidente dominicano Dr. Joaquín Balaguer y la respuesta de SM Juan Carlos I.

Dr. Joaquín Balaguer a la llegada de SM Juan Carlos I.

«La América entera, sobre todo aquella que recibió de España, juntamente con la lengua, dones tan preciosos como el de la religión y el de la cultura, se pone hoy en pié, desde los picos de los Andes hasta las llanuras del Orinoco y desde las cuencas del Amazonas hasta las montañas del Bahoruco, para ofreceros su respeto y su admiración, y para saludar en vosotros, majestades, a los primeros reyes de España que ponen su planta en el continente descubierto y evangelizado por el genio español. Venís como los más altos representantes de la hispanidad a abrir en nuestro corazón surcos, más fecundos aún que los abrieron en nuestros valles y en nuestras montañas los cascos de los caballos de los conquistadores. Habéis llegado a vuestra casa, majestades».

Respuesta de SM Juan Carlos I:

«A este Santo Domingo, la reina y yo queremos darles las gracias. Gracias por una fidelidad histórica que nos conmueve y que alguna vez conoció amarguras que venían de la propia España. Gracias por vuestra hospitalidad que nos llena de emoción.

En vuestras manos dejo el mensaje de España a toda Hispanoamérica, un continente sin leyenda dorada ni leyenda negra, tal como es de verdad con sus bondades y sus males, con su herencia española, con su horizonte cuajado de dificultades pero también de certidumbres de triunfo final.

Con nuestra salutación optimista, nuestro agradecimiento profundo por haber hecho posible que España, hoy como ayer, se asome a América por las puertas abiertas de vuestra generosa acogida».

Algunas imágenes de la visita de SM Juan Carlos I y Sofia


El entonces presidente dominicano Dr Joaquín Balaguer, dándole la bienvenida a SM Juan Carlos I y Sofia (en la derecha) a pocos segundos que salieron del avión y pusieron sus pies en la isla de Santo Domingo.


Momento de la primera condecoración que un rey español recibe en América. Tuvo lugar en el Palacio Nacional.


A pocos segundos antes que SM Juan Carlos I y Sofia se montaran en el avión y continuaran con su recorrido por Hispanoamérica.

República Dominicana y España siempre se han apoyado

España siempre apoya a la República Dominicana y, por consiguiente, República Dominicana siempre apoya a España.

Palabras del profesor Juan Bosch respecto a la importancia que tiene España en el origen mismo de los dominicanos

«España nos trasmitió todo lo que tenía; su lengua, su arquitectura, su religión, su manera de vestir y de comer, su arte militar y sus instituciones jurídicas y civiles; el trigo, los ganados, la caña de azúcar, y hasta los perros y las gallinas».
– Prof. Juan Bosch

Los primeros escudos de América

La isla de Santo Domingo fue el escenario de los primeros asentamientos españoles en América, por lo tanto los primeros escudos otorgados por los Reyes Católicos a lugarrs americanos fueron otorgados a nuestra isla y a las primeras villas exitosas en la misma.

El Real Privilegio de Juana de Castilla (1508)

El 7 de diciembre de 1508, por un Real Privilegio de Juana de Castilla, se concedieron escudos a la isla Española de Santo Domingo y a las quinces villas existentes en la isla.

Se le otorgó un escudo a la isla porque era costumbre que cada reino tuviese su propio escudo.

Los escudos en dibujos


Los escudos descritos

ISLA ESPAÑOLA DE SANTO DOMINGO
La isla fue honrada con un escudo que ostenta, en campo de gules, una banda de plata, engolada de dos dragantes de oro, con bordura componada de gules y oro, cargada de castillos, yugos, leones, flechas y las iniciales F e I alternados.

SANTO DOMINGO
Un blasón que lleva, en campo de gules, una llave de azur, flanqueada de dos leones de oro, surmontado todo en una corona también de oro, con bordura gironada de plata y sable con la cruz de Santo Domingo contracargada de sable y plata.

CONCEPCION DE LA VEGA
En campo de gules, un castillo de plata y surmontado al jefe con un escusón de azur, doce estrellas de oro.

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS
En campo de gules, cinco veneras de plata y bordura de plata con siete veneras de gules.

BONAO
En campo de sinople, presenta un monte de oro, con siete espigas de oro y bordura general de plata.

BUENAVENTURA
Un blasón con campo de sinople y en él una nube de plata, cargada de un sol de oro, salpicado de granos de oro.

PUERTO PLATA
Campo de plata en el que figura un monte de sinople, puesto sobre olas de plata y azur y flanqueado por una F y una Y de oro.

SAN JUAN DE LA MAGUANA
Campo de plata y en él un águila de sable, que sostiene entre sus garras un libro abierto, y bordura de oro con cinco estrellas de gules.

COMPOSTELA DE AZUA
Blasón con campo de azur, y en él una estrella de plata puesta bajo ondas de plata y azur.

VILLANUEVA DE YÁQUIMO
En campo de gules, un castillo de oro, puesto sobre ondas de plata y azur.

SANTA MARÍA DE LA VERAPAZ
En campo de azur, presentaaba una paloma de plata con una rama de olivo en el pico, puesta sobre un arco iris, cargado en punta de un óvalo de plata con la cruz de Cristo en plata.

SALVALEÓN DE HIGÜEY
Campo de plata y en él un león de púrpura, linguado de gules, puesto sobre dos cabezas humanas cortadas.

SANTA CRUZ DE ICAYAGUA (El Seibo)
En campo de gules, presenta una cruz de plata, con rayos de plata.

SALVATIERRA DE LA SABANA
Un grifo de oro en campo de gules.

PUERTO REAL O BAYAJA
Una nao de oro, puesta sobre ondas de plata y azur, en campo de azur.

LARES DE GUABA
Campo de sinople y en él una sierpe de oro, con bordura llana de plata.

Los escudos en la actualidad

  • Los escudos originales de La Vega, Santiago, Bonao, Puerto Plata, San Juan, Azua, Higüey y El Seibo están vigente aún.
  • El escudo original de la ciudad de Santo Domingo era el más suntuoso y elaborado otorgado por los Reyes Católicos a cualquier ciudad española en América. Esto se debió a que Santo Domingo es la ciudad primada de América.
  • El escudo original de Santo Domingo ha sido modificado, por ello el escudo en la actualidad es el siguiente. Como se puede observar, incluye todos los elementos originales, solo se les cambió las posiciones de los mismos.

  • Los escudos de La Isla Española, Buenaventura, Yáquimo, Verapaz, Salvatierra, Bayajá y Guaba no se usan en la actualidad. El pueblo de Buenaventura ya no existe.

Los atropellos haitianos contra los dominicanos (1801 – hoy)

Haití ha sido la preocupación principal de los dominicanos por más de 200 años. He aquí un bosquejo de los acontecimientos que marcan esta preocupación, y que es el origen de la histórica enemistad dominico-haitiana.

Por motivo de espacio, cada período se describe en un párrafo.

1801
Toussaint Loverture invade con el pretexto de poner en ejecución el Tratado de Basilea, aunque realmente lo que Loverture quería era apoderarse de la isla para, en el momento adecuado, declarar la separación de Francia. El hecho que Napoleón Bonaparte se molestó mucho cuando Loverture invade la parte española sin su consentimiento es una evidencia de que Loverture no actuaba del todo a favor de Francia, no obstante la propaganda que difundió. Además cuando llega la noticia a Loverture que los pueblos españoles/dominicanos se rindieron a las tropas francesas a su llegada, en su ira manda a matar a un grupo de soldados dominicanos que había llevado con sus esposas hacia el oeste de la isla. No se debe perder de vista que por poco extermina la población capitaleña y no lo hizo cuando ya tenía la población congregada en el parque Colón solo porque comenzó una tormenta eléctrica y lo aceptó como una intervención Divina en contra del degüello que pensaba hacer. Esta invasión fue un atropello en contra de nosotros porque se impuso sin el consentimiento de la población y esto se manifiesta con la facilidad que los dominicanos aceptan el mando de los franceses. Tal como dice Arredondo y Pichardo en su relato, los dominicanos se adhirieron al mando francés con miras a que en el futuro la parte española de la isla podría reintegrarse al Reino de España. Los dominicanos sabían que si se quedaban bajo el yugo de los haitianos, su deseo de reintegrarse a España no se iba concretizar.

1805
Jean Jacques Dessalines invade por el sur y Enrique Cristóbal por el norte. En esta invasión se comete el degüello de Santiago por hacer resistencia a las tropas de Cristóbal y luego, mientras les hacía el sitio a Santo Domingo, Dessalines pensó que la embarcación francesa que vio moviéndose en el mar frente a la capital, era militar e iba rumbo hacia Haití; por ello, en su retirada de Santo Domingo, da la orden a sus subalternos para que tomaran venganza por todos los pueblos y campos en el camino. La venganza fue la tortura y asesinatos inhumanos a poblaciones inocentes enteras, talado de los campos, destrucción de los ganados y las aves de los campesinos, violaciones a las niñas y mujeres, quemaron todos los pueblos y se llevaron como prisioneros a cientos de personas, muchas de las cuales murieron en el camino por los abusos y a los sobrevivientes los sometieron a la esclavitud por cuatro años después que les degollaron los niños delante de sus propios padres. La mayoría de los prisioneros fueron asesinados después que sus cuerpos no daban más por el tratamiento feroz de la esclavitud al que fueron sometidos. Contrario a lo que piensa la gente, estos atropellos no se limitaron solo en contra de los blancos, fue un ataque en contra de los blancos por ser blancos y en contra de los mulatos y los negros que mostraban disgustos por estos abusos. Por eso el rechazo hacia los haitianos fue general en la población dominicana, sin importar el color de piel ni la clase social de las personas, con muy pocas excepciones.

1822
Jean Pierre Boyer invade cuando sus espías en la parte española les avisan que se había efectuado la separación de España a finales de 1821 y que la nueva república carecía de recursos y armas necesarios para efectuar una resistencia que valiera la pena. En varios de los pueblos fronterizos habían haitianos infiltrados que por un lado trataban de incitar a los dominicanos a que apoyaran la causa haitiana, mientras por otro lado fingían ser dominicanos para crear la idea que existía un apoyo mayor de la que realmente existía en la población dominicana. A fin de cuentas, la supuesta declaración que Boyer alega que es una invitación por parte de los dominicanos para adherir la parte española a Haití tiene indicios de fraude porque hay muchos errores ortográficos que solo una persona que habla francés y no domina del todo el español comete. Además, algunos de los supuestos firmantes dominicanos escribieron mal sus propios nombres con errores ortográficos que solo lo comete alguien que habla francés como lengua materna. Por último, tan solo fueron unas ciento y pico de firmas, lo que por nada del mundo se puede decir que representaba siquiera a una minoría significante de la población dominicana.

1822 – 1844
Durante la Dominación Haitiana, la población dominicana fue sujeta a todo tipo de privaciones y abusos por parte de la soldadesca haitiana establecida por el territorio. Uno de los abusos más despiadados por la población fue el Código Negro que Boyer impuso para incrementar la producción agrícola y las exportaciones, lo que en realidad era la reimplantación de la esclavitud al estilo francés. Para los haitianos en el oeste, el Código Negro de Boyer les recordaba a los tiempos cuando eran gobernados por sus amos los franceses y eso causó un disgusto general en los civiles de aquel lado; pero, para los dominicanos esto fue un atropello feroz porque ni siquiera la minoría que eran esclavos de los españoles habían sufrido un régimen tan fuerte como éste, dando a entender entre los dominicanos que los haitianos llegaron para esclavizarlos. A esto se le añade los demás abusos que herían los sentimientos más íntimos y sagrados de los dominicanos, como fue la prohibición de que se hablara español (cosa que no funcionó porque el dominicano común nunca aprendió hablar ni francés ni kreyol), la clausura de la UASD que era un orgullo grandísimo por ser la primera universidad de América y la clausura de las escuelas, el atropello a la iglesia Católica, entre muchas cosas adicionales.

1844
Después que se efectúa la separación de Haití en febrero, el naciente gobierno dominicano le manda varias comunicaciones escritas al gobierno de Haití que en síntesis decían que los dominicanos se han separado de la República de Haití por incompatibilidades culturales, de tradiciones, etc; pero que los dominicanos querían mantener la paz y la armonía entre los dos gobiernos y los dos pueblos. El gobierno de Haití nunca mandó una correspondencia, lo que causó mucho desagrado entre la junta gubernativa dominicana. Luego, cuando llegan los mensajeros desde la zona fronteriza para avisar que los haitianos habían comenzado una invasión militar en donde todos los pobladores dominicanos en el camino, incluyendo a las mujeres, niños y sacerdotes, eran atropellados con maltratos a su persona y a sus allegados, pillaje y quema de sus bienes, y hasta los mantenían en cautiverio sin siquiera darle comida suficiente para mantener la vida; indignó mucho a la junta gubernativa dominicana. Por ello en marzo de 1844 le declara la guerra a Haití por mar y tierra. Así comienza la guerra de la independencia, aunque para los dominicanos esta guerra era de supervivencia porque el gobierno haitiano ya estaba decidido en exterminar a la población dominicana por completa para resolver el problema que les impedía gobernar a toda la isla. Esto las autoridades dominicanas lo entendían muy bien, como bien se demuestra en las cartas oficiales del gobierno dominicano pidiendo auxilio a Francia, país que había ofrecido ayudarnos aunque nunca lo hicieron. En esas cartas dicen sin tapujos que los haitianos no se iban a tranquilizar hasta que toda la población dominicana fuese exterminada. La invasión de 1844 la ganamos sin ayuda en dinero, ni fuerzas humanas, ni apoyo político ni de ningún otro tipo por parte del mundo exterior, no obstante los gritos de auxilio que hacíamos.

1845
Se produce otra invasión militar haitiana con las mismas características que la invasión del año anterior y de nuevo ganamos.

1849
Se produce otra invasión militar haitiana con las mismas características a las anteriores y de nuevo ganamos.

1850s
En la década de 1850, cuando gobernaba el emperador Faustino I en Haití, los haitianos mandaron una delegación a una corte en Europa donde presentaron todo tipo de argumentos en contra a que se nos reconociera nuestra independencia. Ellos alegaban todo tipo de disparates incluso que éramos numéricamente inferiores a ellos, que la Constitución de 1805 dice que Haití incluía a toda la isla de Santo Domingo mas las islitas adyacentes, que el Tratado de Basilea de 1795 le había cedido la parte española a Francia y los haitianos heredaron el territorio francés, etc. Sin embargo, no mencionaron nada del hecho que en 1802 los pueblos españoles/dominicanos se unieron a las tropas francesas del general Leclerc (el mando pasa al general Ferrand tras la muerte de Leclerc) y por eso, cuando Dessalines proclama la independencia de Haití y se autodenomina como gobernador general de la isla de Santo Domingo, en la práctica no gobernaba en la parte española porque la población dominicana le rechaza su autoridad. Tampoco dice nada respecto a que el territorio español bajo mando francés fue recuperado por los dominicanos en la guerra de la Reconquista de 1809 y reincorporado al Reino de España en ese mismo año. En la Constitución de Cádiz de 1812 (la primera constitución de España), en el artículo donde describe el territorio de las Españas, ahí claramente menciona a la parte española de la isla de Santo Domingo e inclusive nos dan privilegios para tener un diputado propio en las Cortes de Cádiz a pesar que no teníamos la población suficiente para ello, un privilegio que ni siquiera las provincias españolas en la misma península ibérica tenían. Todo esto se produce a pesar que oficialmente Francia no había reconocido la reconquista dominicana del territorio español hasta que se firma el Tratado de París en 1814, cuando Francia oficialmente le devuelve la parte española de la isla de Santo Domingo a España; a pesar que en la práctica los dominicanos ya teníamos control de nuestro territorio desde 1809. Tampoco dice nada respecto al tratado firmado durante el gobierno de Jean Pierre Boyer (para nosotros la Dominación Haitiana) con Francia, donde el gobierno haitiano se compromete a pagar una indemnización millonaria a Francia y abrir sus puertos al libre intercambio comercial francés a cambio de que Francia le reconociera su independencia. El hecho que en ese tratado dice explícitamente que los habitantes de la parte francesa debían pagar el impuesto para la indemnización y los puertos de la parte francesa debían abrirse al libre comercio con Francia, indica que Francia ni ningún otra potencia en el mundo reconocía la invasión haitiana de la parte española como legítima. No solo que era una invasión totalmente ilegítima, sino que el mismo Haití no tenía reconocimiento de ningún otro gobierno. Además, que en plena época de la Dominación Haitiana, el Rey de España se comunicó con Jean Pierre Boyer pidiendo que le devolviera el territorio usurpado porque esa tierra era aún parte de España. Todo eso y mucho más les tumba el argumento a los haitianos. Desde ese entonces Haití ha estado atacando la imagen de los dominicanos.

1853
Se produce otra invasión militar haitiana con las mismas características a las anteriores y de nuevo ganamos.

1855/1856
Se produce otra invasión militar haitiana con las mismas características a las anteriores y de nuevo ganamos.

1859
Se comienza a preparar otra invasión militar haitiana con las mismas características a las anteriores, pero esta no se materializa porque el emperador Faustino I fue derrocado en un golpe de estado que le hizo un militar subalterno. Una de las razones que motivaron a los militares haitianos hacer el tumbe era que estaban cansados de invadir el territorio dominicano y siempre perder, además que muchos de los haitianos, quienes eran civiles forzados a formar parte de las milicias haitianas, les temían a los machetazos de los monteros dominicanos. Faustino I no solo quería apoderarse de nuestro territorio y exterminarnos con una matanza general, sino que tenía planes de crear un imperio haitiano que iba a expandirse a Puerto Rico, Cuba y Jamaica.

1861-1865
En esta época le pedimos al Reino de España que nos aceptara de nuevo, cosa que España aceptó. A los haitianos no les gustó para nada esta actuación de los dominicanos y de una vez emprendieron a su arma más poderosa, la propaganda. A parte que ahora había una nación poderosa que protegía a los dominicanos y los haitianos temían que la presencia de España en la isla podía poner en peligro su propia soberanía, este miedo se incrementó después que el Gobernador de Santo Domingo reaccionó fuertemente por unos robos que unos haitianos hicieron en varios hatos dominicanos en la línea fronteriza. Ellos cruzaban la frontera y se robaban las vacas para luego matarlas y vender la carne en Haití (curiosamente todavía suceden estas cosas en la frontera). El presidente haitiano Geffrard tuvo que saludar la bandera española delante de su gente en Puerto Príncipe y pagó una indemnización al gobierno español que luego fue repartida entre los hateros dominicanos que habían sufrido pérdidas en la línea fronteriza. Esto sucedió porque España mandó unos barcos de guerra y los puso en la misma bahía de Puerto Príncipe y estaban preparados para bombardear a la capital haitiana si el gobierno haitiano se rehusaba en terminar las negociaciones con el gobierno español a favor de los dominicanos. El otro hecho que asustó mucho a los haitianos fue la intención que el gobierno español había hecho pública de tomar control absoluto del territorio español de la isla según lo que estipulaba el Tratado de Aranjuez de 1777. Desde los tiempos de la Dominación Haitiana, los haitianos se habían apoderado de varios pueblos rayanos que eran nuestros como San Rafael de la Angostura, San Miguel de la Atalaya y Concepción de Hincha entre otros, y ellos se rehusaban en entregar estos y otros pueblos rayanos después que se efectúa la separación del 27 de febrero de 1844. Los españoles tenían la intención de tomar control absoluto del valle de Guaba y expulsar a todos los haitianos que se encontraban allí, cosa que Haití no quería. Inclusive, los haitianos comenzaron a destruir las pirámides que establecían donde estaba la frontera para crear confusión y, ellos pensaban, así cogerse más tierra dominicana para ellos; pero eso era inútil porque la frontera era la cordillera del Norte (para nosotros la cordillera Central, pero en Haití se llama cordillera del Norte), la cordillera de los Negros (montagnes des Noires) y después bajaba hasta cortar el lago Azuey por mitad y luego seguía el pedazo de frontera que existe aún en la sierra de Bahoruco que termina en Pedernales. Por este motivo, los haitianos comenzaron a esparcir en los pueblos rayanos el rumor que los españoles iban a someter a la población a la esclavitud, lo cual era falso, entre otros disparates que inquietaron a los dominicanos. A eso se le añade los abusos inútiles cometidos por algunos jefes españoles contra los civiles dominicanos y comienza la guerra de la Restauración.

1871
Haití vuelve a recurrir a la propaganda, esta vez con miras a disuadir la posible anexión de la República Dominicana a los Estados Unidos. En el mismo Puerto Príncipe publicaban un periódico que se regaba en la población dominicana con todo tipo de argumentos en contra de la anexión; y Haití se encargó incluso de crear la imagen internacional que los dominicanos estaban en contra de la anexión a sabiendas que la mayoría de la población dominicana estaba a favor. Todo esto fue un susto para los haitianos considerando el susto que pasaron cuando invitamos a los españoles en 1861.

1878
El congreso dominicano pone en vigencia un decreto que declara como práctica vergonzosa la costumbre de varios políticos dominicanos de recibir de Haití elementos y facilidades para mantener al país en la guerra intestina. A fin de cuentas, Haití era quien financiaba y apoyaba a muchos de los revoltosos que cada cierto tiempo hacían una revolución que desestabilizaba al país, y esto ocurrió con tanta frecuencia que en el exterior República Dominicana era sinónimo de inestabilidad política. El mismo dictador dominicano Ulises Heureaux recibía dinero de los gobiernos haitianos a cambio de su funesta política fronteriza.

1899-1916
A raíz del asesinato del dictador Ulises Heureaux el país cae en un vacío de poder que inicia otra etapa de inestabilidad política e inclusive de guerra civil. Esta calamidad se sostuvo con el apoyo financiero, político y en entrega de armas haitianos. Inclusive, las armas de fuego más comunes durante estos atropellos a la paz política y social de nuestro país era la carabina europea, un arma que los haitianos habían importado en cantidades cuantiosas a principios del siglo XX y luego aparecieron por todo lo largo y ancho de la República Dominicana e inclusive, entre los campesinos dominicanos el arma se conocía con el nombre de belga-haitiana.

1940 – hoy
Lo que se pudiera considerar como agresión haitiana en este período es más bien de carácter mediático o propagandístico, el cual ha crecido en consonancia con la decadencia militar, económica y política del gobierno haitiano. Ejemplos de esto lo hemos visto recientemente con lo rápido que actuó la cancillería haitiana para movilizar a varios países alrededor del mundo a tomar una postura en contra de la República Dominicana. Este período comienza en los años de 1940 porque es a mediados del siglo XX que Jean Price Mars, el célebre historiador y sociólogo haitiano, tacha a los dominicanos de baboristas y de racistas e ignora los atropellos haitianos a este pueblo, las diferencias culturales y origen histórico de ambos pueblos entre otras cosas que hacen de estos dos conglomerados humanos dos naciones distintas. Para Jean Price Mars, los dominicanos rechazan formar parte de Haití porque los dominicanos son racistas y se creen españoles blancos de raza pura. Como ya dije anteriormente, él ignora las diferencias de cultura, idioma e idiosincracia que han dado origen a la dualidad insular; y, además, ignora que los dominicanos legalmente eran españoles en los tiempos coloniales (y la mayoría de la población tiene ancestros españoles porque este país es en su mayoría mulata de corte hispano). En la época colonial haitiana, la mayoría de los haitianos nunca fueron franceses no solo por el hecho que en la mayoría no hubo mezcla racial con los franceses y por lo tanto no pueden alegar de ancestros franceses, sino también porque la mayoría de los haitianos eran esclavos y se liberan cuando se deshacen de los franceses y culminan con la independencia de Haití. Esa condición difiere de la situación en la parte española donde una minoría de la población blanca y de color libre tenían esclavos y una minoría de la población de color eran esclavos (ni vamos a tomar en cuenta la diferencia en el trato que se les daba a los esclavos en el Santo Domingo español comparado con los esclavos del Santo Domingo francés). Las personas libres de todos los colores eran todos legalmente españoles. Esto incluso se pone de manifiesto en la Constitución de Cádiz de 1812 donde dice que son españoles todas las personas libres nacidas y avecindadas en cualquiera de las Españas y, además, todas las personas que adquieren su libertad en cualquiera de las Españas. Por eso los dominicanos tenemos muchos personajes de nuestra época colonial que eran criollos-mulatos, o sea españoles, como el cura Juan Vásquez que escribió la quintilla famosa que dice ayer español nací, a la tarde fuí francés y por el estilo; como Antonio Sánchez Valverde que incluso pasó una temporada haciendo estudios en Madrid; como Serapio Reynoso del Orbe quien fue elegido por los santiagueros antes de la invasión de 1805 para que representara al pueblo español del departamento del Cibao ante el gobierno francés de Ferrand y defendiera a Santiago de la amenaza haitiana; entre muchos más.