República Dominicana en 1914, según Alpheus Hyatt Verrill

Alpheus Hyatt Verrill era un estadounidense originario de New Haven, Connecticut. Viajó extensamente por todo el continente americano y publicó varios libros de sus viajes y otros temas. Uno de sus libros es Puerto Rico Past and Present, and San Domingo of Today (Puerto Rico en el pasado y presente, y el Santo Domingo de hoy). En ese libro Hyatt Verrill narra con lujos de detalle a Puerto Rico, República Dominicana y Haití en base a sus hallazgos e impresiones durante el viaje que hizo por estos lugares. Leer esas páginas es transportarnos a la República Dominicana de hace cuatro generaciones, la de nuestros padres, abuelos o bisabuelos.

A continuación citamos algunas informaciones que nos dan una idea de lo que fue la República Dominicana en la primera mitad del siglo XX, antes que surgieran acontecimientos que marcaron al país como la primera invasión estadounidense en 1916, la dictadura de Trujillo a partir de 1930 o la guerra Civil de 1965.

La dualidad en la isla de Santo Domingo

La isla está dividida en dos países conocidos por Haití y la República Dominicana. La primera ocupa más o menos el tercio occidental y la segunda el resto de la isla.

A pesar que estos dos países  ocupan la misma isla y están separados por una línea fronteriza imaginaria; en hábitos, manerismos, gente e idiomas son tan distintos como si estuvieran en dos continentes diferentes. Mientras los haitianos hablan un patua francés y predominan las costumbres y leyes francesas; los dominicanos hablan español y son españoles en manerismos, en el aspecto y en temperamento. Mientras los haitianos rechazan a los extranjeros y al capital extranjero, las empresas extranjeras y las profesiones extranjeras; los dominicanos les dan la bienvenida a los extranjeros y ofrecen todas las facilidades a los inversionistas extranjeros, hombres de negocios extranjeros e industrias extranjeras. Mientras el 90% de la población de Haití es negra y el país es atrasado y retrogresivo; la gente de la República Dominicana es progresista y muy consciente de la importancia de la buena higiene, mejoras materiales y desarrollo, y menos de un tercio de su población es negra.

En los pueblos haitianos las calles son malas, sucias y sin drenaje; hay pocos edificios grandes, el abandono y el deterioro está a la vista de todos, y las comodidades modernas casi no existen. En las ciudades dominicanas las calles son rectas, limpias, suaves y bien mantenidas; los edificios grandes son numerosos y abundan los vehículos, los teléfonos, la electricidad y las comodidades modernas. Ambas naciones se parecen en un aspecto, sufren de revoluciones constantes y aún no han aprendido que la paz produce prosperidad. De todas formas, entre los dos países hay una diferencia tan vasta que viajar desde Haití a la República Dominicana hay un cambio tan positivo como lo expresó un visitante: «es como pasar por un túnel y ver la luz del día».

Características demográficas

La gente de la República Dominicana en su mayoría son de ascendencia española. Algunos son blancos puros, otros están mezclados con sangre negra, otros están mezclados con indios y otros tienen una combinación de blanco, indio y negro.

Mientras los negros puros o casi negros tienen una presencia mucho menor que en Haití, sin embargo la República Dominicana tiene muchos negros. A lo largo del litoral y en las plantaciones hay cantidades inmensas de negros originarios de las islas Turcas y Caicos, las Bahamas, Jamaica y de otras islas caribeñas; mientras en Montecristi y en otros lugares hay una buena cantidad de negros nativos de Santo Domingo y de Haití. En otras áreas los negros están esparcidos por las poblaciones de tal manera que apenas son visibles; y mientras de ninguna manera se puede decir que República Dominicana es un país de negros, sí es un país de gente mestiza.

Regados por el país hay pueblos de blancos donde los blancos puros de ascendencia española son más numerosos que los mestizos, y esta gente es muy orgullosa de su linaje español ininterrumpido. Sin embargo, en la mayoría de los sitios los mestizos son más numerosos que los blancos, pero su color de piel es mucho más claro que en la mayoría de las islas caribeñas y para un observador superficial una porción muy grande de los mestizos serían aceptados como blancos.

Parece que el país carece de una barrera de color porque se ven hablando y libremente compartiendo hombres y mujeres blancos, mestizos y negros. Los blancos y los negros se casan unos con otros, los negros ocupan posiciones políticas en igualdad de condiciones con los mestizos y los blancos, y hay evidencias que los dominicanos consideran a todos los hombres como iguales sin importar su color de la piel. Existe, más o menos, una distinción de color entre la clase alta, pero debido al mestizaje, el cual ha ocurrido desde hace siglos, es imposible que tengan prejuicios de color y raza como lo tenemos nosotros los norteamericanos.

Montecristi

La falda de esta loma, que es conocida como El Morro, al igual que las colinas y llanos aledaños, están cubiertos de vegetación baja y espinosa, y de una grama escasa y seca sin la más mínima evidencia de cultivación. El puerto de Montecristi está situado en una angosta lengua de arena entre un manglar y una llanura de lodo, y es muy caliente y con frecuencia hay pestilencias. Los únicos edificios de consecuencia son las naves, la aduana y algunas tiendas porque el pueblo propiamente dicho se encuentra en una colina a una o dos millas de distancia del puerto. Entre ambos se conecta con tranvías halados por burros mientras los habitantes más acomodados se mueven en vehículos halados por tres caballos.

Montecristi es de mucha importancia como puerto de exportación para el gran y fértil valle del Yaque del Norte, el cual desemboca en la bahía de Manzanillo cerca del puerto. Desgraciadamente, el puerto está infestado por los mosquitos más feroces que hacen que una estadía muy corta sea insoportable para los extranjeros. Una proporción grande de los habitantes de Montecristi son negros originarios de las islas Turcas y Caicos y del Caribe inglés, y casi todos los portuarios y trabajadores hablan inglés. Este lugar, en su conjunto, es poco interesante y decepcionante, mas da una impresión incorrecta de lo que es este país.

Puerto Plata

Treinta millas hacia el este de La Isabela llegamos a la bellísima bahía y al pintoresco pueblo de Puerto Plata. No creo que existe un pueblo más bonito o atractivo -desde el mar- en todas las islas del Caribe, con sus casas con techos rojos embellecidos por cientos de majestuosas palmas reales, y elevándose desde el mar hacia la dominante y cubierta en bosque pico La Torre con su cima cubierto en nubes a 3,000 pies sobre el nivel del mar. Protegiendo la entrada a la bahía está la antigua fortaleza española. Puerto Plata es un pueblo limpio y bien mantenido con calles suaves y rectas, un excelente muelle de hierro y muchas mejoras modernas adicionales, y es de mucha importancia comercial al ser la terminal del ferrocarril que penetra el rico y fértil valle del Cibao.

La Vega

El pueblo de La Vega tiene una gran cantidad de edificios públicos elegantes, una plazoleta hermosa y muchas casas grandes y bonitas. Las calles son anchas y rectas, pero un poco ásperas y polvorientas. El pueblo tiene aproximadamente cinco mil habitantes. Detrás del pueblo, a una distancia de dos a cinco millas, hay unas montañas cubiertas de pie a cabeza de un espeso bosque de pinos. La Vega tiene varios aserraderos, pero estos están en el pueblo y la madera hay que llevarla desde las montañas hasta las colinas con mucho esfuerzo y gastos, en vez de cortarlas en el mismo lugar y transportarlas como tablones y tableros. A consecuencia de ello, la madera importada del pino amarillo es más barato que la del pino criollo.

Santiago de los Caballeros

Santiago fue fundado en 1504 por treinta caballeros españoles de origen noble quienes tenían el permiso del rey de España para añadir su título al nombre del pueblo.

Junta con la capital, Santiago es la ciudad más grande del país con aproximadamente cuarenta mil habitantes. Aunque los habitantes actuales de este pueblo aristocrático no son caballeros, los blancos son mayoritarios en esta ciudad y varias de las familias pueden rastrear sus linajes a los hidalgos españoles que originalmente fundaron el pueblo. Muchos de estos descendientes conservan las armaduras, las espadas y otros engranajes militares de sus ancestros, mientras varios de los edificios de Santiago son de origen colonial.

Santiago ha tenido una historia turbulenta, pero es una ciudad importante y próspera. Ha sido saqueada por varios piratas, casi destruida por revolucionarios y ha sufrido por fuego y espada durante tres siglos; pero impávidamente sus habitantes han reparado los daños, han recuperado sus fortunas y, como el Fénix, cada vez Santiago surge mejor, más brillante y más atractiva.

La ciudad fue construida en un farallón que mira sobre el río Yaque del Norte, tiene un clima magnífico y es uno de los pueblos más saludables en la isla. Tiene tres iglesias bien hechas y una catedral, una plaza hermosa llena de palmas, flores y arbustos; un palacio municipal y del Gobernador, un instituto, una torre fortificada y muchas casas bonitas.

Moca y el Santo Cerro

Aproximadamente por mitad de camino entre Santiago y La Vega se encuentra el pueblo de Moca, una ciudad de unos treinta mil habitantes. Moca es uno de los pueblos de mayoría blanca y pocas personas son mestizas, la mayoría siendo de ascendencia española pura y orgullosos de su linaje. Moca está en un distrito agrícola próspero y famoso por su café, y está conectada con Santiago por ferrocarril. Fue en este pueblo que el general Ulises Heureaux, el dictador del país, fue asesinado en 1899.

Cerca de La Vega está el Santo Cerro, uno de los lugares más famosos y atractivos del país. La loma sube a quinientos pies sobre la hermosa Vega Real, y desde su cima se obtienen vistas hermosas de las sabanas, de las llanuras repletas de palmas, de las colinas bajo cultivo, de los ríos espumosos y de las montañas cubiertas en pinares.

San Francisco de Macorís

Otro pueblo del interior, conectado con La Vega y la costa por una rama del ferrocarril Samaná – La Vega, es San Francisco de Macorís. Es una ciudad pequeña con unos treinta mil habitantes situada en la sombra de las montañas del norte. Como Moca y Santiago, es de los pueblos de mayoría blanca, reconocida por su cantidad de personas de ascendencia española pura y por la belleza de sus mujeres. Macorís está en un distrito muy fértil y rico en productos agrícolas, especialmente el cacao que cubre todas las montañas cerca del pueblo.

El Seibo, Higüey y La Romana

[En el] distrito conocido como Seibo se encuentra la ciudad de Santa Cruz. Este pueblo está a sesenta kilómetros de la capital y tiene una población de 15,000 y es una de las ciudades más antigua de la isla, fundada por Juan de Esquivel en 1502.

El más oriental de los pueblos importantes es Higüey, o propiamente Salvaleón de Higüey, un lugar fundado por Juan Ponce de León. Desde aquí se puede ver hacia el mar en dirección de Puerto Rico en el horizonte. Sin lugar a dudas que desde este lugar Juan Ponce de León miró el mar y contempló la tierra que iba conquistar y gobernar.

Aproximadamente a veinte millas del Seibo y sesenta y cinco de la capital está La Romana, un asentamiento nuevo en un puerto hermoso y en medio de un distrito rico en azúcar.

Baní y San Cristóbal

Hacia el este de Azua, en dirección a la capital, encontramos el pueblo de Baní, fundado en 1764 y situado en un valle hermoso en la orilla del mar. Baní tiene un clima excelente y saludable, y es famoso por los hombres notables que nacieron allí. El pueblo es el lugar de nacimiento de Máximo Gómez, el libertador de Cuba; Don Francisco Billini, expresidente de la República; y Rev. F. X. Billini, un famoso eclesiástico y filantrópico.

Más hacia el este se encuentra el pueblo de San Cristóbal, con más o menos treinta mil habitantes, y el lugar de muchos acontecimientos históricos. San Cristóbal está bellísimamente situado en un lugar próspero y está conectado a la capital por ferrocarril.

Algunas de las fotos tomadas durante su visita


Plaza Colón y estatua de Colón, Santo Domingo.


Interior de una casa dominicana.


Muelle en [San Pedro de] Macorís.


Catedral [Santiago Apóstol] y plaza [Duarte], Santiago de los Caballeros.


Calle en Santiago de los Caballeros.

Los nombres de algunos lugares dominicanos en el siglo XVIII

Uno de los encantos de los mapas antiguos es percatarse de los nombres originarios o antiguos de varios lugares. Con el pasar del tiempo se producen cambios en los nombres, a veces por políticas deliberadas y en otras ocasiones por mutaciones naturales en el idioma. Lo cierto es que República Dominicana tiene sus lugares que hoy ostentan nombres muy distintos a los que tenía en antaño.

Mapa oficial de la isla de Santo Domingo 1784

Nuestros hallazgos se basan en el mapa oficial de la isla de Santo Domingo de 1784. Fue hecho por Juan Lopez, cartógrafo designado para los reyes de España, quien incluso hizo otros mapas de lugares diversos del entonces Reino de España tanto en Europa como en América y Asia.

Acercamientos para mostrar los cambios (en negritas el nombre actual)


Isla Catalina | Isla de Santa Catalina


Punta Cana | Pantanal


Río Chavón | Río Quiabon


Boca Chica | Puerto de la Magdalena


Cordillera Central | Montañas del Cibao


Pico Duarte | Pico Yaque


Monte Plata | Monte de Plata


Puerto Plata | Puerto de Plata


Línea Noroeste | El Despoblado


Bahía de Luperón | Puerto Caballo


Sosúa | Puerto de Santiago


Río Yaque del Norte | Río Yaque de Santiago


Río Yaque del Sur | Río de Neiba


Laguna de Rincón (Barahona) | Laguna de la Porquería

El mapa de 1784 y el origen del nombre La Romana

Un tema de importancia para los romanenses, y para los dominicanos en general, es el debate que existe respecto al origen del nombre de La Romana.

La historia establecida

Según la historia establecida, la ciudad de La Romana recibe su nombre de una balanza romana que se usaba en el ingenio para pesar la caña de azúcar. Debido a que la balanza romana se encontraba donde hoy existe el pueblo, la gente llevaba la caña para pesarla antes de vendérsela al ingenio y solía decir que iban para la romana. Con el pasar del tiempo ese nombre se le pegó a la zona y por eso hasta el día de hoy se conoce como La Romana.

Evidencia que desmiente la historia establecida

Si bien la historia establecida tiene sentido, ya que allí hubo una balanza romana y la gente solía llevar la caña a ese lugar; ello no implica que es muy convincente. La duda surge a raíz de un mapa oficial de la isla de Santo Domingo, hecho en 1784 para los reyes de España, donde queda en evidencia que para ese entonces esa zona ya se conocía con el nombre de La Romana.

Mapa oficial de la isla de Santo Domingo 1784

Acercamiento del lugar donde existe La Romana


Este acercamiento a los alrededores donde en la actualidad se encuentra la ciudad de La Romana, pone en evidencia que para 1784 el río se conocía por ese nombre.

Detalles históricos adicionales

Hay cuatro detalles históricos adicionales que intensifican la duda para con la historia establecida del origen del nombre La Romana.

  • Las inmediaciones de La Romana permanecieron escasamente pobladas desde que llegó Cristóbal Colón en 1492 hasta la segunda mitad del siglo XIX. En otras palabras, La Romana carecía de una población siquiera pequeña y estable por más de tres siglos, y probablemente por muchos siglos más si consideramos que no existe evidencia que esa zona fue muy poblada por los indios taínos antes de la llegada de los españoles.
  • La ciudad de La Romana se funda en 1897, es decir 113 años después que se publica el mapa.
  • La South Porto Rico Company, con su asiento en Puerto Rico, en 1912 compra decenas de miles de acres cerca de La Romana y por primera vez en la historia romanense se comienza a producir y exportar caña de azúcar en sus inmediaciones. Nótese que esto toma lugar 128 años después que se publica el mapa.
  • La Central Romana, el principal y único ingenio azucarero que existe y ha existido en La Romana, comienza sus operaciones en 1917, 133 años después que se publica el mapa.

Es por ello que nos queda claro, y sin la menor duda, que es imposible que La Romana le debe su nombre a la balanza romana que se usaba para pesar la caña de azúcar.

El lío de la balanza romana

  • La fundación de La Romana como pueblo tuvo lugar 15 años antes que la zona produciría y exportaría su primera caña de azúcar, por lo tanto es imposible que existiera una balanza romana para pesar la caña antes que se produciera la primera caña de azúcar.
  • La zona de La Romana nunca tuvo vocación azucarera en la época colonial, ni siquiera fue poblada en todo ese tiempo; sin embargo, en el mapa de 1784 el río aparece con su nombre actual.

El verdadero origen del nombre La Romana

Todo indica, tal como es el caso con todos los ríos en la región Este, que el río fue bautizado con el nombre Romana por los indígenas taínos y posteriormente se le aplica el nombre al pueblo que fundan en sus inmediaciones.

El historiador haitiano Jean Price-Mars y la invasión de Dessalines en 1805

Jean Jacques Dessalines y su odio hacia los blancos y todos los que no deseaban su destrucción en la isla de Santo Domingo.

Jean Price-Mars fue el historiador haitiano de mayor prestigio en el siglo XX. Aunque sus juicios de la sociedad dominicana no son del todo correctos, la influencia de Price-Mars en la forma que los haitianos ven a la República Dominicana no tiene comparación.

Price-Mars menciona la temible invasión cometida por Jean Jacques Dessalines en 1805, lo que se conoce en la historiografía haitiana como La campaña del Este. La describe con lujos de detalles.

Detalles importantes de la descripción que hace Price-Mars de la invasión de 1805

  • Price-Mars reconoce que Haití fue fundado en base a crueldades y excesos cuando dice «la embriaguez de la sangre resultó como una psicosis colectiva que afectó a toda la comunidad [haitiana]».
  • A pesar que Price-Mars intenta justificar el desastrozo crimen que hizo Dessalines contra la población dominicana, en ocasiones se refiere a este barbárico episodio con los términos inhumano, pobres víctimas, episodios dramáticos y sangrientos, etc.
  • Price-Mars reconoce que Dessalines se enorgulleció de ordenar a sus subalternos a cometer tan injusta atrocidad contra la inocente e indefensa población dominicana.
  • Price-Mars acepta que el intento de genocidio contra los dominicanos no fue perpetrado solo contra los dominicanos blancos, sino también contra los dominicanos mulatos y negros. Dice que Dessalines mandó a torturar hasta morir a todos los «blancos y los que consideraba como tales, no por el color sino por sus sentimientos, aunque fueren negros o mulatos».

A diferencia de Dessalines y sus tropas haitianas, los dominicanos de color no odiaban a los blancos

Para entender el sentimiento de los dominicanos negros y mulatos para con los blancos, hay que fijarse en las relaciones raciales que existía entre los tres segmentos de la población dominicana. Esto se pone en evidencia en la descripición que hace el francés Moreau de Saint-Mery, en su libro Descripción topográfica y política de la parte española de la isla de Santo Domingo, publicado en 1796. Saint-Mery toma como base su extensa visita y recorrido unos años antes por la parte española de Santo Domingo.

«La población de la parte española [de la isla de Santo Domingo] está compuesta por tres clases; los blancos, de los cuales ya he hablado, la gente de color libre y los esclavos.

La gente de color libre son pocos si los comparamos con la cantidad de los blancos, pero son considerables si los comparamos con la cantidad de los esclavos”.

“El prejuicio con respecto al color, tan poderoso en otras naciones en las cuales ha fijado una barrera entre los blancos y la gente de color y sus descendientes, es casi desconocido en la parte española de Santo Domingo”.

«[Los esclavos] son normalmente alimentados tan bien como se alimentan sus amos, y son tratados con una delicadeza desconocida en las colonias de otras naciones”.

“…[La relación entre los esclavos y los amos en la práctica] seguirá siendo más como acompañantes que como esclavos”.

“Como ya he dicho, estas leyes [respecto a los castigos que se le debe dar a los esclavos] son ignoradas en Santo Domingo; sin embargo, cuando se trata de algún asunto ante la Corte Real respecto hacerle alguna justicia a los esclavos que piden su libertad o a los que se quejan de algún maltrato, estos son obedecidos puntualmente”.

Como bien se evidencia en las citas anteriores, desde los tiempos coloniales en la parte española de Santo Domingo existe una relación armoniosa entre los blancos, lo mestizos o gente de color libre y los que eran esclavos. Esa armonía era producto del buen trato que en sentido general se les daba a los esclavos, quienes en la práctica se les trataba más como acompañantes o amigos que como esclavos. Este trato que prevalecía en la parte española no se replicaba en la parte francesa de la isla.

Algunas indulgencias que gozaban los esclavos españoles

  • Eran bautizados, lo que indica que aún siendo esclavos se les veía como personas ante todo, se les reconocía que tienen un alma que merecía la salvación eterna y se les debía tratar siempre con humanidad.
  • Las labores que se esperaban de los esclavos eran oficios caseros, o atender y ordeñar vacas en los hatos, labores que por sus esencias no eran muy exigentes y ni maltrataban el cuerpo.
  • La mayoría de las leyes redactadas en Madrid que dictaban los castigos que se les debía dar a los esclavos rebeldes fueron ignoradas por las autoridades y la población en la parte española de Santo Domingo.
  • Los esclavos gozaban de un exceso de días festivos cuando les prohibía trabajar. Estos días eran tan numerosos, que algunas personas de otras colonias no hispánicas culpaban esa tradición por el atraso económico de Hispanoamérica.

La ausencia de resentimientos raciales en la parte española de Santo Domingo

Esa relación armoniosa entre las tres razas hizo que los dominicanos de color no sintieran resentimientos raciales hacia los blancos. Además que facilitó la asimilación de los españoles mulatos y negros en la cultura dominicana sin inconvenientes mayores, a pesar que la cultura dominicana tiene como espina dorsal el aporte español. Por ello incluso habían sacerdotes de color oficiando las misas en muchas iglesias dominicanas, el cual era un oficio que en las colonias de otras naciones, salvo la de los portugueses, era reservado solo para los blancos.

Los dominicanos eran todos españoles en cultura, tradiciones, religión e identidad

En esencia, el dominicano era y se sentía español en lo cultural, en sus tradiciones, en su religión, en su identidad, en su estilo de vida y legalmente sin importar el color de la piel. Todo ello creó un sentimiento identitario común entre todos los habitantes de la parte española de Santo Domingo. Esa identidad española los diferenciaba de los que vivían en la parte francesa de la isla.

La cohesión social impulsa el rechazo a la autoridad de Jean Jacques Dessalines

La cohesión social que existía entre todos los dominicanos es lo que impulsa a la mayor parte de la población a rechazar la autoridad de Jean Jacques Dessalines, instando en él un desprecio por los dominicanos al mismo tenor al que le tenía a los franceses, a quienes Dessalines juró exterminar. El genocidio que hizo Dessalines fue contra todos los dominicanos, bien si eran blancos, mulatos o negros.

«La campaña del Este» en las palabras textuales de Jean Price-Mars

A continuación les presentamos las palabras textuales, traducidas al español, de Jean Price-Mars respecto a las atrocidades cometidas por Jean Jacques Dessalines en la invasión de la parte española de Santo Domingo en 1805.

«Eran el enemigo y Dessalines la venganza y el resentimiento».
-Jean Price-Mars

Detalles de cómo sucedió el exterminio en cada pueblo

D. Gaspar Arredondo Pichardo, dominicano natural de Santiago de los Caballeros, fue un testigo afortunado de cuando los haitianos llegaron a ese pueblo e iniciaron la matanza general. Después de sobrevivir esa atrocidad, se mudó a Camagüey (Cuba), donde escribió sus memorias de esos tristes días para las futuras generaciones de su familia.

A continuación presentamos su descripción de lo ocurrido cuando los haitianos llegaron a Santiago de los Caballeros. Con ello tenemos una idea de cómo fue la cosa en la mayoría de los pueblos y campos dominicanos destruidos por las hordas haitianas.

Jean Jacques Dessalines en el siglo XIX

Finalizamos con un bosquejo de Jean Jacques Dessalines, el hombre que intentó borrar a los dominicanos de la faz de la tierra. El bosquejo fue publicado en el siglo XIX, por ello tiene la ortografía de esa época.

La primera visita a América de S.M. Juan Carlos I y Sofia, Reyes de España

En 1976, el Rey Juan Carlos I y la reina Sofia hicieron historia al hacer el primer viaje al exterior. No solo fue el primer viaje de la pareja en su condición de Rey y Reina de España, sino también el primer viaje al exterior de cualquier rey y reina españoles en la historia.

Hispanoamérica es honrada por los importantes lazos históricos con España

Como acto simbólico del compromiso que tiene España con Hispanoamérica y de la importancia que tiene la región para con el país ibérico, región del mundo que fue parte de su reino por más de tres y cuatro siglos, el primer viaje al exterior de los reyes españoles fue visitar varios países hispanoamericanos.

República Dominicana es privilegiada entre las naciones de Hispanoamérica

Entre los países hispanoamericanos, por su condición de ser, como lo dijo en el siglo XVIII el francés Moreau de Saint-Mery, «la madre de las provincias españolas en América», República Dominicana fue elegido como el primer país donde los reyes españoles pusieron sus primeros pies en este lado del Atlántico. Así como Santo Domingo fue en el siglo XVI el primer puerto de llegada y escala para los españoles que partían hacia el Nuevo Mundo, los reyes de España también llegaron a América pisando primero la tierra dominicana y visitando a Santo Domingo, la primera ciudad fundada por los españoles en América.

Comentarios de Joaquín Balaguer y SM Juan Carlos I

A continuación les mostramos algunos comentarios por el entonces presidente dominicano Dr. Joaquín Balaguer y la respuesta de SM Juan Carlos I.

Dr. Joaquín Balaguer a la llegada de SM Juan Carlos I.

«La América entera, sobre todo aquella que recibió de España, juntamente con la lengua, dones tan preciosos como el de la religión y el de la cultura, se pone hoy en pié, desde los picos de los Andes hasta las llanuras del Orinoco y desde las cuencas del Amazonas hasta las montañas del Bahoruco, para ofreceros su respeto y su admiración, y para saludar en vosotros, majestades, a los primeros reyes de España que ponen su planta en el continente descubierto y evangelizado por el genio español. Venís como los más altos representantes de la hispanidad a abrir en nuestro corazón surcos, más fecundos aún que los abrieron en nuestros valles y en nuestras montañas los cascos de los caballos de los conquistadores. Habéis llegado a vuestra casa, majestades».

Respuesta de SM Juan Carlos I:

«A este Santo Domingo, la reina y yo queremos darles las gracias. Gracias por una fidelidad histórica que nos conmueve y que alguna vez conoció amarguras que venían de la propia España. Gracias por vuestra hospitalidad que nos llena de emoción.

En vuestras manos dejo el mensaje de España a toda Hispanoamérica, un continente sin leyenda dorada ni leyenda negra, tal como es de verdad con sus bondades y sus males, con su herencia española, con su horizonte cuajado de dificultades pero también de certidumbres de triunfo final.

Con nuestra salutación optimista, nuestro agradecimiento profundo por haber hecho posible que España, hoy como ayer, se asome a América por las puertas abiertas de vuestra generosa acogida».

Algunas imágenes de la visita de SM Juan Carlos I y Sofia


El entonces presidente dominicano Dr Joaquín Balaguer, dándole la bienvenida a SM Juan Carlos I y Sofia (en la derecha) a pocos segundos que salieron del avión y pusieron sus pies en la isla de Santo Domingo.


Momento de la primera condecoración que un rey español recibe en América. Tuvo lugar en el Palacio Nacional.


A pocos segundos antes que SM Juan Carlos I y Sofia se montaran en el avión y continuaran con su recorrido por Hispanoamérica.

República Dominicana y España siempre se han apoyado

España siempre apoya a la República Dominicana y, por consiguiente, República Dominicana siempre apoya a España.

Palabras del profesor Juan Bosch respecto a la importancia que tiene España en el origen mismo de los dominicanos

«España nos trasmitió todo lo que tenía; su lengua, su arquitectura, su religión, su manera de vestir y de comer, su arte militar y sus instituciones jurídicas y civiles; el trigo, los ganados, la caña de azúcar, y hasta los perros y las gallinas».
– Prof. Juan Bosch

Los primeros escudos de América

La isla de Santo Domingo fue el escenario de los primeros asentamientos españoles en América, por lo tanto los primeros escudos otorgados por los Reyes Católicos a lugarrs americanos fueron otorgados a nuestra isla y a las primeras villas exitosas en la misma.

El Real Privilegio de Juana de Castilla (1508)

El 7 de diciembre de 1508, por un Real Privilegio de Juana de Castilla, se concedieron escudos a la isla Española de Santo Domingo y a las quinces villas existentes en la isla.

Se le otorgó un escudo a la isla porque era costumbre que cada reino tuviese su propio escudo.

Los escudos en dibujos


Los escudos descritos

ISLA ESPAÑOLA DE SANTO DOMINGO
La isla fue honrada con un escudo que ostenta, en campo de gules, una banda de plata, engolada de dos dragantes de oro, con bordura componada de gules y oro, cargada de castillos, yugos, leones, flechas y las iniciales F e I alternados.

SANTO DOMINGO
Un blasón que lleva, en campo de gules, una llave de azur, flanqueada de dos leones de oro, surmontado todo en una corona también de oro, con bordura gironada de plata y sable con la cruz de Santo Domingo contracargada de sable y plata.

CONCEPCION DE LA VEGA
En campo de gules, un castillo de plata y surmontado al jefe con un escusón de azur, doce estrellas de oro.

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS
En campo de gules, cinco veneras de plata y bordura de plata con siete veneras de gules.

BONAO
En campo de sinople, presenta un monte de oro, con siete espigas de oro y bordura general de plata.

BUENAVENTURA
Un blasón con campo de sinople y en él una nube de plata, cargada de un sol de oro, salpicado de granos de oro.

PUERTO PLATA
Campo de plata en el que figura un monte de sinople, puesto sobre olas de plata y azur y flanqueado por una F y una Y de oro.

SAN JUAN DE LA MAGUANA
Campo de plata y en él un águila de sable, que sostiene entre sus garras un libro abierto, y bordura de oro con cinco estrellas de gules.

COMPOSTELA DE AZUA
Blasón con campo de azur, y en él una estrella de plata puesta bajo ondas de plata y azur.

VILLANUEVA DE YÁQUIMO
En campo de gules, un castillo de oro, puesto sobre ondas de plata y azur.

SANTA MARÍA DE LA VERAPAZ
En campo de azur, presentaaba una paloma de plata con una rama de olivo en el pico, puesta sobre un arco iris, cargado en punta de un óvalo de plata con la cruz de Cristo en plata.

SALVALEÓN DE HIGÜEY
Campo de plata y en él un león de púrpura, linguado de gules, puesto sobre dos cabezas humanas cortadas.

SANTA CRUZ DE ICAYAGUA (El Seibo)
En campo de gules, presenta una cruz de plata, con rayos de plata.

SALVATIERRA DE LA SABANA
Un grifo de oro en campo de gules.

PUERTO REAL O BAYAJA
Una nao de oro, puesta sobre ondas de plata y azur, en campo de azur.

LARES DE GUABA
Campo de sinople y en él una sierpe de oro, con bordura llana de plata.

Los escudos en la actualidad

  • Los escudos originales de La Vega, Santiago, Bonao, Puerto Plata, San Juan, Azua, Higüey y El Seibo están vigente aún.
  • El escudo original de la ciudad de Santo Domingo era el más suntuoso y elaborado otorgado por los Reyes Católicos a cualquier ciudad española en América. Esto se debió a que Santo Domingo es la ciudad primada de América.
  • El escudo original de Santo Domingo ha sido modificado, por ello el escudo en la actualidad es el siguiente. Como se puede observar, incluye todos los elementos originales, solo se les cambió las posiciones de los mismos.

  • Los escudos de La Isla Española, Buenaventura, Yáquimo, Verapaz, Salvatierra, Bayajá y Guaba no se usan en la actualidad. El pueblo de Buenaventura ya no existe.

República Dominicana y Haití en 1871, según Frederick Douglass

Frederick Douglass fue uno de los afroamericanos más celebrados en su época y todavía es recordado en Estados Unidos. En 1871 acompañó la Comisión de Estados Unidos para la Anexión de Santo Domingo por orden del presidente Ulises S. Grant. Visitó por varias semanas ambos países que comparten la isla y conoció de cerca las características de los dos pueblos.

Antecedentes de Frederick Douglass

He aquí un pequeño bosquejo de quién era Frederick Douglass.

  • Nace en 1818 y muere el 20 de febrero de 1895.
  • Nació como esclavo con el nombre Frederick Augustus Washington Bailey.
  • Se destacó como abolicionista, autor y orador.
  • Publicó «Narrative of the Life of Frederick Douglass. An American Slave» (Narrativa de Frederick Douglass: Un esclavo estadounidense).
  • Visitó Inglaterra porque simpatizantes ingleses les compraron su libertad.
  • Le pidió al presidente Lincoln un mejoramiento en el trato a los militares afroamericanos en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.
  • Se le encargó varios puestos importantes en el gobierno de los Estados Unidos.
  • Una de sus frases: «Averigua exactamente a qué un pueblo se somete sin rebelarse y tienes el grado exacto de las injusticias que se les impondrá a ellos«.

Declaraciones de Frederick Douglass

El 30 de marzo de 1871, el periódico neoyorkino The New York Times publicó el siguiente extracto titulado Fred. Douglass on Annexation and Mr Sumner (Frederick Douglass opina sobre la anexión y el señor Sumner).

Hoy el señor Frederick Douglass tuvo una reunión con el Presidente en la cual estuvieron presentes el secretario Robeson y el fiscal Akerman. En respuesta a las preguntas del Presidente, el señor Douglass dio su opinión de los dos países de República Dominicana y Haití. Dijo que, en su opinión, los dominicanos son muy superiores a los haitianos; que no hay un gobierno republicano en Haití y que allí hay una dictadura del carácter más opresivo. El señor Douglass expresó su desilusión con la postura del señor Sumner, pero dijo que tiene la esperanza que el señor Sumner cambiará de postura después que lea el reporte de la comisión. «Si después de eso el señor Sumner», dijo el señor Douglass, «sigue con la misma postura, voy a considerar díscola su postura y a él como el peor enemigo de la gente de color en este continente». El señor Douglass está muy a favor de la anexión, y posiblemente pronto dispondrá al público sus convicciones al respecto.

Una isla con dos mundos

La opinión del señor Douglass es la misma expresada por todos los extranjeros que visitaron a la República Dominicana y Haití durante el siglo XIX y comienzos del XX. Lo que más le impactó fue cómo en una misma isla pueden existir dos pueblos tan diferentes en cultura, organización, desarrollo y todas las demás cosas de una civilización.

Es increíble que siglo y medio después las diferencias entre República Dominicana y Haití se han profundizando mucho más y Haití sigue en su condición de atraso e ingobernabilidad. Parece que la dualidad tan fuerte en la isla de Santo Domingo tiene un trasfondo cultural que trasciende el tiempo y los esfuerzos por desarrollar a Haití nunca han sido suficientes.

Los supuestos apellidos haitianos que en realidad no son haitianos

En los últimos años, en la prensa dominicana surgieron dos artículos donde citan un artículo publicado en 1999 por el reconocido historiador dominicano Frank Moya Pons. En ellos se pretende mostrar el supuesto origen haitiano de una serie de apellidos comunes en la República Dominicana, y de antemano se le achaca al supuesto antihaitianismo cualquier contradicción o cuestionamiento que se le puede hacer a esos artículos.

El desliz de Frank Moya Pons

Esas listas de apellidos supuestamente haitianos no son del todo fidedignas a la verdad. Asumimos que las mismas son un desliz del historiador Moya Pons, quien dice que esos apellidos son todos de origen francés que se habían afincados en Haití por mucho tiempo y que muchos llegaron a la República Dominicana durante la Dominación Haitiana 1822-1844.

Consideraciones que no se pueden ignorar

A continuación exponemos algunas consideraciones que no pueden ser ignoradas.

  • Es totalmente erróneo asumir a priori que todos los apellidos franceses en la República Dominicana llegaron en la Dominación Haitiana de 1822-1844. Un buen ejemplo de ello es el apellido Espaillat, del cual se hace mención de personas con ese apellido en el libro de Antonio Sánchez Valverde publicado en 1785, es decir 37 años antes de efectuarse la Dominación Haitiana e incluso 19 años antes que siquiera se proclamara la independencia de Haití.
  • Considerando que en la primera constitución de Haití, promulgada por el mismo Jean Jacques Dessalines, dice bien claro que las únicas personas que podrían considerarse como haitianos son los negros, queda claro que cualquier francés que introduce su apellido en la parte española de Santo Domingo por vía de la parte francesa de la isla debe considerarse como un apellido francés y no haitiano.
  • Antes de efectuarse la independencia de Haití en 1804, el gentilicio haitiano no se usaba. Los habitantes de la parte francesa de la isla siempre se identificaban como franceses. Por ello carece de veracidad histórica tachar a los franceses, que durante la revolución haitiana y las masacres contra los franceses que le impuso Jean Jacques Dessalines se refugiaron en la parte española de la isla, sean considerados como haitianos. Eran franceses de sangre, de nacionalidad y se identificaban como tales, no como haitianos. Por lo tanto, los apellidos franceses introducidos por ellos en la parte española de la isla deben considerarse franceses. Por esa condición de ser franceses fue que Jean Jacques Dessalines dictó que nunca podían ser haitianos de verdad y los mandó a matar. Dos ejemplos de apellidos que encajan en esta categoría son Bisonó y Despradel.
  • En las listas de los apellidos supuestamente haitianos hay muchos apellidos de origen indudablemente español, como es el caso con Rodríguez, Delgado, Monegro, Durán entre otros. No es ético decir que un apellido de origen español es de origen francés.
  • No es verdad, bajo ningún concepto que, siendo la República Dominicana un país que emerge de España, algún apellido español se haya introducido por vía de Haití.

Algunas evidencias en el libro de bautismo de La Vega de 1805

Quizás la evidencia más contundente respecto a las falsedades que incluyen en esas listas de apellidos supuestamente haitianos en la República Dominicana, es el hecho que en esos artículos se alega que fueron introducidos en la Dominación Haitiana de 1822-1844. De ser cierto, entonces no se explica por qué varios de estos apellidos aparecen en el libro de bautismos de La Vega de 1805, 17 años antes que se efectuara la Dominación Haitiana.

Veamos algunos ejemplos para que después no digan que estamos mintiendo.

Lo primero que les mostraremos es la página titular del libro de bautismos de La Vega de 1805.

Ahora les mostramos algunos de los apellidos que supuestamente llegaron a la República Dominicana desde Haití en la Dominación Haitiana 1822-1844. Reiteramos que si esa alegación fuese cierta, no se explica lo siguiente.

DURAN

BORGES

ABREU

Los dos apellidos que siguen aparecen en el año 1811 del mismo registro de bautismos de La Vega, 11 años antes de efectuarse la Dominación Haitiana.

HOLGUIN

PAULINO

El siguiente apellido aparece en el año 1812 del mismo libro de bautismos de La Vega.

MONEGRO

Las mentiras se caen por su propio peso

Todavía no logramos entender qué piensan obtener con mentiras, si las mismas siempre se caen por su propio peso y la verdad siempre sale a flote.

Hay apellidos que sí son de origen haitiano

No queremos dar a entender que todos los apellidos que aparecen en esas listas de supuestos apellidos haitianos no son de origen haitiano. Hay muchos que sí pueden considerarse apellidos haitianos en República Dominicana, como en los casos de Chevalier, Lechapelle y otros. Solo queremos advertir que no se dejen engañar.

Los apellidos inventados en la República Dominicana

Por último, en esas listas de supuestos apellidos haitianos aparecen algunos apellidos que ni son de origen español, ni francés y mucho menos haitianos; mas bien son apellidos inventados en nuestra República Dominicana. Por eso cualquier investigación genealógica respecto a sus orígenes evidencian que las únicas personas que los portan son dominicanos dentro y fuera del país, y descendientes de dominicanos en el extranjero. Uno de esos apellidos es Brazoban.

La verdad no defrauda y siempre sale a la luz. Es la mejor amiga de los dominicanos en estos tiempos cuando a nuestro país se le está atacando por todas las vías que hay y por haber con miras de desacreditarnos ante la comunidad internacional, y lesionar la unión y el sentimiento patrio de los dominicanos.

La olvidada invasión haitiana de Puerto Plata en 1845

La Fortaleza San Felipe y el pico Isabel de Torres en Puerto Plata. Ambos existían al momento de la invasión haitiana en 1845.

En el periódico El Dominicano del 18 de enero de 1846, están plasmadas algunas informaciones muy interesantes con respecto a la invasión por mar que hicieron los haitianos en las cercanías de Puerto Plata, además de las pretensiones que tenían para con este pueblo.

No debe ignorarse que esta invasión formó parte de la guerra de la Independencia de República Dominicana, que al durar 12 años se convirtió en una de las guerras de independencia más largas de América.

Las instrucciones de exterminar a todos los militares dominicanos

Según la nota redactada el 26 de noviembre de 1845, en Cabo Haitiano, para el almirante de la flotilla haitiana C. Antoine, dice lo siguiente.

En conformidad del oficio del Presidente de Haití de fecha de ayer, usted tendrá a bien preparar su buque para hacerse a la vela y salir en convoy con la corbeta en que está la bandera Almirante, y las goletas Dieu Protege y la Mosca, para recorrer desde el Fuerte Libertad (Bayajá) y Marie Barou hasta Puerto de Plata, a fin de combatir los buques de los insurgentes* hasta un exterminio, respetando siempre los pabellones extranjeros, pero sin dejarse sorprender por los buques ya dichos que puedan disfrazarse bajo pabellones extranjeros, observando siempre las señales del Almirante a fin de ejecutar sus órdenes.

Las instrucciones de exterminar a los niños y hombres puertoplateños, violar a las niñas, llevarse como prisioneras a las mujeres y pillar las propiedades

Además de estas instrucciones, los oficiales haitianos a bordo tenían otras instrucciones que recibieron verbalmente (esto se supo por declaraciones de algunos oficiales haitianos descubiertos por los dominicanos). Estas instrucciones eran las siguientes.

Una vez posesionados de cualquier punto que fuera, y como si los dominicanos no tuvieran alma en el cuerpo, las hordas haitianas deberían pasar a cuchillo a todos los dominicanos: los varones sin excepción de persona, y las hembras de cuarenta años arriba, serían conducidas amarradas en dos por las espalda a los buques de guerra y de aquí al Guárico.** Las jóvenes quedarían a discreción de ello y las que no pasaran de cinco años serían despedazadas. La tropa desenfrenada se entregaría al pillaje, lo que se les había ofrecido en premio de sus servicios.

Los sucesos de la invasión

Mostramos una copia del texto que describe estos sucesos como sucedieron en la realidad, alejados de las instrucciones oficiales que ya hemos citado.

Fuerza marítima haitiana en esta invasión

Esta invasión involucró una fuerza marítima haitiana compuesta por los buques siguientes.

Barca Presidente
Montada con cañones, 800 paquetes de cartuchos de fusil, 1,000 libras de pólvora, 600 cartuchos de cañon, 420 balas, 180 jarros de metralla, 100 sacos de cartuchos vacíos, 98 sables y 4 faroles.

Goleta La Unión
Montada con una pieza de a 16 en colisa y seis carronadas de a 16, 240 balas, 105 jarros de metralla, 350 cartuchos de cañon, 50 idem vacíos, 250 libras de pólvora, 200 paquetes de cartuchos de fusil, 6 faroles, 40 sables y 40 fusiles.

Goleta La Mouche
Montada con 2 carronadas de a 8, 45 jarros de metralla, 100 balas, 145 cartuchos de cañon, 10 idem vacíos y 100 libras de pólvora.

Goleta Dieu Protege
154 cartuchos de a 12, 200 idem de a 6, 150 idem vacíos, 400 libras de pólvora, 154 balas, 78 jarros de metralla de a 12, 180 idem de a 6, 200 paquetes de cartuchos de fusil, 4 faroles, 21 fusiles y 50 sables.

Goleta La Signifié
Montada con dos carronadas de a 12 y una pieza de a 2, 4 atacadores, 6 levas, 2 linternas, 3 cucharetas, 3 estuches para cartuchos, 3 valdes para agua, 3 cuñas, 3 agujas, 10 lanzas, 3 faroles, 12 sables, 9 lanza fuegos, 20 fusiles, 149 balas de a 12, 80 idem de a , 20 jarros de metralla de a 12, 10 idem de a 2, 3 chifles de cebar, 100 cartuchos de a 12, 50 idem de a 2, 500 libras de pólvora, 30 sables, 6 mechas, 1 caja para lanzas, 1 idem para mechas y 200 paquetes de cartuchos de fusil.

Goleta La Guerriere
Montada con una pieza de bronce de a 12 larga y cuatro carronadas de a 8 calibre inglés, 12 atacadores, 3 linternas, 5 agujas, 5 cuñas, 14 levas, 5 baldes para agua, 30 lanzas, 20 sables, 32 fusiles, 4 faroles, 1 caja para mechas, 5 cucharetas, 5 chifles de cebar, 200 cartuchos de a 12, 200 idem de a 8, 20 jarros metralla de a 12, 60 idem de a 8 y 2 medidas para pólvora hechas de oja de lata.

* Los insurgentes es como los haitianos se referían a los dominicanos.

** Cabo Haitiano

Faustino Soulouque y su deseo de exterminar a los dominicanos

En 1849 se proclama a Faustino Soulouque como emperador de Haití y se hizo llamar Faustino I. En 1859, un militar subalterno le hizo un exitoso golpe de estado, terminando a destiempo sus pretensiones de gobernar a Haití de por vida y de expandir su imperio al resto de las Antillas.

El emperador Faustino I y los dominicanos

La relación entre el emperador Faustino I y los dominicanos fue de mal a peor. Nos invadió en tres ocasiones (1849, 1853 y 1855/1856), y por poco nos invade una cuarta vez en 1859. El motivo de estas invasiones fue, en un principio, su deseo de reincorporar el territorio dominicano al yugo haitiano por la fuerza.

Sus fracasos bélicos contra los dominicanos sellan su futuro

El hecho que todas sus invasiones contra los dominicanos fracasaron, influye mucho para que sus propios militares les hicieran el golpe de estado que lo saca del poder. Una de las razones era que los militares haitianos estaban cansados de invadir a los dominicanos y siempre perder las batallas. Además, entre el pueblo llano haitiano se rechazaba las continuas invasiones a los dominicanos. La opinión pública que imperaba en Haití era la de dejar a los dominicanos tranquilos porque en cada invasión forzaban a miles de adolescentes y hombres civiles haitianos a formar parte en las campañas bélicas, esencialmente afectando negativamente las actividades económicas en Haití. También muchas madres haitianas temían lo que le podía pasar a sus hijos, hermanos y esposos en esas invasiones.

El deseo fundamental de Faustino I era el exterminio del pueblo dominicano

No obstante el deseo del pueblo haitiano e incluso de los mismos militares haitianos, el mando político haitiano no solo insistía en ponerle fin a la independencia de los dominicanos, sino incluso someter a la población dominicana por completa a un exterminio. Fue Faustino I quien dijo que en su invasión de República Dominicana ni las gallinas iban a quedar vivas, frase que le recordó a los dominicanos la invasión de Dessalines de 1805 cuando, en su intento de limpieza étnica contra los dominicanos, arrasó incluso con las bestias y las gallinas de nuestros indefensos campesinos.

El racismo contra los blancos y los mulatos de color de piel claro sostenía el odio de Faustino I hacia los dominicanos

Si bien el desprecio que Dessalines le tenía a los dominicanos se debió a que nunca aceptaron su autoridad, en el caso de Faustino I fue más por un odio de color. Faustino I odiaba el hecho que los dominicanos son de color de piel más claro que el haitiano común y corriente; inclusive en el mismo Haití hizo varias masacres contra los haitianos mestizos por tener sangre de los blancos mezclada en sus venas.

Evidencia del racismo de Faustino I en los medios de comunicación de la época

La evidencia sale a relucir en los artículos y libros que citaremos a continuación.

En Souloque and His Empire (Soulouque y su imperio), publicado en 1861, dice lo siguiente:

«…[El deseo de Faustino I era de] una guerra racial, la destrucción de todos los mulatos y la expulsión de los extranjeros al expropiar y monopolizar sus negocios en el gobierno, desde donde pudiera transferirlos a algunos de sus allegados. La destrucción completa de los dominicanos fue representada como de una necesidad impetuosa, porque ellos eran un obstáculo para establecer un gobierno de negros bajo un protectorado extranjero. Soulouque, como hemos dicho, menospreciaba esta política y se mantuvo fiel a su sentimiento de justicia, pero al final fue persuadido por la influencia maquiavélica de hombres crueles».

El 22 de febrero de 1859, el periódico neoyorkino The New York Times publicó el artículo Hayti and the Dominican Republic (Haití y la República Dominicana) donde dice:

«…El odio [que Soulouque le tenía] a los dominicanos parece que era porque ellos hablan español en vez de francés, y porque no son negros como él».

Existen muchas evidencias adicionales que demuestran las razones por el odio que Faustino I le tenía no solo a los dominicanos, sino también a la minoría haitiana que es mestiza. En más de una ocasión, Faustino I logró cometer masacres e intentos de exterminios contra los mulatos de Haití por el simple hecho que tenían sangre de los blancos mezclada en sus venas.